RADIO EL CLUB DE LA PLUMA

domingo, 5 de mayo de 2024

CONTAR LA HISTORIA EL ADOCTRINAMIENTO LIBERAL - PROF. LIDIA INÉS RODRIGUEZ OLIVES

 

CONTAR LA HISTORIA

 EL ADOCTRINAMIENTO LIBERAL

 

 Hola. Soy Lidia Rodríguez Olives y, desde Buenos Aires, saludo a todos los que escuchan El Club de la Pluma

 Que Milei ataca la Educación Pública no es una novedad para nadie. Antes de la multitudinaria marcha del 23 de abril, que expresó la oposición a un modelo económico que desfinancia el sistema universitario, reiteradas veces la había acusado de “adoctrinar” a los jóvenes. Pero un recorrido por nuestra Historia muestra quiénes son, en este país, los verdaderos “adoctrinados”. Porque acá, generaciones enteras se han educado sobre la base del oscurantismo y la negación; la tergiversación, la proscripción política y el recorte hecho por las clases dominantes. Así se explica el apoyo que reciben gobiernos que, como este, destruyen la industria y primarizan el país.

 Que la simple exportación de materias primas no es desarrollo sino colonialismo ya lo sabía Manuel Belgrano en 1802, cuando escribió su informe al Consulado sobre las ventajas de agregarle valor a los cueros producidos en el Virreinato. “Todas las naciones cultas se esmeran en que sus materias primas no salgan de sus Estados a manufacturarse”. Porque la industria aumenta la riqueza, impulsa el desarrollo tecnológico y genera más puestos de trabajo. No lo dijo Marx: lo escribió Adam Smith. También lo sabía San Martín cuando, desde la gobernación de Cuyo, pedía al Congreso la sanción de leyes protectoras para las industrias locales, a fin de impulsar su desarrollo, abastecer el mercado interno y estar en condiciones de exportar. Y lo sabía Pedro Ferré, gobernador de la Provincia de Corrientes, que se expresó en las acaloradas jornadas que llevaron a la firma del Pacto Federal de 1831: el liberalismo y la explotación excluyente de materias primas condenan a la mayoría del país al atraso y la pobreza, concentrando los beneficios en unos pocos. Pero generaciones enteras aprendieron que Belgrano creó la Bandera, San Martín cruzó los Andes y a Ferré, ¿quién lo conoce? Por eso a ninguno de sus votantes se le movió un pelo cuando Mauricio Macri, en enero de 2016, respondió a los reclamos del sector ganadero y bajó los derechos de exportación para los cueros sin procesar. Medida que perjudicó al sector manufacturero y del calzado, llevando al país a la misma situación denunciada por Belgrano más de 200 años atrás…

 Milei expresa un liberalismo rabioso que acusa al intervencionismo estatal de ser la causa de las crisis y el atraso de nuestro país. Ni a él ni a sus seguidores les han contado que, ya en la década de 1870, hubo en Argentina un esclarecedor debate entre proteccionistas y librecambistas. Un grupo de jóvenes, entre los que se encontraban Vicente Fidel López, Miguel Cané, Carlos Pellegrini, Lucio López, José Hernández y Estanislao Zeballos, enfrentaron al liberalismo sosteniendo que la única forma de desarrollar un verdadero nacionalismo económico era a través del intervencionismo estatal y el proteccionismo. Seguían así la línea que va desde Belgrano hasta el mismo Sarmiento, pasando por San Martín y Pedro Ferré. Pero, claro…Lo que saben los libertarios (si lo saben…) es que Cané escribió Juvenilia, José Hernández el Martín Fierro y Pellegrini sucedió a Juárez Celman.

 Las causas de estos debates hay que buscarlas en la crisis lanera iniciada en 1866, a la que se sumó, en 1873, una crisis económica general. Desde 1830, nuestro país había aumentado la producción lanera, destinada a abastecer el mercado europeo, pero fundamentalmente a Inglaterra, cuya Revolución Industrial se soportaba sobre las manufacturas textiles. En 1829, producíamos 337 toneladas de lana. En 1865, 54.907. Pero, dando la razón a aquellos que sostenían la fragilidad de una economía primarizada, otras regiones se sumaron a esta producción, derrumbando los precios por efecto de la sobreoferta. Como si esto fuera poco, al finalizar la guerra civil en EEUU, este reinicia sus envíos de algodón a Europa e Inglaterra, que habían sustituido algodón por lana durante el conflicto. Y, en la propia cara de los liberales argentinos, la hoy potencia mundial aumentó los derechos de aduana para la importación de “lana sucia”, que pasaron del 3,5% al 15% de la facturación. Argentina perdió no sólo ese mercado sino también el europeo. Sin embargo, mientras nuestras lanas no valían nada en Inglaterra, por las provenientes de Australia se pagaban altos precios. ¿A qué se debía esa diferencia? A que Argentina enviaba lana sin ningún tipo de elaboración. Ni siquiera se aplicaba sobre ellas el proceso de lavado. El mundo le daba la espalda a la mentalidad parasitaria y retrógrada de los terratenientes, inclinados a ganar mucho sin ningún esfuerzo. Pero en el discurso liberal parece que sólo en el campo se trabaja…

 Ahogados por la crisis, que obligó a una matanza de ovejas sin precedentes, hasta la SRA se volvió industrialista y estatista. Desde sus Anales, Ezequiel Paz defendía un proyecto de Montes de Oca para que el Estado (no el mercado) financiara la instalación de lavaderos de lana, máquinas para hilar y fábricas de tejidos lanares. Así, ganarían nuevamente los mercados perdidos y la industria absorbería lo que no se pudiera exportar.  Es que los liberales argentinos se cuelgan ese cartel cuando les conviene. Pero vivieron y viven gracias al Estado. Alberdi ya lo sabía cuando escribió: “Los liberales argentinos son amantes platónicos de una deidad que no han visto ni conocen…El monopolio del gobierno: he ahí todo su liberalismo”.  Entonces, el adoctrinamiento se produce cuando millones de argentinos conocen las Bases, pero no los Escritos Póstumos del mismo autor.

 También Sarmiento, inmortalizado en la Historia Oficial como el “padre del aula”, fue industrialista y partidario de un Estado fuerte, capaz de proteger e impulsar el desarrollo manufacturero. Conocemos el Facundo, pero muy pocos leyeron Viaje por Estados Unidos. Ahí, su objeto de admiración son los Estados del Norte, con el dinamismo de sus nacientes industrias y altos aranceles para defenderlas. Por eso, durante su presidencia impulsó la fundación de escuelas técnicas, destinadas a formar la imprescindible mano de obra calificada. El liberalismo prefirió entonces al “inofensivo maestro” y eliminó de su discurso todo aquello que implicaba un cuestionamiento hecho, para peor, desde sus propias filas.

 En los debates de los ´70, quien mejor planteó la cuestión de la industria y el proteccionismo fue Rufino Varela, Ministro de Hacienda de la Provincia de Buenos Aires. “No conozco país de la tierra donde la industria se haya desarrollado sin protección. La Inglaterra, librecambista hoy por excelencia, ha debido exclusivamente a la protección de sus industrias el grado de progreso en que se encuentra; ¿Quién no sabe que han sido las fábricas inglesas las que han muerto las industrias de Irlanda y de la India? Si se va a ver la historia de los países manufactureros se encontrará que sus progresos y engrandecimientos lo deben a la protección”.

 Es que en esa época todos sabían que la Revolución Industrial inglesa fue el resultado de más de 200 años de intervencionismo estatal. Que el gobierno inglés se identificó tempranamente con los intereses de sus comerciantes primero y de sus industriales después. Que, siguiendo esta línea, ya en el SXVI creó incentivos para que tejedores holandeses se radicaran en el país y enseñaran su oficio. Que, en el mismo siglo, sancionó una ley de salarios mínimos. Que, un siglo después, prohibió la importación de paños de lana para incentivar la producción local. Que en el SXVIII prohibió a los obreros calificados emigrar. Que también prohibió la exportación de planos, máquinas y modelos. Que el desarrollo de su industria textil, motor de la Revolución Industrial, se construyó sobre la destrucción de las manufacturas de la India, prohibidas en Inglaterra desde el SXVIII. Que el extenso mercado mundial donde colocaban sus productos, más que el resultado de leyes económicas lo fue de la Marina Real que, a fuerza de guerras y cañones, lo ganó para sus industrias. Y, por supuesto, también conocían la máxima con la que se rigen los países desarrollados: primero hay que ser proteccionista para luego ser liberal. Máxima expresada en los debates por el mismo Rufino Varela: “Aplíquese el librecambio a la República Argentina y se arruinará el país en poco tiempo”.

 También estaban al tanto de lo que ocurría en EEUU, cuyas medidas proteccionistas habían hecho colapsar nuestra producción de lanas. Sabían, porque se los dijo Sarmiento, que no fue el mercado sino el Estado el que financió los ensayos que hicieron posible el telégrafo eléctrico de Morse. Conocían muy bien el camino que, en ese momento, recorría Canadá bajo el gobierno de John Alexander MacDonald. Abandonando el modelo de economía primaria, Canadá encaraba un acelerado proceso de industrialización, acompañado desde el Estado con medidas de promoción y protección, más un fuerte intervencionismo en la regulación del crédito, las finanzas y la creación de un sistema bancario con capitales nacionales. Sin embargo, para los liberales, Argentina no es Canadá porque fue intervencionista desde 1930 y peronista después. Ocultan que ya no lo éramos en 1870. Y con el fascismo en el poder, tampoco lo seremos en 2050…

 El liberalismo, que adoctrinó durante más de un siglo en las aulas, se resiste a cualquier intento de arrojar luz sobre la Historia escrita por los que triunfaron. Es violento en palabras y hechos, cosa que bien sabía Alberdi cuando escribió: “El liberalismo, como hábito de respetar el disentimiento de los otros ejercido en nuestra contra, es cosa que no cabe en la cabeza de un liberal argentino. El disidente es enemigo; la disidencia de opinión es guerra, hostilidad, que autoriza la represión y la muerte”. Defender la educación pública, campo privilegiado del conocimiento en libertad, es entonces nuestra obligación.

 Desde Buenos Aires, saludo a los oyentes de El Club de la Pluma.

 Emilio de Alvear, también desde los anales de la SRA, iba más allá. En 1871 escribía: “Con el sólo producto de nuestros ganados no podremos llegar nunca a ser una Nación importante. Con lanas y cueros no se podrá establecer el equilibrio comercial de la exportación con la importación… Cuando desde el calzado hasta el sombrero, todo lo recibimos del extranjero, ¿en qué consiste esa independencia si no en el derecho de exterminarnos unos a otros?”. Es que importar todo lleva, ineludiblemente, al déficit de la balanza comercial, como ocurrió durante el Modelo Agro Exportador, ese que tanta cita y admira Milei.

  


PROF. LIDIA INÉS RODRIGUEZ OLIVES

Profesora de Historia

 Posgrado en Ciencias sociales por FLACSO

LA ARGENTINA NO SE VENDE, SE DEFIENDE - Dr. Miguel Julio Rodríguez Villafañe

 

LA ARGENTINA NO SE VENDE, SE DEFIENDE

 

 

 

 Vivimos una inmunodeficiencia institucional, ante un gobierno nacional que actúa como un violador serial de la Constitución Nacional. Resulta apremiante reaccionar ante ello.

 

Malvinas, Antártida e Islas del Atlántico Sur

 Nuestra constitución en sus “Disposiciones Transitorias”, incorporadas por la reforma de 1994, para reafirmar un objetivo propio de la patria querida, determina: “La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional. LA RECUPERACIÓN DE DICHOS TERRITORIOS Y EL EJERCICIO PLENO DE LA SOBERANÍA… CONSTITUYEN UN OBJETIVO PERMANENTE E IRRENUNCIABLE DEL PUEBLO ARGENTINO”, (cláusula primera).

 

 Javier Milei el 11 de abril del corriente año fue a Ushuaia, capital de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, a rendirle pleitesía a la Jefa del Comando Sur de los EEUU la generala Laura Richardson. Ésta recibió a Milei como si fuera en un lugar propio bajo la tutela del imperio del norte. El presidente allí anunció un acuerdo para la construcción allí de una base naval conjunta con ese país del norte.

 

 Todo lo que significó una verdadera muestra de cesión y subordinación simbólica de soberanía, contraria al objetivo constitucional antes señalado.

 El manejo del puerto en un enclave fundamental en nuestro sur, cuando, como lo refiere el Diario El País de España, el 03/03/1984, "La victoria final del Ejército británico en la guerra de las Malvinas se debió en gran parte a la ayuda secreta del Gobierno estadounidense, ocultada tanto por Washington como por Londres, según publica el semanario británico The Economist en su último número… El semanario económico precisa que la ayuda de Estados Unidos al Reino Unido superó los 60 millones de dólares, sin contar el abastecimiento de combustible y la entrega directa de armamento decisivo en el combate”, (https://elpais.com/diario/1984/03/03/internacional/447116417_850215.html?event_log=oklogin).

 

 En definitiva, el gobierno argentino permite el ingreso de personal militar de los EEUU una aliada incondicional del Reino Unido, que tiene tomada por la fuerza militar las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y gran parte del Mar Argentino, con proyección hacia la parte continental y al continente Antártico Argentino y al canal bioceánico de Magallanes.

 

 Todo ello, con el agravante del anuncio del gobierno Nacional del pedido a la OTAN (Tratado del Atlántico Norte), para ser miembro pleno de dicha alianza militar. Con ello, el presidente Milei pretende asociar al país a una organización militar y belicista, en la que dos de sus miembros principales han colaborado y colaboran con la máxima usurpación de soberanía en el sur del país.

           

Administración del Río Paraná

 La Administración General de Puertos (AGP) de la República Argentina y el Brigadier General del Comando del Ejército de los Estados Unidos Daniel H. Hibner, firmaron, en marzo de este año 2024, el “Memorandum de Entendimiento” con el Cuerpo de Ingenieros de los EEUU para el control del corredor hídrico del Paraná. Entendimiento que se encuentra vigente y en ejecución, que permite que ingresen tropas estadounidenses para participar en tareas de administración y seguridad de la mal llamada "Hidrovía". El corredor hídrico del río Paraná es un corredor natural de transporte fluvial de más de 3.400 kms. de largo, que se extiende a través de los ríos Paraná y Paraguay, y permite la navegación continua entre los puertos de Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay.

 

 Dicho corredor, además, es parte de un inmenso sistema hídrico denominado “Cuenca del Plata”, que comprende a una vasta región de algo más de tres millones de kilómetros cuadrados de superficie, cuyas aguas superficiales descargan en el Río de la Plata. Todo ello constituye el área donde se concentra una importante actividad económica y la mayor densidad de población. La navegación constituye, sin dudas, uno de los más importantes usos de los grandes ríos de la región. Conforman junto con el Río de la Plata uno de los mayores corredores de circulación de mercadería con salida al océano Atlántico para comercio exterior, es de vital importancia para la República Argentina y no puede ni debe ser controlado, ni monitoreado por potencias extranjeras.

 

Graves violaciones constitucionales

 Tanto la construcción y utilización conjunta de una base naval en la Patagonia, como permitir la intromisión y/o el control por parte del ejército de los EEUU del corredor del Río Paraná, constituyen un acto de entrega del Poder de la nación, que en este caso es el militar (naval), lo que acarrea las sanciones previstas en los artículos 36 y 29 de nuestra Const. Nac., como “infames traidores a la patria.

 

 Asimismo, en ambas situaciones el accionar del Poder Ejecutivo asume facultades que la Constitución Nacional consagra como propias del Poder Legislativo en sus artículos 75 incs.  5, 10, 16, 18, 22, 24, 28, 30 y 76, que es quien tiene la potestad de la autorización y control del ingreso de tropas extranjeras para determinados fines específicos, que son establecidos en la ley 25.880, que ambos acuerdos no respetan.

        

 En idéntico sentido los acuerdos violan el art. 99, en sus incs: 2, 12, 14, en cuanto ambos violan gravemente todo el espíritu de los artículos aquí mencionados y las leyes 23.554 de Defensa Nacional y 24.059 de Seguridad Interior.

           

 Cabe significar, entre otras cosas, que la ley 23.554 establece, que la defensa nacional “tiene por finalidad garantizar de modo permanente la soberanía e independencia de la Nación Argentina, su integridad territorial y capacidad de autodeterminación…”, (art. 2). Y agrega, que "la Defensa Nacional constituye un derecho y un deber para todos los argentinos", (art. 6).

           

 Se puede agregar que el Código Penal Argentino establece graves sanciones penales a quienes ejecutaren “un hecho dirigido a someter total o parcialmente a la Nación al dominio extranjero o a menoscabar su independencia o integridad...", (art. 215 inc. 1).        

           

 En definitiva, el accionar del Poder Ejecutivo Nacional afecta la integridad territorial, la de los recursos naturales, la soberanía nacional y su defensa, el poder militar argentino y la soberanía de la población, que delega su poder en sus representantes en el Congreso Nacional. Ambos convenios, son nulos de nulidad absoluta e insanable.

 

Amparos

 Atento la grave omisión, desde hace 14 años, de la designación del Defensor del Pueblo y el deber como argentinos, la “Fundación Interactiva para la Cultura del Agua” (FIPCA) y al “Grupo por la Soberanía” (GPS), organizaciones representadas por sus presidentes Julio César Urien y Gabriel Ignacio Pirich, respectivamente, presentaron un amparo en el que se pidió que la justicia, en base a las abundantes razones jurídicas desarrolladas, declare la nulidad de absoluta e insanable de los acuerdos referidos.

           

 La acción fue patrocinada por los abogados Dres. Eduardo S. Barcesat, Daniel Anibal Valmaggia y por mí. El expediente se ha caratulado: "Fipca y otro c/ PEN s/ Amparo" (Expte.: 8307/24), tramita por ante el Juzgado en lo Civil, Com. y Cont. Adm. Federal de la Plata N° 2.

 

 La patria no se vende, se defiende. 

 

Dr. Miguel Julio Rodríguez Villafañe

Abogado constitucionalista cordobés y

Periodista de opinión

 

EL CLUB BILDELBERG LA RED TAVISTOCK Así se domina el mundo: Los servicios de Inteligencia Parte XLII - PROF. VIVIANA ONOFRI

 

EL CLUB BILDELBERG

LA RED TAVISTOCK

Así se domina el mundo: Los servicios de Inteligencia

Parte XLII

 

 

 

 Un cálido abrazo a toda la querida audiencia de EL CLUB DE LA PLUMA.

 Mi columna de hoy será la continuación de una serie de reflexiones, iniciada hace varias semanas, de la mano de los libros del Dr. Daniel Estulin: La verdadera historia del Club Bildelberg, El Instituto Tavistock, Metapolítica y La trastienda de Trump.

 

 Así como los entretelones del Estado profundo, temática abordada el domingo pasado, es una cuestión decisiva para el destino de la Humanidad, no menos importante es la acción en las sombras y desconocida para casi todo el mundo de los servicios de Inteligencia. Dudo que en los medios hegemónicos de comunicación lean o escuchen sobre ellos. Si no tenemos en cuenta los propósitos encubiertos y acciones macabras de los servicios de Inteligencia, nos falta una parte esencial del entramado oculto que domina el planeta.

 

 En la columna anterior, me referí a que los servicios de Inteligencia británicos odian a los servicios de Inteligencia de los estadounidenses y viceversa, como una afirmación que confirma que el Imperio británico y las fuerzas que operan en Wall Street y Silicon Valley, es decir, en Estados Unidos, no son lo mismo, ni son amigos, sino enemigos porque cada uno de esos centros del poder tiene su propio proyecto civilizatorio; asimismo, me referí a que el mayor servicio de Inteligencia del planeta está en posesión del Vaticano, con su propio proyecto civilizatorio; ni la CIA, ni el Mossad, ni el M16 podrían superar su servicio de Inteligencia.

 

 Hubo un punto de bifurcación en el Vaticano y fue cuando la función religiosa se diluyó. Y escuchar las estupideces de Milei que ve en el Papa Francisco a un líder de izquierda es el colmo de la imbecilidad. El poder aplasta y no está dirigido por un único centro de poder en el planeta, no seamos niños.

 Y Hitler, Mussolini, en el pasado, Macron en Francia, Pedro Sánchez en España, Olaf Scholz en Alemania o Milei y Macri en Argentina, por mencionar apenas unos nombres, fueron y son solamente herramientas de los testaferros de la oligarquía planetaria y unidades de guerra psicológica que fueron creadas, protegidas y alimentadas por el fascismo universal para distraer a las masas del propósito de destruir los Estados-nación.

 

 Y no olvidemos la red Tavistock de lavado de cerebros a escala mundial a través de los medios de comunicación.

 

 Comprender el mundo tal como lo vivimos hoy no es cuestión de tres o cuatro frases. No pido que me crean, jamás les diría eso, solamente les pido que continúen investigando.

 

 Hay una cuestión que querría aclarar y es que la ciudadanía confunde dinero con poder.

 Tener dinero no es lo mismo que tener poder. Así alguien que pertenece a la aristocracia puede estar arruinado económicamente, pero “es intocable”. Para aclarar algunos aspectos de las Casas Reales europeas milenarias como otro centro del poder planetario, recordemos el accidente que sufrió Grace Kelly en 1982, la actriz estadounidense casada con el príncipe Raniero III de Mónaco. Parece que el monarca se excedió en tomar dinero del tráfico de drogas (la costa francesa es uno de los centros de procesamiento de la droga que viene de Afganistán), pero a Raniero no lo podían asesinar, entonces mataron a su esposa.


 Los Grimaldi son una de las familias aristocráticas más antiguas de Europa. De la misma manera, al Rey emérito Juan Carlos de Borbón de España, el Imperio británico le puso un límite a sus fechorías y escándalos y decidió que era hora de que abdicara en 2014.


 Parece que, con una de sus tantas amantes, Corina, entre sábanas y sábanas, se excedió hablando y Corina pertenece al servicio de Inteligencia alemán. Otra intocable. Y hablando del poder del Imperio británico en Europa Occidental, les contaré que el presidente francés Macron “juega para el Imperio británico” como lo hizo Napoleón III en el siglo XIX y Soros es la cara visible de una sucia red secreta de intereses financieros privados, controlados por la aristocracia y las familias reales que lideran Europa, con su epicentro en la casa real británica de Windsor.

 

 ¡Oh, las Casas Reales europeas! Detrás del glamour se esconde la mafia excelentemente organizada desde hace siglos iniciada, entre otros hechos macabros, con el tráfico de esclavos desde África.

 

 Volvamos a los servicios de Inteligencia. Existe un sistema financiero oculto que está completamente aparte de los libros de contabilidad, que se ha usado como fondos con fines ilegales para operaciones encubiertas.

 Entre una de las tantas y tantas operaciones ilegales, recordemos la acción encubierta durante décadas y décadas de los ejércitos secretos de la OTAN, conocidos como la Red Gladio, investigados por el Dr. Daniele Ganser, la historia de los ejércitos siniestros anticomunistas de la OTAN creados por la CIA y el M16 en todos los países de Europa Occidental, temática que he abordado hace tiempo.

 

 Y si traemos más información sobre la OTAN asesina, no olvidemos que los cargos jerárquicos en la OTAN primigenia, fueron ocupados por nazis: dimos nombres y apellidos y también hay fotografías. Históricamente, fue el presidente estadounidense Truman quien estableció el sistema de “contabilidad paralela”, el sistema de financiación encubierta en una decisión tomada en 1947, y eso significó, en la práctica, meter a la comunidad estadounidense de los servicios de Inteligencia en el negocio bancario. Lo que se hizo fue dar al Gobierno de los Estados Unidos la capacidad de arrancar dinero de los presupuestos de todas las agencias y ponerlo en un lugar ajeno a la contabilidad denominado “presupuesto en negro”.

 

 Consideremos el presupuesto en negro, más el sistema financiero oculto, más las manipulaciones del mercado y las operaciones encubiertas como abrir Estados Unidos a las drogas, fuerte, ¿no? Esa financiación ha ido creciendo y creciendo especialmente a medida que el fraude financiero se hizo más efectivo y sofisticado. El dinero de los servicios de Inteligencia no pasa por los presupuestos oficiales de Estados Unidos.

 

 El gobierno de Estados Unidos tiene un presupuesto paralelo que es invisible y la CIA se ha convertido en el banquero más grande del mundo. Tengamos siempre presentes las palabras de Néstor Kirchner: “Queremos tener compañeros que piensen, que nos digan la verdad, que tengan capacidad transgresora, que ayuden a equivocarnos lo menos posible”.

 

 Pero aquí comienzo a contarles sobre un conflicto importante y es la lucha a muerte entre la CIA y la National Security Agency, la Agencia Nacional de Seguridad. Mientras, por un lado, la Agencia Nacional de Seguridad está “acorralando” a la CIA, recortando su espacio vital y trabajando entre bambalinas para que les recorten el presupuesto, las revelaciones de documentos clasificados de la Agencia Nacional de Seguridad liberados de sus bases de datos por el informador Edward Snowden ponen al descubierto que la agencia de Inteligencia da señales de haber estado muy implicada en la política exterior estadounidense.

 

 La filtración masiva de documentos de la Agencia Nacional de Seguridad por parte del agente de la CIA, convertido en contratista de la Agencia Nacional de Seguridad, Snowden podría ser parte de una operación de un tal Langley para poner al descubierto las enormes capacidades de vigilancia de la Agencia Nacional de Inteligencia.

 

 La exposición de las operaciones de la Agencia Nacional de Inteligencia podría haber sido provocada porque esta estaba poniendo en peligro operaciones extremadamente sensibles y potencialmente ilegales de las áreas de la CIA dedicadas a la actividad bancaria, las finanzas, y, escuchen bien, el chantaje sexual y la trata de personas.

 

 El papel de la Agencia Nacional de Seguridad en la formulación de la política exterior de Estados Unidos se remonta a 1971, cuando la agencia creó su propio Instituto de Asuntos Internacionales. Mediante el Directorio de Asuntos Exteriores de la Agencia Nacional de Inteligencia, la agencia decide ahora sobre una gran cantidad de iniciativas de política exterior con sus señales de Inteligencia procedentes de sus socios Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelanda fuera de las estructuras civiles de política exterior de los cinco países, alianza conocida como “Five Eyes”, cinco ojos.

 Estas iniciativas incluyen la decisión en 2003 de marcar como objetivo conjunto las comunicaciones de Birmania, Bangladesh, Papúa Nueva Guinea, las Islas Salomón, Filipinas, Malasia, Singapur e Indonesia por parte de la Agencia Nacional de Inteligencia, el Directorio de Señales de Defensa de Australia y la Oficina de Comunicaciones Gubernamental de Nueva Zelanda.

 

 Cuando se juntan con los documentos revelados por el informador Snowden, los documentos liberados por WikiLeaks, revelan una infraestructura masiva para la ciberguerra y el espionaje de computadoras por parte de Estados Unidos. Los documentos de WikiLeaks también indican que empresas como Microsoft, Apple y otras debilitan deliberadamente la seguridad de sus productos para complacer a los ciberespías del gobierno de Estados Unidos.

 

 Las revelaciones sobre la CIA también la describen como una agencia que tiene la capacidad de entrar en sistemas informáticos y dejar pruebas forenses que apunten para los investigadores en otra dirección. Por ejemplo, el sistema UMBRAGE permite a la CIA utilizar “madware” robado de otros países, incluida Rusia, en operaciones de ciberguerra para atacar los sistemas informáticos. Las herramientas UMBRAGE para atacar y cubrir el rastro incluyen colecciones de contraseñas, capturas de “webcam”, técnicas de destrucción de datos, opciones de ocultamiento, simulación de antivirus y técnicas de evaluación en línea.

 

 Una revelación anterior a WikiLeaks muestra que fueron atacadas las computadoras de partidos políticos y candidatos durante las elecciones presidenciales de 2012 en Francia, en una operación completa de la CIA que incluía señales de inteligencia e inteligencia humana. Otras prioridades importantes de las operaciones de espionaje de la CIA fueron las alianzas de los partidos y candidatos con Alemania, el Reino Unido, Libia, Israel, Palestina, Siria y Costa de Marfil, así como las fuentes de financiación de partidos y candidatos. Para más datos, inclusive antes de la investidura de Trump, este se enfrentaba a una CIA dentro de la CIA que estaba dispuesta a hacer descarrilar sus planes sobre Inteligencia y política exterior. Presidentes anteriores se han enfrentado a la oposición de la CIA, Kennedy, Nixon y Jimmy Carter son los principales ejemplos, pero las operaciones eran secretas y no a cara descubierta como ahora.

 

 Y terminaré mencionando algunas de las operaciones brutales de la CIA en América Latina y Caribeña que nos deja en claro que hoy Estados Unidos sigue con sus mismas estrategias. Guatemala, en 1964; Haití, en 1959; Brasil, en 1964; Uruguay, en 1969; Bolivia, en 1971; Chile, en 1973; Argentina, en 1976; El Salvador, en 1990; Panamá, en 1989, Perú, en 1990. De Cuba, Nicaragua y Venezuela mejor me callo. La última acción en contra de Venezuela es la instalación de bases militares secretas del Comando Sur y la CIA en territorio de la Guayana Esequiba. Y hay mucho, muchísimo más para hablar, pero el tiempo de la columna se está terminando.

 

 Me despido de nuestra querida audiencia, agradeciendo su amable atención e invitándolos a una nueva emisión de EL CLUB DE LA PLUMA, el próximo domingo, pero antes querría traducir algunos versos de la canción de Adele, para ser escuchada en clave geopolítica. “Hay un incendio en mi corazón. Se está apoderando de mí y sacándome de la oscuridad. Finalmente, puedo verte claramente. Dale, revela mis secretos, voy a exponer todas tus mentiras. No subestimes las cosas que haré. Rodar en la profundidad. Lágrimas caerán, rodando en la oscuridad”.

 

PROF. VIVIANA ONOFRI

Profesora en Letras

ex catedrática de la Universidad Nacional de Mar del Plata

 

lunes, 29 de abril de 2024

EL CLUB BILDELBERG - LA RED TAVISTOCK - Sobre la Agenda Global satánica - Parte XLI - PROF. VIVIANA ONOFRI

 

EL CLUB BILDELBERG

LA RED TAVISTOCK

Sobre la Agenda Global satánica y otras cuestiones no menos importantes

Parte XLI

 

 

 Un cálido abrazo a toda la querida audiencia de EL CLUB DE LA PLUMA.

 Mi columna de hoy será la continuidad de una serie de reflexiones, siguiendo las líneas conceptuales a partir de los libros del Dr. Daniel Estulin: LA VERDADERA HISTORIA DEL CLUB BILDELBERG, EL INSTITUTO TAVISTOCK, METAPOLÍTICA y LA TRASTIENDA DE TRUMP.

 

 Seguramente, quienes me escuchan se sorprenderán de casi todo lo que vengo expresando desde hace semanas. La razón de ello es que no me centro en las estructuras visibles planetarias, el Poder Ejecutivo, el Legislativo ni el Judicial de los diferentes Estados del planeta, sino en las esferas conceptuales e ideológicas que dan fundamento a todo. Asimismo, diferentes temáticas de mis columnas han abordado las estructuras del poder planetario histórico desde el Imperio Romano, a través de la nobleza negra veneciana y sus prolongaciones macabras desde hace siglos, en Ámsterdam, la City de Londres y, desde comienzos del siglo XX, la Reserva Federal de Estados Unidos.

 

 No limitarnos a las fronteras entre los Estados, ni detener nuestras reflexiones de la Historia Universal, sino fundir nuestros pensamientos en una red conceptual que no sabe de fronteras territoriales ni límites temporales. Abordar el propósito de condensar en cada columna lo que consideramos significativo, nos obliga a recortes, obviamente, para no superar los diez minutos, no obstante, intentamos plasmar de la manera más clara las líneas conceptuales históricas y temporales para una mejor comprensión.  Mientras que la cultura de masas accesible a través de los medios hegemónicos de comunicación, intenta fragmentar, mostrar posturas sesgadas, falsas, simplificadas hasta parecer “un juego de niños” de buenos contra malos, la idea es que nuestros oyentes se acostumbren a que comprender el mundo tal como lo conocemos hoy, no es cuestión de tres o cuatro frases, sino una compleja tarea de investigación desde múltiples perspectivas: históricas, psicohistóricas, políticas, económicas, geoeconómicas, geopolíticas, geoestratégicas, sociológicas, proyectos mafiosos y proyectos criminales a nivel planetario, desde el esoterismo, la criptopolítica, desde las logias secretas, las Casas Reales europeas milenarias, y todo conocimiento que nos sea útil a nuestros propósitos de integración conceptual.

 

 Estas columnas que se van sucediendo domingo a domingo hacen hincapié en la idea de que a los “enemigos visibles” los conocemos a todos, y muy bien, pero si no conocemos a los “enemigos invisibles” nos quedamos “a medias” y problematizamos aspectos parciales. Que la curiosidad sea nuestro mayor acto de insubordinación. No pido que me crean, jamás lo haría, les pido que continúen investigando.

 

 En la mesa de los centros del poder planetario a lo largo de la historia, hoy no se sientan ni Elon Musk, ni los Rothschild, ni el mayor fondo de inversión BlackRock, ni el megabanco J.P. Morgan; estos son apenas peones. Cuando hablamos de centros del poder planetario, nos estamos refiriendo a la City de Londres, pero no a la ciudad de Londres, sino a un pequeño espacio y, si hablamos de Wall Street, no estamos hablando de Estados Unidos. El Reino Unido, la “Pérfida Albión” como la llamaba Napoleón a Inglaterra, y los Estados Unidos no son lo mismo, ni siquiera son amigos, son enemigos.

 El Reino Unido no quiere convertirse en el Estado 51 de Estados Unidos. Los servicios de Inteligencia británicos odian a los servicios de Inteligencia estadounidenses y viceversa. Es más, Estados Unidos quiere detener al Reino Unido y, para eso, buscará como aliada a la Federación Rusa en Ucrania, porque por detrás de las fuerzas casi visibles están las invisibles donde cada uno de los centros del poder tiene sus propios proyectos civilizatorios globales y luchan por imponerlos. Estados Unidos que representa al proyecto civilizatorio Nueva Babilonia, necesita detener al Reino Unido (su proyecto civilizatorio se llama “Nueva Jerusalén”), los estadounidenses necesitan frenarlo en Ucrania, necesitan cubrir su retaguardia y esta sería Rusia contra el Reino Unido.

 

 ¿Y cómo se salva su propio proyecto civilizatorio? Destruyendo a los otros. El Imperio británico quiere recomponer algo del inmenso poder que tuvo a lo largo de los últimos siglos. Y aquí entra en acción Macron, el presidente francés que como Napoleón III está creando un sistema de dominación británica en Francia. ¿Qué interesante, no?

 ¿A que no lo sabían? Un presidente francés que “juega” para el Imperio británico.

 

 Aquí traemos una coyuntura histórica del siglo XIX y la actualizamos con Macron, pero este fascinante tema será motivo para otra columna. Y así como en Ucrania, Estados Unidos y el Reino Unido van casi juntos, en Gaza, Estados Unidos apoya a Israel y el Reino Unido a Hamás. Tampoco lo sabían, ¿no? Y paralelamente a esos dos proyectos civilizatorios está el del Vaticano que cuenta con el mayor servicio de Inteligencia del planeta; nada de la CIA, ni del Mossad ni del M16, esos son casi ínfimos.

 A ver si nos enteramos...

 

 ¿Por qué ha aparecido una película sobre la construcción de búnkeres por parte de los

multimillonarios? ¿Qué nos quieren decir? ¿No se lo han preguntado? Estados Unidos se dirige hacia una Guerra Civil o a una guerra termonuclear, para reducir su deuda astronómica impagable y reducir la población mundial, uno de los propósitos de la Agenda Globalista.

 

 Recordemos que para que la élite sobreviva la mayoría de las ocho mil millones de personas sobre el planeta, debe morir, temática que ya he abordado con anterioridad. Estados Unidos tiene una sociedad profundamente dividida; no hablemos de demócratas y republicanos que son el mismo partido político. Estamos hablando de dos fuerzas que operan simultáneamente y que luchan ferozmente para sobrevivir. Me refiero al grupo representado por los Bush, Clinton, Biden, por un lado, que representan al poder banquero financiero-liberal y, por el otro, al equipo representado por Trump, que solamente es su cara visible, y que representa a las élites industrialistas, nacionalistas.

 

 Qué ocurrirá porque las elecciones en Estados Unidos son recién en noviembre próximo. ¿Llegará vivo Trump a noviembre o lo asesinarán como a Kennedy? Vamos a ver, que aquí no somos proTrump, ni agentes rusos, ni chinos, ni iraníes.

 

 El principal frente de la guerra híbrida son las estructuras financieras mundiales. La situación se centra en el grave enfrentamiento entre las élites de Estados Unidos en lo que respecta al modo de salir de la crisis.

 Los globalistas, las élites bancarias y “sus primos” los financieros tratan de mantener a flote el sistema del petrodólar de la Reserva Federal. Por su parte, los aislacionistas (Trump) quieren salvar a Estados Unidos. Su dinero invertido en el sector inmobiliario y la economía real, tiene una idea para acabar con la crisis, la caída pacífica del propio sistema del petrodólar mediante la liquidación de la Reserva Federal. Como recordarán de otra columna, la Reserva Federal de los Estados Unidos fue una creación de la macabra nobleza negra veneciana que hunde sus raíces en el Imperio Romano.

 

 El Eje del Mal de Estados no gratos, incluía países que supuestamente patrocinaban el terrorismo, Afganistán, Irak, Irán, Libia y Siria. Sin embargo, las guerras regionales de Estados Unidos tan solo mantuvieron el statu quo del sistema de dominación global basado en el petrodólar, no resolvieron el problema de la crisis. Para acabar con las burbujas que amenazan con sumir al mundo en el caos, hace falta una guerra mundial.

 

 ¿Esta afirmación tendrá algo que ver con la película sobre los búnkeres de los multimillonarios? Las sociedades europeas en una especie de hipnosis colectiva no se dan cuenta que nuestros gobernantes nos están llevando a la guerra termonuclear.   ¿Están escuchando?

 

 Vivimos en un ambiente prebélico similar al de los inicios de la Primera Guerra Mundial y la ciudadanía está absolutamente atontada. Los únicos países que se oponen a la guerra son Eslovaquia y Hungría. Y nos cierran canales, borran programas, nos atacan, nos censuran, porque no queremos la guerra en Europa. Parece que somos peligrosos. Este es nuestro horror totalitario en unos países que se dicen “democráticos” y es cotidiano.

 ¡Una verdadera pesadilla!

 

 Al decrecimiento económico, a las deudas externas impagables de los países miembros de la Unión Europea, a la destrucción de nuestras industrias y del campo, se suma la amenaza cada día más exacerbada de la guerra. Nos están envolviendo en una guerra que no es nuestra. No se nos perdió nada en Ucrania. Esta es nuestra tragedia y hay que vivir aquí para comprenderla fehacientemente.

 Y volviendo a la Reserva Federal de Estados Unidos y los hechos ocurridos en 2008.  Ella recogió lo que ella misma había creado, condicionada por la insistencia de la City de Londres, había sembrado su propia locura con su política de expansión cuantitativa hiperinflacionaria, en respuesta al estallido de la burbuja financiera mundial de 2008. El argumento de Obama iba en la línea de: “Tenemos que ayudar a los bancos para que a su vez puedan volver a dar préstamos a las empresas y a los consumidores”. ¡Mentira! El verdadero problema es que de los préstamos bancarios, solamente la mitad van dirigidos a la economía productiva, la que otorga bienes y servicios, mientras que la otra mitad es especulativa, dedicada a préstamos interbancarios, apuestas hipotecarias, en síntesis, “toda la timba financiera”.

 

 Y esa política no es exclusiva de Estados Unidos, todo el sistema financiero transatlántico se ha socavado por esta misma locura especulativa.

 ¡Si lo sabremos en la Unión Europea! Y, ustedes, en América Latina y Caribeña también lo padecen como nosotros aquí. La “timba financiera” destruye todo Estado a su paso y como no es algo tangible, concreto, que se puede tocar, la masa educada frente al televisor, no se entera de nada.

 

 Me despido de nuestra querida audiencia agradeciendo su amable atención, e invitándolos a una nueva emisión de EL CLUB DE LA PLUMA, el próximo domingo, no sin antes traducir algo del tema musical que escucharán, intentando dar un giro geopolítico a la letra: “Son las 4 de la madrugada. No puedo apagar mi mente. Deseando que estos recuerdos se desvanezcan. Nunca lo hacen. Resulta que la gente miente. Dicen: Un chasquido de dedos y ya. Como si realmente fuera tan fácil. Mi corazón ha estallado en llamas. He estado pasando mis noches bajo la lluvia tratando de apagarlo.” 


PROF. VIVIANA ONOFRI

Profesora en Letras

ex catedrática de la Universidad Nacional de Mar del Plata

 

viernes, 19 de abril de 2024

LA CLASE MEDIA SUICIDA - PROF. LIDIA INÉS RODRIGUEZ OLIVES

 

LA CLASE MEDIA SUICIDA

 

 

 Soy Lidia Rodríguez Olives y, desde Buenos Aires, saludo a todos los oyentes de El Club de la Pluma

 

 Hace unos días, en un bar cerca de casa, escuché una conversación entre dos personas. Una de ellas, abogado de unos 50 años, se quejaba del aumento brutal de las prepagas. Con una enfermedad pre existente, no podía bajarse, pero ya era imposible pagar la cuota. También se quejaba de los aumentos de luz y gas. Su madre, decía, vive sola. Pagaba 3 mil de luz y, en la última factura, 9 mil. Siguió con el celular: 80 mil pesos por un pack familiar. Después le tocó el turno al auto y al costo de mantenerlo, con la nafta que sube sin parar, el seguro, la patente y todo lo demás.   Cuando terminó de quejarse, el abogado remató: “Yo no tengo ningún problema con el “flaco”. Lo voté y lo banco. Pero hermano: solucioname, algún quilombo!!!”. Y se me cruzó por la cabeza Luis Brandoni, en esa recordada escena de Esperando la Carroza: “Ahí lo tenés al pelotudo”. Porque hay que ser pelotudo para no entender todavía que el “flaco” que votaron no va a solucionar los problemas de la clase media: está ahí para hacerla desaparecer; para continuar el modelo iniciado en 1976 y arrojarla a la pobreza. Sorprende que no terminen de avivarse…

 

 Milei admira a Carlos Menem. Y eso no es casual. Menem llegó a la presidencia el 8 de Julio de 1989 prometiendo la “revolución productiva”. Pero alcanzó con escuchar su discurso de asunción para entender que “algo olía mal en Dinamarca…”

 

 Su esquema argumental apeló a una serie de recursos que se han convertido en todo un evangelio para la derecha: se recibe una “pesada herencia”; son necesarios fuertes sacrificios que nos llevarán a un futuro promisorio (algo así como la luz al final del túnel…); la magnitud de la crisis requiere “soluciones novedosas” (no más de lo mismo); y hay que hacer “cirugía mayor”. Afirmaciones todas que no lograron ser compensadas ni con su referencia al “salariazo” ni con su apelación a la tradición peronista. Su discurso culminó con una fuerte interpelación religiosa: Argentina, porque era pecadora, debía redimirse; y él, como guía iluminado (o embajador de la luz…), haría que se levante y ande…

 

 A la hora de analizar la Historia Argentina reciente, existen ciertos consensos. Uno de ellos es considerar la dictadura de 1976 como el inicio de un cambio drástico en las estructuras políticas, sociales y económicas de nuestro país. Otro, que independientemente del gobierno de turno, esos cambios se han ido profundizando con el correr del tiempo. No se trata entonces de partidos políticos sino del modelo que se aplica.

 

 El menemismo inició un vasto y acelerado programa de reformas estructurales, facilitadas por la rápida sanción (con los votos radicales) de las leyes de Reforma del Estado y de Emergencia Económica. En poco tiempo, se removieron diversos mecanismos regulatorios; se liberalizaron el mercado de cambio y los flujos financieros; se suprimieron controles de precios; se estableció la apertura externa de la economía, permitiendo el ingreso de importaciones sin consulta ni autorización previa. Mientras se reconocía a “las fuerzas del mercado” como asignadoras naturales de recursos, el Estado retrocedía y se debilitaba su capacidad de intervención. Paralelamente, también se desreguló el mercado de trabajo, lo que implicó la pérdida de conquistas laborales de vieja data. Continuó así las políticas iniciadas en 1976, como harán más tarde la Alianza, el macrismo y ahora Milei. Pero también se propuso avanzar en los “legados truncos” de la Dictadura, por ejemplo, las privatizaciones.

 

 Los argumentos utilizados constituyen un clásico de la derecha liberal. El excesivo intervencionismo estatal y las múltiples regulaciones son las causas de las “imperfecciones” del mercado. Porque, al obturar su desarrollo, impiden que actúe optimizando la asignación de recursos. Vender las empresas públicas y desregular libera la competencia y favorece el bienestar general. Se lo escuchamos a Menem, a Macri y a Milei. Sin embargo, esas afirmaciones implican un absoluto desconocimiento del “mundo real”. La Dictadura ya había concentrado en mucho la economía. Y las privatizaciones no hicieron otra cosa que profundizar el proceso. La venta de empresas como SOMISA, Altos Hornos Zapla, Fabricaciones Militares, el Polo Petroquímico Bahía Blanca y las fábricas de YPF dejó en manos de pocos actores insumos básicos relevantes, como los petroquímicos, la refinación de petróleo y la siderurgia, favoreciendo a empresas como Garovaglio y Zorraquín, Indupa, Pérez Companc, Soldati y Techint.

 

 Hoy, sólo esta última puede proveer los caños para Vaca Muerta que, con la tuya, pagamos por encima del precio internacional. Lo mismo ocurrió con las empresas de servicios privatizadas, que terminaron conformando verdaderos monopolios artificiales con usuarios cautivos. Cautivos como estamos hoy de la cartelización de las prepagas; de SC Johnson, que concentra el 97% del mercado de repelentes en el AMBA, no produce más porque no quiere, el Estado se borró del control y la regulación, y a vos que te pique el dengue…Cautivos también del tarifazo de luz y gas que se nos viene encima. Porque desregular la economía en mercados monopólicos no deriva en libre competencia sino en ganancias extraordinarias de unas pocas empresas, obtenidas a costa del empobrecimiento de la sociedad. Cada vez que suben los precios a su antojo, parte de tu salario se transfiere a esas empresas en forma de ganancia.

 

 Menem continuó la línea de desindustrialización iniciada en 1976. Según los censos, con la Dictadura desaparecieron 8500 PYMES y más de la tercera parte de las plantas con más de 300 ocupados que existían a mediados de los ´70. Continuando estas políticas, en 1993, se registraron 10 mil unidades fabriles menos que en el censo anterior. Esto implicó una fuerte expulsión de trabajadores y, junto con la reducción del empleo público derivada de la Reforma del Estado, explican la tasa de desempleo, que alcanzó el 20% en 1998. Con semejante “ejército de reserva” los salarios bajaron drásticamente. Entre 1988 y 1998, el personal bajo convenio había perdido el 30% de su salario; los docentes, el 20%; y los docentes universitarios, nada menos que el 45%. A ver si entendemos de una buena vez que 70 mil trabajadores expulsados del Estado, implica menor salario para los que aún tienen empleo…

 

 Si a alguno no le alcanza con esto para saber quiénes son ganadores y perdedores en este modelo, podemos ver qué pasó con los impuestos. La Convertibilidad hizo imposible financiar el déficit con emisión: había que recaudar más. Menem modificó el IVA, que fue generalizado y pasó primero al 16% y luego al 21%. En 1989, representaba el 1,6% del PBI; en 1998, el 6,3%. Pero disminuyeron los impuestos al patrimonio y los aportes previsionales de las empresas. Se redujo notoriamente el piso de ganancias, que terminó gravando a trabajadores de modestos ingresos, como proyecta Milei ahora.

Y después de todo esto, ¿vimos la luz al final del túnel? Ya deberíamos haber aprendido que al final del túnel neoliberal no hay luz sino una crisis fenomenal. Entre 1990 y 1999, la balanza comercial fue, durante 6 años, deficitaria. Porque si el país se primariza, destruye el tejido productivo y abre las importaciones, no hay magia: ocurre eso. Tampoco nos fue mejor con la deuda externa. En 1991 era de D61.334 millones y representaba el 33,1% del PBI. En 1999 había ascendido a D152.563 millones y ya representaba el 54% del PBI. Mientras tanto, creció la fuga de capitales, que pasó de D60.416 millones a D106.966 millones. Y la famosa Convertibilidad, sostenida artificialmente por los dólares de las privatizaciones, terminó volando por los aires en 2001, cuando ya no había ni créditos ni empresas que rifar. Con 50% de pobres, el aparato productivo arrasado, una deuda impagable, el sistema financiero como articulador de la economía y un Estado inexistente, la derecha pensó su triunfo asegurado: el modelo parecía irreversible. Pero entonces ocurrió el “hecho maldito” que tanto los espanta: volvió el peronismo. Y lo hizo en su mejor versión.

 

 El Kirchnerismo implicó un quiebre histórico y un cambio en la tendencia económica que se venía registrando en el último cuarto del SXX. Y aunque no logró romper la estructura dominante (por ejemplo, en lo que hace a la concentración y centralización de la producción y el capital), inició una etapa de crecimiento acelerado y prolongado como no se veía desde el decenio 1964/1974, con efectos positivos en la inclusión social y en la diversificación productiva. El Estado recuperó capacidades para orientar el desarrollo económico. La industria superó el estancamiento y pudo producir más y generar empleo. Y el dato que más le duele a la derecha: de ser, durante casi 30 años, el país con mayor retroceso relativo de América Latina, Argentina se ubicó entre los de mejor desempeño en términos de inclusión social y laboral. Y les duele porque significa que la riqueza se distribuye de manera horizontal, se frena la concentración, se reduce la pobreza y se amplían las clases medias. Y por eso que les arrebató “la década ganada” volvieron hoy más violentos que nunca.

 

 Tal vez fue un error poner la atención en el aumento de la pobreza en lugar se señalar la permanente reducción de la clase media. Quizás así el abogado cincuentón, el jubilado, el docente, el comerciante y el inquilino hubiesen entendido con más claridad que los pobres no caen del cielo: aumentan en la misma proporción en que ellos se extinguen. Tal vez (y sólo tal vez…) esa comprensión los hubiese vuelto más racionales y menos gorilas. Pero son muchos los que todavía persisten en empujarnos a esta hecatombe social que destruye todo. Lo que no están viendo es que Milei los tiene en la mira. Y si no reaccionan, sólo es cuestión de tiempo para que, con otro DNU, los haga desaparecer…

 

 Desde Buenos Aires, abrazo a los oyentes de El Club de la Pluma.

 


PROF. LIDIA INÉS RODRIGUEZ OLIVES

Profesora de Historia

 Posgrado en Ciencias sociales por FLACSO