ESPIRAL DE SILENCIO
Hoy hablaremos de lo que descubrió Elisabeth
Noelle-Neumann (1916-2010), lo que puede leerse en su libro "Espiral de
silencio", publicado por Paidos en castellano. Elizabeth tiene 24 años y
trabaja en Das Reich, el diario de Goebbels en Alemania y ve algo que la
obsesiona. No es cuántos alemanes aman a Hitler. Es cuántos lo odian en privado
y aplauden en público. Ve el miedo. No al campo de concentración. Miedo a que
el vecino lo deje de saludar. En 1974 lo bautiza: “Espiral del Silencio”. Y por
eso ya la critican, le dicen, “vos justificas lo que hicieron allá”. Ella
responde: “Lo describo, hoy sigue pasando y si yo no te lo enseño, te lo van a
hacer a vos y a todos”. Su pasado generó críticas de la Escuela de Frankfurt,
que leyó su teoría como racionalización del silencio alemán ante el nazismo.
Ella sostuvo que describía un mecanismo universal de poder. Y vos no lo viviste
en 1933. Lo viviste ayer. Cuando no pusiste “no estoy de acuerdo” en lo que
publicó tu cuñado (porque era el cumpleaños de tu sobrina). Cuando leíste que
“todos piensan” que hay que cancelar a alguien y vos no, pero seguiste de
largo. La misma escena. ¿Por qué pasa esto?
Según Elisabeth, nacemos con un órgano
cuasi-estadístico. Una función primitiva y (es cuasi porque no te valés de nada
real para sacar conclusiones y lo hacés de todas formas). Órgano
cuasi-estadístico: Constructo teórico
que designa la capacidad humana de evaluar la distribución y tendencia de las
opiniones en el entorno sin datos formales. Opera con heurísticas: consonancia
mediática, señales de aprobación social, sanciones a la desviación. Con base
evolutiva: el aislamiento grupal implicaba muerte en sociedades prehistóricas.
El cerebro moderno conserva el sesgo.
Es tu censor interno. No descansa. No cobra.
Trabaja gratis para el sistema. Y hace tres cosas en cuestión de milisegundos:
Escanea el clima. la tele, los memes, el tono
de tu jefe, los likes.
No necesita números. Siente. Calcula qué
opinión es “la normal”, cuál es “la del loquito”. Te ubica automáticamente y
compara tu idea con esa normalidad. Te dice: “Sos mayoría” o “sos minoría”.
Y si sos minoría, te prende una alarma.Calcula
el castigo. No es la cárcel.
Es peor: Es el aislamiento, que no te inviten a
nada, que tu comentario tenga 0 likes y el de abajo 200 corazones. Y tu cerebro
lo registra como dolor físico, literal, la misma zona que cuando te quebrás un
dedo. ¿Resultado?
Si sos mayoría, hablás. Si sos minoría, te
callás. O mentís.
Decís “puede ser” con la boca chica.
La espiral tiene una Mecánica:
1. Percepción del clima de opinión.
2. Evaluación de congruencia individual.
3. Anticipación de sanción social.
4. Expresión o autocensura.
5. Retroalimentación que distorsiona la percepción de otros,
reforzando el clima inicial. Produce “ignorancia pluralista”: la mayoría cree
ser minoría.
Vos te callás porque creés que estás solo. Tu
silencio lo ve tu amiga. Ella pensaba como vos. Pero te vió callarte y, piensa
“uy, estoy sola”. Y también se calla. En 10 minutos, una idea que tenía 40% de
apoyo parece que tiene 3%. Porque los que la tienen, no hablan. La otra, que tenía 20%, parece que tiene
95%. Porque grita. La opinión pública NO
es lo que piensa la gente. ES LO QUE LA GENTE SE ANIMA A DECIR CUANDO HAY
TESTIGOS. La idea puede ser más cotidiana de lo que representa a simple vista y
tiene implicaciones macro en política .
Estás en una comida, en la comida sale un tema de política,
ejemplo bajar la edad de imputabilidad a 14 años. Tu cuñado hace el asado y
enseguida salta y dice, “eso es necesario, tiene que pasar, para que
aprendan". Vos sabés que eso no resuelve nada, que hay autores que incluso
hablan de que es para no resolver el
problema, tenés argumentos pero es tu cuñado el que hace el asado y tu hermana
te cuida los nenes cuando trabajás.
Miras alrededor, nadie habla, tu hermana apoya
al marido. Seis en la mesa.
Pensás, si hablo salta mí madre a decirme que
no pelee y jodo el asado.
Te callas, tu mujer te mira, sabe que sabés
pero te ve calmarte y tampoco habla. Respondes “puede ser”. No vale la pena.
Dos personas ganan el debate sin siquiera
iscutir, porque te calmaste ¿los demás? No sabés, tampoco hablan, si compartían
tú idea no lo sabes porque te calmaste, quizás ganabas el debate, quizás había
mayoría.
Ganaron 2. Perdieron 4. Por miedo. No por
votos.
Así ganó Trump. Así te aumentaron las expensas.
Noelle-Neumann era de derecha. Pero su teoría
no tiene partido. Es física social. Y todos la usan. Política: el voto
vergüenza. Elecciones 2023. Todas las encuestas decían una cosa. La urna dijo
otra. ¿Mintió la gente? No. Tu órgano cuasi-estadístico te dijo en octubre: “Si
digo que voto a este, soy casta, facho, tibio”. Entonces le mentiste al
encuestador. En el cuarto oscuro no había radar. No había likes. Votaste tu
silencio. Por eso el “fenómeno” explota. No es que aparece. Es que se animan a
salir del clóset político. Los medios de comunicación son los dueños del clima.
Noelle-Neumann decía en 1974 (ella pudo conocer
la televisión):
LOS MEDIO NO DICEN QUÉ PENSAR, DICEN QUÉ PENSAR
O CREER QUE PIENSAN LOS DEMÁS. Si todos los canales repiten una idea, tu
cerebro asume: “Ah, esto es lo normal”. Aunque en tu barrio nadie piense
así. Si el algoritmo te muestra 50
videos de un lado, tu radar colapsa. Cree que el mundo es eso. Y te callás del
otro. Control social: La dictadura que no necesita policías. El totalitarismo
clásico te mete preso por hablar.
La Espiral del Silencio no te mete preso por
querer hablar. Es más barata. Más limpia.
No hay desaparecidos. Hay autocensurados. Millones. Vos. Yo. Ahora. El
Estado no te calla. Te convence de que si hablás, te callan los otros. Y vos, para no perder a los otros, te callás
solo. Es la privatización de la censura.
Noelle-Neumann dice que solo rompe la espiral “el núcleo duro”. Básicamente
el loquito que no le importa nada, no le mueve absolutamente nada lo que opinen
los demás… Gente con una voluntad interna más grande que su miedo al
aislamiento.
El pibe que se planta en el colegio aunque lo
bulIineen. Son el 1%.
al que “ya se pueda decir”, a que algún famoso
lo diga primero. A que sea tendencia. Mientras tanto, tu silencio vota. Vota
por el que grita. Vota por el algoritmo. Vota por tu jefe. ¿Qué opinión te tragaste hoy? ¿A quién
beneficiaste con ese silencio?
Ella habló de cómo romper la espiral, el
llamado núcleo duro es una persona que ya no tiene nada que perder, ya no le
interesa nada la opinión contraria y esa
persona agrieta la espiral hasta romperla, sin embargo no es fácil salir, la nueva
tendencia repite el ciclo y por eso es necesario SIEMPRE hablar, aunque estés
equivocado, hablá, quizás tengas gente detrás esperando tu grito para contestar
el llamado.
La espiral gira.Siempre giró.
Desde que el primer humano tuvo miedo de que lo
echen de la cueva y tener que vérselas con el tigre.
En
cuanto al Núcleo Duro: es una minoría con alta convicción y baja sensibilidad
al aislamiento. Puede quebrar la espiral si persiste hasta que un evento
externo valide su postura.Su existencia explica cambios de clima abruptos: el
“qué dirán” deja de operar cuando el costo de callar supera al costo de hablar.
Desde Rosario- Militante Social
