RADIO EL CLUB DE LA PLUMA

sábado, 30 de mayo de 2026

CIERRE EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 31-5-2026 - POR QUÉ JAVIER MILEI NO CAE

 

CIERRE EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 31-5-2026

POR QUÉ JAVIER MILEI NO CAE

 




Estamos llegando al final de otra emisión más de El Club de la Pluma, nuestra trinchera comunicacional de integración y resistencia que transmitimos por nuestra radio web y la red de radios compañeras y amigas que lo hacen en directo, en diferido, a quienes volvemos a agradecer con un abrazo enorme por la posibilidad de poner las voces de la Patria Grande y fuera de ella en otras regiones, Gaby, para la despedida…

 

 Voy a compartir un texto tomado de las redes de Claudio Miranda que se titula ¿Por qué Javier Milei no cae?

 

Para comprender por qué pese a la caída en las encuestas, los graves casos de corrupción y el escándalo continuo el gobierno de Javier Milei sigue conservando núcleos esenciales de gobernabilidad, es preciso abandonar los prismas del siglo XX:

 

1/ Hablemos claro:

 Milei es un experimento que empezó por una sucesión de malos presidentes, peores decisiones y terminó como una experiencia tan compleja que no es solo económica, sino también sociológica, psicopolítica y algorítmica. Pero vayamos por partes:

 

2/ La desintegración de la causalidad

El relato libertario ya ha logrado su triunfo metodológico más importante: divorciar el dolor actual producto de su gestión, de su responsabilidad. Para su base, el colapso no es la causa de las medidas de Milei, sino el costo inevitable del "tratamiento médico" frente a la herencia recibida. Desde allí, el sufrimiento no se vive como un castigo, sino como una purga con propósito épico.

 

3/ La muerte del escándalo por saturación

En la era del hiperestímulo y el scroll infinito, los escándalos éticos o los episodios de bajeza humana tienen una vida útil de 24 horas antes de ser sepultados por el siguiente meme. A los líderes outsiders se les vota precisamente por romper la estética de la norma; la moral tradicional ya no es un activo político vital, no siquiera computable.

 

4/ La atomización del tejido social

Los estallidos históricos (como el de 2001) requirieron una infraestructura organizativa: sindicatos y movimientos de base. Hoy, la deslegitimación de los intermediarios tradicionales los neutraliza frente a la opinión pública, si mismo tiempo que la economía de plataformas (el delivery, el autoempleo digital) confina al individuo a sufrir y competir solo en su pantalla.

 

5/ El vacío absoluto de la alternativa

Un gobierno en retroceso no cae al vacío; cae cuando hay una estructura lista para heredar el poder. La oposición está cometiendo el error de asumir que aún queda tiempo para definirse y que puede seguir boxeando contra fantasmas.

 

Pero ante la ausencia de un horizonte creíble, la falta de identidad de la oposición (mejor, peor, con o sin... pero identidad al fin) opera como una invitación a un salto sin red.

 

 

6/ El hackeo del ecosistema psicotecnológico

 

 

El oficialismo no administra la realidad analógica, gestiona la interfaz digital. Mientras la economía real cruje, la batalla cultural provee enemigos diarios ("el comunismo", "el kirchnerismo", "el peronismo"...) para mantener movilizado el sesgo de confirmación.

 

 

Todos conocernos a un votante de Milei que prefiere tolerar la asfixia antes que admitir la derrota cognitiva de haberse equivocado.

 

 

7/ Pero la realidad es que en el barco viajan 47 millones de argentinos cuyo sistema de gobierno ya no se mide solo en índices de precios, sino también en la capacidad de formatear la paciencia colectiva a través de incentivos psicológicos y dispersión digital.

 

 

Que Milei no esté en un banco dando explicaciones demuestra que las sociedades modernas pueden soportar niveles extremos de asfixia material si el dolor ha sido dotado de un sentido poderoso y la oposición carece de autoridad moral para gestionar y dirigir la rabia.

 

 

En algún punto es simple: cuando la comunidad se atomiza en individualidades virtuales, la oposición no se define y el pasado inmediato sigue funcionando como amenaza, el estallido se cancela.

 

 

Que Milei no caiga y que la Argentina no estalle tiene que ver con esto.

Claudio Miranda

 

Hay bastante de cierto en este tipo de consideración por parte del autor de esta nota, porque nos preguntamos, nos venimos preguntando desde hace rato en distintos sectores, en distintos grupos, qué pasa que esta des-administración argentina no cae.

 Porque si vamos a considerar los datos crudos de la realidad, en otros tiempos el país estaría estallando, pero no estalla.

 

Fíjate vos los detalles de la destrucción de la posibilidad productiva de nuestro país que te vienen detallando desde hace muchos programas, el profe Eduardo González Olguín o nuestro compañero Jorge Ariel Vasalo o Cacho Cacho de Buenos Aires, ellos te van detallando, te van detallando cómo viene dándose la destrucción de nuestro país y no hay reacción…

 Las únicas reacciones son algunas minúsculas, dolorosas, como la de cada miércoles cuando apalean a jubiladas y jubilados o algunas multitudinarias, pero son esporádicas como la movilización universitaria y digo son esporádicas porque una cada tanto y no le mueven el amperímetro a estos miserables… no se lo mueven porque siguen haciendo lo que quieren, porque apuestan a que no hay reacción y no hay reacción porque como decíamos en el principio del programa nos vienen ganando tres batallas, la cultural, la educativa y la comunicacional…

 

 Y en este escrito que comparte Gabriela parte de eso lo está reafirmando, entonces, nos debemos no un debate profundo alargado y que se yo, no nos debemos cachetearnos la cara para ver si reaccionamos de alguna vez… de una buena vez hay que reaccionar, si no ésto va a continuar y vamos a tener a este miserable engendro que funge de presidente durante un periodo más todavía…

 

 Que es improbable, que no porque mirá que la economía se cae, que han cerrado industrias, que han echado gente, que la gente está pasando hambre y que son de todo eso que vos me argumentas ¿se están quejando realmente? y ¿están manifestándose para recuperar algo de lo que vienen perdiendo? ¿o vos los ves marchando en las calles y ocupando las plazas del país para protestar ante este desastre descomunal?...

 No, no lo están haciendo, son foquitos nada más…

 

 Hay un compañero que, y también lo hemos dicho en algunas oportunidades de nosotros, ¿qué pasa que todas las luchas no se unifican?... y bueno cada uno cuida su quintita y cada uno trata de ver cómo puede hacer para salvarse y sacar una buena tajada de todo este quilombo…

 

 La miserabilidad es así y está en todos lados, la miserabilidad no es capital de esta derecha miserable o de los libertarios, está en todos lados, están los gremios, está en el campo social, está en todos lados, entonces qué queremos descubrir o qué queremos inventar, qué queremos hacer diferente, si no reaccionamos en conjunto, no nos unimos en la protesta, no desarrollamos un plan inmediato para detener todo este desastre y vamos a seguir teniendo a estos engendros miserables por un tiempo largo…

 

 Cuánta sangre se tiene que derramar, cuánta muerte, porque esto también se lleva muertes, se lleva el derramamiento de sangre que podría ser evitada, porque los muertos por el fentanilo que ya lo venimos diciendo, por las muertes evitables, porque no se pueden seguir sosteniendo la cura o la medicación para enfermedades graves… y nada enseña, nada enseña a que se pueda reaccionar…

 

 Bueno, creo que tenemos que reflexionar de manera inmediata qué lugar estamos ocupando cada uno y cada una, qué hacemos o qué no hacemos y a ver si podemos despertarnos y si despertamos, algunos de nosotros, empezar a cachetear el que tenemos al lado, la que es la reacción colectiva que nos permita devolvernos algo de la perdida dignidad, ya ni siquiera creo que tenemos conciencia de la definición, de ese término, mucho menos independencia, autodeterminación, ¿qué son esas cosas?, no existen para el nuevo manual del poder global que está enterrando sus garras en nuestro territorio… son términos que ya no existen…

 

 Vamos a tener que reescribir la historia nosotros, si no, nos van a borrar de la historia…

 

 Fuerte abrazo revolucionario, hasta la victoria siempre, esto fue El Club de la Pluma.

 

NORBERTO GANCI –Dirección/Producción/Conducción

Prof. GABRIELA FERNÁNDEZ –Asistencia Técnica/Coconducción

 

NUESTRA RADIO WEB

https://elclubdelapluma.esenvivo.com.ar/

https://elclubdelaplumaradio.blogspot.com/

 

(Transcrito por TurboScribe. Actualizar a Ilimitado para eliminar este mensaje.)

 

 

APERTURA EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 31-5-2026 - ¿PUEDE TANTA SAGRE DERRAMADA HACERNOS RECOBRAR ALGO DE CORDURA?

 

APERTURA EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 31-5-2026

¿PUEDE TANTA SAGRE DERRAMADA

 HACERNOS RECOBRAR ALGO DE CORDURA? 

 




Hasta cuánto y hasta cuándo la humanidad seguirá soportando el abuso, la criminalidad, los asesinatos, secuestros, torturas, etc.?

Les llaman crímenes de guerra, algunos les asignan la terminología de “daño colateral”, los mencionen como quieran seguirán siendo asesinatos, cobardes asesinatos, miserables asesinatos…

 

 Los mencionamos en un editorial anterior sobre el asesinato de más de 160 estudiantes en una escuela iraní por parte del “democrático gobierno norteamericano”, sobre el asesinato en escuelas rusas donde a niñas y niños les arrebatan la vida las cobardes fuerzas ucranianas; a ello podemos sumar un dato (como si realmente podemos considerar esas vidas como datos…) sólo como muestra, ya que cuesta encontrar registros que reflejen la totalidad de asesinatos, decimos que al menos desde hace unos dos años se ha alcanzado una cifra cercana a los 17.000 asesinatos de niñas y niños en la Franja de Gaza, crímenes cometidos por los cerdos (con perdón de los cerdos) nazisionistas israelíes.

 

La criminalidad que se comete, en nombre de vaya a uno a saber qué excusa, contra civiles, mujeres, hombres, personas mayores, niñas y niños que son las reales víctimas de la mayor crueldad y la mayor muestra de miserabilidad, parece que no cuentan a la hora de evaluar…lo que sea… cuesta a estas alturas considerar alguna explicación, argumento, o motivo real que pueda justificar tal actitud deshumanizante, deshumanizada.

 

Nada se ha aprendido en tantas décadas de dolor, al menos quienes ejercen el poder a través de las armas y las supuestas diplomacias, nada han demostrado haber aprendido, o sí, todo depende desde qué lugar se esté considerando. Quienes tienen los monopolios armamentísticos sí han aprendido, aprendido a desarrollar y perfeccionar la maquinaria de matar, sus diplomáticos rentados han aprendido a encontrar cualquier justificación para alentar la inversión en más armas, con mayor alcance y mayor letalidad.

Los pueblos, siempre sometidos, sólo han aprendido a ensayar alguna forma de sobrevivir al horror…bueno, algunos pueblos, o algunos porcentajes de pueblos…porque convengamos que el odio que profesan descaradamente los nazisionistas israelíes que les roban sus tierras a la población palestina, los mismos que escupen, atormentan, golpean, asesinan a parte de la población gazatí o de Cisjordania, o del Líbano, es muy generoso considerarlos “pueblo”, no se me ocurre algún otro término para esa raza miserable, característica que también tienen aquellos que a diario practican eso que llaman rusofobia…

 

Hay naciones en Europa que han comenzado a armarse porque, y casi que ya le han puesto una fecha, calculan que para el 2030 se habrán de enfrentar a la Federación de Rusia, y una de las excusas es la “supuesta invasión a Ucrania”, cuando, desde el principio, se trata de una “Operación Militar Especial” en respuesta a las masacres y persecuciones llevadas a cabo por el miserable gobierno del más miserable zelensky, contra toda manifestación y herencia rusa.

A todo esto, bailan al compás del derramamiento de sangre las corporaciones armamentísticas, ya que hacen muy buenos negocios con la muerte.

 

Algunas opiniones manifiestan que de hecho hemos entrado en la 3° Guerra Mundial, detallando todos y cada uno de los conflictos en el globo; hay quienes manifiestan todo lo contrario, entre otros aspectos ante la falta de una declaración concreta del famoso todos contra todos, o la mayoría contra un par…o algo así. El hecho concreto y real, más allá de opiniones diferentes, es que estamos en medio de un conflicto armado global que nos sumerge en una de las peores pesadillas imaginadas, y ante esa realidad la humanidad en su conjunto parece sólo observar y no actúa para detener la locura.

 

Tanta sangre derramada en las tierras de Libia, El Líbano, Franja de Gaza, Cisjordania, Sahara Occidental, Afganistán, Irák, Irán, Siria, Haití, Venezuela, Perú, Bolivia, Chile, etc., tanta sangre derramada parece no haber enseñado nada.

Ni de las traiciones que se cometen más allá de muchas justificaciones pueden avalar la desidia, la inhumanidad demostrada hasta este doloroso presente.

 

Por momentos nos detenemos y miramos algunas reacciones, algunas demostraciones que nos arriman algo de esperanza, como las multitudinarias manifestaciones del heroico pueblo iraní que sale a las calles para defender y ponerse al lado de sus líderes, de su historia, del legado que protegen, o como los campesinos, mineros, obreros y comunidades originarias bolivianas que se enfrentan ante el avasallamiento de derechos y conquistas por parte de otro más de  los tantos gobiernos títeres del imperialismo global…pero no bastan, no son suficientes, casi que como que quedan en el largo listado del anecdotario porque no cambian mucho el panorama…

Bueno, no hay que ser tan pesimista, tal parece el pueblo iraní le ha demostrado al imperialismo global que no puede seguir con la misma retórica de la violencia para dominar y controlar…y por ahí avanza el pueblo boliviano.

 

Esas son muestras reales de que, más allá de quién posee las armas, son los pueblos organizados los que podemos dar una demostración cabal de poder, que podemos hacerle frente a la irracionalidad, que podemos torcer el rumbo de la estupidez globalizada y recuperar algo de la necesaria y urgente cordura.

Habrá que intentar multiplicar esos ejemplos para poder imaginar un futuro mucho mejor que el doloroso presente del que estamos siendo testigos y del que, si no actuamos, seremos sus víctimas.

 

Que así sea.

 

 Bienvenidas, bienvenidos, bienvenidas a otra emisión más de El Club de la Pluma, nuestra trinchera comunicacional de integración y resistencia que transmitimos por nuestra radio web y la red de radios compañeras que lo hacen en directo, en diferido, a quienes agradecemos a la distancia con un abrazo enorme por la posibilidad de poner las voces de la Patria Grande y fuera de ella en otras regiones.

 

Le damos los muy buenos días a la profesora Gabriela Fernández.

¿Cómo le va?

 

 Buenos días Norberto, buenos días a toda la audiencia y estoy pensando en las armas que usted venía nombrando, escenificando. Las armas que luchan para que perdamos, ¿para que perdamos qué? Porque muchas de las armas que constituyen la base económica del desarrollo de países como Estados Unidos, por ejemplo, son armas que matan los cuerpos. Pero también hay desarrollos tecnológicos, ya son súper desarrollos, que son algoritmos, inteligencias artificiales, que matan otra cosa además de cuerpos, que matan la naturaleza de lo que solíamos llamar humanidad.

 

Porque tal parece que el escenario imaginado en esos futuros posteriores a la finalización de estos conflictos armados, si es que podemos imaginar algún fin, es un mundo en el que los humanos no seamos la mayoría, en los que tengamos gemelos, porque hasta usan esas palabras, incapaces de emocionarse o de pensar libremente. Un mundo de cyborgs, serían serviles, que no comparten con esta raza en vías de extinción, con esta humanidad, sus características más preciadas. Entonces me acuerdo de que el conflicto no es solamente armado, sino de aquella guerra de cuarta generación que nosotros solíamos estudiar, documentar en los cyborgs hace ya 20 años.

 

Una guerra cuyo escenario es la mente de la humanidad, y esas armas son los medios de comunicación, las redes sociales, armas que invaden y colonizan la parte de nosotros verdaderamente humana. ¿Por qué? Porque anulan la razón, que es una de las características del ser humano, porque manipulan y degeneran las emociones, que son el motor que nos hace actuar. Es una guerra híbrida, es una guerra desigual, pero tengo la esperanza de que sea una guerra para la cual las armas están dentro de cada uno de nosotros, y que no tengamos que hacer mucho más que mirar a nuestro alrededor y extender la mano y vincular lo que nos queda de humanidad con lo que le queda de humanidad al de al lado, para poder resistir.

 

Si ellos ganan, desaparecemos, ellos van a convertirse ya en otra cosa, es una mutación, es algo que está muy por encima, mucho peor de lo que nosotros solíamos llamar la derecha. Esto es un aborto, una mutación degenerada, un horror llevado a su máxima expresión, y la invitación es a que busquemos dentro de nosotros algo que podamos llevar a la máxima expresión que nos vuelva a hacer sentir humanos, animales políticos, animales sociales, solidarios con alguien, para ver si le queda resto a la humanidad que tantos siglos lleva sobre este planeta. Es tan increíble hacer un recorrido rápido así, por una prehistoria y una historia que han ido degradando la naturaleza, como si solo se tratara de extraer recursos de un planeta, pero en esa carrera lo que ha sufrido más deterioro es nuestra propia esencia, y ahí es donde me parece que ya nos toca poner el freno, decirles no pasarán, queremos seguir siendo humanos por encima de todo.

 

Sería lo deseable, escuchándote hay dos cosas que me gustaría agregar, tal vez una virtual discusión, tal vez oyentes puedan o quieran hacer sus aportes en algún momento, dar sus pareceres.

 

 Creo, concretamente, que hay dos detalles importantes en todo esto, vos mencionaste el tema de la Guerra de Cuarta Generación que durante muchísimo tiempo hemos difundido en nuestro programa, y desde hace un tiempo yo vengo sosteniendo que nos vienen ganando tres batallas en esta guerra, que no es solamente la Guerra de Cuarta Generación sino también de Quinta Generación que algunos denominan, y las tres batallas que nos vienen ganando es la comunicacional, la educativa y la cultural.

 

 Son tres las batallas que nos vienen ganando y muy mal nos vienen ganando, bien para ellos pero para nosotros muy mal, donde no se han atacado, desde nuestras trincheras, desde nuestros espacios, todo aquello que ha deformado la historia y las conciencias, a través de la deformación de la historia y de la comunicación y de la formación de individuos.

 Se manipulan las conciencias, entonces es muy fácil ir dominando a través de esos tres elementos que es la educación, la cultura y la comunicación, o herramientas, o armas, según como cada uno lo quiera utilizar.

 

 Y hablaste de la derecha, y creo que hoy por hoy no es válido discutir derecha o izquierda, o centro derecha o centro izquierda, o centro, o como quieran llamarle, creo que está mucho más allá de ideologías políticas, de posiciones políticas y sociales, hay un sector de la humanidad, y le asigno el término humanidad simplemente por ser un poco generoso, porque ni siquiera merecen ese término, hay un sector de la humanidad minúsculo, que es el sector más poderoso del planeta, el que va buscando que todo esto llegue a lo que estamos padeciendo, y creo que tenemos la obligación de hacer caer las máscaras y los discursos que han conducido a tal irracionalidad en todo el globo terráqueo, .

 

Bueno tenemos que, como dije, son tres batallas las que nos vienen ganando, nos vienen ganando, no nos han destruido, por eso hay algunos pueblos que van reaccionando en consecuencia, bueno tenemos que sumar nuestro esfuerzo a esos pueblos, multiplicar las respuestas y darle más batallas para ganarlas…

 

 Tenemos que torcer el rumbo de la incomunicación, de la falta de cultura, de la deformación educativa, y dejarnos de dirimir las disputas en discusiones estériles con relación a derechas o izquierdas, y recuperar el sentido de humanidad, una humanidad que hemos olvidado, que hemos dejado en un costado, en un rincón, y solamente consumimos diariamente la destrucción de sí misma, como si fuéramos simples espectadores y no víctimas…

 

 Bueno, ojalá que recuperemos la conciencia y actuemos en consecuencia para que, si existe la posibilidad, realmente seamos nosotros quienes ejerzamos el poder para poder ser una humanidad digna, digna de ser ella misma, eso, porque algunos le han quitado realmente el valor que tiene ese término, humanidad… ojalá que podamos recuperar la conciencia y derrotemos la irracionalidad más pronto que tarde.

 

 Bienvenidas, bienvenidos a El Club de la Pluma.

 

NORBERTO GANCI –Dirección/Producción/Conducción

Prof. GABRIELA FERNÁNDEZ –Asistencia Técnica/Coconducción

 

 

NUESTRA RADIO WEB

https://elclubdelapluma.esenvivo.com.ar/

https://elclubdelaplumaradio.blogspot.com/

 

(Transcrito por TurboScribe. Actualizar a Ilimitado para eliminar este mensaje.)