Que al mundo le faltan, no uno, sino varios
tornillos, creo que no caben muchas dudas. Como tampoco que la posibilidad de
que un mecánico lo pueda reparar sea factible. Ni creo que tampoco muchos
mecánicos puedan hacerlo.
En algunas oportunidades hemos titulado que
al mundo le falta un tornillo, que el mundo está pata para arriba, que el siglo
XX Cambalache o el XXI. Todas extracciones desde la poética, desde las
expresiones artísticas, para ir reflejando de alguna manera el sentir o el
pensar sobre lo que está ocurriendo en cada momento que hablamos.
Y
por estos tiempos, esto de que al mundo le falten varios tornillos casi
resultaría hasta poético…
No, no, nada poético, no, para nada, me
equivoco.
Es
terrorífico, es terrorífico.
Porque ya lo hemos comentado en otros
editoriales, uno recorriendo el globo terráqueo, el planeta, viendo todo lo que
va ocurriendo, se da cuenta del nivel de irracionalidad que está existiendo, se
va desparramando, pero que no es de ahora, convengamos que no es de ahora, no
es nuevo.
Tal vez la intensidad con que se va
llevando adelante esa irracionalidad está dando cuenta de una mayor
perversidad. Pero siempre hubo perversidad, siempre hubo irracionalidad,
siempre hubo un avance contra la raza misma, desde la misma raza humana.
Y
vemos, por ejemplo, que se hacen cumbres con líderes mundiales, se cubren desde
todos los medios, se analizan los dichos, se hacen entrevistas, pero lo que
realmente, según nuestro criterio, debería haber ocurrido, no ocurre.
Porque mientras los líderes se juntan,
celebran cumbres y discuten posiciones y acuerdos o desacuerdos, las masacres
contra los indefensos continúan avanzando, la irracionalidad y la perversidad
continúan avanzando.
Y ya
dijimos, no es de ahora, claro que no es de ahora, tiene muchísimo, muchísimo
tiempo de arrastre.
Una
población que durante mucho tiempo denunciaba e hizo casi un culto a una acción
criminal con la que titulaban todas sus publicaciones, sus expresiones, sus
acciones, sus actos, sus conmemoraciones, me estoy refiriendo al holocausto,
pero capitalizaron el tema del holocausto.
¿Quién lo capitaliza? Lo capitaliza la
nación, no sé si es una nación, será una nación, bueno, los israelíes.
Y
como que fueron los israelíes, entre comillas, los israelíes, los judíos, el
pueblo judío, las únicas víctimas del holocausto. Y no fue así, bueno, durante
mucho tiempo desde Hollywood y desde las distintas tribunas de manipulación
mediática, manipulación de formación histórica, se habían emperrado en que vos
creas y asumas que los yanquis ganaron la segunda guerra mundial, cosa que no
fue cierta, y más ahora con toda la disponibilidad que hay para encontrar
documentación y pruebas, te das cuenta que fue el ejército rojo de la Unión
Soviética el que venció, que logró vencer al nazismo, que era el nazisionismo
también, porque son los mismos, o sea, cambiaron los apellidos, cambiaron las
caras, hay violencia, pero son los mismos de ahora, ¿sí?
¿Pero,
qué te crees que fue el holocausto? El holocausto fue la eliminación de aquel
sector, no solamente del pueblo judío, de una parte del pueblo judío, sino
también polaco, gitano, etcétera, que les era molesto, era una carga para el poder
nazisionista, ¿sí?
Y
que la cúpula de poder israelí era la que estaba detrás de todo eso, pero a vos
te hicieron creer que ellos eran las víctimas, y las víctimas fueron los que
realmente no tenían la posibilidad de continuar, porque ellos no querían, el
poder real no quería que ellos continuasen con vida, les molestaba arrastrar
con ese lastre, supuesto lastre, ¿no? para ellos.
Bueno, hoy están haciendo, no lo mismo, no
con la pantalla del nazismo, porque era la pantalla, era la herramienta, era el
brazo armado que tenían en aquel tiempo para poder llevar adelante esa acción
criminal, genocida. Hoy lo hacen a cara descubierta, hoy violan todos los
templos de creencias, tanto árabes como cristianos, se mofan de ellos, los
escupen, enarbolan cánticos pidiendo que los quemen vivos
. No les basta solamente con la hambruna
que han provocado en la Franja de Gaza, dejando un tendal de muerte.
Pero no empezó en el 2023, porque también
la manipulación mediática, histórica, te hizo creer, o te quiere hacer creer,
que fue desde el 2023 esto, y no fue desde el 2023. Esto viene hace más de 70
años, que vienen desplazando a la población palestina para quedarse con su
territorio, para robarles su territorio, con el amparo, por supuesto, como
siempre, de los gobiernos miserables, ingleses y yanquis, y bueno, porque son
sus socios.
Y
vos decís, ¿cómo puede ser? Un pedazo de territorio que le fue asignados
caprichosamente desde las Naciones Unidas a la población israelí, ¿cómo puede
ser que ese lugar tan chiquitito, desde ese lugar tan pequeño, puedan ejercer
semejante poder?
Y
bueno, porque han sido históricamente el poder mundial, y lo son ahora, y son
los que manipulan y accionan para condicionar al planeta.
Pero
cuando vos decís todo esto, viene alguna organización, o algún desquiciado, y
te hacen la acusación de que sos un antisemita, cosa completamente equivocada,
no solamente equivocada, errada, sino que carece de toda legitimidad, porque
contra lo que uno está accionando, o manifestándose, es contra el nazisionismo,
esa extracción criminal que ha sembrado el terror desde hace muchísimas
décadas, y hoy estamos siendo testigos de eso.
Y lo hacen a cara descubierta, lo hacen sin
ningún tipo de tapujo, sin ningún tipo de cuidado, sin ningún tipo de reserva,
nada, absolutamente nada. Nos escandalizamos cuando, desde unos balcones, o unas
costas israelíes, festejaban cuando golpeaban, bombardeaban la franja de Gaza.
Se ponían contentos cuando mataban a seres humanos.
Y cuando estos tipos, estas minas, porque
hay de todo, festejan la muerte de otros, ya no podés considerarlos pertenecientes
a la raza humana.
Discutamos, ¿qué será la raza humana, la que
permite que todo esto ocurra? La que no abre a los ojos, o mira para otro lado,
mientras van provocando tanto desastre.
Limpieza étnica, le dicen, el equivocado
término limpieza no cabe, porque dejan todo regado con sangre, queda todo muy
sucio con la miserabilidad de ellos, muy roñoso, muy asqueroso… al mundo le
faltan muchos tornillos, demasiados tornillos.
Mientras todos estos líderes celebran
cumbres, el hambre, la miseria, la desnutrición, el desamparo, la intemperie,
la muerte se va sembrando, cada vez con mayor intensidad. Acá en Argentina, no
somos ajenos a todo esto que está pasando. Por supuesto no tenemos estas
guerras, o estas masacres, o estos genocidios, porque acá lo hacen de otra
manera.
Acá ya van entregando lo poco que nos queda
de patria, porque acá casi no nos queda mucha patria.
Vamos a ver que se pueda rescatar en algún
tiempo.
Acá
directamente te someten, te habían venido sometiendo desde hace muchísimo
tiempo con la manipulación mediática.
Qué fácil que es el pueblo argentino de
manipular, y que es frágil.
No
sé si es frágil, es cómodo, tal vez.
¿Viste
aquello que le decían de la vivada argentina? Bueno, no es ninguna vivada, es
parte de la miserabilidad que tenemos.
Asumámoslo, porque si no asumimos nuestras
miserabilidades, poco podemos hacer. No somos los mejores del mundo, para nada.
No
sé si alguna vez lo fuimos, por ahí capaz que intentamos serlo en algún
momento.
Pero en este momento, ahora precisamente,
no somos los mejores del mundo. Dejamos mucho que desear, porque hemos
permitido que un salvaje, un engendro miserable, venga a destruir el Estado
desde adentro. Y no solamente desde adentro, sino también desde afuera, porque
esa parte no se la contó a sus votantes.
La destrucción no es solamente desde
adentro, sino también desde afuera, provocando genocidios silenciosos. Con las
muertes, por la falta de medicamentos, el fentanilo contaminado, la ausencia de
la comida en la mesa de los argentinos y las argentinas, el hambre, la
desnutrición, las enfermedades que creíamos haber erradicado y que han vuelto
por la falta de vacunación… son genocidios silenciosos…
Que no son tan silenciosos como los llantos
de aquellos que los padecen.
Se pueden escuchar en muchos lugares…
Al
mundo le faltan un montón de tornillos. No creo que mecánicos lo puedan
resolver...
El pueblo, el pueblo debería reaccionar
para poder resolver todo eso.
Acá
en Argentina seguimos jugando con la democracia. Que ya parece un chiste el
término democracia.
Porque las reglas de la democracia no
existen más. Acá por ahora no existen. Lo que estamos padeciendo es una “dictocracia.” Dictadura disfrazada de democracia.
Y te
hacen el cuento de que estamos en democracia para estar jugando a la interna. O
estar en campaña.
O aquella no me gusta, el otro no me gusta.
Cuando la gente se va muriendo, se va quedando
en el camino, te perdés en esas discusiones estériles jugando a la democracia y
a la política.
¿Y
en dónde quedó tu madurez? ¿En dónde quedó tu concepción de líder?
Acá
en Argentina no hay en este momento democracia.
Si hubiese democracia no tendríamos el
podrido poder judicial que estamos padeciendo. Si hubiese democracia no
tendríamos la mafia corporativa mediática que estamos padeciendo. Si hubiese
democracia realmente en este momento estaríamos revocándole los poderes a
aquellos que están destruyendo la patria y la están regalando.
No hay democracia. Hay “dictocracia.” Dictadura disfrazada de democracia.
Y otros siguen jugando a la interna. O a la
competencia por una elección. Cuando las fechas de las elecciones quedan muy
lejos de las muertes que se van quedando en el camino.
Cuando los dolores, los padeceres de
argentinas y argentinos no entran en la discusión del armado político. Porque
ahí lo que entran son negocios. No hay otra cosa.
Terminan siendo negocios.
Que
no creo en ninguno, y por ahí puedo creer en alguno, pero en este momento me
están demostrando que siguen haciendo las mismas cosas de siempre, para obtener
los mismos o peores resultados.
Fijate acá en Córdoba, los mismos que le
armaron la campaña a Axel para desembarcar en esta provincia son los mismos que
le armaron la campaña a Alberto en su momento.
Si uno no cambia la figurita, los nombres y
la estrategia vas a obtener los mismos resultados. ¿O vos te pensás que De la
Sota, Schiaretti, Llarllora, Cacerio y todos esos no son la misma mierda?
Son
todos la misma mierda del cordobesismo.!!!
Entonces no hagas lo mismo que vinieron
haciendo hasta ahora.
¡Cambiame!
¿Dijiste que querías cambiar la cancioncita?
¿Que querías cambiar la letra? Bueno, cambiala, chango. No hagas lo mismo. ¿O
te crees que estás haciendo política acá con los mismos de siempre?
Es
evidente que los tiempos son muy complicados.
Y es también evidente que hay sectores que
no están queriendo ver la realidad. Y que siguen jugando a cosas que en este
momento no tienen mucho sentido. Porque lo que debería haber ocurrido...
Mira, pasó la marcha federal universitaria.
Maravillosa, ¿no? Las cuatro que hemos
tenido. Cuatro, ¿eh? Cuatro. Cuatro.
¿Cuántos años hace? ¿Cuánto tiempo hace que
nos vienen destruyendo la patria?
Cuatro marchas federales universitarias.
Bueno, toda esa gente de la marcha federal universitaria. Toda esa gente que
marchamos los 24 de marzo, toda esa gente que acompañábamos las marchas de los
movimientos feministas y de género. ¿Por qué no las hemos mantenido...?
Porque están las preguntas, ¿viste? Dicen,
bueno, y pasó la marcha, ¿y ahora qué?
Y
acá en este programa, en esta trinchera, en algún momento nos preguntábamos, ¿y
ahora qué?
Y
ahora vuelvo a preguntar, ¿y ahora qué? Sí, la manifestación multitudinaria fue
contundente un día.
Mientras los miserables siguen apaleando y
gaseando a los viejos…
¿Cuándo nos vamos a decidir a paralizar el
país? A detener toda esta locura. Hasta que caigan y los podamos meter presos.
Desde la justicia, los medios y los políticos, funcionarios.?
No, pero nos perdemos en el Tesla de un
diputado o en la cascada de un funcionario.
¿Podremos madurar alguna vez? ¿O seguiremos
padeciendo esto que al mundo le faltan varios tornillos?
Ojalá reaccionemos a tiempo.
Bienvenidas,
bienvenidos, bienvenides a otra emisión más de El Club de la Pluma por nuestra
radio web y la red de radios compañeras, amigas que lo hacen en directo, en
diferido. Que les agradecemos a la distancia con un abrazo enorme la
posibilidad de poner las voces de la Patria Grande fuera de ella en otras
regiones.
Le damos los muy buenos días a la profesora
Gabriela Fernández, a pesar de todo lo que vengo diciendo.
Buenos días Norberto, buenos días a toda la
audiencia de El Club de la Pluma. Y sí, en la calle.
Estuvimos ahí, en la calle. Y también nos
preguntamos, ¿para qué lo hacemos? Porque lo cierto es que tras
multitudinarias, pero muy multitudinarias marchas, el evento es un encuentro
feliz con la militancia en la calle.
Y yo
digo, ¿qué será que nos juntamos para renovar alguna esperanza? ¿Para construir
algún modo de darle señales a los otros de que no están solos? ¿Para qué, si no
vamos a dar vuelta todo?
Y
cuando lo escuchaba, me acordaba de una autora que hemos estado visitando en
nuestras clases.
Que habla sobre el hecho de que las
emociones tienen un rasgo político. Y que las emociones, por lo menos el odio.
Un capítulo que se llama la organización del odio, que es el que estamos
trabajando.
Es algo que no está en los individuos. En
realidad, que las emociones no están en los individuos. Sino que van circulando
entre.
Y entonces, bueno, a mí se me disparó la
imaginación. Y pensaba, ¿de qué color serán las emociones? ¿De qué color será,
si hubiera un espectrómetro para eso?
El
aire que circula entre los compañeros militantes que estábamos en la calle. Y
los que no eran militantes, pero que también estaban en la calle, para defender
la universidad, marcha a la cual se sumaron otros justísimos reclamos.
Y
ahí, bueno, imagino que, si los pudiéramos ver, habría sido una marcha
multicolor, variopinta, pero de alguna manera homologada por el enemigo que
hemos instalado en la Casa Rosada.
Es decir, todos los colores contra él.
Contra esa caterva. Y del lado de la caterva, ¿cómo será? ¿De qué color será la
circulación de las emociones? ¿Cómo aniquilarán la humanidad que quede en
ellos? Para poder seguir restando presupuesto a los programas de medicación
para tratar el cáncer, para las enfermedades infectocontagiosas, para los
jubilados, para los discapacitados.
Para desfinanciarlo todo y seguir creando
nichos de beneficios para ricos. Para pudientes. Para extranjeros.
Para rigis y superrigis. Para los financistas
que están destruyendo la esperanza de vida, no solo en la Argentina, sino en el
mundo.
¿De
qué color será esa emocionalidad?
Si
el odio está circulando entre nosotros, es porque lo sembraron ellos.
Porque las derechas lo vienen sembrando
desde que tenemos historia. Hoy tenemos una columna excepcional al respecto.
¿Y
si subiéramos la intensidad, no del odio, de las otras emociones de las que nos
hacen humanos, de la pasión, de la capacidad de jugarse por el otro, por el
semejante, de hacer otra cosa más allá, de convocar a marchas, de caminar, de
llevar cartelitos y consignas.?
¿Si tuviéramos como instrumentalizar el
dolor de las mayorías que están sumidas bajo la línea de la indigencia y la
pobreza?
¿Cómo hacer? ¿Qué inventar? Para que no nos
sentemos en el teatro de la destrucción de los propios.
¿Alguna respuesta habrá? ¿O solo seremos
capaces de plantearnos preguntas?
Siempre, siempre venimos haciéndonos preguntas,
obteniendo pocas respuestas. Y cuando obtuvimos algunas respuestas, que fueron
buenas, maravillosas, no visibilizamos que estaba la posibilidad de que los
engendros miserables vuelvan a la carga para destruirnos las respuestas.
Y nos dejen muchas más preguntas.
¿Será que en algún momento podamos realmente
despertar?
Despertar para ver estos colores que señala
Gabriela, pero además para ver si ponemos manos a la obra y no dependamos de
ningún mecánico para poder arreglar esto de que al mundo le faltan varios
tornillos.
Bienvenidas, bienvenidos a El Club de la Pluma.
NORBERTO GANCI –Dirección/Producción/Conducción
Prof. GABRIELA FERNÁNDEZ –Asistencia Técnica/Coconducción
NUESTRA RADIO WEB
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