RADIO EL CLUB DE LA PLUMA

sábado, 16 de mayo de 2026

CIERRE EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 17-5-2026 - “LA POLÍTICA DE LA VERGÜENZA”

 

CIERRE EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 17-5-2026

“LA POLÍTICA DE LA VERGÜENZA”

 




 

Así vamos llegando al final de otra emisión más de El Club de la Pluma, nuestra trinchera comunicacional de integración y resistencia, que transmitimos por nuestra radio web y la red de radios compañeras, amigas que lo hacen en directo, en diferido a quienes volvemos a agradecer con un abrazo enorme por la posibilidad de poner las voces de la patria grande y fuera de ella en otras regiones. Gaby, para la despedida…

 

 Para la despedida continúo con esto de las emociones como algo que circula entre los individuos y que se va pegando y va generando superficies entre las cuales se genera una forma de vínculo… y una de las emociones que me parece que nos amenaza, que estaría bueno que fuéramos conscientes de ello, es la vergüenza.

A algunos de nosotros ya nos da mucha vergüenza que este gobierno haya llegado ahí por una elección, ponele, manipulada, ponele, pero llegan un partido que no existía.

 

 Y sobre esa espesa capa de vergüenza se va a sentar otra tremenda capa de vergüenza por cada día que pasa sin que seamos capaces de resistir.

 

 ¿Cómo vamos a mirar a nuestros hijos, a nuestros nietos, con la vergüenza de no haber sido capaces de ponerle un coto a esta destrucción consentida, votada, celebrada en algunos casos?

 

¿Cómo vamos a hacer?

 

 ¿Con qué fuerza vamos a emerger de esa vergüenza y poner manos a la obra para reconstruir la patria?

 

 Creo que va siendo tiempo de que nos sacudamos del zombie que nos han instalado y que algún apasionamiento nos ponga en marcha para, aunque sea, demostrar que no lo consentimos.

En algún momento tendrá que ocurrir el despertar de la sociedad, esta misma que padece, que sufre cada día, cada situación, cada abuso, cada desamparo.

 

 ¿Será posible que reaccione la sociedad en algún momento?

 

 ¿Cuál es el límite del padecer para que alguien reaccione en defensa propia?

 

 Ya no digo de lo colectivo, digo en defensa propia.

 

 Bueno, tal vez tengamos que seguir padeciendo en carne propia tanto dolor para convencernos, alguna vez, que no hicimos lo suficiente para estar mejor.

Son cuestiones de las experiencias, ¿no?

 

 De la humanidad, parte de las experiencias.

 

 Bueno, ojalá que no demore tanto el despertar de la sociedad.

 Ojalá que las multitudinarias marchas que se dieron en este país con relación al reclamo de las universidades, se multipliquen en días y en resistencia para decirle basta a esta destrucción de la Patria.

Ojalá que así sea.

 

 Fuerte abrazo revolucionario hasta la victoria siempre. Esto fue El Club de la Pluma.


NORBERTO GANCIDirección/Producción/Conducción

Prof. GABRIELA FERNÁNDEZ –Asistencia Técnica/Coconducción

  

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APERTURA EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 17-5-2026 - “QUE AL MUNDO LE FALTAN VARIOS TORNILLOS”

 

APERTURA EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 17-5-2026

“QUE AL MUNDO LE FALTAN VARIOS TORNILLOS”

 




 

Que al mundo le faltan, no uno, sino varios tornillos, creo que no caben muchas dudas. Como tampoco que la posibilidad de que un mecánico lo pueda reparar sea factible. Ni creo que tampoco muchos mecánicos puedan hacerlo.

En algunas oportunidades hemos titulado que al mundo le falta un tornillo, que el mundo está pata para arriba, que el siglo XX Cambalache o el XXI. Todas extracciones desde la poética, desde las expresiones artísticas, para ir reflejando de alguna manera el sentir o el pensar sobre lo que está ocurriendo en cada momento que hablamos.

 Y por estos tiempos, esto de que al mundo le falten varios tornillos casi resultaría hasta poético…

No, no, nada poético, no, para nada, me equivoco.

 Es terrorífico, es terrorífico.

 

 Porque ya lo hemos comentado en otros editoriales, uno recorriendo el globo terráqueo, el planeta, viendo todo lo que va ocurriendo, se da cuenta del nivel de irracionalidad que está existiendo, se va desparramando, pero que no es de ahora, convengamos que no es de ahora, no es nuevo.

Tal vez la intensidad con que se va llevando adelante esa irracionalidad está dando cuenta de una mayor perversidad. Pero siempre hubo perversidad, siempre hubo irracionalidad, siempre hubo un avance contra la raza misma, desde la misma raza humana.

 Y vemos, por ejemplo, que se hacen cumbres con líderes mundiales, se cubren desde todos los medios, se analizan los dichos, se hacen entrevistas, pero lo que realmente, según nuestro criterio, debería haber ocurrido, no ocurre.

Porque mientras los líderes se juntan, celebran cumbres y discuten posiciones y acuerdos o desacuerdos, las masacres contra los indefensos continúan avanzando, la irracionalidad y la perversidad continúan avanzando.

 

 Y ya dijimos, no es de ahora, claro que no es de ahora, tiene muchísimo, muchísimo tiempo de arrastre.

 

 Una población que durante mucho tiempo denunciaba e hizo casi un culto a una acción criminal con la que titulaban todas sus publicaciones, sus expresiones, sus acciones, sus actos, sus conmemoraciones, me estoy refiriendo al holocausto, pero capitalizaron el tema del holocausto.

¿Quién lo capitaliza? Lo capitaliza la nación, no sé si es una nación, será una nación, bueno, los israelíes.

 

 Y como que fueron los israelíes, entre comillas, los israelíes, los judíos, el pueblo judío, las únicas víctimas del holocausto. Y no fue así, bueno, durante mucho tiempo desde Hollywood y desde las distintas tribunas de manipulación mediática, manipulación de formación histórica, se habían emperrado en que vos creas y asumas que los yanquis ganaron la segunda guerra mundial, cosa que no fue cierta, y más ahora con toda la disponibilidad que hay para encontrar documentación y pruebas, te das cuenta que fue el ejército rojo de la Unión Soviética el que venció, que logró vencer al nazismo, que era el nazisionismo también, porque son los mismos, o sea, cambiaron los apellidos, cambiaron las caras, hay violencia, pero son los mismos de ahora, ¿sí?

 

 ¿Pero, qué te crees que fue el holocausto? El holocausto fue la eliminación de aquel sector, no solamente del pueblo judío, de una parte del pueblo judío, sino también polaco, gitano, etcétera, que les era molesto, era una carga para el poder nazisionista, ¿sí?

 Y que la cúpula de poder israelí era la que estaba detrás de todo eso, pero a vos te hicieron creer que ellos eran las víctimas, y las víctimas fueron los que realmente no tenían la posibilidad de continuar, porque ellos no querían, el poder real no quería que ellos continuasen con vida, les molestaba arrastrar con ese lastre, supuesto lastre, ¿no? para ellos.

Bueno, hoy están haciendo, no lo mismo, no con la pantalla del nazismo, porque era la pantalla, era la herramienta, era el brazo armado que tenían en aquel tiempo para poder llevar adelante esa acción criminal, genocida. Hoy lo hacen a cara descubierta, hoy violan todos los templos de creencias, tanto árabes como cristianos, se mofan de ellos, los escupen, enarbolan cánticos pidiendo que los quemen vivos

. No les basta solamente con la hambruna que han provocado en la Franja de Gaza, dejando un tendal de muerte.

Pero no empezó en el 2023, porque también la manipulación mediática, histórica, te hizo creer, o te quiere hacer creer, que fue desde el 2023 esto, y no fue desde el 2023. Esto viene hace más de 70 años, que vienen desplazando a la población palestina para quedarse con su territorio, para robarles su territorio, con el amparo, por supuesto, como siempre, de los gobiernos miserables, ingleses y yanquis, y bueno, porque son sus socios.

 

 Y vos decís, ¿cómo puede ser? Un pedazo de territorio que le fue asignados caprichosamente desde las Naciones Unidas a la población israelí, ¿cómo puede ser que ese lugar tan chiquitito, desde ese lugar tan pequeño, puedan ejercer semejante poder?

 Y bueno, porque han sido históricamente el poder mundial, y lo son ahora, y son los que manipulan y accionan para condicionar al planeta.

 Pero cuando vos decís todo esto, viene alguna organización, o algún desquiciado, y te hacen la acusación de que sos un antisemita, cosa completamente equivocada, no solamente equivocada, errada, sino que carece de toda legitimidad, porque contra lo que uno está accionando, o manifestándose, es contra el nazisionismo, esa extracción criminal que ha sembrado el terror desde hace muchísimas décadas, y hoy estamos siendo testigos de eso.

Y lo hacen a cara descubierta, lo hacen sin ningún tipo de tapujo, sin ningún tipo de cuidado, sin ningún tipo de reserva, nada, absolutamente nada. Nos escandalizamos cuando, desde unos balcones, o unas costas israelíes, festejaban cuando golpeaban, bombardeaban la franja de Gaza. Se ponían contentos cuando mataban a seres humanos.

Y cuando estos tipos, estas minas, porque hay de todo, festejan la muerte de otros, ya no podés considerarlos pertenecientes a la raza humana.

 

 Discutamos, ¿qué será la raza humana, la que permite que todo esto ocurra? La que no abre a los ojos, o mira para otro lado, mientras van provocando tanto desastre.

 

 Limpieza étnica, le dicen, el equivocado término limpieza no cabe, porque dejan todo regado con sangre, queda todo muy sucio con la miserabilidad de ellos, muy roñoso, muy asqueroso… al mundo le faltan muchos tornillos, demasiados tornillos.

Mientras todos estos líderes celebran cumbres, el hambre, la miseria, la desnutrición, el desamparo, la intemperie, la muerte se va sembrando, cada vez con mayor intensidad. Acá en Argentina, no somos ajenos a todo esto que está pasando. Por supuesto no tenemos estas guerras, o estas masacres, o estos genocidios, porque acá lo hacen de otra manera.

Acá ya van entregando lo poco que nos queda de patria, porque acá casi no nos queda mucha patria.

 Vamos a ver que se pueda rescatar en algún tiempo.

 

 Acá directamente te someten, te habían venido sometiendo desde hace muchísimo tiempo con la manipulación mediática.

Qué fácil que es el pueblo argentino de manipular, y que es frágil.

 No sé si es frágil, es cómodo, tal vez.

 

 ¿Viste aquello que le decían de la vivada argentina? Bueno, no es ninguna vivada, es parte de la miserabilidad que tenemos.

Asumámoslo, porque si no asumimos nuestras miserabilidades, poco podemos hacer. No somos los mejores del mundo, para nada.

 No sé si alguna vez lo fuimos, por ahí capaz que intentamos serlo en algún momento.

Pero en este momento, ahora precisamente, no somos los mejores del mundo. Dejamos mucho que desear, porque hemos permitido que un salvaje, un engendro miserable, venga a destruir el Estado desde adentro. Y no solamente desde adentro, sino también desde afuera, porque esa parte no se la contó a sus votantes.

La destrucción no es solamente desde adentro, sino también desde afuera, provocando genocidios silenciosos. Con las muertes, por la falta de medicamentos, el fentanilo contaminado, la ausencia de la comida en la mesa de los argentinos y las argentinas, el hambre, la desnutrición, las enfermedades que creíamos haber erradicado y que han vuelto por la falta de vacunación… son genocidios silenciosos…

Que no son tan silenciosos como los llantos de aquellos que los padecen.

Se pueden escuchar en muchos lugares…

 

 Al mundo le faltan un montón de tornillos. No creo que mecánicos lo puedan resolver...

El pueblo, el pueblo debería reaccionar para poder resolver todo eso.

 

 Acá en Argentina seguimos jugando con la democracia. Que ya parece un chiste el término democracia.

Porque las reglas de la democracia no existen más. Acá por ahora no existen. Lo que estamos padeciendo es una “dictocracia.” Dictadura disfrazada de democracia.

 

 Y te hacen el cuento de que estamos en democracia para estar jugando a la interna. O estar en campaña.

O aquella no me gusta, el otro no me gusta.

 

 Cuando la gente se va muriendo, se va quedando en el camino, te perdés en esas discusiones estériles jugando a la democracia y a la política.

 

 ¿Y en dónde quedó tu madurez? ¿En dónde quedó tu concepción de líder?

 

 Acá en Argentina no hay en este momento democracia.

Si hubiese democracia no tendríamos el podrido poder judicial que estamos padeciendo. Si hubiese democracia no tendríamos la mafia corporativa mediática que estamos padeciendo. Si hubiese democracia realmente en este momento estaríamos revocándole los poderes a aquellos que están destruyendo la patria y la están regalando.

No hay democracia. Hay “dictocracia.” Dictadura disfrazada de democracia.

Y otros siguen jugando a la interna. O a la competencia por una elección. Cuando las fechas de las elecciones quedan muy lejos de las muertes que se van quedando en el camino.

Cuando los dolores, los padeceres de argentinas y argentinos no entran en la discusión del armado político. Porque ahí lo que entran son negocios. No hay otra cosa.

Terminan siendo negocios.

 

 Que no creo en ninguno, y por ahí puedo creer en alguno, pero en este momento me están demostrando que siguen haciendo las mismas cosas de siempre, para obtener los mismos o peores resultados.

 

 Fijate acá en Córdoba, los mismos que le armaron la campaña a Axel para desembarcar en esta provincia son los mismos que le armaron la campaña a Alberto en su momento.

Si uno no cambia la figurita, los nombres y la estrategia vas a obtener los mismos resultados. ¿O vos te pensás que De la Sota, Schiaretti, Llarllora, Cacerio y todos esos no son la misma mierda?

 Son todos la misma mierda del cordobesismo.!!!

 Entonces no hagas lo mismo que vinieron haciendo hasta ahora.

¡Cambiame!

 

 ¿Dijiste que querías cambiar la cancioncita? ¿Que querías cambiar la letra? Bueno, cambiala, chango. No hagas lo mismo. ¿O te crees que estás haciendo política acá con los mismos de siempre?

 

 Es evidente que los tiempos son muy complicados.

Y es también evidente que hay sectores que no están queriendo ver la realidad. Y que siguen jugando a cosas que en este momento no tienen mucho sentido. Porque lo que debería haber ocurrido...

 Mira, pasó la marcha federal universitaria.

Maravillosa, ¿no? Las cuatro que hemos tenido. Cuatro, ¿eh? Cuatro. Cuatro.

¿Cuántos años hace? ¿Cuánto tiempo hace que nos vienen destruyendo la patria?

 

 Cuatro marchas federales universitarias. Bueno, toda esa gente de la marcha federal universitaria. Toda esa gente que marchamos los 24 de marzo, toda esa gente que acompañábamos las marchas de los movimientos feministas y de género. ¿Por qué no las hemos mantenido...?

 

 Porque están las preguntas, ¿viste? Dicen, bueno, y pasó la marcha, ¿y ahora qué?

 Y acá en este programa, en esta trinchera, en algún momento nos preguntábamos, ¿y ahora qué?

 Y ahora vuelvo a preguntar, ¿y ahora qué? Sí, la manifestación multitudinaria fue contundente un día.

 

 Mientras los miserables siguen apaleando y gaseando a los viejos…

¿Cuándo nos vamos a decidir a paralizar el país? A detener toda esta locura. Hasta que caigan y los podamos meter presos. Desde la justicia, los medios y los políticos, funcionarios.?

No, pero nos perdemos en el Tesla de un diputado o en la cascada de un funcionario.

 

¿Podremos madurar alguna vez? ¿O seguiremos padeciendo esto que al mundo le faltan varios tornillos?

 

 Ojalá reaccionemos a tiempo.

 

 Bienvenidas, bienvenidos, bienvenides a otra emisión más de El Club de la Pluma por nuestra radio web y la red de radios compañeras, amigas que lo hacen en directo, en diferido. Que les agradecemos a la distancia con un abrazo enorme la posibilidad de poner las voces de la Patria Grande fuera de ella en otras regiones.

Le damos los muy buenos días a la profesora Gabriela Fernández, a pesar de todo lo que vengo diciendo.

 

 Buenos días Norberto, buenos días a toda la audiencia de El Club de la Pluma. Y sí, en la calle.

Estuvimos ahí, en la calle. Y también nos preguntamos, ¿para qué lo hacemos? Porque lo cierto es que tras multitudinarias, pero muy multitudinarias marchas, el evento es un encuentro feliz con la militancia en la calle.

 Y yo digo, ¿qué será que nos juntamos para renovar alguna esperanza? ¿Para construir algún modo de darle señales a los otros de que no están solos? ¿Para qué, si no vamos a dar vuelta todo?

 

 Y cuando lo escuchaba, me acordaba de una autora que hemos estado visitando en nuestras clases.

Que habla sobre el hecho de que las emociones tienen un rasgo político. Y que las emociones, por lo menos el odio. Un capítulo que se llama la organización del odio, que es el que estamos trabajando.

Es algo que no está en los individuos. En realidad, que las emociones no están en los individuos. Sino que van circulando entre.

Y entonces, bueno, a mí se me disparó la imaginación. Y pensaba, ¿de qué color serán las emociones? ¿De qué color será, si hubiera un espectrómetro para eso?

 

 El aire que circula entre los compañeros militantes que estábamos en la calle. Y los que no eran militantes, pero que también estaban en la calle, para defender la universidad, marcha a la cual se sumaron otros justísimos reclamos.

 

 Y ahí, bueno, imagino que, si los pudiéramos ver, habría sido una marcha multicolor, variopinta, pero de alguna manera homologada por el enemigo que hemos instalado en la Casa Rosada.

Es decir, todos los colores contra él. Contra esa caterva. Y del lado de la caterva, ¿cómo será? ¿De qué color será la circulación de las emociones? ¿Cómo aniquilarán la humanidad que quede en ellos? Para poder seguir restando presupuesto a los programas de medicación para tratar el cáncer, para las enfermedades infectocontagiosas, para los jubilados, para los discapacitados.

Para desfinanciarlo todo y seguir creando nichos de beneficios para ricos. Para pudientes. Para extranjeros.

Para rigis y superrigis. Para los financistas que están destruyendo la esperanza de vida, no solo en la Argentina, sino en el mundo.

 

 ¿De qué color será esa emocionalidad?

 

 Si el odio está circulando entre nosotros, es porque lo sembraron ellos.

Porque las derechas lo vienen sembrando desde que tenemos historia. Hoy tenemos una columna excepcional al respecto.

 

 ¿Y si subiéramos la intensidad, no del odio, de las otras emociones de las que nos hacen humanos, de la pasión, de la capacidad de jugarse por el otro, por el semejante, de hacer otra cosa más allá, de convocar a marchas, de caminar, de llevar cartelitos y consignas.?

¿Si tuviéramos como instrumentalizar el dolor de las mayorías que están sumidas bajo la línea de la indigencia y la pobreza?

 ¿Cómo hacer? ¿Qué inventar? Para que no nos sentemos en el teatro de la destrucción de los propios.

 

 ¿Alguna respuesta habrá? ¿O solo seremos capaces de plantearnos preguntas?

 

 Siempre, siempre venimos haciéndonos preguntas, obteniendo pocas respuestas. Y cuando obtuvimos algunas respuestas, que fueron buenas, maravillosas, no visibilizamos que estaba la posibilidad de que los engendros miserables vuelvan a la carga para destruirnos las respuestas.

Y nos dejen muchas más preguntas.

 

 ¿Será que en algún momento podamos realmente despertar?

 Despertar para ver estos colores que señala Gabriela, pero además para ver si ponemos manos a la obra y no dependamos de ningún mecánico para poder arreglar esto de que al mundo le faltan varios tornillos.

Bienvenidas, bienvenidos a El Club de la Pluma.

 

 

NORBERTO GANCI –Dirección/Producción/Conducción

Prof. GABRIELA FERNÁNDEZ –Asistencia Técnica/Coconducción

 

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