RADIO EL CLUB DE LA PLUMA

sábado, 7 de febrero de 2026

CIERRE EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 8-2-2026 “Ministerio De La Verdad = Ministerio De La Vergüenza”

 

MINISTERIO DE LA VERDAD = MINISTERIO DE LA VERGÜENZA

 




 

Estamos llegando al final de otra emisión más de El Club de la Pluma, nuestra trinchera comunicacional de integración y resistencia que transmitimos por nuestra radio web y la red de radios compañeras, amigas que lo hacen en directo, en diferido, a quienes volvemos a agradecer con un abrazo enorme hacia la distancia por posibilidad de que las voces de la patria grande fuera de ella se puedan escuchar en otras regiones. Gaby, para la despedida.

 

 Para la despedida les quiero contar, por si aún no se han enterado, que el presidente lanzó la Oficina de Respuesta Oficial, plantó, lanzó, dije, bueno, para desmentir la mentira y desenmascarar mentiras y operaciones de los medios.

 

En pleno escándalo por el INDEC el gobierno estrena otro espacio para unificar el discurso de respuestas oficiales frente a cualquier controversia. Por si faltaba un espacio para reacomodar las partes del relato oficialista que se contrapone con la realidad, la administración del sujeto abrió un lugar más, su virtual Ministerio de la Verdad. En la red social X lanzó la Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina, una cuenta gubernamental que tendrá el objetivo de desmentir la mentira, valga la redundancia.

 

Servirá para desenmascarar mentiras y operaciones de los medios, celebró el propio Jefe de Estado en su cuenta oficial que republicó el posteo lanzado por el esfuerzo intestino de su ejército de militantes virtuales que opera desde las oficinas de la Casa de Gobierno. Es necesario desmentir con claridad y sin rodeos, solo con informar no alcanza si la desinformación avanza sin respuesta, dice el texto inaugural, que no solo no clarifica el sentido de la frase, sino que tampoco aclara por qué utiliza las comillas en el primer verbo. Como si faltaran cuentas desde las que el gobierno se vale para imponer su relato, la Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina se sumará a la matrioska de usuarios oficiales dentro del Virtual Ministerio de la Verdad Mileísta en X, Oficinal Presidente, Vocería Presidencial, Casa Rosada y las personales del Jefe de Gabinete Manuel Adorno y del propio presidente.

 

Eso sí, Respuesta Oficial tendrá una función distinta, desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política, según dice el anuncio. Por su intento de confrontar la información pública y hacer que la verdad vuelva a ser información, la Oficina de Respuesta Oficial será de alguna manera una parodia del Ministerio de la Verdad, aquel organismo de la novela en 1984 que George Orwell publicó en 1949 encargado de reescribir la verdad, alterando el pasado y omitiendo datos desfavorables del régimen de gran hermano que todo lo ve. Eso o algo similar.

 

Esto probablemente haya sucedido porque la renuncia del ex titular del INDEC dio lugar a múltiples versiones cuyas contradicciones fueron in-crescendo según el funcionario que hablase con el periodismo mileísta. Digo, todo esto tomado de Página 12, una nota que dice que el texto intenta dejar claro que la apertura de respuesta oficial es para sumar una voz, que en su criterio sería algo así como lo contrario a la censura. Y por si faltara un aporte más a la confusión general, resalta que la nueva cuenta de X existe para que la desinformación no quede sin respuesta y para que la verdad vuelva a ser información.

 

Bueno, primero, y disculpen a aquellos que lo utilizan, X o Twitter termina siendo una cloaca. Una cloaca donde confluyen miserables como todos estos, desde el gobierno nacional de Miley para abajo, confluyen todos los miserables para intentar o seguir manipulando la conciencia, los pensamientos, las decisiones, las actitudes, las acciones de las personas quienes siguen creyendo en el discurso oficialista. Un discurso que está plagado de mentiras y de falsedades y ellos ahora han creado este ministerio de la verdad.

 

 

Algunos opositores, entre comillas, le consignan el título de ministerio. Este sí es el ministerio de la venganza, una venganza discursiva, pero que tiene sus efectos y efectos muy muy perjudiciales para la sociedad, que la misma sociedad se niega a percibir o a darse cuenta de que es así. Porque hay un sector grande de la sociedad que niega la realidad, niega la inflación, niega el costo de vida altísimo, niega la desocupación, niega el hambre, la miseria, niega absolutamente todo el desastre que está conduciendo esta administración nacional.

 

Y bueno y necesitan, aparte para justificar los altísimos sueldos, desproporcionados sueldos que reciben estos militantes virtuales, para contrarrestar lo que algunos en alguna medida tratan de visibilizar como la realidad. Una realidad que, bueno, en algunos lugares es palpable, en otros por ahí no tanto. O se trata también de lo que hablamos al principio del programa, de una anomia colectiva.

 

Una anomia vinculada con algo de locura, con algo de irracionalidad. Es probable, es probable, es probable. Con algo también vinculado con, y muy tirado de los pelos puede ser, ¿no? Con aquello denominado el síndrome de Estocolmo, donde el secuestrado se vincula con el secuestrador hasta desde un lugar emocional y ya no lo ve como un enemigo, lo ve con afecto.

 

Bueno, parece que quienes están secuestrados en esta sociedad argentina ven con afecto y simpatía el hambre, la miseria, la desocupación, el desamparo, la intemperie, las muertes, casi por goteo, no tan por goteo, un genocidio por goteo. Porque ya nos olvidamos las muertes por fentanilo, ya nos olvidamos de las muertes por no acceder a los medicamentos oncológicos, ya nos olvidamos por las muertes de ancianos que no pueden acceder a una medicación que les permita prolongar su existencia.

 

 Yo realmente mucho más no tengo para aportar sobre este ministerio de la vergüenza.

¿No era así? De la venganza. ¿De qué era? De la falsedad, de la información, la desinformación. Es el ministerio de la vergüenza.

 

Vergüenza nos debería dar seguir sosteniendo a estos miserables en los lugares donde están. Ojalá que alguna vez podamos revertir esta historia, ojalá. Y ojalá que no dependamos de una oposición que no se opone, ojalá que no dependamos de gremios que no se movilizan y no paran.

 

Porque una movilización solamente para manifestarse en contra de una reforma laboral no alcanza. Ya hemos visto que las movilizaciones que ha encarado la CGT, pocas, escasas movilizaciones, no han logrado frenar la destrucción de la patria. Hacen falta medidas más contundentes, más reactivas, más importantes.

 

No esa pantomima de una movilización que termina siendo absolutamente nada ante la irracionalidad gobernante. Ojalá que cambie la historia, ojalá que recuperemos la conciencia militante y nos revelemos ante estos miserables.

 

 Fuerte abrazo revolucionario. Hasta la victoria siempre.

 

 

NORBERTO GANCI –Dirección/Producción/Conducción

Prof. GABRIELA FERNÁNDEZ –Asistencia Técnica/Coconducción 

 

(Transcrito por TurboScribe.ai. Actualizar a Ilimitado para eliminar este mensaje.)

APERTURA EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 8-2-2026 “Diagnóstico: Anomia Global”

 

DIAGNÓSTICO: ANOMIA GLOBAL

 




 

En su trabajo “el concepto de anomia, una visión en nuestro país” la dra. En derecho y ciencias Sociales Hilda Eva Chamorro Greca De Prado hace una investigación sobre el origen del término “anomia”, su utilización y evolución a lo largo del tiempo, observando, asimismo, en varios períodos, la ausencia del mismo.

 

Destaca que el término tiene unos 23 siglos de uso, pasando a la posteridad por la obra de historiadores, el primero de ellos fue Heródoto de Halicarnaso.

En este trabajo cita a Tucídides diciendo que para él la anomia se producía por la descomposición de la sociedad como un producto directo de la descomposición del hombre.

 

En Grecia se debatía sobre la anomia para referirse a la justicia y sobre todo a la injusticia y hasta llegó a usarse para abarcar la cultura.

Para platón el término anomia representaba la anarquía e intemperancia.

 

En el siglo XVII los ingleses usaron el término anomia para referirse a los aspectos legales, en 1635 el jurista isabelino William Lambarde que le dio el significado de "sin reglas o normas" o sin ley.

 

En el siglo XIX Emile Durkheim estudió el suicidio como un hecho provocado por la estructura social y no por el psiquismo individual. Creó la tipología de suicidio egoísta, altruista, anómico. Ellos demostraban el grado de vinculación de los comportamientos de diferentes grupos con la sociedad global.

 

El suicidio anómico se producía porque la crisis que experimentaba la sociedad se reflejaba en su orden normativo o ante su debilitamiento y entonces no regulaba el comportamiento de los individuos.

La quiebra del control social era la consecuencia de la falta de reglas y normas en caso de cambios rápidos o la total ausencia de cambios sociales.

 

En esos cambios sociales entra el tema de las leyes, y afirma en su trabajo la dra. Chamorro greca de prado que: las leyes o normas pueden estar mal definidas o ser inadecuadas a los tiempos porque han cambiado las circunstancias que las originaron; o pueden ser contradictorias entre si, aunque estas razones dificultan su cumplimiento no es justificativo para no tenerlas en cuenta.

 

Afirma también que: la anomia social necesariamente incluye a la anomia política, lo que hace que se considere a las acciones política como ineficaces, lo que, en cierto modo influye en la participación política. Los grupos asignan status y roles a los individuos cuando éstos son claros y en sus aspectos dinámicos (roles) se cumplen cabalmente, la sociedad está relativamente organizada. Cuando sucede lo contrario se presenta la desorganización social.

La desorganización puede manifestarse a nivel individual, en la persona, como también en los grupos, en la familia, en la comunidad local, en las instituciones, en la nación y aún en la sociedad global.

 

Es muy frecuente oír comentarios en nuestra realidad social que no se respetan los valores. En forma indirecta y en el lenguaje común se están refiriendo a la anomia social.

 

Es decir, cuando a las normas y a su cumplimiento no se las considera importantes, o cuando las normas o las reglas no están claramente establecidas, o cuando se produce una falta de consenso de cuáles son las reglas importantes o como deben interpretarse.

 

También es común que la opinión pública general y los medios de comunicación, en particular, se refieren no a la existencia o la falta de normas o reglas, sino que no se ejerce el control sobre cumplimiento de las normas existentes.

 

Algunos autores han seguido el significado primigenio que dio Karl Marx, cuando se refería al fenómeno que se originan en la explotación del hombre por el hombre y que lo lleva a no tener el sentido de su propia identidad por la inseguridad moral y material.

 

Por la producción permanente de objetos el individuo se convierte en un mero engranaje de una enorme organización35. La alienación de origen personal emana del horizonte psicológico del sujeto y éste puede tener comportamientos opuestos a los deseados racionalmente.

 

Frente a este tipo de reacciones están los que sostienen que la alienación no es de carácter individual sino social y cultural.

 

Las fuentes de la alienación social se originarían por la falta de adhesión a los valores significativos para la cultura de cada sociedad, por la falta de adhesión a las normas o a la conformidad con ellas.

 

También coadyuvaría el incumplimiento de los diferentes roles, los que pondrían en evidencia un nivel de irresponsabilidad social que llevaría a que cada uno tenga un sentimiento de soledad e individuación aun cuando se viva en una sociedad multitudinaria y compleja.

 

En el año 1997 la politóloga argentina Carlota Jackisch escribió un ensayo sobre la anomia una patología social argentina donde dice: "no cumplir con la ley en todas sus formas ya es más que una “avivada” en nuestro país, se ha considerado una cultura fuertemente arraigada que sólo conduce a la desorganización social ".

 

“que valor puede otorgar una sociedad al incumplimiento de las normas si la institución cuya función es asegurar ese cumplimiento no es confiable, sus atribuciones no son cumplidas cabalmente, sus acciones no son justas y para pertenecer al cuerpo requieren en algunos casos, otras condiciones que las relacionadas con la función.

 

Evidentemente este hecho produce anomia, pero también nuestra anomia es la propia institución judicial”

 

Se rescata en este trabajo lo que el Arzobispo de la Provincia De Santa Fe, Zaspe, expresara:

 

La argentina se construirá cuando supere su crisis de sinceridad: cuando cada uno diga lo que haya que decir y pueda decirlo; cuando cada ciudadano y cada institución haga lo que deba hacer; cuando la iglesia evangelice, el gobierno gobierne, las cámaras legislen, la universidad enseñe, los colegios eduquen, los estudiantes estudien y los trabajadores trabajen;

 

 cuando la capital sea sólo capital y las provincias algo más que administraciones, cuando la patria valga más que un partido y el partido actúe en clave de patria; cuando la denuncia sea investigada y el sinvergüenza castigado; cuando la realidad desplace al ensueño y la creación al slogan;

 

 cuando las instituciones sirvan al país, las leyes se apliquen a todos y la justicia sea pareja para todos. La argentina puede salvarse, pero desde la sinceridad de la verdad, la objetividad de la justicia y la energía del amor.

 

 Me he tomado la libertad de seleccionar algunas partes de este trabajo que he citado al principio de esta apertura, porque me pareció atinente aplicarlo a lo que se viene observando no solamente en nuestra patria, en la Argentina, sino también en la patria grande, en todo el globo. La ausencia de valores, la ausencia de respeto a las leyes, a los códigos, a los tratados.

 

Si nos ponemos a mirar y recorrer las noticias, aquellas que nos permiten conocer, porque hay mucho que se oculta, podemos darnos cuenta de cómo se vienen violando todos esos acuerdos, esos pactos, esas leyes. Hay una cuestión muy importante que es el respeto por la vida, y eso, el respeto por la vida, parece que viene siendo ignorado en distintos ámbitos a nivel global y local. Si, como dije, miramos las noticias que nos permiten llegar, podemos darnos cuenta de eso.

 

Hoy, como siempre, antes eran los territorios para poder asegurar la alimentación para un sector, para un grupo social. Era invadir, asesinar, esclavizar, someter para explotar y poder aprovisionarse y seguir subsistiendo. En la actualidad son los recursos, el petróleo, aquello que llaman tierras raras, que uno termina sin entender a qué se refiere, el litio, el oro, la plata, el coltan, etc.

 

Y pareciera ser que la apetencia por esos recursos excede el respeto por la vida humana. Por supuesto que exceden para ellos el respeto por la vida humana si no lo estarían asesinando, como vienen asesinando desde hace tanto tiempo. Las invasiones a territorios hoy no tienen nada que ver con procurar la alimentación para su población.

 

Hoy tienen que ver con acaparar los recursos necesarios para poder seguir dominando a nivel global. Pero también se aprovechan de todo esto de la vigencia realmente alarmante de este término, la anomia, que es global. Es casi como una crisis terminal.

 

Fíjense, por ejemplo, en nuestra Argentina, desde el Estado Nacional, se vienen violando derechos y garantías y no contamos con un sistema judicial, un poder judicial que defienda los derechos y garantías de la población argentina. Estamos hablando de una anomia local, regional. No hay respeto por las leches, no hay respeto por los derechos, no hay respeto por las garantías.

 

Hoy un uniformado tiene toda la libertad para apalear a un manifestante cuando alguien está manifestándose y haciendo uso de su derecho constitucional a la manifestación, a la protesta. Pero se violan las leyes constitucionales creando códigos para reprimir la protesta. Aun así, sin códigos, también se ha venido reprimiendo la protesta.

 

La anomia regional también refiere a la ausencia del Estado en defensa de derechos que tienen que ver con la vida. Por ejemplo, no actuar como corresponde para defender la naturaleza y evitar los incendios como se vienen provocando en el sur argentino. Ya hemos hablado en algunos editoriales, en algunas aperturas de programa que están preparando el terreno para que el nazisionismo imperial pueda ocupar, explotar y someter y lograr la balcanización de la República Argentina.

 

No es una locura pensarlo de esa manera. Es algo que puede suceder. Ignorarlo sería también una forma de anomia social.

 

Anomia social y global también está vinculada a lo que hablábamos en este rescate de ese trabajo citado por la manipulación mediática. Hoy el vaso armado del nazisionismo imperial Norteamérica con Donald Trump a la cabeza en este tiempo, porque pueden cambiar las figuritas, pero las intencionalidades van a ser siempre las mismas. Se arrogan el derecho de invadir naciones, de someterlas, imponerles condiciones para no ser asesinadas su población.

 

Y hay una clara violación a normas internacionales, al derecho. ¿Tantos derechos? ¿Cuántos derechos? ¿Cuántos juristas? ¿Cuántos letrados podrían dar cuenta de estas violaciones? La anomia es global y estamos en una crisis terminal. Una crisis terminal que está vinculada con la posibilidad de que el polvorín estalle por todos lados y casi nadie esté a salvo.

 

No son caprichos, ¿eh? Porque alguien habla de caprichos imperiales, no son caprichos. Ante la propuesta de la multipolaridad, ante la propuesta de la diversidad, por ejemplo, de los BRICS, se quiere seguir imponiendo la hegemonía a través de las amenazas y las agresiones. En Medio Oriente se han concertado una infinidad de recursos bélicos para amenazar a ese mismo Medio Oriente, porque no es solamente Irán.

 

Amenazan con toda la estabilidad global. Y eso es mucho más que preocupante, es alarmante. Porque en cualquier momento se les puede ocurrir, como hicieron en Venezuela, invadir, someter.

 

Una invasión, no diríamos que fue a la vieja usanza, sino consideremos los resultados. Ahora, con esta reforma a la ley de hidrocarburos en Venezuela, se le ha abierto la puerta a todas las multinacionales para ingresar y explotar los recursos. Algo que el comandante Chávez y Nicolás Maduro habían impedido hasta el presente.

 

No se doblegaban ante las exigencias imperiales. Bueno, parece que la historia ha cambiado en Venezuela. Por ahí me equivoco.

 

Alguien debería corregirme si eso es así o no. Estamos arriba de un polvorín, pero también estamos arriba de un polvorín que es producto de la anomia global. De la falta de respeto a las leyes, a las normas, a los acuerdos, a los pactos y la ausencia absoluta de la racionalidad global.

 

Las sociedades no se comprometen. No luchan por sus derechos, por sus garantías. No intervienen, no participan, no investigan, mucho menos.

 

Por eso seguimos afirmando que el diagnóstico es anomia global. Ahora, quienes estamos viendo de esta manera o estamos interpretando la realidad social global, tendríamos, tal vez, que recurrir a mayores esfuerzos para tratar de despertar las conciencias. ¿En cómo? Calculo que, entre quienes lo estamos viendo, podemos llegar a encontrar algún camino.

 

No será la solución, pero al menos no seremos cómplices de esta anomia global. Al menos no seremos cómplices del estallido que nos habrá de llevar puesto a todos. De nosotros depende, de quienes tenemos la posibilidad de analizar y ver la realidad alejado de caprichos políticos, comerciales, imperiales.

 

Lo hacemos desde el llano, desde donde las miradas no están en connivencia con la irracionalidad.

 

 Bienvenidas, bienvenidos, bienvenides a la trinchera comunicacional de integración y asistencia del Club de la Pluma, transmitiendo por nuestra radio web y la red de radios compañeras y amigas que lo hacen en directo en diferido a quienes agradecemos a la distancia con un abrazo enorme la posibilidad de poner las voces de la patria grande y fuera de ella en otras regiones. Le damos los muy buenos días a la profesora Gabriela Fernández pidiéndole disculpas por tan extensa apertura.

 

Buenos días Norberto, buenos días a toda la audiencia de El Club de la Pluma, a todos aquí presentes en la trinchera comunicacional y venimos a qué, a preguntarnos, creo que eso es lo que nos toca, preguntar, preguntarnos a nosotros mismos, tener la libertad de preguntarnos cuál es el rol, cuál es el rol que nos han asignado, si nos lo han asignado, cuál es el rol que hemos asumido, si es que lo hemos asumido y ver qué futuro tiene el playing, el juego de roles que estamos jugando, cuán cerca o cuán lejos está de nuestro verdadero ser más allá del rol. Digo porque si hay una palabra que ha sido bastardeada en estos últimos tiempos es la palabra libertad, la libertad de qué, de desconectarnos de nuestra responsabilidad social. Entonces me dan ganas de preguntarme y de que nos preguntemos para respondernos quizá juntos y colectivamente, cuál es el rol que queremos desempeñar en el mundo social que nos rodea, porque si levantamos la vista de las pantallas vamos a ver que hay un social que está esperando por nosotros, por todos nosotros, porque en algún momento vamos a tener que darnos cuenta de que nos tocaba y que no nos dimos cuenta porque estábamos en una pantalla, estábamos scrolleando, nos tocaba y no le vamos a poder echar la culpa a otros, a otras de lo que decidimos no hacer.

 

Por eso creo que es bueno que estemos en esta trinchera reflexionando con nuevos atravesamientos teóricos y con nuevas maneras de conectar con otros intelectos, con otros seres sentipensantes, con los que podamos construir una comunidad no sólo de resistencia, sino de empoderamiento para poder dejar de ser lo que cualquier sistema nos asigne. Sí, lo decíamos antes, lo decimos en cada editorial, en cada apertura de nosotros, depende transformar las realidades desde el análisis, desde la discusión, desde la participación, la militancia y desde la resistencia social, colectiva, contra todo aquello que viene por destruir aquello que hemos construido durante tanto tiempo, aquello que hemos recuperado y aquellas nuevas conquistas que logramos. De nosotros depende, de nuestras acciones, desde lo individual a lo colectivo, enfocando siempre hacia lo colectivo, porque en soledad es muy difícil batallar contra todas las injusticias, es muy difícil.

 

Pero hay que despojarse de muchas actitudes egoicas, de muchas actitudes personalistas y enfocarse en que, en la diversidad, inclusive el disenso, se pueden construir alternativas posibles, potables, que nos conduzcan a recuperar aquello que nos han robado, aquello que nos han impedido ejercer, que es la libertad, esa libertad que tanto pregonan pero que han secuestrado. De nosotros depende, de nuestras acciones y ojalá que podamos concretarlo.

 

Bienvenidos al Club de la Pluma. 

 

NORBERTO GANCI –Dirección/Producción/Conducción

Prof. GABRIELA FERNÁNDEZ –Asistencia Técnica/Coconducción

 

(Transcrito por TurboScribe.ai. Actualizar a Ilimitado para eliminar este mensaje.)

viernes, 6 de febrero de 2026

AMPLIAR LA TEORÍA CRÍTICA DEL IMPERIALISMO - PROF. FRANCISCO “PACO” BAUER

 

AMPLIAR LA TEORÍA CRÍTICA DEL IMPERIALISMO



 

Hoy continuando con la Columna: LA DESCOLONIZACIÓN DEL SABER EUROCENTRICO saludo a la audiencia del Club de la Pluma y a sus conductores Norberto Ganci y Gabriela Fernández.

La columna de hoy lleva por título:

Ampliar la teoría crítica del imperialismo

            Al retomar mi participación en el Club de la Pluma agradezco este espacio de libertad para dar a conocer mis investigaciones. Aclaro que el tema que voy a exponer, es parte de las observaciones y reflexiones elaboradas a lo largo de 28 años de enseñanza de Historia Contemporánea de Asia y África en la Universidad Nacional de Córdoba.  La parte nodal de esa  historia abarca los siglos XIX, XX y lo que va del siglo XXI. En pocas palabras es historia del accionar imperialista de los países europeos y euroamericano como le llamó Herskovits, conquistando y  convirtiendo en su mayor parte en colonias a los continentes de Asia, África y Oceanía. En esa trayectoria laboral de estudio surgieron numerosas observaciones distintas a las conocidas en el campo de la economía política. Estas observaciones se transformaron en una nueva investigación sobre los imperios, que entregaré en sucesivas columnas al Club de la Pluma, sus oyentes y columnistas valiosas/os que colaboran enriqueciendo nuestro conocimiento en tiempos de incertidumbre.

 

                   AMPLIAR LA TEORÍA CRÍTICA DEL IMPERIALISMO

Introducción

            El campo de estudio son los imperios, el objetivo en este trabajo es ampliar la teoría crítica del imperialismo capitalista y de otros imperios. Se trata de un gran vacío en el campo de las ciencias sociales y la filosofía, que afectó y afecta por sus consecuencias a toda la humanidad. Hasta el presente las teorías críticas se hicieron preferentemente en el campo de la economía política, geopolítica y estuvieron dirigidas al imperialismo capitalista, mientras tanto, otros componentes sustanciales de su estructura cultural, no fueron cuestionados, y es tiempo de hacerlo. Para los otros imperios anteriores no capitalistas contamos con las explicaciones brindadas por la historia, las que también serán cuestionadas en el transcurso de esta investigación.

            En este caso, el enfoque se hace desde la antropología, la historia y la filosofía de la liberación. La antropología fue una ciencia desarrollada y aplicada por los países imperialistas principalmente por Inglaterra y Francia desde fines del siglo XIX en las colonias de África, Asia y Oceanía. En este caso se trata de utilizar la misma ciencia pero en sentido inverso, como ciencia de liberación, la hipótesis está dirigida a explicar cuál es el fundamento de los imperios y porque no fueron, ni son necesarios, para la convivencia de la humanidad y la diversidad cultural. Desde la historia y la antropología utilizaremos conceptos tales como cultura, etnocentrismo, diversidad cultural, entre otros, y de este modo adoptamos una postura de revisionismo histórico al aplicar conceptos que siglos atrás no se conocían a acontecimientos del pasado con el fin de mejorar y dar otra explicación histórica con nuevos significados, luego la Filosofía de la Liberación nos permite seleccionar, analizar, interpretar desde la vida, la interculturalidad y su método analéctico con perspectiva liberacionista para toda la humanidad, incluyendo los países imperialistas.

            Este tema se justifica ahora porque hace aproximadamente 120 años se comenzó a producir conocimientos, conceptos y teorías desde la antropología, la sociología tales como cultura, etnocentrismo, relativismo cultural, aculturación, universales de la cultura, que permiten revisar, analizar y reinterpretar o resignificar acontecimientos, acciones y relaciones entre pueblos y culturas, con ello, superando aquellas explicaciones basadas en las tres M, misioneros, militares y mercaderes como protagonistas de la expansión imperialista, quedando oculta las causas culturales de ese comportamiento supremacista. Abarcaremos en el tiempo la historia lejana de los imperios y la historia moderna de los imperios capitalistas y acciones reciente como el genocidio causado por el sionismo imperialista sobre el pueblo palestino.

            Metodológicamente partimos de la superación de nuestro propio etnocentrismo, que permite llegar al autocontrol de las propias pautas culturales, reconociendo la pluralidad de culturas de la humanidad, el relativismo cultural, el derecho a la vida,  a la igualdad y el derecho a la diferencia cultural entre pueblos y personas. El estudio de los imperios tiene dimensiones económicas, políticas, sociales, militares, que son las más estudiadas, en este caso la crítica será en la dimensión cultural con el sentido ya mencionado en el enfoque.    

            En los imperios estas creencia y sentimientos de superioridad se dieron de modo consciente e inconsciente en los diferentes pueblos que forman la humanidad, ha llegado la hora de estudiarlo, entenderlo y cuestionarlo, ya que cada pueblo, nación, Estado o imperio debe superar su etnocentrismo, También es hora de reconocer que se cometieron demasiados errores, horrores, genocidios y calamidades innecesarios, es el momento, para que otros principios orienten la vida intercultural, internacional y todas sus relaciones en este cambio de época.       

            Con esta introducción he comenzado la ampliación de la teoría crítica del imperialismo.

            Bien me despido hasta el próximo domingo, en que continuaremos hablando desde la perspectiva de la descolonización del saber y el sentir, y así seguir compartiendo con la audiencia un pensar alternativo e inclusivo.

 

PROF. FRANCISCO “PACO” BAUER

Docente de la Escuela de Historia de la Facultad de Filosofía y Humanidades –Universidad Nacional de Córdoba

 

Bibliografía

Balandier, Georges. (1969). Antropología política, Ediciones Península, Barcelona.

Balibar, Etienne. (2025). Geometría del imperialismo en el siglo XXI, artículo, publicado en lobosuelto.com, 1 de febrero de 2025.

Bauer, Francisco. (2025). Coyuntura histórica mundial, artículo, inédito, 10 de enero. Difundido como columna por radio el Club de la Pluma, transmisión internacional.

________________. (2013). Aportes para descolonizar el saber eurocentrista, Impreso en el Taller General de Imprenta de la UNC, Córdoba.

Bauer, Carlos, F. (2021). Analéctica Latinoamericana: un pensamiento descolonizador para el siglo XXI. Editorial, Prometeo, Buenos Aires.

Benedict, Ruth. (1971). El hombre y la cultura, Editorial. Centro Editor de América Latina, Buenos Aires. Título original: Patterns of Culture, Boston, 1935.

--------------------- (1938). Continuidad y discontinuidad del condicionamiento cultural, artículo en Historia y elementos de la sociología del conocimiento. Selección realizada con la dirección de Irving Louis Horowitz, tomo II, Capítulo XIV, Editorial EUDEBA, Buenos Aires.

--------------------- (2006). El crisantemo y la espada, Editorial Alianza, Madrid.

Dussel, Enrique. (1996). Filosofía de la Liberación, Editorial Nueva América, Bogotá.

Herskovits, J. Melville. (1969). El hombre y sus obras, Editorial, Fondo de Cultura económica, México.

Nkrumah, Kwame. (1966). Neocolonialismo la última etapa del imperialismo, Editorial, Siglo XXI editores, México, 1966.

Kroeber, A. L., Dirección; Autores Irving Hallowell, Ralph,  Beals y Margaret Mead. (1965). Cultura y Sociedad, Editorial, Libros Básicos, Buenos Aires.

Leclercq, Gerard. (1973). Antropología y Colonialismo, Editorial, Industrias Felmar, Madrid.

Lenin, v. i. (2005). El imperialismo, fase superior del capitalismo, Ediciones Libertador, Buenos Aires.

Magrassi, E. Guillermo; A. Frigerio; María, B. Maya. (1986). Cultura y civilización desde Sudamérica, Editorial, Búsqueda, Buenos Aires.

Shlomo, Sand. (2011). El invento del pueblo judío, Editorial Akal, Madrid.

Smedley, D. Butler. (1935). La guerra es una estafa, Editorial, Round Table Press, Nueva York.

Sumner, William, Graham. (1948). Los Pueblos y sus Costumbres, Editorial, Guillermo Kraft Ltda. Buenos Aires.

------------------ (1899). La conquista de los Estados Unidos por España, Traducción: Jesús Cuéllar Menezo, en Revista Española de investigaciones sociológicas, núm, 110, 2005, pp. 213-236.

Vidal, Villa, J. M. (1976). Teorías del Imperialismo, Editorial, Anagrama, Barcelona.

 

EL ALGORITMO, O LA NAVAJA EN MANOS DEL MONO - PEDRO RODRIGUEZ

 

EL ALGORITMO, O LA NAVAJA EN MANOS DEL MONO

 


 

Ya hemos recibido cuestionamientos sobre nuestra decision de hablar de temas en los que somos expertos, como el abordado en la columna anterior. Nuestra respuesta es que si no lo hacemos, NADIE DEFENDERÁ nuestros intereses en disciplinas que están en manos del poder real. El poder real HOY manda con la fabulosa tecnología de su lado. Esperamos entonces que agucen la crítica, que se oriente más al contenido efectivo de nuestro decir que al reclamo de autorización, que es a todas luces la que otorga... el poder real. Intentemos mostrar algo de lo que investigamos: ¿qué es un algoritmo? Un algoritmo es un conjunto ordenado, finito y preciso de pasos o instrucciones que se siguen para realizar una tarea.

 

Los algoritmos, especialmente los utilizados por plataformas digitales y sistemas de inteligencia artificial, están diseñados para analizar grandes volúmenes de datos y personalizar la experiencia del usuario. Esto incluye determinar qué contenido se muestra en redes sociales, qué noticias llegan a cada persona, cómo se recomiendan productos o servicios, y hasta cómo se gestionan decisiones en sectores como la justicia o el empleo. 

 

Algoritmos de redes sociales manipulan el flujo de información mediante mecanismos como los filtros burbuja, que restringen el acceso a opiniones diversas y refuerzan creencias existentes, lo que puede llevar a la radicalización o a la desinformación.  Estos sistemas priorizan contenidos que generan mayor interacción, como los que provocan emociones fuertes, lo que influye en la percepción pública y en el comportamiento colectivo. 

 

En el ámbito político y social, los algoritmos pueden afectar elecciones, movilizaciones ciudadanas o la difusión de ideas.  Por ejemplo, durante eventos como elecciones o crisis sanitarias, la personalización de contenidos puede favorecer ciertos mensajes, NO afectando SINO CONSTRUYENDO opinión pública. Además, estudios como el del MIT sobre coches autónomos muestran que los algoritmos también pueden tomar decisiones morales basadas en patrones sociales.

 

El poder de los algoritmos no reside solo en su capacidad técnica, sino en su invisibilidad y falta de transparencia.  Debido a que muchas veces operan como "cajas negras" con código privado, es difícil que los usuarios o incluso reguladores comprendan cómo funcionan, lo que genera riesgos de manipulación, sesgos y pérdida de autonomía individual. 

Por tanto, el manejo de algoritmos puede decidir, de forma indirecta pero poderosa, sobre la acción de la población, al moldear qué información se recibe, qué opciones se presentan y cómo se toman decisiones.

 

 Cuenta Tiziano Piccardi, miembro del Instituto de Ciencia de Datos e IA de Universidad Johns Hopkins: "utilizamos un modelo de lenguaje para identificar publicaciones que probablemente polarizarían a los usuarios, como aquellas que promueven la violencia política o el encarcelamiento de miembros del partido contrario. Estas publicaciones no fueron eliminadas; simplemente se clasificaron más abajo en las noticias, obligando a los usuarios a desplazarse más para verlas, lo que redujo NOTABLEMENTE su exposición.

 

Llevamos a cabo este experimento durante diez días, en las semanas previas a las elecciones presidenciales de EE. UU. de 2024. Descubrimos que limitar la exposición al contenido polarizador mejoró de forma medible lo que los participantes pensaban sobre los miembros del partido contrario y redujo sus emociones negativas al desplazarse por sus noticias. Es de destacar que estos efectos fueron similares independientemente del partido político, lo que sugiere que la intervención beneficia a todos los usuarios, sin importar su afiliación. ¿Por qué es importante? Los algoritmos de noticias generalmente están diseñados para captar tu atención y, por lo tanto, tienen un impacto significativo en tus actitudes, tu estado de ánimo y tu percepción de los demás. " Palabras de Piccardi, hasta aquí.

Entones, nos preguntamos: ¿qué acciones pueden desarrollarse para resistir esta embestida furiosa, qué nos toca pensar acerca de las formas para darle pelea? A diario vemos que en el país se desarrollan luchas justas por el salario, las jubilaciones, los derechos del trabajador. Son luchas imprescindibles, pero debemos extenderlas.

 

Dice Agamben: "Las instituciones dominantes parecen haber extraviado su sentido y se están quitando literalmente de en medio, dejando paso a una anomia, a una ausencia de ley que se pretende, por así decirlo, legal, pero que ha abdicado de hecho de toda legitimidad. Como hoy muestran los Estados Unidos sin escrúpulo alguno, el «hombre de la anomia», el «sin ley», designa la figura del poder estatal que, dejando caer los principios constitucionales y éticos que tradicionalmente lo limitaban y, con ellos, «el amor por la verdad», se confía a los «signos y a los falsos prodigios» de las armas y de la tecnología. Es esta confusión de anarquía y de legalidad en un estado de excepción convertido en permanente lo que debemos desenmascarar y volver inoperante en todos los ámbitos. "

 

 Hablar desde la verdad de la carne (lo que hemos llamado condiciones materiales de vida) que no miente y desde la rebeldía que se niega a aceptar la nada como destino.

Esa es nuestra última frontera: la negativa a ser nada en un mundo que nos invita, cada día, a desaparecer. 

 

PEDRO RODRIGUEZ

 Desde Rosario- Militante Social

DISCURSO DEL PRIMER MINISTRO DE CANADÁ, MARK CARNEY, EN EL FORO DE DAVOS 2026 – PARTE 2 - MAURICIO IBÁÑEZ

 

DISCURSO DEL PRIMER MINISTRO DE CANADÁ, MARK CARNEY, EN EL FORO DE DAVOS 2026 – PARTE 2 


Queridos compañeros, amigos y oyentes de El Club de la Pluma. Desde Colombia los saluda Mauricio Ibáñez, con mi acostumbrado abrazo por la unidad latinoamericana.

 

En el programa anterior inicié la lectura del discurso pronunciado por el Primer Ministro de Canadá, el Economista Mark Carney, quien hizo una poderosa síntesis de la situación mundial actual, donde comenzó explicando cómo los países nos habíamos acomodado a un sistema en el que todos aceptábamos la existencia de unas reglas globales y un orden mundial que no cuestionábamos, o por lo menos aparentábamos aceptar, hasta que el abuso y la intransigencia de un gobierno, que no una nación, nos mostró que vivíamos en una gran mentira ante la cual no tenemos más remedio que reaccionar.

 

Continúo entonces con las palabras del Primer Ministro:

 

“Permítanme ser directo: estamos en plena ruptura, no en plena transición.

 

Durante las dos últimas décadas, una serie de crisis —financiera, sanitaria, energética y geopolítica— ha puesto de manifiesto los riesgos de una integración mundial extrema.

 

Más recientemente, las grandes potencias han comenzado a utilizar la integración económica como medio de presión. Los aranceles como palanca. La infraestructura financiera como medio de coacción. Las cadenas de suministro como vulnerabilidades que explotar.

 

Es imposible «vivir en la mentira» de un beneficio mutuo gracias a la integración cuando esta se convierte en la fuente de tu subordinación.

 

Las instituciones multilaterales en las que se apoyaban las potencias medias, entre otras la OMC, las Naciones Unidas y la COP, que constituyen la arquitectura de la resolución colectiva de los problemas, se han debilitado considerablemente.

 

Muchos países llegan a las mismas conclusiones. Deben reforzar su autonomía estratégica en los ámbitos de la energía, la alimentación, los minerales críticos, las finanzas y las cadenas de suministro.

 

Esta reacción es comprensible. Un país que no puede garantizar su suministro alimentario, energético o su defensa tiene pocas opciones. Cuando las normas ya no te protegen, debes protegerte tú mismo.

 

Sin embargo, seamos realistas sobre las consecuencias de esta situación. Un mundo compartimentado será más pobre, más frágil y menos sostenible.

 

Hay otra verdad: si las grandes potencias renuncian incluso a fingir que respetan las normas y los valores para ejercer su poder sin trabas y defender sus intereses, las ventajas del «transaccionalismo» se vuelven difíciles de reproducir. Las potencias hegemónicas no pueden sacar provecho indefinidamente de sus relaciones.

 

Los aliados buscarán diversificarse para hacer frente a la incertidumbre. Recurrirán a mecanismos de protección. Multiplicarán sus opciones. Y eso les permitirá reafirmar su soberanía, antes basada en normas, pero que cada vez se basará más en su capacidad para resistir a las influencias externas.

 

Como he mencionado, esta gestión clásica de los riesgos tiene un coste, pero es posible compartir las inversiones relacionadas con la autonomía estratégica y la protección de la soberanía. Es más ventajoso invertir colectivamente en la resiliencia que construir cada uno su propia fortaleza. La adopción de normas comunes reduce la fragmentación. Las complementariedades benefician a todos.

 

La cuestión para las potencias medias, como Canadá, no es si debemos adaptarnos a esta nueva realidad. Debemos hacerlo. Se trata más bien de determinar si nos adaptamos simplemente construyendo muros más altos o si podemos mostrar más ambición.

 

Canadá fue uno de los primeros países en tomar conciencia de la situación, lo que nos llevó a modificar fundamentalmente nuestra orientación estratégica.

 

Las y los canadienses comprenden que nuestra concepción tradicional y tranquilizadora de que nuestra situación geográfica y nuestras alianzas nos garantizaban automáticamente la prosperidad y la seguridad ya no es válida.

 

Nuestra nueva estrategia se basa en lo que Alexander Stubb ha denominado «realismo basado en valores», es decir, nuestro objetivo es combinar principios y pragmatismo.

 

Nos mantenemos fieles a nuestros principios en lo que respecta a nuestros valores fundamentales: soberanía e integridad territorial, prohibición del uso de la fuerza salvo en los casos previstos en la Carta de las Naciones Unidas y respeto de los derechos humanos.

 

Somos pragmáticos porque reconocemos que los avances suelen ser graduales, que los intereses divergen y que no todos nuestros socios comparten necesariamente nuestros valores. Colaboramos de forma abierta, estratégica y lúcida. Aceptamos plenamente el mundo tal y como es, sin esperar a que se convierta en el que nos gustaría ver.

 

Canadá adapta sus relaciones para que su alcance se corresponda con sus valores. Damos prioridad a un amplio diálogo para maximizar nuestra influencia, en un contexto en el que el orden mundial es particularmente inestable, los riesgos son elevados y los retos para el futuro son considerables.

 

Ya no dependemos únicamente de la fuerza de nuestros valores, sino también del valor de nuestra fuerza.

 

Consolidamos esta fuerza en nuestro país.

 

Desde que mi Gobierno asumió el poder, hemos reducido los impuestos sobre la renta, las ganancias de capital y las inversiones de las empresas, hemos eliminado todos los obstáculos federales al comercio interprovincial y estamos acelerando la implementación de inversiones por valor de un billón de dólares en los ámbitos de la energía, la inteligencia artificial y los minerales críticos, en la creación de nuevos corredores comerciales y en muchas otras cosas.

 

Estamos duplicando nuestro gasto en defensa para 2030 y lo estamos haciendo de manera que se refuercen nuestras industrias nacionales.

 

Nos estamos diversificando rápidamente en el extranjero. Hemos establecido una asociación estratégica global con la Unión Europea que incluye nuestra adhesión a la iniciativa SAFE sobre acuerdos europeos de suministro en materia de defensa.

 

En los últimos seis meses, hemos firmado otros doce acuerdos comerciales y de seguridad en cuatro continentes.

 

En los últimos días, hemos establecido nuevas asociaciones estratégicas con China y Qatar.

 

Actualmente estamos negociando acuerdos de libre comercio con la India, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, Tailandia, Filipinas y el Mercosur.

 

Para contribuir a la resolución de los problemas mundiales, damos prioridad a una geometría variable, es decir, nos adherimos a diferentes coaliciones para diferentes cuestiones, en función de los valores e intereses comunes”.

 

Hasta aquí la segunda parte de este discurso. La próxima semana concluiremos la lectura de esta pieza que ya empieza a arrojar una luz sobre cómo podemos reaccionar ante el abusador, generando fuerzas internas y uniendo a los débiles.

 

MAURICIO IBÁÑEZ – Desde Colombia -Biólogo

Especialista En Estudios Socio-Ambientales