IDENTIDAD
(PRIMERA PARTE)
Una
importante porción de la población SABE (ojo: no decimos "opina",
decimos "sabe") que quien controla el algoritmo controla la
percepción del mundo y quien controla la percepción del mundo empieza a
controlar el mundo. Tan crudo como suena: hasta Varoufakis y su tecnofeudalismo
lo han denunciado. En algunos aspectos, entonces, el problema de la identidad,
que empezamos a abordar hoy, es.... cómo decirlo? Poco significativo. Pero
creemos que es en el punto en el que estamos TODAVÍA, mientras el gran capital
arrasa nuestras vidas. Vamos a ello entonces. ¿Cómo se piensa la
"Identidad"?
En
el sentido común, a veces pensamos la identidad como algo fijo, como una marca
de nacimiento o un ADN ("soy así porque sí").
Pero
en la política y la sociología, la identidad se piensa de una manera muy
distinta, mucho más dinámica:
No
es una esencia, es una construcción:
No nacemos siendo peronistas, marxistas o de cualquier otra cosa. La identidad
se teje con el tiempo a través de experiencias, relatos y vínculos.
* Es relacional
(se define por contraste): Sabemos quiénes somos también en función de quiénes
NO somos. La identidad se fortalece cuando hay un "nosotros" frente a
un "ellos" (por ejemplo: los trabajadores vs. la oligarquía; el pueblo
vs. la antipatria).
* Es narrativa
(es una historia): La identidad es la historia que un grupo se cuenta a sí
mismo sobre de dónde viene, qué sufrió, qué logró y hacia dónde va.
La
identidad no es como el color de ojos, que se nace con él y no cambia. La
identidad es como la camiseta de un club: uno la elige, se la pone, la
defiende, sufre con ella y celebra con ella. Y esa camiseta nos une con
desconocidos porque compartimos la misma historia y los mismos colores
(observen que estamos hablando en términos pblacionales: la bullrich y varios
más cambian de camisetas como de ropa interior.
¿La Identidad Política es una forma particular
de identidad?
Sí,
absolutamente. Mientras que la identidad personal puede ser íntima (mis gustos,
mi familia), la identidad política tiene una característica fundamental: está
orientada a la acción colectiva y a la disputa por el poder.
La
identidad política cumple tres funciones prácticas en la militancia:
1. Aglutina:
Junta a personas muy diversas (un obrero, un estudiante, un ama de casa, un
profesional) bajo un mismo paraguas.
2. Da sentido al sacrificio:
Explica por qué vale la pena militar, sufrir represión o dedicar el tiempo
libre. No se hace por un beneficio individual, sino por "la causa".
3. Se sostiene con símbolos y rituales:
No se mantiene solo con discursos racionales. Se sostiene con fechas (17 de
Octubre), con himnos (la Marcha Peronista), con imágenes (Evita, Perón), con
gestos (el saludo) y con un lenguaje propio ("compañero",
"lealtad", "traición").
A.
La identidad política en el Marxismo (La identidad "por la Clase")
* Origen:
Es objetiva y estructural. Para el marxismo clásico, la identidad política
deriva de tu lugar en la economía.
* Lógica:
"Siendo obrero (hecho objetivo) →
, tienes intereses de clase →
por lo tanto, debes tener conciencia de clase y unirte a la vanguardia.
* Debilidad práctica:
Si la realidad no encaja con el manual teórico (por ejemplo, si el obrero no
piensa como dice el libro, o si surge un nuevo tipo de trabajador), la
organización entra en crisis, se fragmenta o acusa a las masas de "falsa
conciencia". La teoría manda sobre la realidad.
B. La identidad política en el Peronismo (La
identidad "por el Pueblo y la Experiencia")
* Origen:
Es subjetiva, afectiva y experiencial. El peronismo no nace de un manual
económico, sino de una experiencia histórica de inclusión, dignidad y, luego,
de persecución.
* Lógica:
"Nosotros éramos invisibles →
Perón
y Evita nos dieron dignidad y derechos →
nos atacaron y resistimos →
por lo tanto, somos leales a este proyecto que nos incluye".
* Fortaleza práctica:
El peronismo es una identidad elástica. Puede meter adentro al sindicalista
duro, al joven idealista, al católico de la Villa y al empresario nacional. No les pide que
aprueben un examen teórico; les pide lealtad y acción conjunta.
El
pensador argentino Ernesto Laclau explicaba que "el pueblo" no es
algo que ya existe y hay que descubrir (como la "clase obrera" en el
marxismo). "El pueblo" es una identidad política que se construye
uniendo muchas demandas diferentes (salario, vivienda, soberanía) bajo un mismo
nombre y un mismo liderazgo. El peronismo es el maestro histórico en hacer eso
en Argentina.
* "Nuestra 'fragilidad teórica' es en
realidad una fortaleza adaptativa. Mientras otros se rompen en discusiones de
texto, nosotros nos unimos en la trinchera del territorio, del sindicato y del
barrio."
* "La identidad política peronista no se aprende
solo en un libro, se hereda, se contagia y se defiende. Es una identidad de
pertenencia, no de examen."
El
peronismo no es menos por no tener una biblioteca teórica tan extensa como el
marxismo. Al contrario: el peronismo entendió antes que nadie que la política
no se hace solo con el cerebro (la teoría), sino con las entrañas (la
identidad, el afecto y la lealtad). Y en la historia argentina, esa forma de
construir identidad ha demostrado ser infinitamente más resistente y efectiva.
A esta altura, habiendo apenas iniciado la idea que queremos desarrollar,
debería estar claro que hablamos de sólo 2 identidades por estar hoy, con todas
las debilidades y problemas que se quieran consignar, aún VIVAS, y también:
desperdigadas (para dar un solo ejemplo: quienes hacemos esta columna nada
tenemos que ver con la izquierda trotskista, que es la de mayor alcance en
estos días en Argentina).
Desde
Rosario- Militante Social

















