Hay momentos en que uno quiere elaborar
alguna idea, alguna propuesta, algo para mover algún eje, cualquier cosa que
pueda despabilar, que pueda despertar, que pueda hacer reaccionar, y hay
momentos en que te preguntas ¿para qué?, ¿con qué sentido realmente?, ¿por qué
insistir con la misma actitud de siempre, de intentar hacer que los demás
reaccionen en algún momento?, de que puedan darse cuenta en las realidades que
estamos padeciendo?, y bueno, ¿y para qué?
Y te
seguís preguntando un montón de ¿para qué? Te seguís preguntando qué pasa que
las sociedades están tan atomizadas, en algunos lugares, ¿no?, en algunos
lugares.
¿Qué pasa que la derecha avanza de manera
tan perversa, pero inteligente, que puede captar para sí toda esa parte, perdón
que lo diga de esta manera, miserable de gran parte de la población?, esa parte
egoísta, esa parte de no tener en cuenta la otredad, de no tener en cuenta las
diferencias, de no tener en cuenta las debilidades de muchas personas.
La
derecha avanza, avanza, arrasa, destruye, pulveriza, somete, entrega,
esclaviza.
Bueno, ya sabemos más o menos qué es lo que
viene haciendo, no de ahora, históricamente, la historia de la humanidad, desde
que aparece el capital, el capitalismo, el sistema, la derecha, viene haciendo
exactamente eso, con sus diferencias, que pueden estar vinculadas a las
distintas épocas, pero es más o menos lo mismo, es más o menos lo mismo.
El
occidentalismo, históricamente, ha sido una apuesta criminal, ha sido una
apuesta genocida, porque durante mucho tiempo han instalado el cuco del otro
lado, del occidente. No digo que no hayan tenido sus cuitas, como decían las
viejas, sus cosas, pero necesitaban fabricar un enemigo, siempre necesitan un
enemigo, por eso también decimos que es un sistema psicópata, ¿no? Los
psicópatas necesitan crear un enemigo, someterlo, destruirlo, pulverizarlo y
después pasar al siguiente.
En este caso, el occidentalismo ha
instalado en el inconsciente o consciente colectivo, que del otro lado está el
cuco, el enemigo, el perverso, el maligno, el endemoniado, el come niños,
cuando, si vos te fijás en la historia de la humanidad, toda la destrucción con
la que han venido arrasando, que a vos te hacen creer y te quieren vender, que
han construido en medio se han llevado puesta las vidas de millones de seres, y
sin importar edades, ni sexos, ni profesiones religiosas, nada, nada,
absolutamente nada, han tenido siempre esa actitud tan miserable.
Y
entonces volvemos al principio un poquito, ¿no? Te preguntas, ¿para qué te voy
a hablar? ¿De qué te voy a hablar? ¿Qué querés que te diga? ¿O qué esperás que
yo te diga? Si es que esperás algo, porque ¿vamos a modificar esta realidad tan
dolorosa, tan miserable?
Vas a decir que es como un latiguillo el
mío de utilizar el término miserable. Tal vez se haya convertido en un
latiguillo, pero tiene su justificación. Si tendría que utilizar otros términos
para, de alguna forma, describir a seres y actitudes, sería mucho más ofensivo,
serían insultos mucho más groseros. Entonces, el término miserable me ha
parecido bastante más apropiado para aplicar en estas ocasiones.
Y
digo, ¿para qué? ¿Para qué vamos a continuar insistiendo cuando no estamos
viendo una transformación real?
Pero
después comenzás a mirar en otros lugares lo que está ocurriendo y decís,
bueno, entonces deberíamos seguir insistiendo, alertando a quienes nos
escuchan, a quienes nos leen, a quienes nos siguen, a que tenemos que tomar
alguna decisión que pueda poner fin a todo este desastre y poder retomar el
control de nuestro destino, como venimos proponiendo siempre.
Porque mirás, por ejemplo, que no todo está
perdido, que siempre hay una ventana de esperanza, que siempre hay una
posibilidad de cambiar la historia. Fijate con lo que está ocurriendo en
Bolivia. En Bolivia, los pueblos originarios, las naciones originarias, los
campesinos, los obreros, se han levantado en pie de guerra contra una derecha
miserable y criminal, como la de su actual presidente, donde ya empezaron a
haber renuncias de funcionarios.
Pero la movilización y el enfrentamiento
popular no van a cejar hasta que caiga el gobierno actual.
Entonces, mira vos, mira vos, hay quien se le
atreve a la derecha, hay quien se le atreve al capitalismo, hay quien se le
atreve al sistema perverso de destrucción masiva.
Mira
vos, bueno, ¿puedo agarrarme de eso? Y sí, me puedo agarrar de eso para
comenzar a tener una idea de cómo deberían ser las cosas en otro lugar, por
ejemplo en la Argentina.
No digo que vayamos a cortar todas las
rutas del país, como hacen en Bolivia, provocar desabastecimiento, porque
bueno, sabemos que tenemos un sector de la clase social muy cómoda, que no
mueve el culo del sillón o de su casa absolutamente para nada, salvo si tienen
que festejar un campeonato futbolístico, nada más.
Pero
hay otros sectores que sí salen, entonces tenemos que apostar a esa parte, esa
porción de la sociedad para cautivarla en un poquito de fervor, de amor propio
para defender nuestra patria, como hace el pueblo boliviano, que la tienen un
poquito más clara…
O como por ahí, no sé hasta dónde, pero por
ahí están haciendo en Chile, los estudiantes han salido y se han enfrentado.
Acá
hacemos marchas federales, muy democráticas y muy pacíficas…
Les recuerdo que en Chile no es la primera
vez que los estudiantes salen a protestar por sus derechos y la defensa de sus
derechos a tener una educación gratuita, pública, de calidad, etcétera, con
todos los títulos que ustedes suelen escuchar. Salen y se enfrentan, se
enfrentan al poder y recuerden que no hace mucho hasta perdieron ojos, se
perdieron vistas, pero no se perdía la lucha.
Que después le hayan traicionado algunos
principios, quien ocupó el cargo de la presidencia y bueno, pero evidentemente
fue bastante mejor que lo que tienen ahora.
Por eso ahora han salido a manifestarse y a
enfrentarse al poder, un poder uniformado que todavía no se ha sacado ese
nefasto espíritu pinochetista, genocida, pero por ahí van andando.
Y entonces volvemos acá a la Argentina y si
nos agarramos de esos ejemplos, porque no te voy a pedir que hagas como el
pueblo iraní que hace más de 90 noches se reúne, se junta en las plazas, pero
te estoy hablando de millones de personas, no te estoy hablando de 200 tipos.
Millones de personas se juntan en las plazas para defender su patria, su
nación, su idea de nación, su propuesta de nación y su independencia hasta
religiosa y defienden a sus líderes, a sus auténticos líderes, líderes
espirituales, líderes militares, políticos, que lo están haciendo en una
cantidad maravillosa, que los monopolios de desinformación no te van a mostrar
todo eso, porque es peligroso hacerte dar cuenta de que podés reaccionar en
defensa propia.
Pero bueno, no te pido que seamos como
Irán, pero un poquitito de los estudiantes de Chile, para que el estudiantado
universitario argentino se contagie, un poquitito, de los pueblos bolivianos,
para que nos contagiemos de esa impronta nacionalista de defensa del
territorio, de la riqueza, de nuestros bienes, de nuestro futuro, de nuestro
legado histórico… a ver si podemos inclusive darle cabida a nuestros pueblos
originarios para que estén también acompañándonos en las luchas…
Porque además te recuerdo que las luchas de
los pueblos originarios en la Argentina siempre las están haciendo casi en
soledad, no estamos ahí para apoyar multitudinariamente…
Entonces, creo que tendríamos que revisar
un poco todo esto, revisar qué es lo que nos está pasando como sociedad, qué es
lo que estamos haciendo nosotros, a ver si podemos cambiar el rumbo de la
historia que se está escribiendo, que se está transitando de manera tan
perversa, tan miserable…
Porque esto, yo no creo que vos quieras ver
morir a chicos por falta de comida o de vacunación o de medicamentos, yo no
creo que a vos te sea agradable ver todos los miércoles como la yuta, los
miserables uniformados los gasean y los golpean a los jubilados y a las
jubiladas, yo quiero creer, todavía quiero creer que vos tenés un poquito más
de humanidad y de empatía y que podés hacerte eco de los reclamos de los
laburantes que se van quedando en la calle y que tienen que recurrir al comedor
comunitario popular y que a veces ni siquiera les llega ahí la comida porque no
hacen a tiempo o no se hacen con los recursos necesarios para poder alimentar
tantas bocas..
Yo creo que tal vez tendrías que pensar qué
país querés ver cada mañana cuando te levantas y salís a laburar o a pasear o a
hacer lo que se te cante, hacer lo que se te cante, porque ahora no podés hacer
lo que se te cante, ¿no te diste cuenta que no podés ya casi ni respirar?
Entonces, desde el principio decía yo ¿para
qué? y para esto, para ver si podemos modificar algo, para ver si podemos
encender alguna llamita, alguna chispa… algo que te haga reaccionar, algo que
de alguna manera de cuenta de que estamos vivos, porque bueno, quien se nos fue
físicamente hace poquito hablaba de eso ¿no? ¿algo de eso de que es vivir no?
Y bueno, tratemos de no solamente
reflexionar porque a veces no hay tiempo ni siquiera de reflexionar, porque estos
tipos vienen avanzando a pasos agigantados…
Tal vez no te des cuenta, pero está la
posibilidad de que manipulen de tal forma las próximas elecciones que no
permitan que algún candidato con algún viso de nacional y popular pueda acceder
al gobierno… lo van a evitar, pero además cuentan con esta no reacción tuya…
Creo que es la hora de despertar, para eso
era, creo que para eso teníamos que empezar a hablar, para ver si podíamos
despertar…
Bienvenidas, bienvenidos, bienvenides a El Club
de la Pluma, nuestra trinchera comunicacional de integración y resistencia que
transmitimos por nuestra radio web y la red de radios compañeras y amigas que lo
hacen en directo, en diferido a quienes agradecemos a la distancia, la
posibilidad de poner las voces de la Patria Grande y fuera de ella en otras
regiones, le damos los muy buenos días a la profesora Gabriela Fernández, ¿cómo
le va?...
Estoy triste Norberto, estoy muy triste por
esta pérdida que usted señaló, pero también porque mataron y descuartizaron a
un adolescente en Córdoba y no conformes con haber hecho un papelón en la
investigación, demás dispusieron recursos para reprimir a la gente que iba a
reclamar justicia por Agostina, y ahí digo sí, ya estamos, ya, porque los
recursos de este país, que está siendo desguazado, está siendo destripado, destrozado
con nuestro consentimiento, los pocos recursos que hay se usan para reprimir y
en las marchas que se multiplicaron, porque hubo marchas masivas, muy masivas,
pero además en muchísimos lugares, en cada pueblo hubo marcha del Ni Una Menos,
el 3 de junio, que acicate a la población por la indignación y la injusticia,
en una de ellas vimos un cartel que decía: “no
odiamos lo suficiente al poder judicial”, y yo creo que más que no odiar lo
suficiente, no sentimos lo suficiente, creo que lo más grave no es que nos
hayan quitado del equipo de pensar, sino que nos han anestesiado las emociones
y todo lo que sintamos…
Lo sentimos, así como acolchonado, como
amojosado, como leves atisbos de alguna pasión intensa como el odio o el amor o
la solidaridad o algo así, que está ahí tenuemente circulando, me parece que lo
que hay que despertar es eso, la capacidad de emocionarse, la capacidad de
actuar en consecuencia…
Me parece que son intensas las pasiones que
se despiertan en los pueblos de Bolivia, de Irán y que no alcanzan con las
movilizaciones éstas, que a veces me recuerdan al sentido del carnaval, ¿se
acuerda para qué existía el carnaval? bueno yo creo que si vamos a usar las
movilizaciones populares para seguir desahogando y anestesiando en el vacío
nuestro emocional agredido, seguimos siendo funcionales a un sistema que está
dispuesto a todo, porque seguimos dándole vías de escape a una sociedad que en
realidad tiene que tensionarse y reunir la presión suficiente para estallar y
defenderse…
Estamos cómodos en este sistema de la
indignación, la marcha, el reencuentro con los compañeros y hasta el próximo
femicidio o hasta el próximo mes o año de desfinanciamiento…
Que mal que estamos que hemos hecho de las
movilizaciones populares una costumbre sin consecuencias…
Nos estamos desarmando solos y habrá que
encontrar dentro de nosotros suficiente asco, la suficiente pasión, alguna
intensidad para moverles el amperímetro…
Algo debería ocurrir, algo debe ocurrir y
es urgente que ocurra, es urgente que ocurra para que tantos padeceres no se
sigan sufriendo… bueno nosotros somos responsables de la realidad que estamos
transitando, porque tenemos responsabilidad, siempre he dicho que las
responsabilidades son repartidas, los miserables son miserables porque bueno
esa es su impronta y tienen intereses que están alejados de la sociedad, pero
nosotros la sociedad somos responsables porque estamos permitiendo con nuestra
inacción que ello ocurra…
Si no reaccionamos, si no actuamos en
consecuencia y no esporádicamente y de forma aislada, entonces el destino está
echado y no hay realmente ya para qué lamentarse, porque si vos no haces nada
con todo el dolor que te rodea…
Pero sigo apostando a que despiertes, a que
te levantes, a que mires la realidad, la más cruda, la más dolorosa que hay a
tu alrededor y reacciones y convoques a reaccionar colectivamente para defender
la vida… la vida… ya ni siquiera se trata de defender la patria, la
independencia y la soberanía… la vida, porque nos están robando la vida…
Seamos responsables por lo menos de eso, de
defender la vida…
Bienvenidas,
bienvenidos a El Club de la Pluma.
NORBERTO GANCI –Dirección/Producción/Conducción
Prof. GABRIELA FERNÁNDEZ –Asistencia Técnica/Coconducción
NUESTRA RADIO WEB
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