RADIO EL CLUB DE LA PLUMA

miércoles, 9 de septiembre de 2026

PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 6-9-2026

 PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 6-9-2026






 

  




ARRANCAMOS CON

 

NUESTRO EDITORIAL…

 

¡¡¡NO RECOMENDADO PARA OIDOS SENSIBLES…!!!!

 

“OTRA PERVERSIDAD MÁS CON LA CAUSA MALVINAS”

 

EN EL CIERRE EDITORIAL

 

“SALGAMOS A ABRAZAR, CONTENER Y ORGANIZAR”

 

“MÁS DE 22 AÑOS DE COMUNICACIÓN ALTERNATIVA”

 

NUESTRAS EFEMÉRIDES

 

INTI PEREDO

 

LA GUERRA DEL CHACO

 

“MÁS DE 22 AÑOS DE COMUNICACIÓN ALTERNATIVA”

 

DIALOGAMOS CON 

CARLOS ALBERTO MASCIOCCHI –Desde Villarica Chile - Militante y Comunicador Social

“Política, Memoria y Actualidad”

“Seis Meses En La Moneda y Todavía Buscando El Gobierno”


MAURICIO IBÁÑEZ – Desde Colombia -Biólogo

Especialista En Estudios Socio-Ambientales

“TRES ATEOS”

 

CORALYS BELLAS- Desde La Habana –Cuba- Lic. Psicología 

“Cuba, la Gaza Silenciosa”


VICENTE CERVANTES –Desde Murcia España – Militante Social - 

“Venezuela y La Complementariedad Dialéctica”


PROF. VIVIANA ONOFRI – Desde Islas Canarias – Profesora en Letras, ex catedrática de la Universidad Nacional de Mar del Plata

“Las Distopías Se Hicieron Realidad

 ¿Qué Hace El Director De La CIA En Moscú?”


PROF. FERNANDO LIZAMA VADODesde México- Profesor – Comunicador Social

“Reporte”


VÍCTOR SONGO QUINTERO Desde Caracas, Venezuela– Músico – Comunicador Popular- Productor Comunitario De Radio y Tv, Camarógrafo - Locutor

“Reporte”


LUIS ENRIQUE ORDUÑO Desde Venezuela–Militante Social

“Desencuentros Históricos Entre El Imperialismo Gringo y Venezuela Por El Petróleo”


NOELIA CASTAÑEDA

Periodista – Locutora -Presidenta De APDH Rosario

 (Asamblea Permanente Por Los Derechos Humanos) Argentina

“APDH En Acción”



EDUARDO GONZALEZ OLGUINEconomista- Docente Universitario-

“La Reforma De La Carta Orgánica Del Banco Central y Sus Consecuencias”


JORGE ARIEL VASALOPeriodista

“La Perversidad De milei y El Suicidio Récord De Argentinos”


CACHO KACHOMilitante Social

CUANDO LA MENTIRA ES LA VERDAD… 

“El Discurso Del Presidente”


PEDRO RODRIGUEZ– Desde Rosario- Militante Social

“EL ÁNIMO DEL TRABAJADOR”


MOVIMIENTO NACIONAL CAMPESINO INDÍGENA

MIRANDO OTRA VEZ 

“Situación de los incendios forestales”


APOSTANDO A LA MEMORIA, LA HISTORIA Y LA PARTICIPACIÓN, EJERCIENDO PLENAMENTE LA LIBERTAD…

AQUELLAS EMISORAS QUE QUIERAN RETRANSMITIR EN DIRECTO Y/O EN DIFERIDO NUESTRO PROGRAMA, ROGAMOS NOS LO HAGAN SABER A elclubdelapluma@gmail.com CON EL ASUNTO: “PARA RETRANSMITIR”.

LA RETRANSMISIÓN TOTAL O PARCIAL DE NUESTRO PROGRAMA ES TOTALMENTE LIBRE.

EN CASO DE RETRANSMISIÓN EN DIFERIDO, SOLICITAMOS NOS INDIQUEN MEDIO, PÁGINA, DÍAS Y HORARIOS PARA PODER ANUNCIARLOS…

ESTÁN TODOS INVITADOS A PARTICIPAR…

 

NORBERTO GANCI –Dirección/Producción/Conducción

Prof. GABRIELA FERNÁNDEZ –Asistencia Técnica/Coconducción

 

El Club de la Pluma


TODOS LOS DOMINGOS

DESDE LAS 10 HS.

ABRIENDO EL MICRÓFONO A LA DIVERSIDAD


PROGRAMA “EL CLUB DE LA PLUMA” EMITIDO EL DOMINGO 2 DE AGOSTO DEL 2026

 POR RADIO WEB “EL CLUB DE LA PLUMA”

https://elclubdelapluma.esenvivo.com.ar/


 CÓRDOBA – ARGENTINA

NUESTRAS PÁGINAS: http://elclubdelaplumaradioblogspot.com.ar 

http://.elclubdelapluma.wordpress.com 

NUESTRO CORREO: elclubdelapluma@gmail.com

CIERRE EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 6-9-2026 - SALGAMOS A ABRAZAR, CONTENER Y ORGANIZAR

 

CIERRE EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 6-9-2026

 

SALGAMOS A ABRAZAR, CONTENER Y ORGANIZAR

 




 

Así vamos llegando al final de otra emisión más de El Club de la Pluma, nuestra trinchera comunicacional de integración y resistencia que transmitimos por nuestra radio web y la red de radios compañeras y amigas que lo hacen en directo, en diferido a quienes agradecemos nuevamente a la distancia con un abrazo enorme, la posibilidad de poner las voces de La Patria Grande y fuera de ella en otras regiones.

 

Gaby, para la despedida.

 

Esta semana se cumplieron cuatro años del atentado a Cristina Fernández de Kirchner, del cual milagrosamente saliera ilesa, y me parece muy importante compartir la cobertura que hace Karina Micheleto porque en ese acto habló Máximo Kirchner y de nuevo nos dio la pauta de qué es lo que este pueblo necesita hacer para recuperarse como pueblo susceptible de ser gobernado por una democracia.

 

Te amo. Fuerza. Gracias.

Los gritos de la multitud reunida bajo el simbólico balcón de San José 1111, y en el simbólico 1S, se entremezclaban con las consignas de las banderas más destacadas el martes al atardecer. Cristina libre. Cristina presidenta. De San José a la Rosada. Fue el tono y el foco que eligió Máximo Kirchner, único orador en un pequeño escenario circular montado en esta esquina de Constitución: todo un discurso de campaña que repasó las causas por las que la expresidenta está hoy allí presa, pero sobre todo llamó a “abrazar, ayudar, contener, organizar” y colocó a Cristina Fernández de Kirchner como la candidata capaz de derrotar a la derecha gobernante en las próximas elecciones. El acto culminó con lo que todos y todas allí reunidos esperaban: la expresidenta salió al balcón y repartió saludos, sonrisas y corazones.

 

Antes, la lectura de la solicitada “La democracia no admite la eliminación del adversario”, publicada ayer por Página/12 y firmada por 23 espacios políticos nacionales, trazó un estado de situación a cuatro años del intento de asesinato a la expresidenta de la Nación, en este mismo lugar. Una denuncia al Lawfare y una advertencia sobre lo que ocurre cuando se dejan correr los discursos de odio, y cómo conducen a este presente.

 

“No está proscripta Cristina, estamos proscriptos todos los que la queremos votar. Nos quieren decir qué sí y qué no”. “La Casa Rosada debe volver a ser de las y los argentinos”, fueron algunas de las frases destacadas del discurso de Máximo Kirchner, junto a un llamado a “volver a abrazarnos, a encontrarnos, a mirarnos a la cara y a debatir”. Hubo, decididamente, no solo una denuncia por lo que pasó casi a esta misma hora hace exactamente cuatro años, el modo en que dañó a la República y cómo aquel atentado se entrelazó con la condena a CFK.

 

Lo que sonó en el discurso fue la consigna que cantaba una y otra vez la gente aquí reunida: “Presidenta, Cristina Presidenta”.

 

Hubo una enumeración de los logros de los años kirchneristas, en lo general -la recuperación de YPF, Vaca Muerta, la Ley Nacional de Educación- pero sobre todo en lo muy particular, concreto y cotidiano: “Nuestro pueblo quiere volver a poder comer los domingos en familia, a diseñar el cumpleaños del abuelo o del hijo, las vacaciones o la salida cerquita”. “¡¡Un asado!!“, gritó alguien bien fuerte entre la multitud, visualizando lo preciado entre todo lo que ya no es posible. “¿Y quién se está quedando con el salario de los argentinos? Debe volver a mano de quienes corresponde, de los que producen, de los laburantes", reclamó Kirchner.

 

“A las y los argentinos les mintieron, les dijeron que iba a dolarizar sus ingresos. Y nosotros no supimos desmontar esa mentira. No es que iban a ganar en dólares, lo que dolarizaron fueron las tarifas. Tenemos que hablar menos de algunos quilombos que tenemos y explicar más a la gente lo que pasa con este tipo de modelos”, advirtió el diputado.

 

Fue una de las pocas alusiones a la interna que el peronismo sigue disputando, en el día en que el gobernador Axel Kicillof se pronunció en redes con contundencia por Cristina Kirchner “injustamente detenida” y por la impunidad que siguió al intento de magnicidio.

 

Banderas del corazón

Entre los asistentes se vio a Carmen Arias, de Madres de Plaza de Mayo. También a referentes no solo de la Cámpora y de distintos espacios que firmaron la solicitada. Entre otros Leopoldo Moreau, Juan Grabois, Alicia Kirchner, Guillermo Moreno, Wado de Pedro, Martín Sabbatella, Mónica Macha, Lorena Pokoik, Teresa García, Paula Penacca, Fernanda Raverta, Mariano Recalde, Horacio Pietragalla, Edgardo Depetri, Lucía Cámpora, Vanesa Siley, Mayra Mendoza, Eva Mieri -actual intendenta interina de Quilmes, detenida 13 días en un penal de máxima seguridad de Ezeiza el año pasado, acusada de delitos gravísimos por participar de un escrache-.

 

Aunque las columnas de la militancia eran las que más se hicieron ver y oír, era mucha la cantidad de gente “suelta”, de distintas edades, algunas con niños y niñas a upa. Esther fue una de las que siguió todo el discurso con lágrimas en los ojos, abrazada a una bandera argentina tejida al crochet por ella misma, con la foto de Cristina y de Evita en el centro. “Lo que pasó con Evita y Perón, pasa con Cristina, no les perdonan lo que hacen por el pueblo”, le dijo a Página/12.

 

A las banderas y remeras de Cristina y de la liturgia peronista se sumaron esta vez las del Indio Solari y de “Las Malvinas son Argentinas”, con la letra del trapo del Mundial devenido símbolo. “Eso de que son ‘nuestros héroes en este lío’ es una frase hecha, pero es una verdad muy profunda, uno se aferra y necesita estas figuras en estos tiempos de tanta oscuridad”, explica Natalí Lugo, una chica universitaria que lucía sobre el suéter la remera con la foto del Indio y Cristina.

 

La crisis no distingue

“La crisis económica no mira qué votas y a qué partido estás afiliado. Y eso es lo que hay que tener en cuenta. Esto que se vive hoy, esta degradación constante de la vida de las personas, que hace que muchas familias imploten y se rompan al medio porque no hay un mango, que hace que los pibes y pibas no tengan expectativas en el futuro, que algunos busquen horizonte fuera de nuestra patria, que otros simplemente y trágicamente elijan quitarse la vida antes que vivir”, describió Máximo Kirchner en otro tramo de su discurso, en su llamado a la acción.

“Como está pasando con miles de pibes en nuestro país, apretados por una crisis económica, en soledad, porque lamentablemente muchas veces han entregado sus vidas a comunicarse solo digitalmente y a dejar de verse unos a otros. Los argentinos y argentinas tenemos que volver a encontrarnos, abrazarnos y a debatir y a discutir, en todos los lugares que podamos, cuál es el país que queremos”, insistió.

 

Sin autocompasión

Al repasar el atentado a su madre, lo calificó como “un ataque tan cobarde que quien iba a martillar y disparar el arma estaba agazapado entre muchos quizás de los que hoy están aquí, que iban a esperarla afuera de su departamento para demostrar amor, presencia, lealtad”. “Estaban ahí para acompañar a quien entendían le había dado no solo a ellos en términos individuales y personales, sino a la Argentina, los mejores años de su vida desde la vuelta de la democracia a esa fecha”, recordó.

Y volvió sobre su madre en tiempo presente: “Esa compañera que todos los días, disciplinadamente, hace gimnasia, lee todo, estudia, se prepara, nos está diciendo que no nos quebremos, que puede haber momentos duros y difíciles. Pero Cristina no practica la autocompasión ahí arriba. Tiene el autoestima alta, se prepara y por eso fue a la ONU para reclamar por sus derechos políticos. Por eso llama la atención que muchos de esos que dicen que Cristina ya fue, no acompañen el pedido para que pueda presentarse en elecciones. Si ellos tienen razón y nadie quiere a la compañera, ¿qué más lindo que arrasarla en una elección?“, deslizó.

 

Máximo Kirchner agradeció el acompañamiento de la gente, “en nombre mío, de mi hermana y de mi viejo”, volvió a pedir que “no se quiebren, que no les rompan la autoestima”.

 

Al final sonó el Indio y Cristina salió al balcón, cargando una gran sonrisa. Saludó a la multitud, repartió besos en el aire hacia un lado y al otro, armó corazones con sus manos. Y también agradeció y aplaudió a los presentes, en una forma de abrazo que ya forma parte de esta esquina de Constitución.

 

La memoria no se puede perder y mucho menos cuando afecta a los intereses más genuinos, más profundos, más honestos, más maravillosos. Nos estamos refiriendo al sentimiento de amor por las personas que en algún momento nos refrescaron de que la dignidad, los derechos, las libertades eran conquistas, eran acciones, que no se quedaban en los discursos, eran realidades.

 

Recurrir a la memoria, recuperar la memoria, hacerla visible, ponerla por delante y dar cuenta de quién tuvo las decisiones políticas para que ello ocurriera, es imperioso. Pero también es imperioso dejar esa estúpida manía de querer endilgar palabras que no se dicen, intenciones que no se ejercen y supuestos caprichos que no están. Máximo en este acto ha mostrado, como viene mostrando, lo que debe ocurrir en muchos espacios de nuestros sectores, que es la defensa irrestricta a la conductora nacional del movimiento nacional y popular.

 

Por supuesto que tiene detractores y tiene malinterpretadores de sus intenciones. A ver si, como dije en algunas otras oportunidades, a ver si nos ponemos los pantalones largos y asumimos el rol que cada uno debe tener en esta parte trágica de la historia argentina. Reconocer los liderazgos y dejar las ambiciones personales a un costado, que no son nada más que acciones miserables.

 

Ojalá que seamos maduros, ojalá que seamos dignos de esta auténtica líder, que es Cristina Fernández de Kirchner.

 

¡¡¡Fuerte Abrazo Revolucionario, Hasta La Victoria Siempre!!!

 

Esto fue El Club de la Pluma.

  


NORBERTO GANCI –Dirección/Producción/Conducción

Prof. GABRIELA FERNÁNDEZ –Asistencia Técnica/Coconducción

 

NUESTRA RADIO WEB

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APERTURA EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 6-9-2026 - OTRA PERVERSIDAD MÁS CON LA CAUSA MALVINAS

 

APERTURA EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 6-9-2026

 

OTRA PERVERSIDAD MÁS CON LA CAUSA MALVINAS

 





https://odysee.com/@ELCLUBDELAPLUMA:6/APERTURA-EDITORIAL-PROGRAMA-EL-CLUB-DE-LA-PLUMA-6-9-2026:e 


Hace más de 44 años, hubo un enajenado mental, una persona, por decirlo elegantemente, carente de cualquier tipo de sentido racional, conducía, junto a muchos que lo rodeaban, a la República Argentina a un desastre total, a una masacre más.

Digo una masacre más porque ya venían provocando el genocidio con la dictadura instaurada el 24 de marzo del 76 que, como muchas veces hemos dicho, el genocidio no comenzó en esa fecha, sino que se institucionalizó, ¿sí? Es que tengan en cuenta cómo viene, ¿no? La historia, de tragedia en tragedia en la República Argentina, y estamos hablando de la época de cada final de 60, principio del 70, y en los 80, en los 83, 82, perdón, este enajenado mental, como decía al principio, conducía a la República Argentina a otra masacre más. Masacre que se lleva por esta la vida de muchos jóvenes, de muchas mujeres, también, porque poco se recuerda a las mujeres que murieron en esa nefasta contienda para recuperar el argumento, el territorio de las Islas Malvinas.

 

Ya en estos días muchas y muchos han hablado, han escrito, han difundido sobre las similitudes en anuncios y en motivos reales. En aquel año 82, en abril del año 82, una dictadura que se caía pedazos de su plan económico, era un desastre total, pero parecía que lo que más dolía era el bolsillo y no el genocidio, parecía, ¿eh? Así podemos instalar también ahí el tema de qué es lo que más le duele a la población, qué es lo que más la convoca a una reacción popular. Entonces podemos comenzar a discutir sobre qué tipo de sensibilidad tiene el pueblo, pero bueno, eso podemos dejarlo para otro momento si quieren, ¿no? O tal vez que lo traten algunos especialistas en el tema sociólogos, por ejemplo, pero en ese año 82 la economía se caía pedazos, entonces para tratar de enmascarar un poco el desastre que ya se venía perpetrando desde hace años, nos conducen al desastre con la excusa de recuperar el territorio de Las Malvinas argentinas como recién dije.

 

Similitudes actuales, más de 42 años después, como que no hubiésemos aprendido absolutamente nada, parece que el pueblo argentino es un poquito así duro de entender o de aprender de la historia, no le cuesta, no importa si los monopolios de desinformación no te informan, si en las escuelas no te forman con la historia real que ha ocurrido en el país, o sea, el pueblo en sí parece como que se van comiendo los sapos que le van metiendo en el camino y vamos teniendo los resultados que vamos teniendo.

 

Más de 42 años después, este presidente, se me ocurre decirle presidente porque es como una enfermedad, una pudrición contagiosa y que hay que erradicar, habría que erradicar, no es el único, tiene un montón de contagios a su alrededor. Este presidente de repente se dio cuenta que había una casa de gobierno, de repente sabía que estaba la disponibilidad de un medio de comunicación con la sociedad, y de repente se acuerda de la cuestión patriótica y soberana de la nación, de la patria.

 

Bueno, por supuesto quienes han leído y leen historia y quienes tienen una mejor o más acertada idea de las cosas, puede comprender cabalmente que esto es una burda teatralización para intentar enmascarar por un lado el desastre del proyecto económico, que no es un proyecto económico, es un proyecto de robo, es un proyecto de desfalco de la nación, es un proyecto de vaciamiento del estado y de destrucción de la patria. Ya no se trata solamente porque no le dieron los números a un ministro de economía al que están y están dando los números para él, los amigos les están dando algo perfecto.

 

Se trata de una cosa un poquito más grave si quieren, porque precisamente no se trata de recuperar la soberanía en Las Malvinas, no se trata de instalar fuertemente el sentido de soberanía e independencia, de los derechos que teóricamente nos asisten, inclusiva a nivel internacional.

 

No, no, no, todo esto está enmascarado en lo que pretende el nazisionismo imperial junto con su brazo armado norteamérica para poder apoderarse de todos los recursos que tenemos y así continuar expandiendo su poder a costa de la muerte, la destrucción, el sometimiento y la balcanización de nuestro territorio, porque también esto tiene que ver con la balcanización del territorio.

 

 Pueden hablar de detalles, que hay leyes y decretos y decisiones que se tomaron en la época del gobierno de Cristina y así fue y que ahora se ponen en funcionamiento y que éste está reconociendo de alguna forma lo que hicieron, pero todos esos son detalles que distraen el fondo de la cuestión. Distraen y hacen ruido y no dan cuenta de lo que realmente debería importar acá.

 

Acá no se trata de recuperar Las Malvinas en este punto, en este punto, fundamental no es que se trate de recuperar la soberanía de Las Islas Malvinas o de discutirlas o de pelear a los foros internacionales como se venía haciendo en otra época. No, no, no. Acá se trata de instalar con más fuerza las bases yanquis, el brazo armado del nazisionismo imperial.

 

Yo voy a insistir hasta que me canse o hasta que ustedes se cansen y no me den más pelotas en esto porque ahí radica el nudo del problema. Ahí está el nido de la serpiente, ahí está y no comprenderlo, no verlo en no darse cuenta de la peligrosidad a la que estamos expuestos. Una peligrosidad y un tiempo que se nos viene encima tenebroso, que muy poco se animan a decirlo.

 

Y es lamentable porque gran parte de la sociedad no toma conciencia, no toma real conciencia, no toma real dimensión de todo esto. Ahora, ¿qué vamos a hacer? Pregunto, vamos a seguir ahondando en este tema, en las nimiedades de este tema, en las bromas o los chistes baratos o la causalidad o casualidades de un anuncio y otro y no vamos a pelear por realmente recuperar nuestra patria porque acá lo que está ocurriendo es el vaciamiento y la entrega total y que le están disfrazando con un discurso que no fue un discurso, fue un mamarracho, un mamarracho, listado desde vaya uno a saber ¿no? Porque ya sabemos, no es estadista, no tiene la estatura de un estadista, no se la mete en las físicas, no es la idoneidad, no es estadista, no tiene una calidad estadista que pueda uno suponer, bueno, el tipo por, asumió un rol y lo está ejecutando.

 

El único rol es, por decirlo de manera elegante, es un servil gerente al servicio de los poderes foraños y que deberíamos intentar recuperar la conciencia popular, recuperar un poco de esa heroicidad que en algunos tiempos distinguía la población argentina para defender su territorio, su historia, pero se sigue adormeciendo la población y se sigue adormeciendo en medio del genocidio silencioso que se está provocando, se viene provocando hace casi tres años que no es que arrancó hace casi tres años, también ocurrió en el macriato y hablando de todo eso de soberanía, independencia y toda esa historieta, fíjate lo que pasó con este tema de los jueces ¿no? y hay jueces y tribunales que están cajoñando ya causas o declarando inocencia a estos criminales que han destruido la nación y nos preocupa qué es lo que dijo el presidente la única que me preocupa es que bueno ya a la escala se ha demostrado la servilidad del tipo con los poderes foraños lo ha demostrado con mucha más contundencia en esta oportunidad pero lo que sí me preocupa es la inacción popular, lo que no está ocurriendo en las calles, lo que no está ocurriendo en las plazas, lo que no está ocurriendo desde los distintos frentes políticos, populares, barriales, sociales, porque el 2027 todavía queda muy lejos, es como en varias oportunidades hemos dicho la gente sigue muriendo, ya te lo cuentan coronistas ¿no? el aumento en los suicidios, la cantidad impresionante de empresas que han cerrado en estos casi tres años, el desempleo que ha aumentado de manera exponencial, el hambre que viene castigando a la población, los más de 6 millones de planes con los cuales le tapan la boca a la gente, los jubilados que no acceden a una mejor calidad de vida, las enfermedades que no son tratadas, las muertes que pueden ser evitadas, pero ni eso, mira fíjate vos ¿no? ni el tema del patriotismo ni el tema del hambre ni el tema de las muertes ni el tema de la miseria ni el tema de la destrucción y el tema de la entrega mueve a la población para recuperar la patria.

Qué lejos estamos de ser un país heroico ¿no? lo que hará que podamos recuperar la conciencia prontamente y reaccionar en consecuencia.

 

 

Bienvenidas, bienvenidos, bienvenides a otra emisión más de El Club de la Pluma por nuestra radio web y la red de radios compañeras y amigas que retransmiten en directo en diferido a quienes agradecemos a la distancia con un abrazo enorme la posibilidad de poner las voces de La Patria Grande y fuera de ella en otras regiones.

 

Les damos los muy buenos días a la profesora Gabriela Fernández.

 

Buenos días Norberto, buenos días a toda la audiencia de El Club de la Pluma es un privilegio que haya gente del otro lado escuchando, escuchando para enterarse de lo que le pasa al prójimo, escuchando para ver si hay alguna luz, algún lugar por donde se cuele una mano amiga de la cual tomarnos, a la cual tomar para reconstruir algo de lo que fue una sociedad, un tejido social que contuviera, con el cual compartir los fragores de una realidad no siempre tan manipulada, no siempre tan maltratada, pero sí siempre bastante peliaguda.

 

Usted sabe que en este país hubo una fuerza política cuya bandera principal era la felicidad del pueblo. ¿Dónde está esa bandera? ¿Quiénes son los que la tienen por ahí, doblada, metida en el ropero, juntando polvo? ¿Dónde están los que accedieron a la historia del país, los que accedieron a algún cacho de poder llevando la bandera de la felicidad del pueblo? La felicidad del pueblo radicaba en estar juntos, articulados, en tener una capacidad de escucha, una capacidad de salir del termo, como dice ahí un reconocido humorista, en esta sociedad que está siendo puro ombligo. Digo, ¿qué querrá decir ser puro ombligo? Uno podría pensar que un ombligo es absolutamente inútil, pero también puede pensar que un ombligo es absolutamente individual.

 

Entonces me pregunto a dónde hay alguna chance, o quién se creyó alguna vez que había una chance de salvarse solo, de volver individual, lo que es por naturaleza social, colectivo, de tener ese impulso contra natura, de aislarse. Cuando nos aislamos nos vamos irremediablemente hacia abajo, está totalmente demostrado. Entonces cuando hacemos lo que hacemos desde esta mesa, desde este programa, nos planteamos eso, salir a mostrar, salir a atender la mano, a señalar que es para acá, miren, acá hay seres humanos que tienden a la solidaridad.

 

No voy a decir que somos solidarios, porque tengo ahí una cuestión ontológica, pero sí que tengo la intención de serlo. Habrá otras intenciones a quienes convocar, pero no solamente para salvar vidas, para salvar dignidades, para salvar ganas de vivir, porque tampoco soy de las personas que creen que la vida vale la pena a cualquier costo. Hay una canción del folclore nacional que dice para vivir como vives mejor no morir de viejo.

 

Así que bueno, yo quiero también pedirles a quienes nos escuchan que busquen en la historia a los dirigentes que se treparon a la bandera de la felicidad del pueblo y que después la olvidaron. No es la supervivencia, es la felicidad a lo que hemos de aspirar. Y esto sí, como dice nuestro columnista tan lúcidamente, Pedro Rodríguez, sin tabiques partidarios.

 

Tenemos que volver a encontrarnos, volver a decirnos a la cara, una serie de consignas, unos eslogans. Volver a decirnos cómo nos gustaría vivir y articular qué camino hemos de seguir para alcanzarlo. Que así sea, bienvenidas, bienvenidos al Club de la Pluma.

 

Bienvenidas, bienvenidos a El Club de la Pluma.

  


NORBERTO GANCI –Dirección/Producción/Conducción

Prof. GABRIELA FERNÁNDEZ –Asistencia Técnica/Coconducción

 

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viernes, 4 de septiembre de 2026

EL ÁNIMO DEL TRABAJADOR - PEDRO RODRIGUEZ - MILITANTE SOCIAL

 

EL ÁNIMO DEL TRABAJADOR

 


En medio siglo hemos pasado de la esperanza colectiva al malestar individual. Los años setenta fueron de  afectos politizados y  cuerpos en movimiento.  En los años setenta, la afectividad estaba atravesada por la política. Las organizaciones populares trabajaban con la idea-fuerza de la concientización: la educación y la militancia implicaban cuerpos y emociones comprometidos en la transformación social.

 

El amor, la amistad, la solidaridad, el miedo: todo tenía una dimensión colectiva. Incluso el sufrimiento estaba compartido.

 

En la actualidad: individualismo, angustia y redes de indignación. Y entre los '70 y la actualidad, los '90: esta década es la gran fractura que separa los setenta de la actualidad. No es un puente: es una ruptura.

 

El trabajo pasa de la estabilidad a la precariedad.  La Ley de Convertibilidad (1991) fijó el peso igual al dólar, frenó la inflación hiperinflacionaria, pero a costa de un ajuste profundo.

 

- Se privatizaron empresas estatales masivamente: YPF, ferrocarriles, energía eléctrica, agua, aerolíneas, entre otras.

 

Hoy, la investigación sobre malestar psicológico en Argentina (2010-2024) muestra una evolución histórica creciente de síntomas ansiosos y depresivos en población adulta urbana.  El malestar ya no es político: es CLÍNICO. La gente no va al sindicato; va al psicólogo. No se organiza; se medica.

 

Las redes sociales, lejos de ser espacios de deliberación, funcionan como "redes de indignación" (al decir de Byung-Chul Han) que amplifican la angustia sin construir alternativas. El estado de ánimo de quienes viven de su trabajo en Argentina pasó de estar anclado en una esperanza histórica colectiva a estar determinado por una precariedad estructural individual. En los años setenta, el trabajo proyectaba futuro porque estaba inserto en un modelo de acumulación que distribuía renta, una educación que formaba ciudadanos y una política que disputaba el sentido de la nación. Hoy, el trabajo sobrevive en un modelo que concentra renta, una educación que selecciona individuos y una política que gestiona el miedo. El resultado es un malestar que ya no se nombra políticamente: se vive clínicamente.

 

El recorrido comparativo entre los años setenta y la actualidad en Argentina no describe una excepción nacional, sino una variante particular de una transformación global: la pérdida del trabajo como ancla de futuro. En los años setenta, quien vivía de su salario en Argentina podía proyectar porque el trabajo estaba inserto en un modelo de acumulación que, con todos sus límites y violencias, distribuía renta, y porque ese modelo aún creía en la política como artífice del destino colectivo. Hoy, esa capacidad de proyección no se ha perdido solo por decisiones internas —aunque el ajuste de los noventa, la crisis de 2001 y la precarización posterior hayan sido terriblemente específicas—, sino porque el marco internacional ha reconfigurado las condiciones de posibilidad de cualquier política nacional.

 

La globalización financiera, la fragmentación de la economía mundial en gigantescos bloques competidores, la carrera tecnológica y la primacía de los mercados sobre los parlamentos han creado un escenario donde los Estados parecen administrar lo inevitable más que decidir lo deseable. Como señalamos en la columna anterior, la "nueva normalidad" global es de incertidumbre comercial permanente, violencia política normalizada y competencia tecnológica que reduce la política a una gestión de variables que escapan al control democrático. En ese contexto, proponer una "salida" diferente suena a ruido (así lo dijimos antes) no porque no existan alternativas, sino porque la escala de las decisiones relevantes —los tipos de cambio, las deudas soberanas, los flujos de capital, los algoritmos que reorganizan el trabajo— parece inhabilitar la escala de la respuesta política tradicional.

 

Argentina sintetiza con crudeza esta tensión global. La convertibilidad de los noventa fue, en parte, una apuesta por alinearse con un orden internacional que prometía estabilidad a cambio de apertura y ajuste; el derrumbe de 2001 mostró los límites MORTALES de esa apuesta. La recuperación kirchnerista entre 2003 y 2015 se sostuvo, en buena medida, por un contexto internacional de precios altos de commodities que permitió recomponer salarios sin tocar la estructura productiva; cuando ese contexto cambió, la fragilidad quedó expuesta. Y la actualidad, con una inflación crónica, una informalidad del 40% y un 75% de la población sintiéndose igual o peor que hace un año, muestra a las claras que el trabajo ya no proyecta futuro porque EL FUTURO MISMO HA DEJADO DE SER UN HORIZONTE COMPARTIDO.

 

Pero hay algo aún más profundo. El estado de ánimo que atraviesa a quienes viven de su trabajo hoy no es solo angustia económica: es una forma de despolitización vivida como sentido común. Manuel Castells señalaba que la crisis contemporánea se alimenta de la ruptura entre gobernantes y gobernados; en Argentina, esa ruptura se expresa en una desafección que no distingue bandos. La grieta política, lejos de ser un signo de vitalidad democrática, es la forma que adopta la política cuando ya no disputa proyectos de país sino identidades tribales. Y cuando la política se reduce a eso, el trabajo deja de ser un campo de derechos para convertirse en un campo de supervivencia individual.

 

La comparación internacional sugiere que este fenómeno no es argentino, aunque en Argentina alcance tintes dramáticos. En las democracias avanzadas, el ascenso de la extrema derecha, la desconfianza en los partidos tradicionales y la medicalización del malestar social (la ansiedad y la depresión como formas legítimas de expresar un sufrimiento político que ya no tiene canal) son manifestaciones de la misma mutación: la política dejó de ser el espacio donde se imagina el futuro, y el trabajo dejó de ser el lugar donde se construye.

 

La brevísima primavera de las asambleas populares en 2001-2002 fue, quizás, el último gran intento argentino de recuperar la política como práctica colectiva de esperanza. Su agotamiento no fue solo local: coincidió con el cierre de un ciclo global —el de los movimientos antiglobalización— que también terminó en desencanto. Desde entonces, la sensación de bloqueo que hoy atraviesa a quienes viven de su trabajo en Argentina es, en última instancia, la sensación de que las decisiones que importan se toman en otra parte: en los mercados financieros, en los algoritmos, en las guerras comerciales de potencias lejanas.

 

Sin embargo, reconocer esto no es rendirse. Es, antes bien, el punto de partida para una pregunta que este trabajo no puede responder, pero sí plantear: si el estado de ánimo de una sociedad está determinado por la capacidad de imaginar un futuro colectivo, entonces recuperar la política no significa volver a los setenta, sino aprender a pensar la escala adecuada de la intervención humana en un mundo que parece haberse vuelto ingobernable. La tarea no es menor: implica desnaturalizar lo que hoy parece inevitable, reconstruir lo común desde lo concreto, y aceptar que la paciencia estratégica puede ser la única forma de política que le reste sentido al ruido.

 

El estado de ánimo de quienes viven de su trabajo en Argentina ha pasado de la esperanza histórica a la angustia individual, con una breve —y quizás irrepetible— pausa de esperanza colectiva en el medio. Que esa trayectoria no sea irreversible depende, en última instancia, de que la política recupere la capacidad de nombrar lo que está en juego: no solo quién administra mejor la crisis, sino qué tipo de vida es digna de ser vivida, y quién decide. No hemos hablado de las causas de ese tránsito de la esperanza a la angustia: se necesita más que explicarse todo con la caída del "socialismo real". Se trata de pensar y elaborar, ahora sí, juntos y sin tabiques partidistas.

 

PEDRO RODRIGUEZ

 Desde Rosario- MILITANTE SOCIAL