GIRO
DEL EJE GEOPOLÍTICO: HOY ES EL INDO-ÁRTICO-PACÍFICO
EL MAL SE DISFRAZA CON MIL MÁSCARAS
Un
cálido abrazo a toda la querida audiencia de EL CLUB DE LA PLUMA. Otro día más,
nos encontramos aquí en este espacio de reflexión compartida.
Hoy, comenzaremos con una cuestión acerca de Rusia y es que la
Federación Rusa no está luchando ni contra Ucrania ni contra Occidente. Su
verdadero adversario es metafísico y lleva siglos gestándose en el corazón de
Europa. Rusia está atrapada entre su memoria imperial y su actual dependencia
estructural, se encuentra en una encrucijada existencial: o recupera un
proyecto civilizatorio propio, sin dependencia estructural con China o
terminará siendo un inmenso depósito de recursos al servicio de otros. En nuestro presente, el mundo ya no se
explica con mapas ni banderas: estamos en plena transición civilizatoria donde
se decide no solo quién gobernará, sino qué tipo de ser humano existirá. En
medio de un aparente caos global, lo que realmente ocurre es una profunda
transición civilizatoria. Lejos de las explicaciones convencionales de la geopolítica
tradicional, desde la guerra en Ucrania hasta la tensión entre Israel e Irán,
estos son meros instrumentos de una reorganización mucho más radical del orden
mundial, donde se redefine no sólo el poder de los Estados, sino la propia
arquitectura de la realidad humana y el proyecto civilizatorio del siglo XXI.
Y
cambiamos de tema expresando que el norte no perdona. El radar geopolítico no
se detiene y el mundo está cambiando de piel. Mientras en el Estrecho de Ormuz
se intenta reabrir sus heridas tras la crisis, Asia ha tomado una decisión
irreversible: el Ártico es el nuevo rey y Rusia es su columna vertebral. Rusia
se ha convertido en la columna vertebral energética de China y Japón a través
de la Ruta Marítima del Norte. El centro energético del planeta se ha
desplazado definitivamente hacia el Indo-Ártico-Pacífico, hacia el norte,
dejando a los aliados de Washington navegando con mapas obsoletos. Los vientos
soplan sobre el hielo y la tormenta no solamente sopla sobre el hielo porque el
exjefe de la OTAN, Anders Rassmusen, declaró la desintegración del bloque. ¡Qué
fuerte! Durante su mandato le tocó la intervención en Libia de 2011, la
retirada de Afganistán y el inicio de la crisis de Crimea en 2014. Y nos vamos
hacia el este del planeta y el poder en el Pacífico se mostró cuando cazas
Su-30 rusos escoltaron bombarderos chinos en el Mar del Sur en zonas en
disputa.
La
coordinación estratégica Moscú-Pekín es inquebrantable. Y mientras el Índico
observa a los cazas rusos escoltando barcos chinos en zonas de disputa, en
Pekín se preparan para la cumbre entre Trump y Xi Jinping, la más peligrosa de
la historia moderna: el pacto para frenar el control de la Inteligencia
Artificial basada en agentes. La geografía del poder ha mutado y el análisis no
admite demoras. Adiós al Estrecho de Ormuz: el Ártico es el nuevo rey porque
las potencias asiáticas han tomado una decisión: Oriente Medio ha dejado de ser
su prioridad estratégica y es que la lección del Estrecho de Ormuz ha sido
brutal. Depender de un cuello de botella de 33 kilómetros de ancho que Asia no
controla es un suicidio económico. Las
potencias asiáticas han tomado una decisión silenciosa, pero irreversible. El
simbolismo del Voyager, el 5 de mayo, ese petrolero llegó a Japón cargado de crudo,
pero atención al dato: no venía del Golfo Pérsico, sino de Sajalín, el extremo
oriente ruso, no pasó por Ormuz ni por el Mar de China meridional. Fue el aviso
de que la seguridad marítima asiática durante medio siglo miró al sur, pero
ahora tiene la brújula apuntando al norte, exactamente, al Ártico ruso. Es lo
que podríamos llamar la Ruta de la Seda Polar. Rusia que se ha convertido en la
columna vertebral de Asia, la ruta marítima del norte que discurre por la costa
ártica rusa que reduce la distancia entre Asia y Europa hasta en un 40%, unos
7200 kilómetros, comparando con el Canal de Suez... En 2025 ya se han
registrado más de 100 viajes comerciales por esa vía y el volumen de carga
crece y crece en forma exponencial, a medida que las rutas comerciales se hacen
indispensables día a día. ¡China y
Japón: la carrera por el norte! Es que no se dejen engañar por la retórica
diplomática. Japón fue el primero en reconocer el Ártico como fundamental para
su tránsito marítimo desde 2018, invirtiendo en los proyectos rusos Sajalín I y
II. Por su parte, China se declaró China Subártica y ya cuenta con cinco
rompehielos, expandiendo su iniciativa de la Franja y de la Ruta hacia los
hielos polares. Ambas potencias saben que quien controle la logística del norte,
controlará la energía del siglo XXI.
Y
el diablo está entre nosotros, porque si al poder le interesara solamente ganar
dinero, no estaríamos hablando del mal en esencia, pero es que, a través de la
geopolítica, de la economía, de las finanzas se van articulando una serie de
relatos que nos afectan a nosotros, los ciudadanos, y no están buscando el
bien, aunque en Occidente se nos plantee que nosotros somos los buenos y, el
resto, los malos. Desde ese punto de vista, el diablo está entre nosotros con
el desarrollo de un nuevo cuerpo, la Inteligencia Artificial, un poder
corporativo muy ligado al complejo militarindustrial tecnológico en el cual hay
determinados gurús que aspiran a tener el papel del alfarero, a tener el papel
de Dios como creador del hombre, a suplantar el papel del Dios. Los que nos han
dicho que son los buenos, pues tal vez no lo son tanto. El mal está detrás de
las estructuras del poder y si analizamos lo dicho por ciertas personas, quizás
Estados Unidos sea el caso más evidente porque es lo más transparente.
Si
escuchamos lo dicho por Hilary Clinton cuando le preguntaban si, de alguna
forma, a ella no le pesaba en su mente el haber sido la responsable de que
murieran un montón de niños en Irak, ella respondía que merecía la pena. Dicen
que la mayor victoria del mal es que la gente piense que el diablo no existe y,
en buena medida, hemos llegado a transgredir lo nos identifica como humanos. El
mal va por ahí: intentar que dejemos de ver la humanidad detrás de los otros y
lo estamos viendo en Ucrania, en Gaza, en el Líbano, en Cisjordania, en Siria,
en Somalia, y nos piden que lleguemos a ver como terrorista a un niño de cinco
años. De lo que se trata es de que veamos que el otro no es humano y, luego, de
crear una nueva humanidad que es en lo que están actuando las nuevas
estructuras del poder. Históricamente, vimos como Sadam Hussein era aliado y
después no lo fue y cómo Gadaffi también era aliado, pero luego no lo fue. El
objetivo siempre es la guerra permanente y estamos viendo todos los días, el
secuestro de las democracias.
La
democracia cada día más, brilla por su ausencia y si no hay un enemigo, lo
creas, y si ya existe, lo que haces es convencer a la población de que ese ser
humano es más peligroso de lo que se cree.
Día a día se van cambiando los enemigos porque lo importante es tener a
la gente en un estado de pánico permanente. El objetivo siempre es la guerra
permanente. Son los profetas del Armagedón, Y nosotros pensamos que los líderes
políticos toman decisiones para evitar la Tercera Guerra Mundial de carácter
nuclear y no, hay algunos que justo es lo que están deseando y pidiendo. Es un
mundo entregado al diablo. Y Alemania se está rearmando y es el fin de la
Doctrina Ismay que fue el propósito original de la OTAN. La siguiente frase es
de Lord Hastings Ismay, primer secretario general de la OTAN, que definió el
propósito de la OTAN: “Mantener a la Unión Soviética fuera, a los americanos
dentro, y a los alemanes sometidos. Y hoy por hoy, mientras Washington retira tropas,
Berlín aspira a ser la primera potencia militar de la Unión Europea.
Y
si repasamos la historia y el poder de las grandes familias financieras como
los Morgan, Rockefeller, Rothschild y Warburg, vemos cómo han influido
decisivamente en la creación del sistema satánico-financiero moderno, que tiene
más poder que los Estados, sistema que incluye los bancos centrales como la
Reserva Federal. Esas familias combinaron poder económico, político y
empresarial para moldear el orden mundial, financiando guerras, influyendo en
políticas estatales y monopolizando sectores estratégicos como la energía y las
comunicaciones. De lo que se trataba y se trata, como había escrito David
Rockefeller en sus memorias, es de dominar el mundo para evitar el caos y no
perder el control y tenerlo todo controlado, como lo tienen, un mundo donde los
ciudadanos de a pie no tenemos ningún protagonismo ni poder de decisión, sólo
ser observadores de un poder que no responde ni siquiera a nuestras necesidades
de supervivencia. El mal se disfraza con mil máscaras, no lo olvides. Y ahora
asociamos esta columna con el tema musical escogido que dice: “No es que no
veas, es que nunca te enseñaron a mirar. Más allá de los ojos, puedo ver y
siento más, sin necesidad de comprender. No es magia, es recordar lo que
siempre ha estado en mí. Volvamos a la conciencia, no necesitas más
información, necesitas menos ruido. Lo invisible no está oculto, está
ignorado.”
Y evocando
a Evita y realizando un proceso de intertextualidad entre la canción y sus
palabras, diremos: “El peronismo se siente, no necesita comprenderse”. El
peronismo es un movimiento de pasión, lealtad y corazón antes que una ideología
teórica. Y nos negamos a quitarle la categoría casi mística al expresar:
peronismo, peronista, peronismo, porque lo más moderno es el peronismo; todas
las otras categorías occidentales son más antiguas. No hay ninguna doctrina
que, tomando los principios de la Creación, administre la cosa pública,
atendiendo al bien común. Porque si dejamos de hablar de peronismo, cómo vamos
a construir una sociedad donde impere la justicia social y no tengamos más
gente comiendo de la basura. Los únicos que decimos que eso está mal, somos
nosotros. Cuando el mundo sea peronista, no sabes lo feliz que va a ser.
Me
despido de nuestra querida audiencia, agradeciendo su amable atención e
invitándola a otra nueva emisión de EL CLUB DE LA PLUMA, el próximo domingo.
¡Hasta la victoria siempre, compañeros! ¡Palestina libre! ¡Irán, presente!
Desde Islas Canarias
Profesora
en Letras, ex catedrática de la Universidad Nacional de Mar del Plata






















