RADIO EL CLUB DE LA PLUMA

viernes, 4 de septiembre de 2026

EL ÁNIMO DEL TRABAJADOR - PEDRO RODRIGUEZ - MILITANTE SOCIAL

 

EL ÁNIMO DEL TRABAJADOR

 


En medio siglo hemos pasado de la esperanza colectiva al malestar individual. Los años setenta fueron de  afectos politizados y  cuerpos en movimiento.  En los años setenta, la afectividad estaba atravesada por la política. Las organizaciones populares trabajaban con la idea-fuerza de la concientización: la educación y la militancia implicaban cuerpos y emociones comprometidos en la transformación social.

 

El amor, la amistad, la solidaridad, el miedo: todo tenía una dimensión colectiva. Incluso el sufrimiento estaba compartido.

 

En la actualidad: individualismo, angustia y redes de indignación. Y entre los '70 y la actualidad, los '90: esta década es la gran fractura que separa los setenta de la actualidad. No es un puente: es una ruptura.

 

El trabajo pasa de la estabilidad a la precariedad.  La Ley de Convertibilidad (1991) fijó el peso igual al dólar, frenó la inflación hiperinflacionaria, pero a costa de un ajuste profundo.

 

- Se privatizaron empresas estatales masivamente: YPF, ferrocarriles, energía eléctrica, agua, aerolíneas, entre otras.

 

Hoy, la investigación sobre malestar psicológico en Argentina (2010-2024) muestra una evolución histórica creciente de síntomas ansiosos y depresivos en población adulta urbana.  El malestar ya no es político: es CLÍNICO. La gente no va al sindicato; va al psicólogo. No se organiza; se medica.

 

Las redes sociales, lejos de ser espacios de deliberación, funcionan como "redes de indignación" (al decir de Byung-Chul Han) que amplifican la angustia sin construir alternativas. El estado de ánimo de quienes viven de su trabajo en Argentina pasó de estar anclado en una esperanza histórica colectiva a estar determinado por una precariedad estructural individual. En los años setenta, el trabajo proyectaba futuro porque estaba inserto en un modelo de acumulación que distribuía renta, una educación que formaba ciudadanos y una política que disputaba el sentido de la nación. Hoy, el trabajo sobrevive en un modelo que concentra renta, una educación que selecciona individuos y una política que gestiona el miedo. El resultado es un malestar que ya no se nombra políticamente: se vive clínicamente.

 

El recorrido comparativo entre los años setenta y la actualidad en Argentina no describe una excepción nacional, sino una variante particular de una transformación global: la pérdida del trabajo como ancla de futuro. En los años setenta, quien vivía de su salario en Argentina podía proyectar porque el trabajo estaba inserto en un modelo de acumulación que, con todos sus límites y violencias, distribuía renta, y porque ese modelo aún creía en la política como artífice del destino colectivo. Hoy, esa capacidad de proyección no se ha perdido solo por decisiones internas —aunque el ajuste de los noventa, la crisis de 2001 y la precarización posterior hayan sido terriblemente específicas—, sino porque el marco internacional ha reconfigurado las condiciones de posibilidad de cualquier política nacional.

 

La globalización financiera, la fragmentación de la economía mundial en gigantescos bloques competidores, la carrera tecnológica y la primacía de los mercados sobre los parlamentos han creado un escenario donde los Estados parecen administrar lo inevitable más que decidir lo deseable. Como señalamos en la columna anterior, la "nueva normalidad" global es de incertidumbre comercial permanente, violencia política normalizada y competencia tecnológica que reduce la política a una gestión de variables que escapan al control democrático. En ese contexto, proponer una "salida" diferente suena a ruido (así lo dijimos antes) no porque no existan alternativas, sino porque la escala de las decisiones relevantes —los tipos de cambio, las deudas soberanas, los flujos de capital, los algoritmos que reorganizan el trabajo— parece inhabilitar la escala de la respuesta política tradicional.

 

Argentina sintetiza con crudeza esta tensión global. La convertibilidad de los noventa fue, en parte, una apuesta por alinearse con un orden internacional que prometía estabilidad a cambio de apertura y ajuste; el derrumbe de 2001 mostró los límites MORTALES de esa apuesta. La recuperación kirchnerista entre 2003 y 2015 se sostuvo, en buena medida, por un contexto internacional de precios altos de commodities que permitió recomponer salarios sin tocar la estructura productiva; cuando ese contexto cambió, la fragilidad quedó expuesta. Y la actualidad, con una inflación crónica, una informalidad del 40% y un 75% de la población sintiéndose igual o peor que hace un año, muestra a las claras que el trabajo ya no proyecta futuro porque EL FUTURO MISMO HA DEJADO DE SER UN HORIZONTE COMPARTIDO.

 

Pero hay algo aún más profundo. El estado de ánimo que atraviesa a quienes viven de su trabajo hoy no es solo angustia económica: es una forma de despolitización vivida como sentido común. Manuel Castells señalaba que la crisis contemporánea se alimenta de la ruptura entre gobernantes y gobernados; en Argentina, esa ruptura se expresa en una desafección que no distingue bandos. La grieta política, lejos de ser un signo de vitalidad democrática, es la forma que adopta la política cuando ya no disputa proyectos de país sino identidades tribales. Y cuando la política se reduce a eso, el trabajo deja de ser un campo de derechos para convertirse en un campo de supervivencia individual.

 

La comparación internacional sugiere que este fenómeno no es argentino, aunque en Argentina alcance tintes dramáticos. En las democracias avanzadas, el ascenso de la extrema derecha, la desconfianza en los partidos tradicionales y la medicalización del malestar social (la ansiedad y la depresión como formas legítimas de expresar un sufrimiento político que ya no tiene canal) son manifestaciones de la misma mutación: la política dejó de ser el espacio donde se imagina el futuro, y el trabajo dejó de ser el lugar donde se construye.

 

La brevísima primavera de las asambleas populares en 2001-2002 fue, quizás, el último gran intento argentino de recuperar la política como práctica colectiva de esperanza. Su agotamiento no fue solo local: coincidió con el cierre de un ciclo global —el de los movimientos antiglobalización— que también terminó en desencanto. Desde entonces, la sensación de bloqueo que hoy atraviesa a quienes viven de su trabajo en Argentina es, en última instancia, la sensación de que las decisiones que importan se toman en otra parte: en los mercados financieros, en los algoritmos, en las guerras comerciales de potencias lejanas.

 

Sin embargo, reconocer esto no es rendirse. Es, antes bien, el punto de partida para una pregunta que este trabajo no puede responder, pero sí plantear: si el estado de ánimo de una sociedad está determinado por la capacidad de imaginar un futuro colectivo, entonces recuperar la política no significa volver a los setenta, sino aprender a pensar la escala adecuada de la intervención humana en un mundo que parece haberse vuelto ingobernable. La tarea no es menor: implica desnaturalizar lo que hoy parece inevitable, reconstruir lo común desde lo concreto, y aceptar que la paciencia estratégica puede ser la única forma de política que le reste sentido al ruido.

 

El estado de ánimo de quienes viven de su trabajo en Argentina ha pasado de la esperanza histórica a la angustia individual, con una breve —y quizás irrepetible— pausa de esperanza colectiva en el medio. Que esa trayectoria no sea irreversible depende, en última instancia, de que la política recupere la capacidad de nombrar lo que está en juego: no solo quién administra mejor la crisis, sino qué tipo de vida es digna de ser vivida, y quién decide. No hemos hablado de las causas de ese tránsito de la esperanza a la angustia: se necesita más que explicarse todo con la caída del "socialismo real". Se trata de pensar y elaborar, ahora sí, juntos y sin tabiques partidistas.

 

PEDRO RODRIGUEZ

 Desde Rosario- MILITANTE SOCIAL

 

 

 

 

LAS DISTOPÍAS SE HICIERON REALIDAD. ¿QUÉ HACE EL DIRECTOR DE LA CIA EN MOSCÚ? - PROF. VIVIANA ONOFRI

 

LAS DISTOPÍAS SE HICIERON REALIDAD.

 ¿QUÉ HACE EL DIRECTOR DE LA CIA EN MOSCÚ?

 


 

          Un cálido abrazo a toda la querida audiencia de EL CLUB DE LA PLUMA. Otro día más, nos encontramos aquí en este espacio de reflexión compartida. Todas las distopías que nos dijeron que llegarían con el comunismo, están apareciendo en el capitalismo, sólo que con contratos privados, inteligencia artificial y multimillonarios cobrando por constuirlas. Maven Smart System es el sistema de inteligencia militar desarrollado por Palantir que el Pentágono convirtió este 2026 en una pieza central de sus operaciones. No es un juguete futurista. Integra enormes cantidades de información procedente de satélites, drones, radares, sensores infrarrojos, señales y geolocalización. Coloca todo sobre un mismo mapa y utiliza inteligencia artificial para detectar, seguir y priorizar objetivos casi en tiempo real. Se ha pasado de identificar el objetivo a definir, luego, un plan de acción y, ahora, a ponerlo en práctica. Todo ello desde un mismo sistema. Y entonces miramos dentro de los Estados Unidos, agregamos a Maven Smart System, la empresa de seguridad Flock Safety que tiene ya unas 120.000 cámaras en 49 estados, leyendo matrículas y generando miles de millones de registros cada mes. Y creciendo. Piensen un solo segundo en la infraestructura que se está construyendo. Cámaras por las calles, drones sobre las ciudades, bases de datos gigantescas, reconocimiento automatizado y software capaz de cruzarlo todo. Después se exportará a gobiernos afines por auténticas burradas. Y a los gobiernos no afines. Recordemos que España ya pagó más de 15 millones a Palantir por colocar su tecnología en la inteligencia militar. Y ahí está la verdadera distopía. Primero construyes una máquina capaz de localizar, clasificar y seguir enemigos. Después sólo necesitas decir a quién llamas “enemigo”. Activistas, oposición, manifestantes. Cualquiera que un gobierno decida colocar al otro lado. No están construyendo únicamente el futuro de la guerra; están construyendo la estructura perfecta para que el poder pueda encontrarte cuando decida que el problema eres tú.

            Y, ahora, en esta parte, hablaremos sobre la presencia de la CIA en Moscú. Hemos escuchado a muchos excelentes analistas, pero la reflexión más profunda y acertada nos pareció la del Dr. Daniel Estulin. No hablaremos de países, sino de PROYECTOS GLOBALES O CIVILIZATORIOS. Cada proyecto civilizatorio tiene su visión del mundo, su élite, su sistema financiero y su idea de ser humano. Esa presencia del director de la CIA no se trata de un signo de paz, ni de un signo de guerra. Es una señal de que los canales normales no son efectivos y actúa así “la artillería pesada”. Llama la atención que, en los medios, el sensacionalismo toma el tema de manera lineal. Nosotros analizaremos ese hecho de una manera más profunda y elevada. No es un episodio más de las negociaciones por Ucrania; es significativa, también, la presencia simultánea de la autoridad más importante de las relaciones exteriores del Papado de Roma, que se reúne con el Patriarca de Moscú. Por un lado, tenemos la ofensiva económica de los Estados Unidos contra Irán; por el otro, la próxima cumbre de la Organización de Cooperación de Shangai; los Brics reunidos en Nueva Delhi, India; la visita prevista de Xi-Jinping a Washington, y aparece algo más interesante. Según Daniel Estulin, Moscú está actuando como una cámara de compensación entre proyectos civilizatorios que compiten, pero a la vez que compiten, necesitan negociar las reglas de convivencia que están sustituyendo al orden posterior a 1991, con la disolución de la Unión Soviética.

 

El Dr. Daniel Estulin interpreta que la visita de la CIA a Rusia, no fue solamente para hablar sobre Ucrania; viajaron para discutir los límites de la transición. Ucrania es una pieza; la OTAN es otra pieza; Irán es otro actor, China es el horizonte y Europa es un territorio político cuya futura configuración está implícitamente en juego. Cuando hablan los servicios de inteligencia se negocia sobre lo que no se puede escribir. Lo que se habló no fue un contenido rutinario, porque cuando se reúnen los servicios de inteligencia, entonces, cambia la naturaleza del diálogo. Obviamente, el contenido de esa reunión permanece en secreto. Con ese tipo de interlocutores que no son diplomáticos, se puede hablar de capacidades reales, operaciones encubiertas, información de una parte que posee sobre la otra, líneas rojas militares, garantías no publicables y muchos mecanismos de desescalada. Ese viaje de 12 o 14 horas de la CIA hasta Moscú, implica que ese tipo de conversaciones son lo suficientemente delicadas, que no puede hacerse por los canales ordinarios. Washington también pidió a Kiev que detenga los ataques durante la presencia norteamericana en Rusia, esto implica que ese encuentro fue minuciosamente preparado. Podrían haber hablado de inteligencia satelital, identificación de objetivos, datos para ataques de precisión, arquitectura de comunicaciones, acceso a determinados armamentos; no sabemos qué estuvo arriba de la mesa de conversaciones.

 

La CIA puede llevar simultáneamente una oferta o una amenaza. Sabemos lo que ustedes pueden hacer, sabemos las capacidades rusas, sabemos qué está ocurriendo alrededor de la OTAN, qué capacidades usaríamos si quebrasen determinadas líneas rojas. ¿Podríamos encontrar una arquitectura aceptable? Podría tratarse de definir los espacios estratégicos, por un lado, de Estados Unidos y, por otro, de Rusia, cómo pueden competir, sin entrar en una guerra directa. Se repitió la misma acción que en noviembre de 2021: la CIA, el Vaticano y Moscú, simultáneamente. Vuelve a repetirse el mismo patrón. Hay una extraordinaria simetría. En una lectura metapolítica, los canales vuelven a unirse como si fuera la finalización de un ciclo. ¿Cuál podría ser el sistema cuando la guerra en Ucrania termine? ¿Cómo sería el orden posUcrania?

 

Y la pregunta adecuada seria: ¿Qué arquitectura internacional va a legitimar el final de la guerra? Porque una guerra de la magnitud de la de Ucrania, no termina cuando dejan de disparar, sino cuando alguien determina qué fronteras funcionan de facto; qué ocurrirá con Ucrania; qué relación tendrá Rusia con Europa, con la OTAN; qué garantías recibirá Kiev, qué garantías recibirá Moscú; qué papel conservará Estados Unidos en Europa; cómo se incorporará Rusia en ese nuevo equilibrio euroasiático; cómo se relacionará todo esto con China, y aquí entraría el concepto de proyectos globales o civilizatorios. Un proyecto global no es un país, no es necesariamente una organización secreta, es algo muchísimo más profundo.

 

Un proyecto civilizatorio es una arquitectura histórica del poder para organizar grandes espacios económicos, financieros, culturales, éticos, alrededor de una determinada visión del mundo, entonces, los Estados participan en estos proyectos, pero no siempre coinciden con ellos. Por ejemplo, dentro de Estados Unidos existen proyectos diferentes, el de los liberales financistas y, por otro, el proyecto de Donald Trump, como proyecto alternativo, nacionalista, al menos, ese fue el proyecto en un principio.

 

Si hablamos de Europa, también existen proyectos diferentes; dentro de Rusia existen proyectos diversos. El Vaticano posee su propia visión de la organización internacional como proyecto de Gran Europa, a nivel conceptual e ideológico. China tiene otro proyecto civilizatorio; y el mundo financiero transnacional posee lógicas y logísticas que tampoco coinciden exactamente con ningún Estado. Por eso, reducir todo entre Estados Unidos contra Rusia, o el Occidente contra el BRICS, oscurece más. Estamos viendo proyectos atravesando Estados. Y aquí distinguiríamos al menos cuatro arquitecturas: el proyecto Atlántico norteamericano, cuyo objetivo fundamental no tiene que ser destruir a Rusia.

 

El problema de Estados Unidos no fue siempre Rusia sola, sino Rusia, Europa, más China. Una Europa altamente tecnificada unida a Rusia con sus recursos naturales y a China, constituiría un competidor muy grande para los norteamericanos. Por eso, el orden atlántico ha funcionado durante décadas, separando políticamente los extremos occidentales de Eurasia, y Ucrania, en ese contexto se convirtió en la frontera de esa separación. Estamos hablando del proyecto Euroasiático ruso, no estamos hablando de Putin. Porque Rusia tampoco desea solamente conquistar territorios, sino que existe detrás una cuestión histórica, muchísimo más profunda. Reconstruir una zona de seguridad, recuperar su condición de polo civilizatorio autónomo.

 

Mucho perdió Rusia después de la disolución de la Unión Soviética, por eso, necesita algún día conservar una puerta occidental y aquí aparece el proyecto de Gran Europa, como un modelo político civilizatorio. Si Rusia rompe definitivamente con Europa, corre el riesgo de convertirse cada vez más en socio menor de China. Por eso el verdadero proyecto ruso no puede ser solamente Asia, necesita conservar algún tipo de relación con lo occidental europeo. Sería un espacio con tres núcleos: Roma, Berlín y Moscú, como modelo político civilizatorio, También podríamos hablar de Moscú como la Tercera Roma. Ese proyecto apareció bajo diversas formas distintas, por ejemplo, con De Gaulle, Putin también llegó a plantear una gran Europa desde Lisboa hasta Vladivostock.

 

Desde una perspectiva vaticana civilizatoria de 2000 años de antigüedad, existe una dimensión espiritual: ese espacio cristiano europeo tan amplio. Hablando de Roma y Moscú: estos son dos imperios de la memoria, y hay que buscar la dimensión esotérica y psicohistórica, buscar la estructura simbólica que existe bajo los acontecimientos políticos. Porque Moscú no es solamente la capital de Rusia; en el imaginario histórico ruso, es también la Tercera Roma: Roma cayó en el año 476; Constantinopla cayó en 1453: Moscú heredaría la misión de conservar el cristianismo.

 

Dos Romas han caído, Moscú permanece y no habrá una cuarta Roma. Eso significa que cuando el Vaticano y el Patriarcado de Moscú, dialogan, no estamos únicamente ante dos teocracias, sino que estamos viendo cómo se encuentran dos memorias del cristianismo europeo: Roma reclama la continuidad de San Pedro y Moscú, la continuidad de Bizancio. Y aquí aparece Ucrania que no es sólo un territorio, sino que es el territorio de memoria. Kiev es la Rus, es el bautismo del príncipe Vladimir, un lugar fundacional de la identidad cristiana eslava oriental.

 

Vladimir entendió que para que la Rus sea vista como una continuidad de Bizancio y de Europa, en el año 988, hizo bautizar a todo Kiev en el río Dniéper. Desde ese momento, la Rus de Kiev adopta el cristianismo ortodoxo, el alfabeto cirílico y toda la cultura bizantina. Por eso el conflicto que estamos viendo posee una intensidad psicológica; resulta incomprensible analizar solamente los kilómetros cuadrados.

 

Se pelea también por quién hereda el pasado, quién controlará la interpretación del pasado y quien obtiene esa interpretación, esa narrativa, tendrá la legitimidad del futuro. Esto es lo que se llama psicohistoria. Y existe una dimensión más profunda y es que las grandes guerras, funcionan históricamente como rituales colectivos de transición: destruyen el orden anterior, rompen tabús, crean enemigos absolutos, legitiman instituciones nuevas, redistribuyen territorios, transforman identidades.

 

Se configura un nuevo lenguaje político. Por ejemplo, la Primera Guerra Mundial destruyó los imperios; la Segunda, creó las Naciones Unidas, la OTAN, la Guerra Fría que podríamos llamar la Tercera Guerra Mundial: creó dos universos ideológicos. Su desaparición produjo la globalización y la guerra de Ucrania está cumpliendo posiblemente una función histórica: destruir definitivamente el mundo iniciado en 1991. Esta es para el Dr. Daniel Estulin la clave histórica del momento que estamos viviendo con la guerra de Ucrania.

 

         Me despido de nuestra querida audiencia, agradeciendo su amable atención e invitándola a otra emisión de EL CLUB DE LA PLUMA, el próximo domingo.

¡Palestina libre!

 ¡Hasta la victoria siempre, compañeros!

PROF. VIVIANA ONOFRI

 Desde Islas Canarias – Profesora en Letras, ex catedrática de la Universidad Nacional de Mar del Plata

TRES ATEOS - MAURICIO IBÁÑEZ – Desde Colombia -Biólogo

 

TRES ATEOS


 

Apreciados compañeros y amigos de El Club de la Pluma, desde Colombia los saluda Mauricio Ibáñez, con nuestro acostumbrado abrazo por la hermandad de las naciones de la patria grande.  

 

Como revisábamos en algunos programas pasados, el crimen organizado se apoderó de todas las agendas del funcionamiento del planeta: con un disfraz de sionismo y nacionalismo americanista, estas mafias son dueñas de todas las economías ilegales, y de todos los métodos de lavado de sus ingresos a través de las economías legales, como la banca y la gran industria. Los estados tienden a desaparecer en medio de un ataque sistemático a los procesos democráticos mediante la imposición de productos de marketing político, presidentes de adorno, personajes ridículos y populistas que están allí para que creamos que aún tenemos algo de gobierno y que tenemos la capacidad de decidir. Pero ese mundo de las democracias ya desapareció, estamos ante una nueva realidad que tendremos que ir examinando parte por parte, pues de ese análisis depende el tipo de respuesta que tendremos que construir.

 

Uno de los temas que debemos examinar es el brote aparentemente espiritual y religioso con el que este nuevo sistema de manipulación se está manifestando, pues ha resultado altamente efectivo en administrar el temor fundamental de los ciudadanos a la muerte, y el deseo de trascender más allá de un final silencioso y definitivo que nos cuesta mucho aceptar.

 

Ante este surgimiento de la religión como eje del nacionalismo cristiano occidental, el islamismo de oriente medio y el sionismo que los incorpora en la política territorial como motivos suficientes para ir a la guerra, también surge el contrapunteo del ateísmo, tema delicado en estos tiempos de polarización.

 

Sin embargo, revisando el asunto del ateísmo, he encontrado tres tipos de ateo que se pueden diferenciar con alguna claridad en estos tiempos: El ateo “bueno”, el ateo “inofensivo” y el ateo “perverso”, y creo que es indispensable que los analicemos.

 

El “Ateo Bueno”

 

El buen ateo no considera siquiera la existencia de lo que entendemos por “espiritual”, así que sencillamente no incorpora los conceptos de dios ni fe en sus elucubraciones. Simplemente no los discute porque entiende que no los hay y que su atención debe centrarse en lo existente, lo tangible y lo demostrable. La mayoría de las personas que han crecido en un contexto histórico-científico son ateos buenos. De hecho, cuando hablan de las creencias de otros, no se refieren al concepto de dios sino al de la “religión”, es decir, examinan los mecanismos mediante los cuales las personas tramitan su temor a la muerte y su deseo de trascender a otros planos de la existencia, y esto les permite manejar el tema con respeto por sus espacios de adoración, si se quiere.

 

Algunos de los “ateos buenos” más conocidos son los científicos Neil deGrasse Tyson, Stephen Hawking, Albert Einstein y Carl Sagan, todos físicos teóricos o astrofísicos, pero por supuesto, hay muchos más. Muchas de estas personas exploran la posibilidad de desarrollo de las capacidades humanas para encontrar el sentido de la existencia y procurar el mejoramiento del conocimiento, el desarrollo humano y el logro de la realización individual en vida, sin esperar que nada más suceda después de la muerte.

 

El “Ateo Inofensivo”

 

Este es el ateo que proclama no creer en dios, lo cual es en si una contradicción, pues en su lógica considera la existencia de una fe posible contra la cual se rebela. A menudo encontramos entre estos personajes, gente que tuvo experiencias amargas con la religión en algún momento de su vida, incluyendo el abuso de líderes religiosos que dejaron marcas terribles de las cuales se busca escapar proclamando un “ateísmo” y declarándose enemigo de las religiones.

 

El ateo inofensivo mantiene, sin embargo, una fe oculta detrás de un fuerte resentimiento en el que no logra diferenciar si es la religión o su concepto de dios como el responsable de su trauma, así que, aunque proclama su ateísmo, a veces asiste al rito en secreto o pide a sus amigos “oración” cuando debe tomar una decisión o espera que alguna circunstancia opere en su favor. En casos muy extremos, opta por cambiar de religión o incorporarse a cultos extremos y peligrosos.

 

El “Ateo Perverso”        

 

Este es el ateo que sabe que no hay un dios, pero entiende que un altísimo porcentaje de la gente está atada a algún tipo de creencia, y se aprovecha de ella. Este ateo dice creer en dios, dice tener fe y dice profesar una religión, pero sabe perfectamente que sus acciones, por terribles que sean, no tendrán ninguna consecuencia: no hay castigo, no hay karma, no hay retribución.

 

Hay ateos perversos que entienden la religión como un modelo de negocio que funciona a través de la manipulación de voluntades: establecen iglesias donde a través de rituales, cultos y ceremonias invocan la fe de sus feligreses, les hablan de “castigo y perdón” para manejar sus sentimientos de miedo y culpa, les prometen la redención y los preparan para “la otra vida” promoviendo la posibilidad del milagro económico y el crecimiento personal en esta, mientras colectan diezmos y ofrendas para el “sostenimiento de la iglesia” en donde estos líderes se van haciendo cada vez más ricos en medio de sus seguidores.

 

Otros ateos perversos usan la religión para manipular a la gente a través del miedo y la culpa, y mediante mensajes, rituales o discursos supuestamente sacados de libros “sagrados”, han cometido abusos inimaginables, violaciones, asesinatos y torturas en nombre del evangelio, el talmud, el corán o cualquier otra de esas narrativas de origen dudoso y a menudo siniestro. 

 

Sin embargo, la manifestación más perversa de este tipo de ateísmo se da en la imposición de la religión por métodos violentos, esto es, usando principios como el del supuesto “amor de dios” para imponer, mediante la tortura y la muerte, alguna supuesta creencia en un ser supremo, donde lo que realmente se perpetra es el modelo más perverso de expansión territorial para asegurar el crecimiento económico de una nación dominante sobre la oprimida.

 

Los ateos perversos que hoy ocupan las primeras planas de la política son personajes como Benjamín Netanyahu, Donald Trump, Marco Rubio, Jair Bolsonaro, Abelardo delaEspriella, Nayib Bukele y Xavier Milei, entre muchos otros. Son personas que tienen un pasado horrible, que están en los archivos pedófilos de Jeffrey Epstein con su historial de abuso de menores, que han liderado masacres contra pueblos enteros como en Palestina, que han estado involucrados en negocios oscuros con el narcotráfico, la corrupción o el crimen organizado, pero lo más grave es que todos se proclaman representantes de dios en la tierra, e impartidores de justicia y orden en su nombre.

 

Ellos lo saben: saben que no hay un dios que se ofenda por su apostasía, su irrespeto o la manipulación descarada de una pobre humanidad que se empeña en creer en una ayuda, una respuesta que vendrá de afuera. Una humanidad gobernada por la culpa y el miedo, que ya perdió la confianza en el amor divino y espera, al menos, un supuesto juicio de “los malos” a través de la violencia y la guerra.      

   

El crimen organizado con apodos de “sionismo”, “nacionalismo cristiano” o “renacimiento musulmán”, junto con muchas religiones y cultos locales, también se disfraza de dilema político entre “izquierda y derecha” para obligar a la humanidad a ocuparse en luchar contra si misma mientras ellos implantan un modelo de desarrollo cada vez más excluyente, que profundiza el desbalance social y cava, a través del cansancio y la conciencia creciente, su propia tumba.

 

Este modelo que nos están imponiendo tiene un grave problema: sólo se sostiene en el corto y mediano plazo, pero no da para un planeta y una humanidad que, al entrar en crisis, buscará una salida. Y probablemente no será una salida pacífica.  

 

Hasta la próxima semana compañeros, un fuerte abrazo.

 

 

MAURICIO IBÁÑEZ – Desde Colombia -Biólogo

Especialista En Estudios Socio-Ambientales

 

PARA SABER MÁS   

 

·      El Espejismo de Dios – Richard Dawkins: enlace

https://docs.google.com/file/d/0B-VIEX2tO0peZjRiOTI5MmMtOTgyZi00OTQxLTg1NjAtOGVhZmE0MTE3ZTE5/edit?hl=es&pli=1&resourcekey=0-RUhwqN9GLsnl7ydiOvC4TA

 

·      Hillsong: Una Megaiglesia al Descubierto: Enlace

https://www.youtube.com/watch?v=fzT7iXvTHzM

 

·      Carl Sagan y la Religión: Enlace

https://www.youtube.com/watch?v=Fs34l3iRrDA

 

 

TEMA MUSICAL DE LA SEMANA

 

Dulce Morena – Inti Illimani - Enlace

https://www.youtube.com/watch?v=EvkcCrC0AAA

miércoles, 2 de septiembre de 2026

PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 30-8-2026

 PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 30-8-2026




 





ARRANCAMOS CON

 

NUESTRO EDITORIAL…

 

¡¡¡NO RECOMENDADO PARA OIDOS SENSIBLES…!!!!

 

“CON LA CABEZA DE LOS DIRIGENTES”

 

EN EL CIERRE EDITORIAL

 

“ESTÁN ENTRE NOSOTROS”

 

“MÁS DE 22 AÑOS DE COMUNICACIÓN ALTERNATIVA”

 

DIALOGAMOS CON 

CARLOS ALBERTO MASCIOCCHI –Desde Villarica Chile - Militante y Comunicador Social

“Política, Memoria y Actualidad”

“Cuando Los Bots Salen a La Calle”


MAURICIO IBÁÑEZ – Desde Colombia -Biólogo

Especialista En Estudios Socio-Ambientales

“BAJO EL AZOTE DE TRES TRAGEDIAS”

 

CORALYS BELLAS- Desde La Habana –Cuba- Lic. Psicología 

“EEUU planea como estocada final hacia la isla que resiste, impedir la entrada de cualquier suministro proveniente de China”


ERNESTO FLORESDesde Quito - ECUADOR- Univ. Central de Ecuador- Psicólogo Popular -Mgtr. En Estudios de la Cultura por la Universidad Andina Simón Bolívar

“Cerimedo y Sensi-Contugui La Mano Criminal Del Imperialismo Que Se Cierne Sobre América Latina”


VICENTE CERVANTES –Desde Murcia España – Militante Social - 

“Ceuta, Derechos Humanos, Menores y Guerra Cognitiva”


PROF. VIVIANA ONOFRI – Desde Islas Canarias – Profesora en Letras, ex catedrática de la Universidad Nacional de Mar del Plata

“Toda La Humanidad Está Comprometida. Contra La Ilustración Oscura”


PROF. FERNANDO LIZAMA VADODesde México- Profesor – Comunicador Social

“Reporte”


VÍCTOR SONGO QUINTERO Desde Caracas, Venezuela– Músico – Comunicador Popular- Productor Comunitario De Radio y Tv, Camarógrafo - Locutor

“Reporte”


LUIS ENRIQUE ORDUÑO Desde Venezuela–Militante Social

“Estado De La Transición Del Mundo Unipolar Al Mundo Multipolar”


LA COLUMNA DE NORMA RÍOS

-Presidenta Honoraria De APDH (Asamblea Permanente Por Los Derechos Humanos) Argentina 

“¡Sin Los Brazos Del Estado, Nada Alcanza!”



EDUARDO GONZALEZ OLGUINEconomista- Docente Universitario-

“Los Nuevos Créditos Hipotecarios y Su Riesgo”


JORGE ARIEL VASALOPeriodista

“La Argentina Frustrada y Deprimida Al Borde Del Suicidio”


CACHO KACHOMilitante Social

CUANDO LA MENTIRA ES LA VERDAD… 

“Tiempo De Definiciones”


PROF. LIDIA INÉS RODRIGUEZ OLIVES –Profesora de Historia - Posgrado en Ciencias sociales por FLACSO

UN ESPACIO PARA LA MEMORIA

“San Martín y El Discurso Desquiciado De milei”


PEDRO RODRIGUEZ– Desde Rosario- Militante Social

“Del Vacío Al Canto: Qué Hacer”


MOVIMIENTO NACIONAL CAMPESINO INDÍGENA

MIRANDO OTRA VEZ 

“Cómo viven los campesinos misioneros en zona de conflicto de tierras: un relato de la zona de San Pedro”


BASHE NUHEM – Periodista-

“Identidad Ancestral…” Reporte de las Comunidades Originarias

“Presentaron la 49 edición de la Feria de Artesanía Aborigen Chaqueña de Quitilipi”


APOSTANDO A LA MEMORIA, LA HISTORIA Y LA PARTICIPACIÓN, EJERCIENDO PLENAMENTE LA LIBERTAD…

AQUELLAS EMISORAS QUE QUIERAN RETRANSMITIR EN DIRECTO Y/O EN DIFERIDO NUESTRO PROGRAMA, ROGAMOS NOS LO HAGAN SABER A elclubdelapluma@gmail.com CON EL ASUNTO: “PARA RETRANSMITIR”.

LA RETRANSMISIÓN TOTAL O PARCIAL DE NUESTRO PROGRAMA ES TOTALMENTE LIBRE.

EN CASO DE RETRANSMISIÓN EN DIFERIDO, SOLICITAMOS NOS INDIQUEN MEDIO, PÁGINA, DÍAS Y HORARIOS PARA PODER ANUNCIARLOS…

ESTÁN TODOS INVITADOS A PARTICIPAR…

 

NORBERTO GANCI –Dirección/Producción/Conducción

Prof. GABRIELA FERNÁNDEZ –Asistencia Técnica/Coconducción

 

El Club de la Pluma


TODOS LOS DOMINGOS

DESDE LAS 10 HS.

ABRIENDO EL MICRÓFONO A LA DIVERSIDAD


PROGRAMA “EL CLUB DE LA PLUMA” EMITIDO EL DOMINGO 2 DE AGOSTO DEL 2026

 POR RADIO WEB “EL CLUB DE LA PLUMA”

https://elclubdelapluma.esenvivo.com.ar/


 CÓRDOBA – ARGENTINA

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