RADIO EL CLUB DE LA PLUMA

domingo, 20 de septiembre de 2026

CALIDAD DE VIDA (CONCLUSIÓN) - PEDRO RODRIGUEZ - Militante Social

 

 

CALIDAD DE VIDA (CONCLUSIÓN)

 


Hablábamos de dos modelos, dos calidades de vida distintos: China vs EEUU. Veamos un poco las razones históricas para entender esas diferencias.

 

Salud:

En 1949, cuando se fundó la República Popular, la esperanza de vida en China era de apenas 35 años. Durante el periodo maoísta se estableció un sistema de salud rudimentario pero masivo que cubría a más del 90% de las aldeas para mediados de los setenta.

Pero la gran transformación ocurrió recién después de 2003. Cuando el sistema colapsó en los ochenta y noventa, el gobierno chino tomó una decisión política: reconstruir la cobertura desde cero. Entre 2003 y 2011, lanzó un plan nuevo y en apenas seis años alcanzó cobertura para más del 95% de la población. La lógica fue explícitamente NO LUCRATIVA: priorizar las necesidades públicas básicas en lugar de las ganancias corporativas.

 

EE.UU. tuvo momentos de universalismo: el Medicare y Medicaid de los sesenta cubrieron a ancianos y pobres. Pero la decisión histórica clave fue la privatización del sistema a partir de los años setenta. La Ley HMO de Nixon (1970) abrió la puerta a la inversión privada en salud. El resultado es un sistema donde el sector salud gasta ~18% del PIB (el doble que la mayoría de los países desarrollados) pero deja a ~8% de la población sin seguro y mata a ~51.000 personas al año por esa razón.

La diferencia no es tecnológica: es que en EE.UU. la salud es una industria rentable, mientras que en China fue definida como un bien público.

 

Seguridad física: la Segunda Enmienda vs. el monopolio estatal de la fuerza

En  Estados Unidos, el arma se trata como  derecho natural.

La cultura de las armas en EE.UU. tiene raíces en la Revolución inglesa de 1688, cuando los protestantes recuperaron el derecho a portar armas frente a un monarca católico. Los padres fundadores incorporaron esa idea en la Segunda Enmienda (1791) como garantía contra un gobierno tiránico. Esa tradición, reforzada por una industria armamentista poderosa y un lobby político (la NRA), hizo que el control de armas fuera cultural y políticamente imposible. El resultado: ~44.000 muertes anuales por armas de fuego, una tasa 1.000 veces superior a la de China.

 

En China, la posesión de armas por civiles está prohibida. La mayoría de los policías ni siquiera portan armas de fuego. Esta política no es reciente: desde la fundación del régimen comunista en 1949, el monopolio estatal de la violencia fue un pilar del orden social.

La diferencia de fondo es filosófica: EE.UU. concibe la seguridad como responsabilidad individual (cada uno se defiende); China la concibe como responsabilidad estatal (el Estado monopoliza la fuerza).

 

Desigualdad: dos modelos de crecimiento, dos resultados

Desde 1978, China abandonó la economía 100 % planificada pero mantuvo el control político del Partido Comunista. El "milagro económico" chino se basó en: apertura al comercio internacional, inversión masiva en infraestructura, y una fuerza laboral disciplinada y barata (hoy no tanto: muchísima mano de obra altamente calificada). Pero el Estado nunca perdió la capacidad de redistribuir: los impuestos progresivos, la propiedad estatal de la tierra, y la intervención directa en sectores estratégicos (banca, energía, telecomunicaciones) permitieron que el crecimiento no se tradujera en una desigualdad descontrolada —al menos no al nivel que hubiera ocurrido con un capitalismo puro.

 

Estados Unidos: el neoliberalismo y la "gran divergencia"

Desde Reagan en los ochenta, EE.UU. adoptó una agenda de desregulación, recortes impositivos a los más ricos, y debilitamiento sindical. La productividad creció, pero los salarios reales se estancaron para la clase media desde 1973. El resultado es una sociedad donde el 1% más rico concentra una proporción creciente de la riqueza, mientras que la movilidad social intergeneracional es menor que en la mayoría de los países desarrollados.

La desigualdad en EE.UU. no es un accidente: es el resultado de decisiones políticas deliberadas sobre impuestos, sindicatos, salario mínimo y regulación financiera.

 

Infraestructura: el Estado planificador vs. el federalismo fragmentado

China puede construir 50.000 km de trenes de alta velocidad porque el Estado planifica a largo plazo y financia proyectos a través de bancos estatales. El ferrocarril no es un negocio rentable por sí mismo: es una inversión estratégica en cohesión territorial y desarrollo económico. El mismo modelo se aplica a energía renovable: subsidios masivos, planificación quinquenal, y escala industrial que reduce costos.

 

En EE.UU., cualquier proyecto de infraestructura enfrenta múltiples vetos: gobiernos estatales, locales, tribunales, grupos de interés, lobbies. El resultado es parálisis. California lleva décadas intentando construir un tren de alta velocidad que aún no funciona. La red ferroviaria de pasajeros (Amtrak) es lenta, cara y depende de subsidios federales insuficientes. La energía renovable avanza, pero a ritmo de mercado, no de planificación estatal.

 

Medio ambiente:

China siguió el modelo clásico de industrialización: quemar carbón, contaminar el aire, y preocuparse por el medio ambiente solo cuando el nivel de ingresos lo permitiera. Durante los dos primeros decenios del siglo XXI, el crecimiento económico fue prioritario absoluto. El resultado: ciudades con aire irrespirable, ríos contaminados, y una huella ecológica enorme.

Pero desde ~2013, el gobierno chino lanzó una "guerra contra la contaminación" que ha reducido drásticamente las emisiones  en las grandes ciudades. China también lidera la transición energética en capacidad renovable instalada. El modelo es: contaminar para crecer, y luego usar el crecimiento para limpiar.

 

EE.UU. industrializó con carbón en el siglo XIX y XX, pero luego externalizó gran parte de su industria pesada a países como China. Las emisiones domésticas bajaron no solo por regulación, sino porque la manufactura se fue a otro lado. EE.UU. consume productos contaminados fabricados en China, pero no paga el costo ambiental de esa producción. Además, el sistema político fragmentado dificulta políticas ambientales ambiciosas y consistentes.

 

 Conclusión

Las diferencias de calidad de vida entre China y Estados Unidos no son el resultado de una "cultura" abstracta ni de una "etapa del desarrollo" inevitable. Son el resultado de decisiones históricas sobre qué priorizar:

- China eligió priorizar la estabilidad social, la cobertura básica universal y la infraestructura productiva, a costa de la libertad política, la calidad del aire y el descanso individual.

- Estados Unidos eligió priorizar la libertad individual, la propiedad privada y la innovación de mercado, a costa de la seguridad física, la cobertura de salud universal y la cohesión social. 

 

PEDRO RODRIGUEZ

 Desde Rosario- Militante Social

 

EL ARTE DE MATAR INOCENTES - ARABIA SAUDÍ: ENTRE EL FRACASO EN YEMEN Y UNA CRISIS ENERGÉTICA - PROF. VIVIANA ONOFRI

 

EL ARTE DE MATAR INOCENTES

 ARABIA SAUDÍ: ENTRE EL FRACASO EN YEMEN Y UNA CRISIS ENERGÉTICA

 


 

          Un cálido abrazo a toda la querida audiencia de EL CLUB DE LA PLUMA. Otro día más, nos encontramos aquí en este espacio de reflexión compartida.

          La producción de la narrativa de la historia se sustenta en el borrado selectivo de determinados pasados y de los artefactos que dan testimonio de ellos. Desde la omisión de documentos de archivo hasta la demolición de espacios sagrados y seculares, cada acto de destrucción es también un acto de construcción estatal. Arabia Saudí puede ser el caso paradigmático de esta construcción. Tras la Guerra del Golfo Pérsico en 1991, las élites políticas del Reino Saudí impulsaron mayor fervor en dos proyectos paralelos: la conmemoración histórica y la construcción estatal, con el objetivo de imponer su visión de posguerra sobre el Estado, la nación y la economía. No sólo el Reino Saudí ha estado “ocultando” los intercambios intelectuales transnacionales y transoceánicos anteriores a 1932 desde su fundación, sino que, en los últimos años, el rey Salman ha impulsado agresivamente una narrativa histórica reformulada y secularizada. La autoridad de la familia real dependió, desde su establecimiento, en gran medida, de las corporaciones estadounidenses y del Gobierno de los Estados Unidos, que protegieron a la familia gobernante de las generalizadas, aunque borradas, movilizaciones anticoloniales y antiautoritarias internas, así como de rivales regionales. Sin embargo, la lucha de la familia real Saudí por mantener la legitimidad política por sus propios medios puso de manifiesto la necesidad de una narrativa histórica sancionada por el Estado. El deseo de controlar la narrativa no es solo una cuestión archivística. En 2009, el principe Jalid bin Sultan dirigió la Operación Tierra Quemada, una intervención saudí en Yemen. La operación se convirtió rápidamente en un atolladero y desembocó en una humillante retirada saudí. La narrativa oficial nunca reconoció el fracaso. 

En 2015, el rey Salman nombró príncipe heredero a Mohammad Bin Nayef, el ministro del Interior. Bin Nayef era partidario de la intervención saudí en Yemen y su ascenso le permitió coordinar mejor la campaña contra Ansarolá. Todo fue un nuevo desastre. Explicamos que “Ansarolá” viene del árabe y significa “Partidarios de Dios”; hutíes es el nombre externo que viene de su fundador Hussein al.Huthi. Desde 2014, los hutíes tomaron la capital de Yemen, Saná. No son sólo una milicia tribal, ya funcionan como un Estado de facto en Yemen del Norte. Tienen su propio gobierno. De hecho, los hutíes ya controlan más del 80% del territorio. Desde 2023-2024 atacan barcos en el Mar Rojo, en el Estrecho de Bab el-Mandeb en apoyo a Gaza, lo que ha provocado una guerra directa con los Estados Unidos, Reino Unido e Israel. Y volvemos a la cuestión saudí. En 2017, el rey saudí sustituyó a Mohammad Bin Nayef por su hijo, Mohammed Bin Salman y puso en marcha el ambiciosos proyecto Saudí Vision 2030. El proyecto está repleto de ciudades futuristas, del relajamiento de normas sociales y de nuevos centros artísticos. Se quiere impulsar una imagen cada vez más secular de Arabia Saudí. Y ello no deja de ser, una vez más, un intento por controlar el archivo: decidir qué pasados son válidos, cuáles quedan fuera del presente y, al mismo tiempo, cuáles pueden proyectarse hacia el futuro.

A pesar de los intentos de Bin Salman por controlar el país, la familia real sigue fragmentada y sus miembros persiguen sus propias agendas económicas y políticas. El tema de Yemen no es una excepción y su política está siendo un fracaso. Desde el comienzo de la guerra, muchos especialistas se preguntaban por qué Ansarolá se mantenía al margen, incluso cuando el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) abrió un frente en el norte de Israel. La explicación plausible es que las fuerzas yemeníes actuaban como contrapeso frente a los saudíes. Irán atacaba bases en los distintos países del Golfo Pérsico y también había cerrado el Estrecho de Ormuz, lo que obligaba a Arabia Saudí a desviar gran parte de sus exportaciones de crudo hacia las terminales del Mar Rojo.

Los saudíes no querían una mayor escalada. Sin embargo, sigue siendo un misterio por qué los saudíes atacaron un aeropuerto en Yemen a principios de este mes, justo cuando los Estados Unidos habían reanudado los ataques aéreos contra Irán. El alto del fuego beneficiaba a Arabia Saudí. Ansarolá respondió con ataques e impuso un bloqueo a los puertos saudíes del Mar Rojo; los saudíes contraatacaron y ahora las fuerzas yemeníes atacan las instalaciones petroleras saudíes. El Reino Saudí se ha visto arrastrado a una guerra abierta. Si hace unos meses se podía decir que Arabia Saudí era uno de los polos de poder regional, ahora mismo se encuentra en una situación tremendamente delicada. Su sistema energético está bajo asedio en tres frentes, un punto de inflexión crítico en la geopolítica energética de Asia Occidental: los ataques coordinados desde Irak y los avances de Ansarolá en Yemen han golpeado el núcleo de la infraestructura petrolera de Riad, mientras el Estrecho de Ormuz permanece cerrado.

Según los analistas, la situación saudí podría empeorar en los próximos meses y, paralelamente, vemos como la posición de la República Islámica de Irán va creciendo y convirtiéndose en el núcleo poderosísimo de esa región. ¡Es indiscutible! Y continúan los ataques entre los hutíes y Arabia Saudí. Arabia Saudí le pidió la intervención a los Estados Unidos, pero en vistas a las elecciones de Medio Término en el país del norte, Trump no quiere intervenir. Y el costo de los combustibles sigue aumentando en Europa por el cierre del Estrecho de Ormuz y, ahora, por los incidentes en el Estrecho de Bad el- Mandeb, en el Mar Rojo.

               Y cambiamos el foco de atención. Recordemos que el 29 de febrero, Tomahawks estadounidenses impactaron contra una escuela primaria en Minab, en el sur de Irán. Era una escuela donde niñas y niños pequeños aprendían a leer. Fue el primer día de la campaña militar estadounidense contra Irán durante el sagrado mes del Ramadán. Los funcionarios de Estados Unidos negaron la responsabilidad y el ciclo de noticias siguió adelante. Semanas después misiles PrSM impactaron contra un pabellón deportivo, otro edificio lleno de niños. Más recientemente, en la soleada y árida provincia sureña de Hormozgán, una boda en la aldea de Kuhestak se transformó en una escena de víctimas masivas. Cuatro personas murieron, incluido un niño y más de 60 resultaron heridas. Las familias que se habían reunido para celebrar un matrimonio terminaron cargando con los muertos y los heridos. Esa celebración quedó manchada de sangre. Y una vez más, los engranajes sangrientos de la misma maquinaria propagandística están girando. Estaban celebrando la boda cuando los misiles impactaron. Dejemos de lado la versión oficial estadounidense; dejemos de lado también la cuestión de qué necesidad militar se satisface al destruir infraestructuras civiles de telecomunicaciones en una aldea remota de una provincia costera iraní. Los restos recuperados de Kuhestak no son ambiguos.

 

La configuración de los pernos de conexión, los bloques móviles de control final con su anclaje interno de lanzamiento no son fragmentos genéricos. Son componentes identificables. Lo que importa señalar es que la cuestión de los 200 metros de distancia que argumentan los Estados Unidos, no son un error, sino un ataque deliberado contra civiles para infundir miedo después de la derrota militar en el campo de batalla. El AGM-154C-1 tiene un error circular probable de menos de cinco metros. Menos de cinco metros.

También cuenta con un buscador de modo dual, que combina una guía terminal infrarroja de imagen capaz de adquirir ópticamente y fijar un objetivo en segundos finales del vuelo con un enlace de datos Link 16 que permite al operador actualizar el objetivo designado incluso después de que el arma hay sido lanzada desde la aeronave. Esta arma puede ver aquello que está impactando hasta el último segundo. Puede ser corregida mientras está volando. Fue diseñada específicamente para alcanzar su objetivo designado con una precisión extraordinaria. No existe una base creíble para considerar una desviación de 200 metros como un error de guiado ordinario de una AGM-154C-1.

 

Lo que mató a esas cuatro personas e hirió a esas sesenta no fue un fallo técnico. No fue la niebla de la guerra. No fue una consecuencia trágica inevitable de la guerra moderna estadounidense. El arma alcanzó aquello que tenía como objetivo. Un niño murió en el lugar donde alguien había decidió que un niño moriría. La escuela, el pabellón deportivo y la boda. Tres ataques. Tres reuniones civiles. Lo que estamos observando es una actuación ensayada, perfeccionada mediante la repetición durante décadas de intervenciones militares desastrosas y en todos los escenarios donde la munición estadounidense ha caído sobre personas que no eran soldados. El guion sigue siendo el mismo porque las decisiones subyacentes siguen siendo las mismas. La negación es institucional. La evasión es una política.

 

Si las pruebas establecen que los civiles fueron atacados deliberadamente, o que un ataque fue lanzado a sabiendas en circunstancias en las que el daño civil esperado era claramente excesivo esa conducta constituye un crimen de guerra. Los Convenios de Ginebra y sus Protocolos Adicionales lo dejan suficientemente claro. Después del bombardeo de la escuela, hubo silencio, o más bien, el ruido de la evasión que funciona como silencio. Después del bombardeo del pabellón deportivo, más de lo mismo. Ahora, tras el bombardeo de la ceremonia de boda, la maquinaria de guerra vuelve a funcionar.

 

         Me despido de nuestra audiencia, agradeciendo su amable atención e invitándola a una nueva emisión de EL CLUB DE LA PLUMA, el próximo domingo.

¡Palestina libre! ¡Hasta la victoria siempre, compañeros!

 

PROF. VIVIANA ONOFRI

 Desde Islas Canarias – Profesora en Letras, ex catedrática de la Universidad Nacional de Mar del Plata

SORPRENDIDOS, CONFUNDIDOS Y PASMADOS - MAURICIO IBÁÑEZ – Desde Colombia -Biólogo

 

SORPRENDIDOS, CONFUNDIDOS Y PASMADOS

 


 

Queridos compañeros y amigos de El Club de la Pluma, desde Colombia los saluda Mauricio Ibáñez, con nuestro acostumbrado abrazo por la hermandad de las naciones de la patria grande.  

 

En nuestros dos últimos programas hicimos un recorrido por la forma en que el crimen organizado estaba utilizando la religión, con sus diversos matices, como una de las estrategias de manipulación para penetrar en la sociedad y generar divisiones y discusiones que nos mantuvieran distraídos mientras éste se iba apoderando de las economías, utilizando los negocios legales como la gran industria y la banca para lavar las ganancias de los negocios ilegales como el narcotráfico y el contrabando.

 

Como ya hemos visto, este supuesto “despertar espiritual” es sólo una de varias estrategias de dominación de este nuevo orden mundial que ha venido derribando gobiernos al apoderarse de sus poderes legislativos y, más recientemente, poner presidentes cuya principal característica es su origen oscuro, su pésima preparación, su inexperiencia política, su capacidad histriónica y una popularidad fabricada a punta de marketing político, sin propuestas pero con mucho ruido y grandes inversiones en publicidad para mover la voluntad de un pueblo aturdido. La estrategia del crimen organizado para controlar el poder ejecutivo en América consiste en la imposición, mediante este tipo de marketing, de individuos incapaces como Trump en Estados Unidos, Noboa en Ecuador, Milei en Argentina, Bolsonaro en Brasil o Tito Asfura en Honduras, a instancias del narcotráfico, o a zorros políticos de la derecha radical como Nayib Bukele en Salvador, Keiko Fujimori en Perú, Jose Antonio Kast en Chile o el traidor Rodrigo Paz en Bolivia, todos ellos productos de un mercado alimentado por granjas de bots, algoritmos generadores de tendencias, redes sociales manipuladas y popularidad fabricada por medios artificiales con la ayuda de empresarios colaboracionistas y los medios de su propiedad.     

 

Quedaban algunos focos de resistencia en la defensa de la democracia (la de verdad, no la interpretación de aquellos) en Venezuela, Colombia, Cuba, México y Brasil, entre otros. Sin embargo, la ofensiva del crimen organizado (una combinación peligrosa de dominación sionista y alta tecnología) con su disfraz de ultraderecha y un falso discurso ultraconservador, arrecia en su ataque contra estos últimos bastiones, con el fin de asegurar sus mercados legítimos e ilegítimos, los primeros al servicio de los segundos, en un mundo en el que se están desmontando las normas y los controles.

 

Venezuela cayó en manos de Estados Unidos, el sicario del sionismo tecnológico que sirve como matón de barrio para imponer el orden (o el desorden) según se requiera, por una razón urgente: sus enormes reservas de recursos petroleros y mineros. Secuestraron a Nicolás Maduro y dejaron a Delcy y otros funcionarios para darle la impresión al pueblo venezolano de que nada había cambiado, y de ese modo efectuar el saqueo sin mayor resistencia. Los miembros de la oposición al régimen de Nicolás Maduro quedaron sorprendidos, confundidos y pasmados ante una movida que los sacó de la agenda con la promesa que “uno de estos días volverá la democracia a Venezuela, pero ese día no es hoy”.  

 

El caso de Cuba es más triste: con su tamaño pequeñito y su gente trabajadora y orgullosa, este es un país que ha resistido ataque tras ataque, y en este caso la razón no ha sido la abundancia de sus recursos sino una vendetta personal, un castigo por su rebeldía, donde el sicario abusador no espera obtener un beneficio más allá de convertirla nuevamente en la base de operaciones del narcotráfico y una especie de Las Vegas flotante donde se cumplan los sueños pedófilos de todos los admiradores de Jeffrey Epstein.

 

Las defensas de Colombia, debilitadas por cuatro años de ataques continuos, rastreros y traicioneros de los opositores al gobierno de Gustavo Petro desde el empresariado y su prensa corporativa, el congreso que se atravesaba en todas las reformas que pretendían beneficiar al pueblo, las altas cortes que le negaban la implementación de las pocas iniciativas que lograban pasar del legislativo y los organismos de control que se dedicaron a torpedear su gobernabilidad, cayeron ante el peso del marketing político y el fraude electoral, y el país acabó eligiendo, supuestamente por la vía democrática, al candidato que decía representar a la ultra derecha.    

 

¿De dónde salió Abelardo De la Espriella?

 

De la Espriella no tiene origen, antecedentes ni experiencia política. Es, lisa y llanamente, un producto de mercado. Nacido en Bogotá en 1978 y formado en la ciudad de Montería, estudió derecho en la Universidad Sergio Arboleda, bastión académico conservador de pobre reputación, y construyó su carrera y fortuna como abogado defensor de delincuentes ligados al paramilitarismo, el narcotráfico y la corrupción. En 2002 fundó una firma de abogados llamada De La Espriella Lawyers Enterprise, con sedes en Colombia y Estados Unidos (donde ha tenido nexos comprobados con narcotraficantes locales).

 

De sus actividades como defensor de delincuentes se conoce una de las declaraciones públicas que lo hizo famoso: “la ética no tiene nada que ver con el derecho”, concepto que aún defiende y justifica como resultado de sus conocimientos precarios de filosofía jurídica, y con el que explica su predilección por la defensa de grandes criminales.   

 

De la Espriella fue siempre un personaje mediático, lo que en Colombia llamamos “de farándula”, con sus declaraciones provocadoras y sus posiciones polémicas. Aprovechando los grandes ingresos amasados a través de su firma de abogados, se convirtió en empresario, actor, cantante, diseñador de moda, escritor, modelo y fabricante de licores, montando su propia marca “De la Espriella Style” para la promoción de la Dolce Vita. Su estilo, bastante distante de lo que la alta sociedad colombiana considera como de “buen gusto”, se hizo popular entre seguidores del estilo estrafalario y ruidoso de algunos cantantes de rap, narcotraficantes y otros personajes pintorescos.

 

De la Espriella no fue sólo un defensor de delincuentes vinculados al paramilitarismo: fue colaborador directo de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en el período en que estas se sentaron a negociar su desmovilización con el gobierno de Álvaro Uribe en Santa Fe de Ralito. El comandante paramilitar Salvatore Mancuso lo consideraba su amigo personal; Ever Veloza (alias H.H.) declaró ante la Jurisdicción de Justicia y Paz que De la Espriella era miembro activo de las Autodefensas, y mantenía una relación íntima con el entonces fiscal general Mario Iguarán, quien desestimó las denuncias formales que se le hicieron como miembro de esa organización responsable de, por lo menos, 40 mil asesinatos registrados. Lo cierto es que el crecimiento y expansión empresarial de la firma de abogados coincidió con la época de consolidación del paramilitarismo en Colombia.    

 

Su interés por la política en Colombia coincide con una serie de problemas de su red empresarial, pues varios de sus negocios han acumulado deudas o se encuentran en crisis, así que inició una campaña como outsider político para posicionarse en la opinión pública colombiana, haciendo clara su posición de ultra derechista, apoyado por miembros del partido VOX de España y el célebre Javier Negre, conocido por hacer parte de la red de manejo de medios electrónicos de Fernando Cerimedo. En un principio quiso unirse oficialmente al movimiento Centro Democrático, liderado por Álvaro Uribe, pero éste ya había decidido su estrategia y los precandidatos de la campaña presidencial 2026-2030, donde uno de sus protagonistas era el senador Miguel Uribe Turbay, destinado por Uribe para ser posicionado en la opinión pública colombiana como “El Tigre” que derrotaría al progresismo.

 

Tras el asesinato de Miguel Uribe, Abelardo de la Espriella se apropió del moto de campaña “el tigre”, inició una agresiva campaña para quedarse con el electorado del Centro Democrático y se registró como candidato independiente con 5 millones de firmas, de las cuales 3 millones resultaron ser falsas, pero aún así su candidatura fue avalada por el Consejo Nacional Electoral, que para ese momento ya había recibido, presumiblemente, instrucciones de Washington de apoyar la candidatura de De la Espriella por encima de la de Paloma Valencia, en vista de que la ciudadanía Estadounidense del candidato podía resultar más conveniente para los intereses geopolíticos del crimen organizado tecno-sionista a cargo del gobierno norteamericano.

 

Los colombianos quedamos sorprendidos, confundidos y pasmados; aún no salimos de nuestro asombro. El gobierno de DelaEspriella comenzó como sólo podía comenzar: mal. No quiso hacer empalme con el gobierno saliente, ha hecho nombramientos absurdos que luego ha debido deshacer; improvisa, miente, silencia a los medios y censura a sus propios funcionarios. Mientras tanto, va creciendo el rechazo popular a su manejo de los desastres naturales que nos golpearon recientemente, y a sus expresiones de dictadorzuelo tropical que ya empiezan a preocupar, incluso, a sus propios votantes, quienes descubrieron tarde que no habían votado POR Abelardo DelaEspriella, sino CONTRA Gustavo Petro e Iván Cepeda, y que la manipulación de su odio nos llevó al abismo.          

 

…pero esa será una historia para la próxima semana, compañeros. Un fuerte abrazo.

 

MAURICIO IBÁÑEZ – Desde Colombia -Biólogo

Especialista En Estudios Socio-Ambientales

 

 

PARA SABER MÁS   

 

·         El Origen de la Fortuna de DelaEspriella: Enlace

https://cambiocolombia.com/poder/articulo/2025/12/firmes-por-la-plata-abelardo-de-la-espriella-a-traves-de-sus-clientes

 

·         Crisis en el Entorno Empresarial de DelaEspriella: Enlace

https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/el-universo-empresarial-de-la-espriella-socios-cuestionados-saldos-en-rojo-y-bienes-raices/  

 

·         DelaEspriella según el New York Times: Enlace

https://www.nytimes.com/es/2026/07/25/espanol/colombia-abelardo-espriella-presidente-narco-saab.html

 

·         DelaEspriella en las AUC: Enlace

https://www.youtube.com/watch?v=Ehqi8jwGv_0&feature=youtu.be

 

 

TEMA MUSICAL DE LA SEMANA

 

Brazos de Sol – Katia Cardenal - Enlace

https://www.youtube.com/watch?v=mglLT_CJax8