EL FOTÓN Y EL SAQUEO
Nos pasan por arriba y casi llegan a asfixiar
cualquier forma de pensamiento que contradiga el sentido común instalado y
potente, como tal vez no se haya visto en toda la historia humana. Somos pocos
(en relación a la población general) los que decidimos hacer consideraciones
teóricas y acciones contra la hegemonía, instalada cómodamente en nuestros
medios de comunicación, sin duda la forma preponderante en que se instalan
ideas y posiciones hoy en el mundo. Pero mientras tengamos palabras vivas no
han de callarnos: "decidimos hacer consideraciones", dije recién,
pero debe aclararse que más que una decisión, lo nuestro es imposibilidad de
actuar de otro modo. Estamos determinados (ojo con esta palabrita) por nuestra
historia y nuestra experiencia.
Todo el
que haya visto Terminator recordará una aseveración que se hace en la película:
"El futuro no
está escrito. No hay destino más que el que nosotros mismos
creamos". Puede resultar ridículo que apelemos
a una ficción norteamericana para comenzar nuestra argumentación, pero tal vez
sirva para sostener lo que ya ha sido dicho por gran cantidad de verdaderos
pensadores y teóricos. Vamos a meternos en una cuestión que viene creciendo
como tendencia en la divulgación científica, hoy crucial en el desarrollo
propagandístico e ideológico. Hablamos de los descubrimientos recientes en el
campo de la física cuántica (sorprendería a alguien que nos enfoquemos en esto,
cuando hasta médicos, esto es, empresas, blablean sobre ella para mejor vender
sus aparatitos de última generación, por decir sólo un ejemplo penoso).
La cuántica pudo comprobar que un fotón (Un fotón es
la partícula elemental que constituye la unidad básica de la radiación electromagnética, incluyendo la luz visible, los
rayos X, los rayos gamma, la luz ultravioleta, la infrarroja, las microondas y
las ondas de radio.) un fotón, decíamos, muestra una dualidad extraña:
puede comportarse como onda o como partícula (a lo que se llama "dualidad
onda-partíçula") y su estado depende de que se lo observe o no. Esta
afirmación ha conllevado innumerables opiniones absurdas y pseudo teorías
acerca de la realidad. Sin que seamos físicos, atendiendo a que todo discurso
se sostiene en "simple" lenguaje humano, podemos preguntarnos, por
ejemplo: ¿Cómo "sabe" un
fotón que lo estás observando?
Los fotones no tienen ojos, no “saben” que los
miras y tampoco reaccionan a tu intención. Entonces… ¿por qué cambian si se los
observa?
La
clave está en esto: "mirar" en física cuántica no significa observar
con los ojos, significa INTERACTUAR.
Para saber dónde está un fotón, tienes que
golpearlo con algo: otro fotón, un detector, un campo electromagnético. Y ese
contacto, por mínimo que sea, altera su estado.
Un
fotón se comporta como onda cuando no lo forzamos a decidir.
Pero en el momento en que intentamos medirlo,
lo obligamos a comportarse como partícula. No porque quiera, sino porque el
sistema de medición rompe la superposición.
Es como si el universo funcionara así:
Mientras
no preguntes, todo puede ser muchas cosas a la vez.
Cuando
preguntas, la realidad elige una sola respuesta.
No es que el fotón cambie porque lo
miras…cambia porque no existe una forma de observarlo sin INTERVENIR. Muchos ya
han salido a decir que es inquietante, porque si así es la realidad, tal vez no
esté completamente definida hasta que interactuamos con ella. Y es acá donde se
cuela, furtiva, en las sombras, la confusión de dos mundos: el mundo del fotón,
de escala microscópica y nuestro mundo humano, grosero y SOBREDETERMINADO por la
historia y la sociedad en que vivimos (un ejemplo que hemos dado hasta el
hartazgo en la docencia es el de la lengua materna: estaríamos en una
"indefinición cuántica" idiomática hasta que hablamos por primera
vez, pero esa indefinición no es tal: nos determina la sociedad en la que madre
y padre viven o han vivido, de oTRo modo en Argentina se hablaría cualquier
idioma en proporción más o menos parecida).
A algunos de los que trabajamos esta columna
nos ha interesado siempre hacer algunas consideraciones sobre lo que se llama
"Determinismo", corriente teórica a la que adherimos si se la cierne
adecuadamente. No podemos hoy más que ponerlo sobre el tapete, pero sostenemos
que si es necesario volver a pensar desde el inicio para corrernos del gran
cúmulo de mentiras y confusiones instaladas desde el poder, lo haremos cuantas
veces se necesite. Como se dijo en Terminator, el futuro no está escrito y lo
creamos nosotros, pero a condición de saber que en nuestra historia están las
claves que nos permitirán hacerlo. Sostener la resistencia entre los que
queremos un futuro distinto, debatir cuanto se necesite en nuestro campo,
teniendo siempre presente que compartimos intereses concretos y enemigos
concretos.
El mundo ha cambiado radicalmente, nosotros
hemos cambiado, pero algo sigue como siempre: las condiciones materiales de
vida siguen tal como las conocimos siempre, y luchar por mejorarlas, frente al
saqueo y el crimen del poder real, es lo único que podremos hacer. Sin unidad
de los trabajadores no haremos más que darle pasto a las fieras.
Desde Rosario- Militante Social

