RADIO EL CLUB DE LA PLUMA

viernes, 6 de febrero de 2026

AMPLIAR LA TEORÍA CRÍTICA DEL IMPERIALISMO - PROF. FRANCISCO “PACO” BAUER

 

AMPLIAR LA TEORÍA CRÍTICA DEL IMPERIALISMO



 

Hoy continuando con la Columna: LA DESCOLONIZACIÓN DEL SABER EUROCENTRICO saludo a la audiencia del Club de la Pluma y a sus conductores Norberto Ganci y Gabriela Fernández.

La columna de hoy lleva por título:

Ampliar la teoría crítica del imperialismo

            Al retomar mi participación en el Club de la Pluma agradezco este espacio de libertad para dar a conocer mis investigaciones. Aclaro que el tema que voy a exponer, es parte de las observaciones y reflexiones elaboradas a lo largo de 28 años de enseñanza de Historia Contemporánea de Asia y África en la Universidad Nacional de Córdoba.  La parte nodal de esa  historia abarca los siglos XIX, XX y lo que va del siglo XXI. En pocas palabras es historia del accionar imperialista de los países europeos y euroamericano como le llamó Herskovits, conquistando y  convirtiendo en su mayor parte en colonias a los continentes de Asia, África y Oceanía. En esa trayectoria laboral de estudio surgieron numerosas observaciones distintas a las conocidas en el campo de la economía política. Estas observaciones se transformaron en una nueva investigación sobre los imperios, que entregaré en sucesivas columnas al Club de la Pluma, sus oyentes y columnistas valiosas/os que colaboran enriqueciendo nuestro conocimiento en tiempos de incertidumbre.

 

                   AMPLIAR LA TEORÍA CRÍTICA DEL IMPERIALISMO

Introducción

            El campo de estudio son los imperios, el objetivo en este trabajo es ampliar la teoría crítica del imperialismo capitalista y de otros imperios. Se trata de un gran vacío en el campo de las ciencias sociales y la filosofía, que afectó y afecta por sus consecuencias a toda la humanidad. Hasta el presente las teorías críticas se hicieron preferentemente en el campo de la economía política, geopolítica y estuvieron dirigidas al imperialismo capitalista, mientras tanto, otros componentes sustanciales de su estructura cultural, no fueron cuestionados, y es tiempo de hacerlo. Para los otros imperios anteriores no capitalistas contamos con las explicaciones brindadas por la historia, las que también serán cuestionadas en el transcurso de esta investigación.

            En este caso, el enfoque se hace desde la antropología, la historia y la filosofía de la liberación. La antropología fue una ciencia desarrollada y aplicada por los países imperialistas principalmente por Inglaterra y Francia desde fines del siglo XIX en las colonias de África, Asia y Oceanía. En este caso se trata de utilizar la misma ciencia pero en sentido inverso, como ciencia de liberación, la hipótesis está dirigida a explicar cuál es el fundamento de los imperios y porque no fueron, ni son necesarios, para la convivencia de la humanidad y la diversidad cultural. Desde la historia y la antropología utilizaremos conceptos tales como cultura, etnocentrismo, diversidad cultural, entre otros, y de este modo adoptamos una postura de revisionismo histórico al aplicar conceptos que siglos atrás no se conocían a acontecimientos del pasado con el fin de mejorar y dar otra explicación histórica con nuevos significados, luego la Filosofía de la Liberación nos permite seleccionar, analizar, interpretar desde la vida, la interculturalidad y su método analéctico con perspectiva liberacionista para toda la humanidad, incluyendo los países imperialistas.

            Este tema se justifica ahora porque hace aproximadamente 120 años se comenzó a producir conocimientos, conceptos y teorías desde la antropología, la sociología tales como cultura, etnocentrismo, relativismo cultural, aculturación, universales de la cultura, que permiten revisar, analizar y reinterpretar o resignificar acontecimientos, acciones y relaciones entre pueblos y culturas, con ello, superando aquellas explicaciones basadas en las tres M, misioneros, militares y mercaderes como protagonistas de la expansión imperialista, quedando oculta las causas culturales de ese comportamiento supremacista. Abarcaremos en el tiempo la historia lejana de los imperios y la historia moderna de los imperios capitalistas y acciones reciente como el genocidio causado por el sionismo imperialista sobre el pueblo palestino.

            Metodológicamente partimos de la superación de nuestro propio etnocentrismo, que permite llegar al autocontrol de las propias pautas culturales, reconociendo la pluralidad de culturas de la humanidad, el relativismo cultural, el derecho a la vida,  a la igualdad y el derecho a la diferencia cultural entre pueblos y personas. El estudio de los imperios tiene dimensiones económicas, políticas, sociales, militares, que son las más estudiadas, en este caso la crítica será en la dimensión cultural con el sentido ya mencionado en el enfoque.    

            En los imperios estas creencia y sentimientos de superioridad se dieron de modo consciente e inconsciente en los diferentes pueblos que forman la humanidad, ha llegado la hora de estudiarlo, entenderlo y cuestionarlo, ya que cada pueblo, nación, Estado o imperio debe superar su etnocentrismo, También es hora de reconocer que se cometieron demasiados errores, horrores, genocidios y calamidades innecesarios, es el momento, para que otros principios orienten la vida intercultural, internacional y todas sus relaciones en este cambio de época.       

            Con esta introducción he comenzado la ampliación de la teoría crítica del imperialismo.

            Bien me despido hasta el próximo domingo, en que continuaremos hablando desde la perspectiva de la descolonización del saber y el sentir, y así seguir compartiendo con la audiencia un pensar alternativo e inclusivo.

 

PROF. FRANCISCO “PACO” BAUER

Docente de la Escuela de Historia de la Facultad de Filosofía y Humanidades –Universidad Nacional de Córdoba

 

Bibliografía

Balandier, Georges. (1969). Antropología política, Ediciones Península, Barcelona.

Balibar, Etienne. (2025). Geometría del imperialismo en el siglo XXI, artículo, publicado en lobosuelto.com, 1 de febrero de 2025.

Bauer, Francisco. (2025). Coyuntura histórica mundial, artículo, inédito, 10 de enero. Difundido como columna por radio el Club de la Pluma, transmisión internacional.

________________. (2013). Aportes para descolonizar el saber eurocentrista, Impreso en el Taller General de Imprenta de la UNC, Córdoba.

Bauer, Carlos, F. (2021). Analéctica Latinoamericana: un pensamiento descolonizador para el siglo XXI. Editorial, Prometeo, Buenos Aires.

Benedict, Ruth. (1971). El hombre y la cultura, Editorial. Centro Editor de América Latina, Buenos Aires. Título original: Patterns of Culture, Boston, 1935.

--------------------- (1938). Continuidad y discontinuidad del condicionamiento cultural, artículo en Historia y elementos de la sociología del conocimiento. Selección realizada con la dirección de Irving Louis Horowitz, tomo II, Capítulo XIV, Editorial EUDEBA, Buenos Aires.

--------------------- (2006). El crisantemo y la espada, Editorial Alianza, Madrid.

Dussel, Enrique. (1996). Filosofía de la Liberación, Editorial Nueva América, Bogotá.

Herskovits, J. Melville. (1969). El hombre y sus obras, Editorial, Fondo de Cultura económica, México.

Nkrumah, Kwame. (1966). Neocolonialismo la última etapa del imperialismo, Editorial, Siglo XXI editores, México, 1966.

Kroeber, A. L., Dirección; Autores Irving Hallowell, Ralph,  Beals y Margaret Mead. (1965). Cultura y Sociedad, Editorial, Libros Básicos, Buenos Aires.

Leclercq, Gerard. (1973). Antropología y Colonialismo, Editorial, Industrias Felmar, Madrid.

Lenin, v. i. (2005). El imperialismo, fase superior del capitalismo, Ediciones Libertador, Buenos Aires.

Magrassi, E. Guillermo; A. Frigerio; María, B. Maya. (1986). Cultura y civilización desde Sudamérica, Editorial, Búsqueda, Buenos Aires.

Shlomo, Sand. (2011). El invento del pueblo judío, Editorial Akal, Madrid.

Smedley, D. Butler. (1935). La guerra es una estafa, Editorial, Round Table Press, Nueva York.

Sumner, William, Graham. (1948). Los Pueblos y sus Costumbres, Editorial, Guillermo Kraft Ltda. Buenos Aires.

------------------ (1899). La conquista de los Estados Unidos por España, Traducción: Jesús Cuéllar Menezo, en Revista Española de investigaciones sociológicas, núm, 110, 2005, pp. 213-236.

Vidal, Villa, J. M. (1976). Teorías del Imperialismo, Editorial, Anagrama, Barcelona.

 

EL ALGORITMO, O LA NAVAJA EN MANOS DEL MONO - PEDRO RODRIGUEZ

 

EL ALGORITMO, O LA NAVAJA EN MANOS DEL MONO

 


 

Ya hemos recibido cuestionamientos sobre nuestra decision de hablar de temas en los que somos expertos, como el abordado en la columna anterior. Nuestra respuesta es que si no lo hacemos, NADIE DEFENDERÁ nuestros intereses en disciplinas que están en manos del poder real. El poder real HOY manda con la fabulosa tecnología de su lado. Esperamos entonces que agucen la crítica, que se oriente más al contenido efectivo de nuestro decir que al reclamo de autorización, que es a todas luces la que otorga... el poder real. Intentemos mostrar algo de lo que investigamos: ¿qué es un algoritmo? Un algoritmo es un conjunto ordenado, finito y preciso de pasos o instrucciones que se siguen para realizar una tarea.

 

Los algoritmos, especialmente los utilizados por plataformas digitales y sistemas de inteligencia artificial, están diseñados para analizar grandes volúmenes de datos y personalizar la experiencia del usuario. Esto incluye determinar qué contenido se muestra en redes sociales, qué noticias llegan a cada persona, cómo se recomiendan productos o servicios, y hasta cómo se gestionan decisiones en sectores como la justicia o el empleo. 

 

Algoritmos de redes sociales manipulan el flujo de información mediante mecanismos como los filtros burbuja, que restringen el acceso a opiniones diversas y refuerzan creencias existentes, lo que puede llevar a la radicalización o a la desinformación.  Estos sistemas priorizan contenidos que generan mayor interacción, como los que provocan emociones fuertes, lo que influye en la percepción pública y en el comportamiento colectivo. 

 

En el ámbito político y social, los algoritmos pueden afectar elecciones, movilizaciones ciudadanas o la difusión de ideas.  Por ejemplo, durante eventos como elecciones o crisis sanitarias, la personalización de contenidos puede favorecer ciertos mensajes, NO afectando SINO CONSTRUYENDO opinión pública. Además, estudios como el del MIT sobre coches autónomos muestran que los algoritmos también pueden tomar decisiones morales basadas en patrones sociales.

 

El poder de los algoritmos no reside solo en su capacidad técnica, sino en su invisibilidad y falta de transparencia.  Debido a que muchas veces operan como "cajas negras" con código privado, es difícil que los usuarios o incluso reguladores comprendan cómo funcionan, lo que genera riesgos de manipulación, sesgos y pérdida de autonomía individual. 

Por tanto, el manejo de algoritmos puede decidir, de forma indirecta pero poderosa, sobre la acción de la población, al moldear qué información se recibe, qué opciones se presentan y cómo se toman decisiones.

 

 Cuenta Tiziano Piccardi, miembro del Instituto de Ciencia de Datos e IA de Universidad Johns Hopkins: "utilizamos un modelo de lenguaje para identificar publicaciones que probablemente polarizarían a los usuarios, como aquellas que promueven la violencia política o el encarcelamiento de miembros del partido contrario. Estas publicaciones no fueron eliminadas; simplemente se clasificaron más abajo en las noticias, obligando a los usuarios a desplazarse más para verlas, lo que redujo NOTABLEMENTE su exposición.

 

Llevamos a cabo este experimento durante diez días, en las semanas previas a las elecciones presidenciales de EE. UU. de 2024. Descubrimos que limitar la exposición al contenido polarizador mejoró de forma medible lo que los participantes pensaban sobre los miembros del partido contrario y redujo sus emociones negativas al desplazarse por sus noticias. Es de destacar que estos efectos fueron similares independientemente del partido político, lo que sugiere que la intervención beneficia a todos los usuarios, sin importar su afiliación. ¿Por qué es importante? Los algoritmos de noticias generalmente están diseñados para captar tu atención y, por lo tanto, tienen un impacto significativo en tus actitudes, tu estado de ánimo y tu percepción de los demás. " Palabras de Piccardi, hasta aquí.

Entones, nos preguntamos: ¿qué acciones pueden desarrollarse para resistir esta embestida furiosa, qué nos toca pensar acerca de las formas para darle pelea? A diario vemos que en el país se desarrollan luchas justas por el salario, las jubilaciones, los derechos del trabajador. Son luchas imprescindibles, pero debemos extenderlas.

 

Dice Agamben: "Las instituciones dominantes parecen haber extraviado su sentido y se están quitando literalmente de en medio, dejando paso a una anomia, a una ausencia de ley que se pretende, por así decirlo, legal, pero que ha abdicado de hecho de toda legitimidad. Como hoy muestran los Estados Unidos sin escrúpulo alguno, el «hombre de la anomia», el «sin ley», designa la figura del poder estatal que, dejando caer los principios constitucionales y éticos que tradicionalmente lo limitaban y, con ellos, «el amor por la verdad», se confía a los «signos y a los falsos prodigios» de las armas y de la tecnología. Es esta confusión de anarquía y de legalidad en un estado de excepción convertido en permanente lo que debemos desenmascarar y volver inoperante en todos los ámbitos. "

 

 Hablar desde la verdad de la carne (lo que hemos llamado condiciones materiales de vida) que no miente y desde la rebeldía que se niega a aceptar la nada como destino.

Esa es nuestra última frontera: la negativa a ser nada en un mundo que nos invita, cada día, a desaparecer. 

 

PEDRO RODRIGUEZ

 Desde Rosario- Militante Social

DISCURSO DEL PRIMER MINISTRO DE CANADÁ, MARK CARNEY, EN EL FORO DE DAVOS 2026 – PARTE 2 - MAURICIO IBÁÑEZ

 

DISCURSO DEL PRIMER MINISTRO DE CANADÁ, MARK CARNEY, EN EL FORO DE DAVOS 2026 – PARTE 2 


Queridos compañeros, amigos y oyentes de El Club de la Pluma. Desde Colombia los saluda Mauricio Ibáñez, con mi acostumbrado abrazo por la unidad latinoamericana.

 

En el programa anterior inicié la lectura del discurso pronunciado por el Primer Ministro de Canadá, el Economista Mark Carney, quien hizo una poderosa síntesis de la situación mundial actual, donde comenzó explicando cómo los países nos habíamos acomodado a un sistema en el que todos aceptábamos la existencia de unas reglas globales y un orden mundial que no cuestionábamos, o por lo menos aparentábamos aceptar, hasta que el abuso y la intransigencia de un gobierno, que no una nación, nos mostró que vivíamos en una gran mentira ante la cual no tenemos más remedio que reaccionar.

 

Continúo entonces con las palabras del Primer Ministro:

 

“Permítanme ser directo: estamos en plena ruptura, no en plena transición.

 

Durante las dos últimas décadas, una serie de crisis —financiera, sanitaria, energética y geopolítica— ha puesto de manifiesto los riesgos de una integración mundial extrema.

 

Más recientemente, las grandes potencias han comenzado a utilizar la integración económica como medio de presión. Los aranceles como palanca. La infraestructura financiera como medio de coacción. Las cadenas de suministro como vulnerabilidades que explotar.

 

Es imposible «vivir en la mentira» de un beneficio mutuo gracias a la integración cuando esta se convierte en la fuente de tu subordinación.

 

Las instituciones multilaterales en las que se apoyaban las potencias medias, entre otras la OMC, las Naciones Unidas y la COP, que constituyen la arquitectura de la resolución colectiva de los problemas, se han debilitado considerablemente.

 

Muchos países llegan a las mismas conclusiones. Deben reforzar su autonomía estratégica en los ámbitos de la energía, la alimentación, los minerales críticos, las finanzas y las cadenas de suministro.

 

Esta reacción es comprensible. Un país que no puede garantizar su suministro alimentario, energético o su defensa tiene pocas opciones. Cuando las normas ya no te protegen, debes protegerte tú mismo.

 

Sin embargo, seamos realistas sobre las consecuencias de esta situación. Un mundo compartimentado será más pobre, más frágil y menos sostenible.

 

Hay otra verdad: si las grandes potencias renuncian incluso a fingir que respetan las normas y los valores para ejercer su poder sin trabas y defender sus intereses, las ventajas del «transaccionalismo» se vuelven difíciles de reproducir. Las potencias hegemónicas no pueden sacar provecho indefinidamente de sus relaciones.

 

Los aliados buscarán diversificarse para hacer frente a la incertidumbre. Recurrirán a mecanismos de protección. Multiplicarán sus opciones. Y eso les permitirá reafirmar su soberanía, antes basada en normas, pero que cada vez se basará más en su capacidad para resistir a las influencias externas.

 

Como he mencionado, esta gestión clásica de los riesgos tiene un coste, pero es posible compartir las inversiones relacionadas con la autonomía estratégica y la protección de la soberanía. Es más ventajoso invertir colectivamente en la resiliencia que construir cada uno su propia fortaleza. La adopción de normas comunes reduce la fragmentación. Las complementariedades benefician a todos.

 

La cuestión para las potencias medias, como Canadá, no es si debemos adaptarnos a esta nueva realidad. Debemos hacerlo. Se trata más bien de determinar si nos adaptamos simplemente construyendo muros más altos o si podemos mostrar más ambición.

 

Canadá fue uno de los primeros países en tomar conciencia de la situación, lo que nos llevó a modificar fundamentalmente nuestra orientación estratégica.

 

Las y los canadienses comprenden que nuestra concepción tradicional y tranquilizadora de que nuestra situación geográfica y nuestras alianzas nos garantizaban automáticamente la prosperidad y la seguridad ya no es válida.

 

Nuestra nueva estrategia se basa en lo que Alexander Stubb ha denominado «realismo basado en valores», es decir, nuestro objetivo es combinar principios y pragmatismo.

 

Nos mantenemos fieles a nuestros principios en lo que respecta a nuestros valores fundamentales: soberanía e integridad territorial, prohibición del uso de la fuerza salvo en los casos previstos en la Carta de las Naciones Unidas y respeto de los derechos humanos.

 

Somos pragmáticos porque reconocemos que los avances suelen ser graduales, que los intereses divergen y que no todos nuestros socios comparten necesariamente nuestros valores. Colaboramos de forma abierta, estratégica y lúcida. Aceptamos plenamente el mundo tal y como es, sin esperar a que se convierta en el que nos gustaría ver.

 

Canadá adapta sus relaciones para que su alcance se corresponda con sus valores. Damos prioridad a un amplio diálogo para maximizar nuestra influencia, en un contexto en el que el orden mundial es particularmente inestable, los riesgos son elevados y los retos para el futuro son considerables.

 

Ya no dependemos únicamente de la fuerza de nuestros valores, sino también del valor de nuestra fuerza.

 

Consolidamos esta fuerza en nuestro país.

 

Desde que mi Gobierno asumió el poder, hemos reducido los impuestos sobre la renta, las ganancias de capital y las inversiones de las empresas, hemos eliminado todos los obstáculos federales al comercio interprovincial y estamos acelerando la implementación de inversiones por valor de un billón de dólares en los ámbitos de la energía, la inteligencia artificial y los minerales críticos, en la creación de nuevos corredores comerciales y en muchas otras cosas.

 

Estamos duplicando nuestro gasto en defensa para 2030 y lo estamos haciendo de manera que se refuercen nuestras industrias nacionales.

 

Nos estamos diversificando rápidamente en el extranjero. Hemos establecido una asociación estratégica global con la Unión Europea que incluye nuestra adhesión a la iniciativa SAFE sobre acuerdos europeos de suministro en materia de defensa.

 

En los últimos seis meses, hemos firmado otros doce acuerdos comerciales y de seguridad en cuatro continentes.

 

En los últimos días, hemos establecido nuevas asociaciones estratégicas con China y Qatar.

 

Actualmente estamos negociando acuerdos de libre comercio con la India, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, Tailandia, Filipinas y el Mercosur.

 

Para contribuir a la resolución de los problemas mundiales, damos prioridad a una geometría variable, es decir, nos adherimos a diferentes coaliciones para diferentes cuestiones, en función de los valores e intereses comunes”.

 

Hasta aquí la segunda parte de este discurso. La próxima semana concluiremos la lectura de esta pieza que ya empieza a arrojar una luz sobre cómo podemos reaccionar ante el abusador, generando fuerzas internas y uniendo a los débiles.

 

MAURICIO IBÁÑEZ – Desde Colombia -Biólogo

Especialista En Estudios Socio-Ambientales