RADIO EL CLUB DE LA PLUMA

viernes, 11 de septiembre de 2026

CALIDAD DE VIDA - PEDRO RODRIGUEZ - Militante Social

 

CALIDAD DE VIDA

 


 

Hoy queremos plantear una comparación entre dos sociedades, dos países, dos sistemas políticos. Seguramente nos faltará tiempo para dar razones de las diferencias notables entre ambos, pero lo dejaremos para una futura columna. No somos muy partidarios de las estadísticas, no porque sean falsas o sesgadas necesariamente, sino porque por lo común dejan de considerar algo esencial en lo humano, que es la emoción y la posición subjetiva. Como sea, son importantes para mostrar el tipo de desarrollo que cada sociedad elige, y sobre todo, para entender el PARA QUIÉN O QUIÉNES  se hace política.

Tabla comparativa China vs. Estados Unidos 2024-2025  (indicamos los años a lo que corresponde: el análisis histórico queda para la próxima).

 

| Casa propia| China ~90% (87% urbano, 96% rural)  | EEUU ~65.2%  |

En China incluye propiedad estatal con usufructo de largo plazo (70 años); en EE.UU. es propiedad privada plena.

 

| Pobreza extrema | China ~0%  ; EEUU ~10.6% por línea oficial de pobreza.   | Las líneas de pobreza no son comparables directamente. La línea oficial de EE.UU. es mucho más alta.

| Muertes por armas de fuego | China ~0.013 por 100,000 (2021).  | EEUU ~12.8-13.1 por 100,000. 44,447 muertes en 2024.  | La diferencia es de tres órdenes de magnitud. |

| Muertes por falta de seguro médico | No hay datos comparables. China Cobertura ~95%.  | Estimaciones recientes: ~51,000/año.  | China alcanzó cobertura universal básica; EE.UU. tiene ~8% sin seguro. |

| Trenes alta velocidad (>250 km/h) | China >50,000 km operativos (2025). ~86% del total mundial.   | EEUU <100 km de verdadera alta velocidad operativa. 735 km de línea con solo 80 km a velocidad alta.  | EE.UU. tiene extensa red ferroviaria de carga, pero  nada de pasajeros de alta velocidad. |

| Energía renovable (capacidad instalada) | China >2.34 TW (2,340 GW) total renovable a finales de 2025. Instaló 430 GW solo en 2025.  | Solar: ~287.7 GW. Eólica onshore: ~154 GW. Total renovable eléctrico: ~500-600 GW estimado.  | China tiene ~4-5 veces más capacidad renovable instalada. |

 

| Esperanza de vida al nacer | China ~78.2-82.4 años   | EEUU ~79.5-79.8 años   | China ha superado a EE.UU. según proyecciones recientes. |

| Mortalidad infantil | China: ~3.8-4.0 por 1,000 nacidos vivos  | EEUU: ~5.4-6.3 por 1,000   | EE.UU. tiene mortalidad infantil similar a países en desarrollo, muy por encima de lo esperado para su PBI per cápita. |

| Gasto en salud (% PIB) China: | ~6%  | EEUU ~18%  | EE.UU. gasta 3 veces más en salud con resultados de salud pública peores o similares.

| Población carcelaria | China: ~120-170 por 100,000 (estimado, datos oficiales limitados) | EEUU: ~639 por 100,000 | EE.UU. tiene la tasa de encarcelamiento más alta del mundo.

 

Respecto a las Muertes por falta de seguro médico, es un indicador estimado, no contabilizado directamente. Las cifras provienen de modelos epidemiológicos que correlacionan falta de seguro con mortalidad prevenible. China, al tener cobertura universal básica (~95%), no genera este tipo de estadística.

 

En síntesis:

| Seguridad física | China | Tasa de homicidios ~5-8 veces menor; muertes por armas 1.000 veces menor. |

| Salud:  | China | Esperanza de vida similar o mayor; mortalidad infantil menor.  China | Cobertura universal ~95% vs. ~8% sin seguro en EE.UU.; pero EE.UU. tiene tecnología médica de punta para quien puede pagarla.

| Salud: estilos de vida| China | Obesidad ~8-10% vs. ~37-42% en EE.UU. |

| Vivienda | China | ~90% con casa propia vs. ~65%; aunque en China es usufructo estatal de largo plazo. |

| Pobreza extrema EE.UU. tiene pobreza oficial más alta con ingresos per cápita mucho mayores.

 

| Trabajo y descanso | EE.UU. (flexibilidad) / China (estabilidad) | China tiene 40h semanales estatutarias y vacaciones mínimas de 5-15 días; EE.UU. no tiene vacaciones pagadas federales obligatorias.

| Educación básica | China | Alfabetización funcional ~97% vs. ~79% en EE.UU. (aunque este dato americano mide comprensión lectora, no alfabetización básica).

 

Seguridad física: dos mundos distintos

China tiene una de las tasas de homicidio más bajas del mundo, estimada en ~0.5 por 100,000, y muertes por armas de fuego prácticamente inexistentes (0.013/100,000). EE.UU., aunque en 2025 alcanzó su tasa de homicidio más baja en décadas (~4.1/100,000), sigue siendo un país donde las muertes por armas de fuego superan las 44,000 anuales. 

 

Salud: el paradójico caso estadounidense

EE.UU. gasta ~18% de su PIB en salud, tres veces más que China (~6%).  Y sin embargo, China tiene esperanza de vida similar o superior (78-82 vs. 79-80 años), mortalidad infantil mucho menor (3.8 vs. 5.4-6.3 por 1,000), y cobertura universal básica para ~95% de la población. 

¿Por qué? Porque el sistema estadounidense es el más caro del mundo pero también el más ineficiente en términos de salud pública. ~8% de la población no tiene seguro, y ~51,000 mueren cada año por esa razón.  Además, la obesidad alcanza el 37-42% de los adultos,  mientras que en China es ~9-10%.

 

Vivienda: propiedad vs. estabilidad

El 90% de los chinos vive en una vivienda propia (en realidad, con usufructo de largo plazo sobre tierra estatal).  En EE.UU. es ~65%.

 El "sin hogar" en China no es comparable al de EE.UU.: no hay personas durmiendo en la calle en la misma escala visible, pero sí hay una crisis de vivienda precaria y sobreendeudamiento hipotecario.

 

Trabajo y tiempo de vida

China tiene una jornada estatutaria de 40 horas semanales y vacaciones pagas de 5 a 15 días según antigüedad, más ~13 días de feriados públicos.  EE.UU. no tiene ley federal de vacaciones pagas obligatorias.

Sin embargo, en la práctica, el famoso "996" (9am-9pm, 6 días por semana) es endémico en el sector tecnológico chino, y la cultura laboral asiática de sobrecompromiso es real. En EE.UU., la flexibilidad es mayor pero también la inseguridad: un empleado puede tener 15 días de vacaciones o ninguno, dependiendo del empleador.

La calidad de vida depende de qué se valora más: si se prioriza la seguridad cotidiana y la cobertura básica de necesidades, gana China. Si se prioriza la libertad individual, la calidad del aire y el poder adquisitivo, EE.UU. sigue siendo más atractivo PARA QUIEN PUEDE ACCEDER a sus beneficios. El problema es que en EE.UU. cada vez menos gente puede acceder a esos beneficios, mientras que en China cada vez más gente los alcanza.

 

 

PEDRO RODRIGUEZ

Desde Rosario- Militante Social

 

EN LA MENTE DEL MAL - HOMO CRIMINALIS (EL HOMBRE CRIMINAL) - PROF. VIVIANA ONOFRI

 

EN LA MENTE DEL MAL

 HOMO CRIMINALIS (EL HOMBRE CRIMINAL)

 


 

          Un cálido abrazo a toda la querida audiencia de EL CLUB DE LA PLUMA. Otro día más, nos encontramos aquí en este espacio de reflexión compartida.

          Llamamos “criminal” a quien mata con un arma, pero no llamamos “criminal” a quien quita el sustento, el pan de la mesa, el remedio que impide que mueras. Es evidente que existe una trampa del lenguaje. Al que mata con un arma, lo vemos. Hay sangre, hay cuerpo, hay un culpable claro. La sociedad lo puede señalar y castigar. Es un crimen visible. Al que le quita el sustento a alguien, no lo vemos así. No hay pistola, pero hay un sueldo que no se paga, una deuda que ahoga, una mentira que cierra una puerta, una industria que se cierra. Estamos hablando de más de 30.000 industrias cerradas, en Argentina, en 2024. En Alemania, se cerraron 200.000 industrias, también en 2024 por las decisiones de Bruselas durante dos décadas. El segundo tipo de crimen, el que te quita el pan de la boca, no deja marca en el cuerpo, pero deja la misma herida. Pero no le llamamos “criminal”, sino decimos que es “la ley del mercado” o “el déficit cero”. Nos han enseñado a medir la criminalidad por la violencia física visible, no por la violencia económica o moral. Un arma te puede quitar la vida en un segundo. Quitarte el sustento, el pan te puede quitar la vida todos los días, durante meses y años, a ti y a los tuyos. Esto no asusta, por eso, no genera la misma condena social. Uno es criminal por lo que hace con la mano; el otro, debería serlo por lo que hace con el poder, pero le hemos puesto otro nombre para no llamarlo por lo que es. En Argentina por primera vez en su historia, se han cuadruplicado los suicidios durante el año 2024. En Argentina, el gobierno criminal de Milei le pasó su déficit a las familias. ¿Qué quiere decir que las familias gastan más de lo que ingresan? Quiere decir que se endeudan para vivir. Cuando el criminal de Milei dijo que tenía superávit, no dijo, ahora TODOS vamos a hacer el esfuerzo por igual, sino que les bajó el impuesto a los ricos por los bienes personales; a los que evadían, les otorgó el blanqueo y la inocencia fiscal y, simultáneamente, bajó el monto de la jubilación, los bonos y los salarios y les subió los precios a los medicamentos, la luz, el gas.

          Un criminal, un asesino, ¿nace o se hace? ¿Qué pesa más lo genético, el temperamento o la socialización? Independientemente de ciertas anomalías a nivel fisiológico, por ejemplo, en el lóbulo prefrontal, existen traumas en la niñez y no nos referimos a un cachetazo, pero el abandono afectivo, el maltrato, el rechazo materno o paterno, el abuso, pueden potenciar eso que ocurre a nivel biológico. Y diferenciaremos lo que es agresividad de lo que es la violencia. El homo sapiens sapiens tiene cierta dosis de agresividad, es innata al ser humano, pero cuando hablamos de

“violencia” nos estamos refiriendo a otra cosa. Cuando hablamos de “crimen”, “criminología”, “psicopatía”, “violencia institucional y mediática”, “responsabilidad institucional, moral”, “fascinación por los criminales”, “el papel del entorno” nos preguntamos EL POR QUÉ. ¿Tú hubieras apoyado al régimen nazi; hubieras sido colaboracionista? Los que vemos en directo la masacre en Gaza, Cisjordania, el Líbano, ¿apoyamos al régimen criminal sionista y estamos a favor del abuso de todo tipo y del poder y del control sobre las víctimas?

Existe la llamada “psicopatología integrada”, vamos, porque una persona no tiene por qué matar a nadie en forma directa, como un asesino serial, pero termina aniquilando familias, emociones, cuentas corrientes, y tenemos extensos ejemplos en la política, en la economía, en el periodismo, también existen los que están viviendo con nosotros, a nuestro alrededor, nuestros compañeros de trabajo, nuestros amigos. ¡El mal viste piel de persona, no lo olvides! EL MAL EXISTE. Si intentamos definir la “maldad” aparecen definiciones desde la filosofía, la biología, la religión, la antropología, la psicología, la sociología, pero generalizaremos diciendo que la maldad es hacer algo, siempre, en beneficio propio y en detrimento del derecho de los demás.

Y lo más oscuro del crimen es el amplio decálogo de los motivos para matar. Dinero, poder, control, éxito, placer, odio, sadismo, venganza...Y existe una maldad objetiva y una maldad subjetiva. Es que ciertas personas tienen la triada oscura de la personalidad: maquiavelismo, narcisismo integrado y psicopatía integrada; para ellos todo lo que están haciendo, lo están haciendo bien; saben que están dañando a otros, pero aun así siguen adelante y no sienten culpa. Entienden perfectamente el concepto de maldad, saben que están dañando a otros, pero les da exactamente igual porque sólo piensan en su propio beneficio. Y está la maldad subjetiva en la que quieren aprovecharse de un daño, porque tienen objetivos mucho más grandes que fagocitar a una sola persona, fagocitar a un Estado, fagocitar a una ciudad, fagocitar a 150.000 clientes de tu entidad bancaria. Quieren alcanzar y cumplir un objetivo y, a la vez, cumplir una orden.

De niños, los malvados no tenían poder ni control, pero desde una posición de liderazgo, ya adultos, quiebran esa posición. Son personas altamente peligrosas, son devoradores, porque los psicópatas no sienten miedo, no tienen empatía, mejor dicho, tienen lo que se llama “empatía oscura”. No quieren a nadie; sólo buscan el control. Cuando los puentes de convivencia social se caen, se derrumba la civilización y el ser humano es capaz de hacer cualquier cosa. Cuando el contexto cambia, nuestra conducta cambia y mucho. Y es a partir de la Segunda Guerra Mundial, cuando nace la victimología, a raíz de ese genocidio: la víctima empieza a tener protagonismo. Y volvemos al genocidio en Gaza donde lo que se está haciendo es limpiar a la sociedad de personas indeseables. ¿Y qué significación tiene que un criminal como Milei estigmatice, ataque, insulte y desee eliminar, implícitamente, a quienes se oponen a sus actos criminales? No banalicemos el mal, por favor. Hay personas que están de acuerdo con lo que hace el régimen sionista y, pensemos en Argentina, donde habrá millones de personas que apoyan las ideas de un criminal que estimula la violencia. Y ¡ojo! con las conductas violentas que estamos normalizando... La violencia implica premeditación, planificación, no así la agresividad que es una respuesta inmediata ante un peligro inminente o si nos sentimos en peligro...

La ONU define la violencia como toda aquella conducta que lesiona física, emocional, psicológica o patrimonialmente, económicamente, los derechos o a otra persona. Volvemos a la cantidad horrorosa de suicidios en Argentina, un hecho inédito en nuestro país... La violencia tiene un objetivo y hay muchísimos tipos de violencia. Tú quieres conseguir ese objetivo y cumplir órdenes y lo consigues ¿cómo? A través de la violencia. Demás está recordar la violencia física contra los jubilados en Argentina que realizan manifestaciones todos los miércoles y las masas que aprenden frente al televisor son estimuladas para ver esa violencia como algo justo. ¿Enseñan a los ciudadanos a defender el mal? La psicopatía es un espectro de patologías y aparecen facetas muy importantes de analizar, para definir a alguien como un psicópata o no.

La primera es la faceta interrelacional, cómo se relaciona con los demás, con su entorno y la faceta afectiva: ausencia de empatía, ausencia de miedo, ausencia de conciencia, ausencia de remordimiento, ausencia absoluta de culpabilidad. Y tendemos a asociar la psicopatía con la criminalidad violenta, por ejemplo, un asesino serial, pero tenemos una psicopatía integrada que también tiene muchos rasgos de psicopatía, pero que, en lugar de cometer crímenes directos, pueden hacer que tu vida sea un infierno. La psicopatía es una forma de ser. Para un psicópata la culpa es siempre de los otros, no lo olviden. El psicópata es una persona egoísta, egocéntrica, manipuladora, narcisista, ama el dominio, el poder, el control. El psicópata busca el poder y el control. Reiteramos, no quiere a nadie, sólo busca ese poder sobre sus víctimas.

Ahora bien, son grandes actores, sujetos que tienen una gran capacidad de mimetizarse. Son camaleones sociales y poseen un encanto superficial. Lo que tienen es una gran capacidad de manipulación con respecto a su entorno. Pueden convencer de muchas cosas, son manipuladores emocionales, utilizan la mentira para conseguir lo que quieren. En la psicopatía integrada, hablamos de conductas que los benefician.

Los psicópatas existen en todos los ámbitos que impliquen éxito profesional, porque hay muchos psicópatas que tienen capacidad de liderazgo. Pensemos también en los criminales psicópatas de “guante blanco”. Y nos viene a la memoria la crisis de 2008, a escala planetaria. Fue una manera de quitar el sustento sin disparar ningún arma: son criminales silenciosos. La base fueron las hipotecas “basura”, las subprime. En Argentina, apenas sufrieron las consecuencias: estaban los Kirchner. Los bancos otorgaron hipotecas basura a quien no podía pagar, las empaquetaron como productos AAA y las vendieron al mundo. Cuando estalló la burbuja, los ciudadanos perdieron sus casas por no poder pagar y, con sus impuestos y recortes tuvieron que rescatar a los mismos bancos que los habían estafado. La cuestión es que los psicópatas como asesinos seriales están en prisión, están contenidos, pero los psicópatas integrados son los que están viviendo a nuestro alrededor. Desde esta columna, y siguiendo la continuidad argumentativa, definimos a Milei como un criminal psicópata y cerramos la boca para no hablar de tantos y tantos criminales psicópatas con funciones de liderazgo sobre este planeta, porque no nos daría el tiempo objetivo de esta columna. ¡Cuidado, no están contenidos en una prisión: están sueltos entre nosotros...!

           ¡Qué derechas ni izquierdas! ¡Hablemos de gobiernos de la maldad, son gobiernos criminales! Las cosas por su nombre. Su mal es intencional. Y volvemos al inicio de la columna: no solamente es un criminal quien mata con un arma, también hay un HOMO CRIMINALIS, un hombre criminal, que mata, destruye y aniquila a la víctima sin tocarla. No queremos que nuestros hijos sean obligados a alistarse para una guerra contra Rusia. ¡No, por favor! Y ¡ojo! Criminalizar a Alternativa para Alemania, el partido que definen los medios como de ultraderecha nazi que ganó las elecciones en Sajonia-Anhalt, en Alemania, tiene su parte oculta. Es la respuesta del abismo que existe entre la política económica alemana y el pueblo al que no le alcanza dos o tres salarios para cubrir sus gastos mensuales. Es la distancia que existe entre las élites y los ciudadanos. Vamos, cuando vemos a Bruselas y al Canciller alemán Merz que están en pánico total, esa es una señal altamente significativa.

Aquí, en Europa, lo de derechas o izquierdas es algo peculiar. Europa no se está radicalizando simplemente hacia la derecha, sino también hacia la izquierda; se está desintegrando el centro político tradicional y creciendo el voto contra el establishment. El giro que nadie conecta y que es el verdadero problema es su cercanía con Putin. Como en Francia, con la propuesta de Mélenchon desde la izquierda, líder de la Francia Insumisa. Por un lado, la ultraderecha en Alemania; en el opuesto, la izquierda, en Francia. Los antisistemas han dejado de estar en los márgenes. En algunos países, ya representan a uno de cada tres ciudadanos.

           Me despido de nuestra querida audiencia, agradeciendo su amable atención e invitándola a otra nueva emisión de EL CLUB DE LA PLUMA, el domingo próximo. ¡Palestina libre! ¡Hasta la victoria siempre, compañeros!

 

PROF. VIVIANA ONOFRI

 Desde Islas Canarias – Profesora en Letras, ex catedrática de la Universidad Nacional de Mar del Plata

TRES CREYENTES - MAURICIO IBÁÑEZ – Desde Colombia -Biólogo

 

TRES CREYENTES


 

Queridos compañeros y amigos de El Club de la Pluma, desde Colombia los saluda Mauricio Ibáñez, con nuestro acostumbrado abrazo por la hermandad de las naciones de la patria grande.  

 

En nuestro programa de la semana pasada hicimos un recorrido por la forma en que el crimen organizado con sus dos caras – el sionismo atado a los mercados y las mafias asociadas con Silicon Valley – se habían apoderado de lo que quedaba de la política y la religión, para imponer una agenda de disfraz conservador y un pretendido “renacimiento espiritual”, y así mantener a la gente subyugada y agradecida con su esclavitud y su distracción.

 

Al revisar el presunto “despertar espiritual” examinábamos las formas de dominación que, mediante el trámite del miedo y la culpa, los poderes habían logrado implantar en los pueblos para imponer su agenda criminal con un disfraz religioso y político, algo que ni es desconocido ni es novedoso. En ese contexto habíamos identificado tres tipos de ateísmo: uno que no había caído en las narrativas y dos que sí, y de esos dos, uno que se había rebelado y otro, el ateísmo perverso, que no cree en dios, pero viene usando las creencias de otros para manipularlos y construir con ellos sus modelos económicos o de dominación política.

 

Bueno, así como tenemos esas tres categorías de ateos que describimos en el programa, también tenemos tres categorías de lo que podríamos llamar “creyentes”, es decir, aquellos que gestionan de diferentes maneras su aproximación a la eventual existencia de lo espiritual o lo divino.  

 

El “Creyente Crítico”

 

El creyente crítico es una persona que acepta la posibilidad de la existencia de algún tipo de espiritualidad, algún nivel de trascendencia o, incluso, la posibilidad de que detrás de los conceptos de tiempo y espacio haya un creador o, por lo menos, un orden superior que aún no comprendemos del todo.

 

Este tipo de creyente entiende que la ciencia no ha llegado a la meta del conocimiento humano y que todavía hay elementos que escapan a toda explicación: ¿qué había antes del Big Bang que dio origen al universo? ¿Qué es la energía oscura que mantiene la improbable consistencia de las galaxias? ¿Qué es la materia oscura cuya existencia está teorizada, pero elude cualquier tipo de análisis o demostración?

 

El creyente crítico no toma por ciertas las narrativas judeocristianas, islámicas, hindúes, budistas o ninguna otra, porque de alguna manera u otra todas se parecen en el “qué” pero se diferencian en los múltiples “cómos” que se manifiestan a través de religiones, las cuales mantienen su eje en la gestión de la incertidumbre y la culpa, y que terminan siendo utilizadas como herramientas de dominación. No. El creyente crítico simplemente contempla la posibilidad de que al final del túnel del conocimiento haya una luz que nos aclare si dentro del inmenso caos del universo existe algún tipo de orden.

 

No se trata de un individuo o un dios que tiene un plan preconcebido que modifica con cada persona o con cada oración o según las circunstancias... esa es una pretensión minúscula que lo empequeñece para que podamos manejar el concepto con nuestras mentes diminutas y limitadas. Podría tratarse de algo muchos más grande, más distante y más cruel, ante lo cual no tenemos más valor o importancia que una bacteria.     

 

El “Creyente Pasivo”

 

Este es el tipo de creyente que, simplemente, acepta la narrativa que le fue implantada al nacer: si nace en un país que es 97% cristiano católico, creerá en dios, en Jesucristo, en los santos, en la virgen maría y en toda la estructura heredada de la mitología greco romana con su concepto del panteón con dios a la cabeza como presidente vitalicio del olimpo. Si el creyente nace en un país que ha adoptado la religión cristiana protestante, creerá en un dios que se manifiesta en tres identidades: un padre creador, un hijo redentor y un espíritu santo cuya función es ser el encargado del “mantenimiento” de su fe.

 

Si el potencial creyente nace en un país judío o en uno musulmán, creerá en un dios creador, todo poderoso y sabio, pero su narrativa tomará caminos diferentes a partir del mito – o la historia, si se quiere – de Abraham: dos pueblos separados por circunstancias familiares, con una rama de descendientes que se va a ocupar un territorio y otra rama a un lugar distinto, pero al final ambas confluyen en reclamar derechos divinos sobre la misma región, entrando en un conflicto que nunca se resolvió ni da señales de poderse resolver.

 

Si el individuo nace en un país que ha abrazado el hinduismo con sus millones de dioses, o el budismo con su culto a la iluminación, su vida transcurrirá en el contexto de sus creencias y de la narrativa que le enseñen sus padres.

 

El creyente pasivo es susceptible de cambiar de religión. A eso se le llama “conversión”, y generalmente sucede cuando experimenta algún tipo de vacío o alguna experiencia negativa en el contexto religioso en el que creció, así que se cambia de ropaje, y su fe en una entidad superior entra en fase de “adaptación” a nuevos métodos, técnicas y rituales de adoración.   

 

El “Creyente Fanático”        

 

Este tipo de creyente es fácil de identificar a simple vista: es una persona emocionalmente comprometida con aquello en lo que cree, al punto que le es imposible aceptar una “verdad” diferente a aquella de la cual se ha apropiado. Es más, ni siquiera la considera o la discute, porque no ve para qué hacerlo, o porque puede llegar a creer que cualquier información que lo pueda sacar de su zona de confort es una “tentación” que algún enemigo espiritual pone en su camino para distraerlo y llevarlo hacia la perdición.

 

El creyente fanático es muy vulnerable a la manipulación, y tiende al dogmatismo. Su rechazo a información se manifiesta mediante síndromes como el de “La Caja” o la “Disonancia Cognitiva”. Simplemente apaga sus sentidos ante la posibilidad de escuchar algo que lo incomode, o peor aún, que pueda tener sentido y “lo arrastre”.

 

En la actualidad mundial y con los conflictos político-religiosos que esconden verdaderas motivaciones territoriales, económicas y comerciales, los creyentes fanáticos son las primeras víctimas de los ateos perversos, aquellos que, como mencionábamos en el programa de la semana pasada, no creen en dios pero utilizan la fe de los demás para implantar narrativas de dominación y, como lo hemos visto en los últimos tiempos, de marketing político. Hoy son las super iglesias las que están poniendo gobernantes, y millones de musulmanes apoyando a sus ayatolás, todos convencidos de que la guerra y la muerte son designios divinos y mandatos santos en los cuales, en nombre del amor de dios, es válido matar al prójimo.

 

El creyente fanático se encierra en el contexto de las narrativas que se le han impuesto, y todo lo explica usando la biblia, el talmud, el corán o algún otro libro que condensa, según ellos, el conocimiento sagrado y la verdad absoluta. Incluso si la narrativa resulta contradictoria o confusa, si una profecía o una máxima no se cumple, o si su divinidad les ordena “no matar” en la página 26 y “no dejar a nadie vivo” en la página 30, buscan algún tipo de explicación y la llaman “teología”, el “Tao” o la “voluntad incuestionable” de su dios, pero no están dispuestos a ceder en su posición y abandonan el proceso de interacción y aprendizaje al considerarlo peligroso e invasivo.      

 

El creyente fanático ignora el llamado a la moderación, porque la identifica como debilidad. No se sabe si existe alguna salida para esta clase de persona, aunque ha habido casos en que hay creyentes de este tipo que terminan siendo explotados o abusados por sus líderes religiosos, y deciden denunciarlos o al menos apartarse de su influencia nefasta. Tal vez en algunos casos hay esperanza.    

 

Hasta la próxima semana compañeros, un fuerte abrazo.

 

MAURICIO IBÁÑEZ – Desde Colombia -Biólogo

Especialista En Estudios Socio-Ambientales

 

 

PARA SABER MÁS   

 

·      La Caja – Instituto Arbinger: Enlace

https://www.udocz.com/apuntes/1073731/libro-la-caja

 

·      La Disonancia Cognitiva - Worldpress: Enlace

https://raonss.wordpress.com/wp-content/uploads/2014/12/disonci.pdf

 

·      Video - la disonancia cognitiva: Enlace

https://www.youtube.com/watch?v=dYdjDb3a_d8

 

 

 

TEMA MUSICAL DE LA SEMANA

 

El sí más verdadero – Katie James - Enlace

https://www.youtube.com/watch?v=8KICp9XZGUc&feature=youtu.be