LA CULTURA COMO SISTEMA INCLUYE
A LA ECONOMÍA EN FORMA DE SUBSISTEMA
Hoy continuando con la Columna: LA DESCOLONIZACIÓN DEL SABER EUROCENTRICO saludo a la audiencia del Club de la Pluma y a sus conductores Norberto Ganci y Gabriela Fernández.
La columna de hoy lleva por título: Ampliar la teoría crítica del imperialismo
Subtítulo:
La cultura como sistema incluye a la economía en forma de
subsistema.
La cultura
entendida como sistema incluye a la economía en forma de subsistema, al mismo
tiempo, la cultura según el antropólogo kluckom es un patrón o modelo, podemos
decir también una matriz, que tiene una expresión particular en cada
etnocentrismo imperial.
Cada cultura es
única, contiene como sistema y matriz a los denominados universales de la cultura:
el lenguaje, el arte, las creencias, la economía, la educación, la técnica, una
religión, el derecho, actividades lúdicas y otros componentes, cada uno es
parte de un todo, que conforman un mundo, una identidad, que habita cada pueblo
nación.
En nuestro caso
hablamos de la cultura moderna europea y norteamericana que contiene patrones o
matrices culturales que hacen a la producción y reproducción de esa cultura
imperial:
Dentro de este
contexto cultural el modo de producción capitalista constituye un subsistema
articulado con el conjunto de componentes de los universales de la cultura que
se complementan de múltiples formas con el lenguaje, las creencias, la
religión, la técnica, el derecho…
El modo de
producción capitalista y su fase superior el imperialismo operó y opera como patrón cultural y motor hacia el
interior de sus propios países y hacia el exterior en países de la periferia
subordinada, que trata de imitar los modelos eurocéntricos. Este patrón
determina la organización social de la producción, las clases sociales que le
son propias, donde unos buscan la ganancia y otros vivir de un salario, la
lógica de la competencia, de la concentración y centralización del capital.
También determina un capitalismo central y otro periférico. Como la búsqueda de
ganancia, su codicia es insaciable, en ese afán, el modo de producción
capitalista funciona como un agujero negro, que se traga a los otros componentes
de los universales de la cultura, por ejemplo: la salud, la educación, el
futbol, la comunicación, el arte, etc. todo se vuelve económico, es subsumido
por el capital, esto ocurre en el centro y en la periferia. Esto es dicho como
simple indicador. Las empresas
monopolistas también actúan como agentes generadores y modificadores de
pautas culturales, costumbres y hábitos que moldean las conductas, gustos e
intereses de las nuevas generaciones. En otras palabras están alterando los
procesos de endoculturación y enculturación. En consecuencia los pueblos de la
periferia pierden su autonomía cultural, al ser aculturados.
Otro de esos
patrones culturales es el individualismo,
según Jacob Burckhardt surge en el siglo XIII en lo que hoy es Florencia,
Italia, con el tiempo adquirió enorme importancia en la filosofía, el derecho,
marcando las conductas presentes en todos los ámbitos de la vida social,
profesional, económica, en la legislación. Antropológicamente el individualismo
es un producto cultural moderno europeo y único, no se dio en otras culturas.
Particularmente en la política constituye un pilar de la ideología liberal y en
la actualidad, en la ideología neoliberal el individualismo se ha exacerbado,
con consecuencias sociales disolventes, que marcan conductas en formas de
pensar, de sentir, de interesarse solo por lo propio. Cuanto tienes, cuanto
vales.
La relación de los
europeos y euroamericanos con la naturaleza, está basada en otro patrón
cultural, que consiste en dominar y
sojuzgar la naturaleza, como si se tratara de un depósito de materias
primas para explotar económicamente y de manera infinita. La crisis ecológica mundial explicitada desde
el año 1972 en la Conferencia de Estocolmo, todavía no ha sido debidamente reconocida y se
persiste en una gran depredación y contaminación, de parte de las economías
imperiales, con sus empresas mineras y de plantación.
Otro patrón
significativo es la secularización de
la sociedad, en el largo proceso de modernización, lo sagrado fue dejándose de
lado, debilitándose. Así surge el matrimonio civil, la educación laica,
independencia del poder político respecto del religioso, pérdida de influencia
de la religión en la cultura.
Desde la
antropología cultural se puede interpretar la cultura y su etnocentrismo
imperialista cuando salen de su territorio e invaden otros territorios, como
los de América o Abya Yala, África, Asia u Oceanía, los conquistan, los
colonizan, les impusieron el sistema capitalista con características que a
través del tiempo, le mantengan dependiente y distinto del capitalismo central.
Por ejemplo: Los bancos principales son extranjeros, la tecnología depende del
exterior, las escuelas y universidades enseñan con libros europeos y
norteamericanos, se impone las lengua del imperio, el derecho imperial de
extraterritorialidad, se imponen gobiernos que responden a la metrópoli.
Simultáneamente se destruye la cultura local y su propio modo de producción,
sus costumbres, su lengua, en una palabra la matriz que daba forma a su cultura
y a su modo de vida son destruidos. Por lo dicho en conclusión el etnocentrismo
es el fundamento del imperio y la economía es el método de expansión y
dominación del imperio sobre los pueblos de los diversos continentes.
El etnocentrismo
eurocentrismo imperialista, funciona con la creencia de superioridad que generó
la oposición denominada Civilización opuesta a Barbarie, causa de los choques
de cultura y/o civilizaciones. El rechazo y no reconocimiento de los otros pueblos
y sus culturas, no reconocer la metafísica de la alteridad, incluso no
reconocerlos como plenamente humanos. Es necesario aclarar que recién en la
década de 1950 vinculados a las Naciones Unidas antropólogos y biólogos en
reuniones y congresos, concluyeron que la humanidad en su conjunto son Homo
Sapiens, y de este modo se opusieron científicamente a las políticas racistas.
Aunque, no está de más recordar que hubo zoológicos humanos en Bélgica hasta
1958.
La cultura como
sistema y el etnocentrismo como patrón o matriz de pensamiento, sentimiento de
modo de vida tiene como subsistema a la economía capitalista. Que en el período
actual se ha desplegado en el mundo de tal modo, que parece la economía
subsumir a la cultura que le dio origen. Perdiendo sentido la cultura.
Bien me despido hasta el próximo domingo, en
que continuaremos hablando desde la perspectiva de la descolonización del saber
y el sentir, y así seguir compartiendo con la audiencia un pensar alternativo e
inclusivo para el cambio civilizatorio en curso.
–Docente de
la Escuela de Historia de la Facultad de Filosofía y Humanidades –Universidad
Nacional de Córdoba



