https://odysee.com/@ELCLUBDELAPLUMA:6/CIERRE-EDITORIAL-PROGRAMA-EL-CLUB-DE-LA-PLUMA-23-8-2026:2
Así vamos llegando al final de otra emisión
más de El Club de la Pluma, nuestra trinchera comunicacional de integración y
resistencia que transmitimos por nuestra radio web y la red de radios
compañeras y amigas que lo hacen en directo, en diferido a quienes agradecemos
nuevamente a la distancia con un abrazo enorme, la posibilidad de poner las
voces de La Patria Grande y fuera de ella en otras regiones. Gaby, para la
despedida.
Para la despedida me dio por compartir
algunas reflexiones, siempre tan lúcidas, de Jorge Alemán.
En una entrevista que le hacen por allá,
por los años de la pandemia, él afirma que las experiencias colectivas hace
mucho que dejaron de existir.
Es del orden de una contingencia fatal.
Había previsto catástrofes, porque el
capitalismo se caracteriza por no poder detenerse.
Cualquier advertencia que se le haga no
sirve, porque tiende a la reproducción ilimitada.
Uno siempre está preparado para que en
cualquier momento aparezca algo terrible. No obstante, cuando aparece de
verdad, esa es la dimensión siniestra.
No es que ocurra algo que jamás
imaginábamos, sino que eso que imaginábamos ahora está ahí y bajo una forma que
no tiene control. Y que además recrudece en todos los aspectos de la injusticia
mundial: la desigualdad, la tristeza, el desamparo de muchos seres humanos.
No va a esa idea de que las contradicciones
internas del sistema lo hacen colapsar.
Es una teoría metafísica.
No existe más la idea de que hay tal grado
de caos, que el capitalismo es inviable. No.
Está precisamente preparado para seguir
como un alien, reproduciéndose a sí mismo a través del caos. Esa es su potencialidad.
No necesita del sentido ni de la permanencia, siquiera de lazos sociales
permanentes.
Es un dispositivo cuyo centro más crucial
es la reproducción de sí, su propia reproducción ilimitada e incesante.
El futuro es incierto y a la vez hay una
certeza, como no hubo nunca, de que hay un panorama catastrófico.
Antes, el futuro era un interrogante.
Ahora, como no cambian las cosas, es como
una especie de imán que te atrae del futuro hacia un mundo de destrucción.
No va a ser muy difícil pensar que vendrán
catástrofes ecológicas, otras pandemias, que se producirá un nivel de
desigualdad espantosa y que la injusticia y la desigualdad campearán por sus
fueros.
Ya no es tan enigmático el futuro.
En la vida personal de cada uno, sí.
La gran pregunta es si los pueblos, la
condición humana, los sujetos, son todos elementos que habría que separar, pero
los integra, serían capaces o no de cambiar el curso de las cosas, el que está
teniendo el amo capitalista en su dominio del mundo.
En el caso de la Argentina es espantoso.
No vi en ningún lugar del mundo tantos
energúmenos, canallas juntos que te hacen pasar del odio a la vergüenza ajena
en una fracción de segundo.
¿Es un nivel de desinhibición el que
tienen?
Siempre hay uno, dos, en cada ciudad del
mundo, pero en la Argentina hay montones.
Hay una idea nefasta de mal infinito que
introdujo el capitalismo.
Hay una finitud y se puede estar
aproximando en todos los aspectos.
Ya están los que advierten que puede haber
nuevas pandemias, los que hablan de catástrofes ecológicas serias, los que
vienen teorizando desde hace tiempo con respecto al cambio climático. Todos
esos caminos conducen a Roma, al capitalismo, porque ninguno de esos aspectos puede
ser tratado verdaderamente a fondo en sus verdaderas causas, si uno no da
cuenta del sistema en que se han generado.
Este es un sistema que, por definición,
intenta todo el tiempo satisfacer las pulsiones, incluso a costa de matar el
deseo.
Satisfacer las pulsiones es volver a todo
el mundo una especie de consumidor consumido.
Y esto lo digo yo, Gabriela Fernández: Esto
es lo que yo y mi singularidad nos negamos a aceptar.
Vuelvo a Jorge Alemán: Él dice que, como
alternativas al desierto comunitario, en que nos obliga a vivir el
neoliberalismo, que se caracteriza por un rechazo al amor por lo común, él,
Jorge Alemán, ha armado estos anudamientos.
Allí se anudan distintos tipos de
experiencias que afectan en primer lugar a la comunidad, pasan a la sociedad y,
por último, al Estado. Un ejemplo serían las madres, que empezaron con la
comunidad, pasaron a los organismos de Derechos Humanos y después hubo
políticas de Estado con sus demandas.
Me inspiro en Lacan en relación a que
considero un nudo.
No está hecho, hay que hacerlo.
Es una construcción política alternativa al
modo de funcionamiento del capitalismo.
El otro nudo que propone es el de duelo,
memoria, deseo.
Jorge Alemán habla del pueblo síntoma. Es
un pueblo que tiene que emerger. No está ahí dado de antemano.
El nudo, duelo, memoria, deseo, se sostiene
si aparece el pueblo, pero está siempre por venir. Es lo que falta, no lo
podemos dar por hecho. No se puede hablar en nombre del pueblo.
Somos la combinatoria de distintas voces,
pasiones, palabras y, así y todo, no somos sólo lo que nos precedieron. Hay
algo en cada uno de nosotros que implica todas esas voces. Todo aquello que nos
trajo a la vida y al mundo.
Las experiencias que nos atravesaron.
Pero también hay algo en donde somos
absolutamente singulares, irrepetibles, diferentes.
Los representantes del pueblo sólo pueden
tener lugar si, en primer lugar, el pueblo se autoorganiza y encuentra el
discurso que lo vuelva a conectar, como un mundo común, operativo.
Agrego yo, una punta de esto es lo que se
vivió el reciente 6 de agosto contra la extranjerización del territorio.
Insistir en que el pueblo existe como si
estuviera siempre a la espera de una buena propuesta es tan sólo una parte muy
relativa en este asunto. Lo importante para el sujeto pueblo es constituir y
aferrarse a una causa contra lo que pretende hacerlo desaparecer para siempre.
Esta causa es, a mi entender, aferrarnos a
ser patria humana y solidaria.
De todo lo que escuché que has citado de Jorge
Alemán, a quien respetamos muchísimo en sus posiciones, me han quedado un par
de cosas dando vuelta.
Cuando habla sobre lo que se ha perdido de
la construcción colectiva, y este escrito que ha sido en pandemia, a pesar de
no haber resultado en lo que algunas y algunos suponíamos que saldríamos mucho
mejores después de aquel fatídico episodio histórico en la humanidad, hubo
pequeñas muestras de esa humanidad que tuvieron que ver con las urgencias y
necesidades a las que personas, poquitas por ahí, en números generales, y
algunas instituciones salieron a responder ante las necesidades de parte de la
población.
Tal es así que se organizaban para
llevarles comida, medicamentos, todo aquello que las familias que no podían
salir de sus domicilios necesitaban, y si no hubiese sido por esas
organizaciones y personas, los daños hubiesen sido mayúsculos.
Así que, tal vez, esa cosa de la acción
colectiva persistía, tal vez no totalmente como se hubiese esperado, pero
existía.
Y son esas pequeñas cosas que nos mueven a
seguir esperanzados en recuperar la conciencia de la construcción colectiva.
Y cuando refiero al capitalismo y sus
insistencias y perversidades, no dejo de recordar las palabras de Evo Morales
Aymá cuando decía que el capitalismo había surgido para solucionar los
problemas de la humanidad, y ahora ni siquiera el propio capitalismo puede
solucionar sus propios problemas.
Y yo creo que todo esto tiene que ver
también con aquello que hablábamos en el inicio del programa, de la ignorancia.
Tenemos que confrontar las ideas, tenemos
que confrontar las posiciones, tenemos que confrontar las lecturas que hacemos
cada uno y cada una, tanto de la historia como de la realidad y de lo que pueda
ser el futuro.
Y eso lo podemos lograr en base a la formación
intelectual, en base a la formación con todo lo que necesitamos para que cada
individuo, cada persona pueda manifestarse y no quedarse en el silencio, porque
también el silencio ha sido la muestra de la ignorancia y de aquel que decía,
Gabriela, el “no te metas”, que proliferaba en aquellos tiempos.
Tenemos que romper todo eso y construir una
sociedad consciente de sí misma y formada intelectualmente, romper con la
ignorancia y recuperar la capacidad de pensar para poder decidir y actuar en
consecuencia ante todas las situaciones que se nos presentan a diario.
Ojalá que podamos lograrlo más pronto que
tarde.
Que así sea.
¡¡¡Fuerte Abrazo Revolucionario, Hasta La
Victoria Siempre!!!
Esto fue El Club de la Pluma.
NORBERTO GANCI –Dirección/Producción/Conducción
Prof. GABRIELA FERNÁNDEZ –Asistencia Técnica/Coconducción
NUESTRA RADIO WEB
https://elclubdelapluma.esenvivo.com.ar/
https://elclubdelaplumaradio.blogspot.com/
(Transcrito por TurboScribe. Actualizar a Ilimitado para
eliminar este mensaje.)