APERTURA EDITORIAL
PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 18-10-2026
DIGNIDAD, EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
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¿Dónde está la dignidad? Me pregunto por
ese término, esa palabra que parece ser muy poco recordada, muy poco tenida en
cuenta.
Cuando hablamos de dignidad, hablamos de
cuestiones que tienen que ver con características de las personas, sus valores,
sus medidas para evaluar situaciones y sus acciones que están relacionadas con
hechos determinados. Me pregunto, ¿dónde queda, ¿dónde está? ¿si alguien
todavía tiene un resto de dignidad? Porque tal parece que eso está supeditado a
consignas que se publican en redes sociales, a quejas en esas mismas redes, a
placas, a memes o a manifestaciones muy pero muy esporádicas.
Tomemos por caso esta quinta marcha de
universitarios y universitarias para defender con toda razón la educación
pública universitaria.
A lo que yo agregaría o reclamaría, mejor
dicho, ¿por qué solamente se defiende la educación universitaria pública? ¿Por
qué no, en todo caso, toda la educación pública? Porque, por supuesto, el
financiamiento de las universidades viene haciendo agua, los docentes
universitarios cobran miserias, lo cual constituye una precarización horrorosa
de la labor docente, pero también, en el resto de los niveles educativos, no
solamente que hay, tal vez, desfasajes bastante importantes en las
remuneraciones de docentes, sino que, además, la educación pública en todos sus
niveles está desfinanciada.
Yo simplemente preguntaría a docentes
secundarios o de nivel primario los elementos para trabajar en el aula, ¿Se los
provee el Estado o los tienen que comprar pagando de su bolsillo? ¿O tienen que
recurrir a la cooperadora, que viene a ayudar para poder suplir las ausencias
del Estado? ¿De dónde saca ese dinero del aporte voluntario de familiares, de
alumnos y alumnas? Entonces, estamos hablando de una precarización laboral del
tejido educativo. No es solamente el universitario, es en todos los niveles.
Pero, bueno, tienen algún tipo de contención, tienen una regularidad y algunos
beneficios que por ahí suelen recibir docentes, con lo cual frenan un poco la
bronca.
Porque yo les preguntaría a docentes
secundarios y primarios si están conformes con lo que cobran, si realmente
representa el sustento de sus familias con un sueldo, o cuántas horas tienen
que trabajar para poder alcanzar un mínimo decoroso para poder sustentar las
necesidades de sus familias. Entonces, digo yo que la dignidad parece tener un
precio, un precio que parece muy barato, muy caro. Depende de dónde se lo mire,
¿no?
Se realizó una quinta marcha del sector
universitario, docentes y estudiantes, que coincidió con la manifestación que
se había convocado en el Congreso de la Nación para lograr que se derogase el
Decreto 70/23.
Un decreto que viene destruyendo
absolutamente todo en la patria, no solamente las cuestiones laborales,
absolutamente todo. Y, bueno, uno desea que bien han coincidido estas dos
consignas o convocatorias, pero ¿fue suficiente? Fíjense, esta fue la quinta
marcha del ámbito universitario, una quinta marcha. Llevamos tres años
prácticamente de este desgobierno miserable, genocida, sin payos, ven de
patria.
Cinco marchas, nada más. Por supuesto que
hicieron muchas más marchas que la CGT, eso no cabe ninguna duda, no cabe
ninguna duda. Pero ¿es suficiente? ¿Es suficiente todo eso? Yo creo que el tema
de la dignidad es algo que está en peligro de extinción en nuestra sociedad,
porque o les han comprado el silencio, la inacción, los han desmovilizado, los
han desalentado, los han despolitizado.
Entonces lo único que queda es, bueno,
veamos cómo hago para sobrevivir en el día a día, cómo hago para parar la olla
hoy, mañana, no sé, pasado, qué va a pasar. La realidad de la sociedad
argentina es lamentable, es dolorosa y hasta repudiable. Ya sé, no me tiren con
nada, simplemente estoy haciendo una lectura de lo que puedo ver, inclusive en
las calles, donde ya la gente ni se queja.
Y si se quejan, si tienen la posibilidad de
exhibir una queja, lo hacen con mucho cuidado, de no ofender a nadie, salvo a
los otros. Cuando dicen los otros, se refieren al peronismo, al kirchnerismo,
porque repiten, como loros descerebrados, que las chorras y los que estaban con
ellas se robaron todo. Y le han quitado la capacidad de pensar, y la sociedad
también se dejó quitar la capacidad de pensar, porque también eligió qué mirar,
qué escuchar, qué medios seguir, a quiénes confiarles la palabra y el discurso.
Entonces hay un combo muy problemático, muy
complejo, que tenemos que ver cómo hacemos para desarmar todo eso. Porque no se
trata solamente de lograr una chance en alguna elección de recuperar el control
de la patria, y de tomar medidas necesarias, urgentes, para poder revertir todo
este desastre que se viene provocando desde hace tres años, y más porque no
olvidemos que el mafia Macri comenzó con todo este desastre. Este otro, este
atorrante, engendro, miserable de Milei, también lo viene perfeccionando.
Pero la dignidad de la sociedad, ¿cómo
hacemos para recuperarla? ¿Cómo hacemos para instalarle a esa sociedad la
dignidad? ¿Por qué no te quedó? ¿Dónde está?
Fíjense, aquí en la provincia de Córdoba,
me tocó circular por una avenida muy conocida, y en el medio de esa avenida hay
como unos cordones anchos de material que le va creciendo algún pastito, alguna
vegetación en el medio. Y había cuadrillas sin ningún tipo de uniforme, sin
ninguna identificación, algunos con una pala, otros con una tijera, otros con
un cuchillo, sacando de las junturas de los materiales las vegetaciones que han
ido creciendo con toda esta humedad que venimos teniendo. Puntualmente también,
¿no? Pero era evidente que uno puede adivinar que a esta gente se le ha dado
esa tarea para parar la bronca.
Le han comprado la dignidad por ahí por
algunas monedas. Haceme este trabajo y te doy estos mangos, y con esto te
taparon la boca. Sucede con los más de 6 millones de planes sociales, donde la
gente no se queja.
O sea que perdamos esos mangos que me están
dando.
No hay dignidad que se esté demostrando en nuestra
sociedad argentina, y está pasando en otros rincones de nuestra Patria Grande,
¿no?
No es así como está ocurriendo en varios
países de Europa, donde fundamentalmente las mujeres, los jóvenes y las jóvenes
están saliendo a defender sus derechos. Lo están haciendo de manera muy fuerte,
muy fuerte.
Y algunos nos preguntamos qué pasa que
todavía no nos estamos contagiando de ese fervor, de esa fuerza para
contrarrestar todo lo que se está destruyendo aquí en la patria. Hay medios que
no reflejan lo que está ocurriendo en Europa. Por supuesto, si lo reflejarían,
tal vez le diesen la idea a algunos grupos de que podrían imitar esas acciones
y no sería saludable para el poder imperial.
Tiene mucho que ver esto con la dignidad.
Hay pueblos que la van perdiendo la dignidad entregándose sin luchar, sin
defender sus derechos, sin defender su libertad, su independencia. Entonces,
como decía recién, tenemos que ver, analizar, discutir cómo hacemos para
recuperar esa dignidad.
No lo va a hacer un solo dirigente o una
dirigenta con sus deseos y acciones. Hay que llevar adelante una tarea titánica
para concientizar a la sociedad que la pérdida de esa dignidad es la sentencia
de muerte para un pueblo. Entonces, habrá que insistir o empezar a exigir a
nuestras diligencias que se elaboren estrategias para recuperar la conciencia y
la dignidad.
Una dignidad que jamás deberíamos haber
perdido. Ojalá que lo hagamos pronto, porque no nos queda mucho tiempo para
terminar siendo una colonia del nazisionismo imperial.
Bienvenidas, bienvenidos, bienvenides a
otra emisión más de El Club de la Pluma por nuestra radio web y la red de
radios compañeras y amigas que retransmiten en directo en diferido a quienes
agradecemos a la distancia con un abrazo enorme la posibilidad de poner las
voces de La Patria Grande y fuera de ella en otras regiones.
Le damos una forma de decir los muy buenos
días a la profesora Gabriela Fernández. Yo creo que la próxima vez tampoco le
voy a decir muy buenos días.
Así como no le digo cómo le va, tampoco le
voy a decir muy buenos días porque, bueno, qué sé yo, qué desastre que está
ocurriendo. Siempre puede ser una expresión de deseo, ¿no? Claro.
Buenos días Norberto, buenos días a toda la
audiencia de El Club de la Pluma.
Y, bueno, me quedaba acá con algunas de las
palabras que usted eligió para comenzar este programa. La palabra dignidad,
decoro, conciencia. Todas palabras que tienen un grado importante de
abstracción, ¿no? El tema es, ¿qué pierde uno cuando pierde la dignidad? Yo
siento que lo he perdido todo.
Básicamente porque no siento que haya
dignidad posible ni decoro posible, aunque sí todavía conciencia, al no
sentirme representada por nadie en este país, en el cual se pierden
cotidianamente derechos adquiridos y se pierde conciencia de esos derechos
adquiridos y no se tienen cuenta que vamos a tener que luchar de nuevo por
recuperar derechos que ya teníamos, ¿no? Y digo, ¿a uno qué pierde cuando
pierde la dignidad y el decoro?
Una de las cosas que se perdieron esta
semana en la Argentina fue el Plan Remediar. El Plan Remediar hacía entrega de
medicamentos gratuitos a través de los hospitales, fundamentalmente a los
jubilados, pero en general también se distribuían a través de los dispensarios
cuando la gente va a hacerse atender en estados terminales de salud pública y
te indican un medicamento que ellos tienen en existencia, se lo entregaban de
manera gratuita. Tenía un vademécum, un listado de 128 medicamentos, entre los
cuales ocupaban un lugar importante los vinculados con las patologías
cardíacas, ¿no? De gran importancia.
Bueno, así de un día para el otro
amanecimos sin Plan Remediar. Es decir, el plan existe, pero de 128
medicamentos que cubría, cubre 6 ahora. Entre las cuales, no se ría usted, pero
está la aspirina.
Entonces, digo esto, ¿no? La dignidad es
una cosa algo abstracta, pero en concreto perdimos los medicamentos. Y así como
los medicamentos, perdimos también el tema del derecho a la alimentación
cotidiana, y así vamos perdiendo cosas bastante más concretas que hacen a la
dignidad y al decoro. Y también perdemos esta posibilidad de participar en
política mediante nuestros representantes, porque nuestros representantes ni
siquiera dieron quórum para evitar que siga en vigencia ese decreto que nos está
destruyendo, entregando a la patria.
Así que me parece que hace falta recuperar
la conciencia y avanzar hacia alguna forma de organización que nos permita ser
de nuevo ciudadanos, ser de nuevo portadores de derechos, ser de nuevo
protagonistas de las luchas por esos derechos y tener de alguna manera una
responsabilidad social entre nosotros y con nuestra posteridad.
Porque como estamos y nos hemos preguntado
en algún momento qué hijos le estamos dejando a nuestro país cuando ya no le
estamos dejando ni país. Así que me parece que hay que hacerse cargo y
encontrarse en la calle con mucha más frecuencia, con mucha más fuerza y con un
objetivo más concreto que la simple visibilización del conflicto.
Que así sea.
Bienvenidas, bienvenidos a El Club de la Pluma.
NORBERTO GANCI –Dirección/Producción/Conducción
Prof. GABRIELA FERNÁNDEZ –Asistencia Técnica/Coconducción
NUESTRA RADIO WEB
https://elclubdelapluma.esenvivo.com.ar/
https://elclubdelaplumaradio.blogspot.com/
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