RADIO EL CLUB DE LA PLUMA

domingo, 27 de septiembre de 2026

FRAUDE EN COLOMBIA Y ALERTA GLOBAL - MAURICIO IBÁÑEZ – Desde Colombia -Biólogo

 

FRAUDE EN COLOMBIA Y ALERTA GLOBAL

 


 

Queridos compañeros y amigos de El Club de la Pluma, desde Colombia los saluda Mauricio Ibáñez, con nuestro acostumbrado abrazo por la hermandad de las naciones de la patria grande.  

 

En nuestra columna de la semana pasada revisamos el origen, perfil y experiencia política del nuevo presidente de la República de Colombia, el abogado Abelardo De la Espriella, y nos encontramos con un fenómeno electoral carente de toda lógica política, contrario al sentido común y muy separado de la tradición democrática colombiana. Un individuo que, hasta que se inició la campaña, era motivo de burla en los clubes de la alta sociedad colombiana por su estilo estrafalario, sus escándalos mediáticos, su arrogancia arribista y su mal gusto.

 

Con apenas mes y medio de esta caricatura triste de gobierno, el cual no resiste un balance serio, cada vez hay más personas que no salen de la sorpresa al entender a qué clase de personaje le entregaron su voto. En nuestra columna de hoy haremos un breve análisis de lo sucedido, porque sospecho que el problema no se restringe a nuestro territorio: es un asunto global.

 

El mito de la derecha vs la izquierda y una campaña basada en el odio:

 

El libreto se ha venido repitiendo en todos los países del mundo. Alguien programó una meticulosa dialéctica Hegeliana al inventarse un problema para luego ofrecer una solución. Primero, los grandes capitales se apoderaron de todos los medios de comunicación, no porque fueran rentables, que igual lo son, sino porque su propiedad sobre los medios más hegemónicos e influyentes les permitió tomar el timón del pensamiento humano, y ahora podían dirigirlo hacia donde quisieran. Y la dirección que tomara la opinión pública tenía por objeto aumentar y concentrar esos capitales, sin importar el costo en desigualdad social o la pérdida de vidas humanas.

 

Sus algoritmos encontraron las vulnerabilidades perfectas: el miedo a la muerte, la sensación permanente de culpa programada desde la religión, y la incapacidad del individuo de moverse fuera de su zona de confort. Entonces los dueños de los grandes capitales empezaron a financiar un despertar religioso masivo como método para radicalizar a las personas para que aprendieran a construir murallas culturales desde las cuales tomar posiciones inamovibles y de esa manera despojar a la humanidad de la capacidad de construir procesos conjuntos mediante el diálogo constructivo.

 

Apenas estábamos saliendo de la guerra fría y estábamos encontrando el valor de los encuentros ideológicos, cuando de pronto, y paralelamente al despertar religioso de cristianos y musulmanes, se inició nuevamente la discusión postiza y ridícula de la “derecha contra la izquierda”, donde la derecha se apoyaba en discursos conservadores que ni ella misma cree ni aplica, y todo lo que oliera a progresismo o a liberalismo era atacado y fusionado en la misma sopa del “comunismo”, “socialismo” y otras palabras que muchas personas volvieron vergonzantes sin conocer – y mucho menos investigar – su significado o su importancia. De un momento a otro, un mundo que parecía ir encaminado hacia su versión más civilizada, se encontró en pleno cambio de siglo con un monumental atentado terrorista que puso a la humanidad en modo reversa, y nos entregó de brazos abiertos a la propaganda manipuladora de los medios de comunicación. Esta es la hora en que no tenemos la más remota idea de quien ideó, acordó y planificó los atentados terroristas de 2001 y los que siguieron. Nos quedamos en los ejecutores y dejamos de buscar. Casi todo el occidente cree que los musulmanes son bárbaros violentos y desalmados, y casi todo oriente cree que el infierno está localizado en Estados Unidos.

 

Sin explicación alguna más allá de la fuerte influencia de las iglesias y lo que ellas llaman el “avivamiento espiritual”, esa confrontación étnico-religiosa se convirtió, como por arte de “magia” (léase prensa, redes sociales y algoritmos), en una confrontación política con disfraces de “izquierda” y “derecha” y narrativas sacadas del baúl de los recuerdos. Y esta confusión semántica nos provocaría carcajadas, si no fuera porque se está escalando hacia lo trágico.

 

Pues bien, ahí está la primera clave de lo que pasó en las elecciones en Colombia, y que es una señal de lo que está pasando en el mundo. Como Julián Assange ha dicho varias veces, las diferencias religiosas y políticas, así como las guerras, son producidas por los medios a voluntad de sus dueños.

 

En Colombia, la fórmula fue relativamente simple (pero si vamos a mirar, es la misma fórmula que se ha replicado desde Estados Unidos por toda América hasta Chile): unas grandes economías que funcionan por igual en el mundo de los negocios legales e ilegales, donde los primeros lavan las ganancias de los segundos, y que llamaremos, en virtud del ejercicio, el Crimen Organizado, busca acabar con los estados y su ordenamiento jurídico, utilizando gobiernos títere que desmonten el control estatal y aseguren lo que ellos llaman “la libertad”, que no es otra cosa que la eliminación de todas las leyes, normas, decretos o reglamentos que pongan límites ni restricciones a las operaciones de corporaciones y grupos criminales en todos los territorios, extrayendo recursos sin ningún control ni cuidado, y sin importar cuanto daño hagan al medio ambiente y a la capacidad de resiliencia socio-económica de sus pobladores.

 

En Colombia, había dos representantes políticos de esa ideología de la cesión de la autoridad a los capitales privados: una moderada, representada por la senadora Paloma Valencia y una radical, representada por el inexperto Abelardo De la Espriella.

 

La estrategia de la Senadora Valencia consistió en acercarse a los empresarios, con la idea de que estos serían capaces de convencer a sus trabajadores mediante estrategias de comunicación interna o, al menos, presionándolos para que votaran por ella y, de paso, reelegir a su jefe político Álvaro Uribe como su “guía espiritual” o presidente de facto. Para ello, se inventaron un programa llamado “El Proyecto Júpiter”, que consistió en ofrecer en las empresas unos cursos de “democracia” donde combinaban mensajes de odio y rechazo contra el gobierno del presidente Gustavo Petro, con las alternativas y el discurso conservador de la senadora Paloma, identificado con el miedo al cambio de los trabajadores.   

 

Sin embargo, la candidata cometió varios errores que le costaron su elección: el primer error fue moderar aún más su discurso y meterse como noveno participante en la campaña de 8 aspirantes que se presentaban como “de centro”, con el fin de apoderarse del voto de centro derecha y el de los indecisos. Al ganar esta elección y quedar como única candidata de la centro-derecha, y buscando quedarse con los votos del precandidato que quedó segundo en esta contienda, lo invitó a ser su fórmula vicepresidencial. En ese momento perdió todo el electorado ultra conservador del centro democrático y otros partidos de derecha radical que la apoyaban.

 

Abelardo, quien no había sido admitido como precandidato por el Centro Democrático, aprovechó esas dos oportunidades para su campaña de marketing político: el odio fabricado por empresarios y medios en contra del Presidente Petro, y la gran decepción de los ultraconservadores con la senadora Paloma Valencia.

 

Las instrucciones del crimen organizado (el mismo que puso a Trump en el gobierno de Estados Unidos y a otros payasos impresentables por toda América Latina) cambiaron: ya no apoyarían a Paloma Valencia, pues De la Espriella, con su discurso radical, acomodado al modelo Milei, Bukele y Bolsonaro, con sus poses estrafalarias y su aparente “despertar espiritual” era mucho más manejable y permitía llegar mucho más rápido al cumplimiento de sus objetivos en un mundo donde los recursos de oriente medio se estaban volviendo casi imposibles de arrebatar.

 

América no era atractiva para el tecno-fascismo sionista, pero las cosas en oriente medio se complicaron tanto que no tuvo más remedio que activar a su sicario de cabecera, Donald Trump, para que emplazara fuerzas navales en nuestras costas y activara todos los protocolos informáticos de fraude electoral y marketing político para posicionar a aquellos que sus jefes consideraran más calificados para hacer volar por los aires los estados desde adentro, sin mayor esfuerza militar y en nombre de dios y su discurso conservador atrapa-bobos. Recordemos esto: Trump no es la cabeza de esta serpiente, es sólo otro más de sus sirvientes.            

 

… y fue así como a Colombia le fue impuesto un presidente: unas iglesias que manipularon a sus feligreses con financiación de las mega iglesias de los Estados Unidos, una estrategia de marketing político que hizo que la gente odiara tanto a Petro y a Cepeda, que estuviera dispuesta a votar por “cualquiera menos ellos”, y un elaborado fraude electoral, muy difícil de rastrear o probar con toda certeza, acompañado de la complicidad de las entidades que podrían abrir una investigación de fondo, pero que no lo harán.

 

Abelardo De la Espriella no tomó posesión de su cargo en la plaza pública. El sabe que es un simple producto de mercado y que la gente en realidad no lo quiere. El continúa en campaña, y va a las zonas afectadas por el reciente terremoto a repartir balones, besos y discursos de reina de belleza. En mes y medio ha ignorado la existencia de la Constitución, el congreso, los controles y sus promesas, y se ha dedicado a desmontar lo poco que el progresismo había logrado en materia de beneficios para los trabajadores.    

 

La próxima semana haremos un corto balance de este mes y medio de desastre, compañeros. Un fuerte abrazo.

 

 

MAURICIO IBÁÑEZ – Desde Colombia -Biólogo

Especialista En Estudios Socio-Ambientales

 


PARA SABER MÁS   

·         Fraude en las elecciones presidenciales: Enlace

https://efe.com/mundo/2026-06-02/petro-insiste-posible-fraude-elecciones-presidenciales/?utm_source=chatgpt.com

 

·         Fraude en elecciones en Colombia: Enlace

https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-06-02/petro-insiste-en-cuestionar-las-elecciones-presento-las-bases-comprobadas-del-posible-fraude.html?utm_source=chatgpt.com  

 

·         Estratega de De la Espriella explica su victoria: Enlace

https://www.youtube.com/watch?v=3aUTeu8ggbo&feature=youtu.be

 

TEMA MUSICAL DE LA SEMANA

Si Buscabas - Guardabarranco - Enlace

https://www.youtube.com/watch?v=Qrg-UJ4sF6A&feature=youtu.be

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