RADIO EL CLUB DE LA PLUMA

domingo, 1 de septiembre de 2024

EL PODER JUDICIAL: UN PROBLEMA DE AYER Y SIEMPRE - PROF. LIDIA INÉS RODRIGUEZ OLIVES

 

EL PODER JUDICIAL:

UN PROBLEMA DE AYER Y SIEMPRE

 

 

 Desde Buenos Aires, saludo a los oyentes de El Club de la Pluma. Soy Lidia Rodríguez Olives

 

 Recordábamos en la última columna que en las atrocidades que se cometieron durante el Proceso de 1976, los militares no estuvieron solos. Tenemos pendiente juzgar a empresas y empresarios. Porque cuando el Terrorismo de Estado se entroniza ejerciendo indiscriminadamente violencia contra la sociedad, son varios los responsables.

 

 La Dictadura de 1976 también fue apoyada por jueces, abogados y fiscales que contribuyeron a consolidar un sistema de torturas, desapariciones, asesinatos y depredación. Uno puede tomar el Golpe de 1976 como un hecho aislado y atípico; o bien, puede ponerlo en perspectiva histórica. Desde esta mirada veremos que la tan mentada independencia del Poder Judicial siempre ha sido y sigue siendo una ficción; una bandera que encubre un ideario conservador y elitista, siempre dispuesto a interpretar el Derecho en función de intereses minoritarios y del control social.

 

 La Justicia argentina tuvo un papel relevante durante la Dictadura y, dentro de su estructura, el Fuero Federal fue el más activo. Denegó Hábeas Corpus; confirmó la validez de normas represivas; se negó a investigar las denuncias que llegaban a sus juzgados; instruyó causas fraudulentas para extorsionar empresarios; persiguió a jueces de instancias inferiores que realizaban instrucciones penales; participó en maniobras de ocultamiento de cadáveres y se negó a investigar las causas de esas muertes; fue cómplice de la apropiación ilegal de menores; prestó ayuda para interrogar y torturar detenidos y delató a abogados comprometidos con causas de Derechos Humanos. A pesar de este frondoso prontuario, hasta 2015, sólo 129 funcionarios judiciales fueron vinculados a alguna práctica terrorista. 99 de ellos fueron denunciados penalmente, 53 formalmente imputados, pero sólo 1 condenado. El resto continuó en funciones. Porque la “familia judicial” se protege y ningún poder se controla a sí mismo.

 

 La Dictadura conjugó una coalición de sectores conservadores y liberales que se proponían refundar la Argentina sobre las bases del orden y el control social. Se trataba de disciplinar a la clase trabajadora y a sus organizaciones y restaurar las jerarquías y valores tradicionales, tanto en lo público como en lo privado. Como en otras dictaduras, los liberales conducirán la economía, mientras los conservadores lo harán con la justicia y la educación. Por eso, no es asombroso que la nueva Corte Suprema haya jurado por los Objetivos Básicos y el Estatuto del Proceso de Reorganización Nacional. Tampoco, que haya quedado conformada por jueces promovidos o designados por otras dictaduras y jubilados por el gobierno peronista en 1973. Y menos asombroso resulta su vinculación con el catolicismo más rancio, como es el caso de Alejandro Caride, miembro del Opus Dei; o de Federico Videla Escalada, socio de la Corporación de abogados católicos; y también de Pedro Frías, representante ante el Vaticano del gobierno de Onganía.

 

 No fue la casualidad sino su “complicidad militante” la que llevó a esta Corte a establecer que las Actas Institucionales y el Estatuto para el Proceso de Reorganización Nacional eran normas que se integraban a la Constitución en la medida en que subsistieran las causas que habían dado legitimidad a esas normas de facto. También por “complicidad militante” se extendió el estado de sitio y se eliminó el derecho de opción a salir del país durante su vigencia, se convalidó la justicia militar para juzgar civiles, aduciendo que (y cito) “los civiles juzgados no demostraron los errores en que los jueces militares podían haber incurrido ni que el fallo hubiese sido diferente si se tratara de un tribunal civil”. La “justicia militante” rechazó 5487 pedidos de Habeas Corpus.

 

 Estos “Apóstoles de la Dictadura”, comprometidos en difundir su evangelio, también colaboraron para hacer posible el plan económico de Martínez de Hoz. Dotando al gobierno de la mayor discrecionalidad posible, dedicaron su energía a restaurar el orden, las jerarquías y la disciplina laboral, aunque esto significara el cercenamiento de derechos adquiridos. Ocurrió con la sanción de la “Ley de Prescindibilidad” 21274, que permitió despedir sin fundamento a 200 mil agentes del Estado, en abierta violación del artículo 14 bis de la Constitución que establece la estabilidad del empleado público.

 

 La Corte confirmó esas bajas, argumentando que las atribuciones gubernamentales “deben reconocerse con amplitud”, a fin de permitir la “depuración” y la “reducción” de la planta, sin que esto pueda revisarse en la justicia.  Una gran cantidad de fallos están dirigidos a garantizar el poder disciplinario de los empleadores. Mientras rechazaba pedidos de licencia de delegados gremiales, reconocía al empresario el derecho a modificar unilateralmente las condiciones del contrato de trabajo. Los benefició avalando la suspensión del derecho de huelga, los despidos de gente privada ilegalmente de su libertad y la reducción de las indemnizaciones.

 

 Una desearía poder decir que este comportamiento vergonzante fue una excepción, un paréntesis en su recorrido histórico. Pero no es así. Una mirada retrospectiva nos muestra que el Poder Judicial siempre fue favorable a reconocer la fuerza jurídica de los actos normativos de los gobiernos de facto. También, que no sólo nunca confrontó con los poderes oligárquicos, sino que estuvo a su entero servicio.

 

 Podemos remontarnos a 1861, cuando el gobernador de Buenos Aires, Bartolomé Mitre, derrocó al gobierno constitucional y de Santiago Derqui en la Batalla de Pavón. Mitre asumió, de hecho, la conducción nacional antes de ser electo presidente, y todos sus actos, avalados por la Corte. No tuvieron la misma suerte los revolucionarios Radicales de 1893 que, habiendo triunfado en Santa Fe y San Luis, reclamaron su formal reconocimiento. Pero la Corte respaldó la intervención federal a esas provincias argumentando que “la fuerza no constituye derecho”. Sin embargo, este antecedente fijado por su propia doctrina no les impidió en 1930 avalar con una Acordada y sin que nadie se los pidiera, el Golpe de Estado contra Yrigoyen. Queda claro que, más allá de su cacareada independencia, tanto la Corte como la justicia argentina conforman una corporación política en defensa de determinados intereses. Y esto no es una excepción: es la regla. Lo volverán a hacer en 1943, en 1955, en 1966 y en 1976. No sólo dotarán de legitimidad a gobiernos de facto, sino que asegurarán la permanencia de las normas por ellos sancionadas. En 1990 y bajo un gobierno supuestamente democrático, el fallo 209:274 estableció por unanimidad que, “Ante decisiones más o menos recurrentes que se apoyan en el principio de ilegitimidad de los actos de los gobernantes de facto y cuestionan o niegan que ellos puedan generar derechos subjetivos, debe optarse por la seguridad jurídica aceptando su validez, aún en contra de nuestras valoraciones, afectivas o ideológicas, en favor de la democracia”.

 

 La Justicia no es un elemento más de la democracia: es su pilar fundante. Por ello resulta imperativo abrir el debate sobre la necesidad de reformarla. Debemos comprender que las estructuras y redes de un Poder Judicial ideológicamente conservador y cómplice en la práctica de gobiernos autoritarios y del capital concentrado, siguen vigentes. Lo vemos en los procesos que “duermen” o se “aceleran” según quién sea el demandante o el demandado, beneficiando, por ejemplo, a Macri, cuya deuda con el Estado lleva más de 20 años esperando una resolución. Lo vemos en la utilización permanente de la doctrina de “arbitrariedad de la sentencia” que, aplicada desde principios del SXX, permite a la Corte analizar y fallar en casos que no son constitucionalmente de su competencia, erigiéndola en árbitro supremo de cualquier conflicto y afectando decisiones de gobiernos soberanos. Así, en 2018, la prepaga OSDE pudo evitar el pago de los costos que implicaban el tratamiento de un paciente con Trastorno Generalizado del Desarrollo, pagos a los que estaba obligada por un fallo en Primera Instancia confirmado por la Cámara de Apelación. También lo vemos hoy en los fallos que subordinan los derechos sociales a la emergencia económica o al derecho de propiedad, haciéndolos ver como un privilegio. En marzo de 2024, la Corte Suprema, respaldada por todo el arco empresario, sepultó el interés compuesto para el cálculo de indemnizaciones, disminuyendo considerablemente el monto de las mismas.

 

 Es que mientras no reformemos este Poder Judicial corrompido desde sus bases y su historia, fiscales como Carlos Stornelli, yerno en primera instancia del represor Llamil Reston y prófugo de la justicia, seguirán en sus puestos sirviendo al poder real, como hizo el 12 de junio de 2024 con los detenidos en la manifestación contra la Ley de Bases, a los que privó de su libertad acusándolos de incitación a la violencia, delitos contra los poderes públicos y el orden constitucional, intimidación pública e intento de Golpe de Estado. Todo esto fundamentado en notas aparecidas en Clarín, La Nación y en un twit oficial. También será posible que jueces como Ariel Lijo, que ostenta como antecedente ser el magistrado más denunciado en la justicia y el que menos causas elevó a juicio (entre ellas la del Correo Argentino), sean premiados con su postulación para la Corte suprema.

 

 El odio es enemigo de la razón y, alimentado por las pasiones más bajas, hizo posible que estemos donde estamos. Su fuerza destructiva nos ha llevado a lugares antes impensados, donde recuperar la razón no sólo es una cuestión ética, sino que resulta imprescindible para la supervivencia misma del cuerpo social.

 

 Desde Buenos Aires, les mando un gran abrazo a todos los oyentes de El Club de la Pluma

 

PROF. LIDIA INÉS RODRIGUEZ OLIVES

Profesora de Historia

Posgrado en Ciencias sociales por FLACSO

 

 

 

 

 

PÁNICO Y DESESPERACIÓN DE OCCIDENTE - PROF. VIVIANA ONOFRI

 

PÁNICO Y DESESPERACIÓN DE OCCIDENTE

ESPAÑA Y SUS FANTASMADAS EN EL ESTRECHO DE GIBRALTAR

“LA ERA DEL INDIVIDUO TIRANO”

 

 

 

 Un cálido abrazo a toda la querida audiencia de EL CLUB DE LA PLUMA. Otro domingo más, nos encontramos en este espacio de reflexión compartida en el que, generalmente, presentamos múltiples temáticas que, la mayoría de las veces, involucran al planeta en su totalidad.

 

 Nuestra columna de hoy abarcará tres cuestiones que podrían, aparentemente, ser disímiles, pero quizás no lo son tanto.

 

 Los últimos hechos tanto en el frente ucraniano-ruso, como en el de Medio Oriente tienen parecidos asombrosos: en ambos escenarios de parte de la OTAN o del poder corporativo occidental, se busca el enfrentamiento total. Lo de Kurst por parte de Ucrania como operación estratégica se realizó esperando una sobrerreacción de Rusia para facilitar la escalada del conflicto.

 

 Ucrania ya no tiene material militar ni propio ni de la OTAN. Esa operación en Kurst también buscaba generar pánico en la Federación Rusa, distraer a los rusos del frente oriental y bombardear la central nuclear de Kurst para generar un desastre nuclear, culpar a los rusos y justificar una intervención militar posterior de Occidente. Pero, ¿es tan tonta la OTAN como parece? Pues no, porque, aunque lo de Kurst sea un desastre militar, sin embargo, es un paso más en la escalada.

 

 Bombardear territorio ruso, matar civiles, ya de parte de la misma OTAN en una situación de pánico y desesperación, pero no es solamente pánico y desesperación de la OTAN, sino del gobierno de Ucrania, del gobierno de Israel, del gobierno de Estados Unidos, de la Unión Europea y, sobre todo, del poder corporativo, de Wall Street. Es que la idea de que Rusia gane en Ucrania es una hipótesis inaceptable.

 ¡Ojo si gana Donald Trump, aunque todavía él sigue siendo un misterio! Y Kamala Harris es la candidata de Wall Street, de la élite oligárquica que domina el mundo, no lo olvidemos, de ahí la demonización de Trump.

 

 La victoria rusa en Ucrania sería el final del control de Occidente, salvo que lleguemos a la guerra nuclear. Y además saben que no pueden enfrentarse a Rusia y China, simultáneamente, porque obviamente China no la dejará sola a Rusia. En Medio Oriente, con el desafío de Israel a Irán, provocando directamente a la República Islámica de Irán para que reaccione, ocurre algo similar. Israel está en pánico histórico.

 Se apuesta a una sobrerreacción de Irán y ahí tendrían el pretexto mediático para arrastrar a los Estados Unidos.

 

 Israel sería destruida fácilmente si no consigue arrastrar a Estados Unidos. Pero detrás de Irán están China y Rusia porque no dejarán sola a la República Islámica de Irán. Ahora bien, la estrategia es generar una escala regional o mundial. Si las provocaciones no funcionan, ¿habrá una reacción directa de la OTAN? El objetivo es aumentar la escalada en Oriente Medio que los salve de ese futuro que están viendo: es el pánico del poder corporativo occidental y tanto en Ucrania como en Israel les está yendo muy mal. La guerra en Ucrania también necesita de la acción directa de Estados Unidos. Mucha atención a las próximas semanas de máximo riesgo de estallido en Ucrania o en Oriente Medio. Puede ocurrir cualquier cosa.

 Estamos viviendo un momento histórico altamente crítico.

 

 Y pasamos ahora a cuestiones domésticas, es decir, de España. El 22 de agosto, el gobierno español confirmó la presencia de la ministra de Defensa, en tres de la islas y peñascos que reclama Marruecos en el Estrecho de Gibraltar.

 El pretexto oficial era absolutamente irrelevante para llevar a la ministra hasta allí: una patrullera amarrada en el puerto de Melilla, quedaba al mando del teniente de navío Manuel Ángel López, pero al tomar posesión del cargo, el comandante López resultó enfático y reiterativo: España le recuerda a Marruecos que ostenta la soberanía de las ciudades de Ceuta y Melilla, además de las islas y peñascos que reivindica la corona marroquí.

 

 Los territorios que España aún mantiene en África están rodeados de aguas jurisdiccionales, que también son españolas. Por lo tanto, la Marina sigue dispuesta a ahuyentar a los pesqueros marroquíes que incursionan en aguas jurisdiccionales. Pero más allá de esos dichos, no está demás recordar que la OTAN no reconoce la titularidad española de Ceuta, Melilla y demás posesiones africanas, porque así lo firmó el gobierno de Madrid cuando se incorporó a la Alianza. Parece que se les olvidó a nuestros gobernantes. ¡Qué fuerte!

 

 Las repetidas peticiones formales para que Ceuta y Melilla se incorporen a la OTAN no han prosperado nunca, porque así lo decidieron Estados Unidos y el Reino Unido. Para la OTAN, un ataque a nuestros enclaves en África no es un ataque a España.

 Mucho hablar de soberanía, pero es papel mojado. Las ostentosas declaraciones oficiales acerca de Ceuta y Melilla de parte de nuestros gobernantes se quedan en declaraciones. Lo mismo ocurrió en 1975, cuando el Sáhara era español.

 

 En Rabat, saben que, si entonces los españoles cedieron, también acabarán cediendo en los enclaves africanos bajo soberanía española. La monarquía marroquí siempre ha considerado a Ceuta y Melilla como “territorios ocupados” y parte de lo que la doctrina oficial llama “el Gran Marruecos”, un proyecto expansionista para consumo interno, pero que es la trama ideológica que justifica el papel de este país como gendarme de los Estados Unidos en el norte de África.

 

 En la entrada al Mar Mediterráneo, tenemos a los dos perros rabiosos: en el peñón de Gibraltar, a los británicos y, enfrente, a Estados Unidos. ¿Qué puede salir mal?

 

 Y ahora pasamos al momento filosófico con el libro “La era del individuo tirano” del filósofo francés Eric Sadin que plantea el surgimiento de una condición inédita en el siglo XXI, caracterizada por la eliminación progresiva de todo cimiento común entre las personas, dejando en su lugar una constelación de seres individuales descreídos de la política y movilizados por la ira y el resentimiento.

 

 La década del 2010 produjo un cambio que no se evidencia tanto en las estructuras de la sociedad como en los cuerpos, las posturas, las miradas, tensiones, gestos, violencia verbal, sensación de malestar. Se expresa en la desconfianza hacia las instancias del poder de todo tipo, acompañado con un rechazo hacia la democracia participativa y un súbito apasionamiento hacia figuras que se valen de la agresión.

 ¿Pensamos en Milei, en Argentina?

 

 Hay un discurso que no condice con la realidad del neoliberalismo, porque es evidente la creciente desigualdad, la precariedad, el retroceso del Estado de bienestar y del principio de solidaridad.

 

 El neoliberalismo ya es un sistema agotado. Existe un nuevo resentimiento como un aire de época difuso y, a la vez, como una insatisfacción individual, íntima y solitaria que hace que los individuos no crean en los proyectos políticos colectivos. Esto deriva en una insatisfacción permanente y los insatisfechos no quieren “que nadie hable en nombre de ellos”, porque cada uno quiere erigirse en banquero de su propia cólera.

 

 Estamos ante la era del individuo tirano, una condición que muestra la abolición progresiva de todo sentimiento común. Hay una absoluta atomización de los sujetos, incapaces de construir lazos constructivos y duraderos y emerge una nueva categoría que es la apolítica.

 El filósofo francés da muestras de una capacidad reflexiva fascinante, pero nos detenemos aquí.

 

 Me despido de nuestra querida audiencia, agradeciendo su amable atención, e invitándola a otra emisión de EL CLUB DE LA PLUMA, el próximo domingo. ¡Hasta la victoria, siempre, compañeros!

PROF. VIVIANA ONOFRI

Profesora en Letras

ex catedrática de la Universidad Nacional de Mar del Plata

 

lunes, 26 de agosto de 2024

INDIGENCIA EN LA POBLACIÓN Y EN LAS IDEAS - PEDRO RODRIGUEZ

 

INDIGENCIA EN LA POBLACIÓN Y EN LAS IDEAS

 

 

 Hemos recibido  críticas en relación a nuestra columna anterior, donde repetíamos algunas ideas que circulan acerca de lo que un economista griego llamó "Tecno feudalismo". Aclaramos entonces que no defendemos semejante impostura, no hay feudalismo alguno en el horizonte, y no creemos que haya algún afuera del capitalismo hoy en el planeta:  (lo dijimos también: ni siquiera Varoufakis cree que ese tecnofeudalismo sea posible sin el capital clásico, sin el capitalismo tal como lo padecemos, sólo introduce algunos términos como "capital-nube", que merece una revisión seria y que no es nuestra preocupación actual).

 

 A propósito de esta cuestión, vamos a repetir unas palabras de Alejandro Horowicz:

"La idea del capitalismo bueno contra un capitalismo malo... ¿de dónde sale esa idea? Estamos viendo que la derecha más arcaica no gobierna en dos lugares, gobierna en muchos países hoy, ¿y por qué creen ustedes que sucede semejante cosa? ¿Todos se volvieron idiotas de repente, qué pasó? ¿Les hicieron una lobotomía uno por uno? No: Pasó el capitalismo. Eso pasó. Pasó (y pasa)  el vaciamiento del discurso político, pasó que las maravillas a las que íbamos a ir según  las promesas incumplidas de la democracia, nos han llevado a esto y esto es lo que esto es.

 Por tanto, la pregunta de si hay otro camino que no sea éste, es la pregunta relevante que esto exige. Y la respuesta es sí, es posible otro camino, pero para eso hay que dejar de blablear y dejar de buscar el "capitalismo bueno" que no existe porque cuando miramos los Estados Unidos descubrimos a Trump y cuando miramos a Biden descubrimos a Trump. Qué quiero decir con esto? Estoy sosteniendo simple y sencillamente que si esto continúa por esta ruta  vamos al desastre, Es una obviedad estadística. El modo en que este planeta está organizado, en que la bancocracia globalizada funciona, en que tienen el mismo programa para Taiwán, Londres, París y Neuquén.

 Cuando el efecto NO es igual, y cuando te toca un idiota que cree que puede hacer cualquier cosa mientras aplauden el incendio... es terrible. Éste es el debate ocluido. Este es el debate que no aparece en La Nación+ ni en ningún otro medio masivo, porque en lugar de hablar en serio hablan en serie y entonces están los problemas: ¿de que se discute cuando se discuten políticas? De cargos. Nos hablan de la Alianza del PRO con el gobierno y en qué consistiría la Alianza? En el reparto de ministerios. Nos hablan de la posibilidad de un acuerdo político ¿y en qué consistiría el acuerdo político? En unos pesos. Ah te acordás en la época que nos explicaban que los negros votaban como votaban porque les tiraban unos mangos? Ahora votan así los gobernadores. ¿Esto no nos impresiona? ¿No nos quiere decir nada? ¿Nada nos revuelve las tripas y nos saca a la calle?  Esta es la calidad institucional de la sociedad argentina. Una catástrofe no es que milei viene porque él impone la catástrofe. Él es el nombre de una catástrofe en curso."

 

 Indudablemente esto abre preguntas necesarísimas: ¿hay "alguien" que pueda transformar esta catástrofe? ¿Podemos a esta altura pensar que deberíamos proponer un candidato, o hablar de elecciones (como hacen caraduras de todo pelaje), cuando no se sale del ilusorio "capitalismo bueno versus capitalismo malo"? Cualquiera puede advertirlo en nuestro país: hace décadas que continúa concentrándose el capital, concentrándose en cada vez menos manos la riqueza, y expandiéndose la pobreza, creciendo la proletarización de millones de personas. El propio Horowicz lo ha señalado: desde el genocidio se ha reducido a un 23 % la distribución de la renta nacional para quienes trabajan. Esto es 23 % para el pueblo trabajador y un 77 % para los monopolios, para la oligarquía financiera, para un puñado de corporaciones, ES DECIR, para ese 1 % de la población que no cesa de acumular. Ni siquiera se modificó ese 23 % en la "década ganada": sólo se agrandó la torta -los famosos "comodities"- y por ello "aumentó" el 23 % de esa torta). Y no es necesario a esta altura, cuando en todos los medios se señala la caída de la producción industrial, el aumento del desempleo, la caída del salario, que demos cifras, sólo repetiremos una vez más -porque, andá a saber, tal vez alguien no se enteró- el informe de Unicef: La octava encuesta a hogares con niñas, niños y adolescentes, publicada por UNICEF Argentina este año, revela que un millón de chicas y chicos se van a la cama sin cenar, cifra que se eleva a un millón y medio si se incluyen aquellos que se saltean alguna comida durante el día. En el caso de las personas adultas que viven en esos hogares y que se saltean alguna comida, el número se eleva a 4.5 millones, en muchos casos porque priorizan que sus hijos o hijas puedan alimentarse.

 

 Volvamos a los dichos de Horowicz: ESTO es capitalismo. Para un pobre estructural, para el que viene de una familia pobre y que verá cómo sus hijos siguen siendo pobres, para los que el universo, el pasado y el futuro son de chapa y cartón y aguas servidas, en uno de los países más ricos en recursos de todo el planeta, alguien puede creer que le interesa quién carajo sea el próximo candidato? Urge preguntarnos cómo salir de esto. Urge reconocer los errores y por eso es imprescindible la autocrítica y el aceptar las posiciones que NO pretenden repetirlos, ni siquiera en los "estilos" con que criticamos a compañeros según identificaciones imaginarias con políticas muy próximas a la inexistencia. Por la experiencia histórica, por lo que hemos visto a lo largo de la historia del pueblo trabajador, sólo la defensa de los propios intereses, la organización independiente y la lucha comenzarán a dar algunas respuestas.

  


PEDRO RODRIGUEZ

Militante Social

FILOSOFÍA DE LA DISIDENCIA “USTED ES UNA VERGÜENZA PARA CUALQUIER DEMOCRACIA, SEÑORA VON DEN LEYEN” - PROF. VIVIANA ONOFRI

 

FILOSOFÍA DE LA DISIDENCIA

“USTED ES UNA VERGÜENZA PARA CUALQUIER DEMOCRACIA,

SEÑORA VON DEN LEYEN”

 


 Un cálido abrazo a toda la querida audiencia de EL CLUB DE LA PLUMA.

 Como todos los domingos, nos reunimos en este espacio de reflexión compartida, con múltiples temáticas que involucran generalmente a la totalidad de la población del planeta.

 

 En la columna de hoy, abordaremos uno de los libros del filósofo italiano Diego Fusaro, “Pensar diferente”, actualizando sus fundamentos conceptuales a partir de lo ocurrido en el Parlamento alemán hace unos días.

 

 Los medios hegemónicos presentan a la Unión Europea como una entidad homogénea, sin quiebres, hecho que no condice con la realidad. No olvidemos la postura de Viktor Orban, el primer ministro de Hungría y, de Fico, el primer ministro de Eslovaquia, que intentaron asesinarlo, en contra de las políticas emanadas por las autoridades de la Unión Europea, personajes a los que nadie ha votado.

 

 Existe también el error de asociar a los partidos de derecha del Viejo Continente, con el “demonio” de lo que implican, los partidos de derecha, en América del Sur y Caribeña. Craso error, los partidos de derecha en Europa intentan denunciar las maldades del resto de los partidos, en una clara posición a favor de los intereses de los estados miembros de la Unión Europea y de sus ciudadanos.

 

 Creemos que es momento de hablar, otra vez, de “partidos globalistas” y de “partidos soberanistas”, en el primer caso, de partidos políticos alineados con los intereses de las corporaciones, las multinacionales, entregados al Estado profundo, abiertamente globalistas y, por el otro, partidos políticos soberanistas, antiglobalistas, que privilegian el bienestar de sus Estados y de sus ciudadanos. Y ese es el caso no solo de Hungría y de Eslovaquia, gobiernos abiertamente de derechas, sino del partido muy, pero muy de derecha, Alternativa para Alemania del que, seguramente, sin tener la menor idea de la realidad europea, se hablarían pestes y, además, no lo votarían jamás, sino que votarían a la socialdemocracia, a los Verdes y todo ese rollo perverso y demoníaco.

 

 La doctora Alice Wiedel, del partido de derechas Alternativa para Alemania, demolió al canciller Scholz en el Parlamento alemán, refiriéndose a su postura absurda que ha convertido al país en el hazmerreír del mundo. Arrasó con Scholz, lo humilló, denunciando todo lo que ha destruido porque Alemania hoy es un espectáculo lamentable. Desindustrializar Alemania, desperdiciar el patrimonio nacional. Y expresó abiertamente que Scholz está trabajando para alguien más que no es Alemania.

 

 Y basta de hablar de “teorías de la conspiración” porque hoy la CONSPIRACIÓN SE HA HECHO TEORÍA. La política energética y migratoria alemanas es vista por el resto del mundo como un ejemplo aterrador, además, proveedor de armas para territorios en conflicto y que perdió la capacidad de defender el país.

 ¿Por qué se habría de respetar a un país que ha perdido su infraestructura vital, como los gasoductos Nord Stream I y II, destruidos justo bajo sus narices? Y cuando ya el gas ruso que sigue proveyendo a Alemania, se corte, porque Ucrania no querrá renovar los contratos de tránsito que están por expirar, el ministro de “desindustrialización” qué dirá.

 

 Están llevando a la industria automotriz al suicidio, porque lo de los vehículos eléctricos

es un camino de Alemania al suicidio, porque de dónde vendrá la electricidad adicional para las bombas de calor y los coches eléctricos, todo en manos de una ideología “verde” desconectada de la realidad.

 

 La política climática de la Unión Europea es una estafa tan obvia porque se han dejado llevar por la “reina” Ursula von der Leyen, los globalistas, y vendió ese proyecto a todos los países europeos. En aras de los intereses globalistas, los alemanes cerraron todas sus minas de carbón, se distanciaron de Rusia cortando la alianza energética que sustentaba el milagro económico alemán y la diputada sigue con declaraciones tan duras del mismo tenor.

 Y la diputada Christine Anderson, también del partido político de derecha, Alternativa para Alemania, le dijo, directamente en la cara a Ursula von den Leyen que era una vergüenza para cualquier democracia, además de hacer referencia al acto de corrupción con las vacunas contra la Covid.

 

 El aumento de precios, la censura a las voces opositoras y la persecución a los ciudadanos, la cancelación de libertades. Y así funciona el Parlamento Europeo, donde el presidente apaga el micrófono si el orador dice verdades incómodas. Y luego estos mismos individuos se atreven a enseñar al mundo sobre democracia, mientras eligen para la Comisión Europea a una persona que debería estar en la cárcel. Y porque la alianza con la Federación Rusa siempre ha asustado a los dirigentes del otro lado del Atlántico, y Alemania siempre complaciente y que no duda en hacer todo lo que le dicen del otro lado del océano, para que los estadounidenses puedan vender el gas a Europa a precios inflados.

 

 ¿Y cómo sacar más dinero a los europeos? Provocando un conflicto en Europa. Es un esquema brillante y asustando a los ciudadanos con la amenaza rusa. Provocaron a Rusia para que tomara medidas duras. La señora Ursula von den Leyen ha hecho todo lo que le dijeron.

 El nivel de vida de los europeos ha caído estrepitosamente y cada vez somos más pobres.

 

 Y esas declaraciones de las diputadas del partido de derecha Alternativa para Alemania nos invitarán para reflexionar sobre la postura del filósofo italiano Diego Fusaro acerca del disenso. El fundamento de su libro “Pensar diferente” es que vivimos en una sociedad que ha logrado aniquilar todo disenso y modelo alternativo, hasta tal punto que ha dado forma a un pensamiento único.

 

 “Pensar diferente” es también pensar en la existencia del pensamiento diferente. La historia de la humanidad es la historia del disenso. Desde siempre, las personas se rebelan, expresan un sentir diferente y lo hacen para oponerse y protestar contra un orden establecido o contra un sentido común que pretende ser lo único legítimo.

 

 Prometeo disintió frente a los dioses; Sócrates, ante las leyes injustas; disintieron Lutero y los herejes medievales; disintió el propio Cristo; Marx y Lenin disintieron y los disidentes contra el orden soviético; Mandela, Martin Luther King, el Che Guevara y Gandi.

 El disenso se puede expresar de maneras plurales, pero se unifica en DECIR QUE NO AL PODER y se unifica también en el anhelo de una historia alternativa. Rebelión, revolución, protesta, revuelta, motín, desacuerdo, insubordinación, sedición, huelga, desobediencia, resistencia, sublevación, sabotaje, antagonismo, guerrilla, insurrección, agitación, boicot son todas formas del disenso.

 

 En contraposición con el consenso que suele ser pasivo y una mera aceptación inerte, el disenso es siempre activo y afirmativo. Los mitos fundacionales de la cultura occidental se basan en el disenso.

 

 El disenso de Adán y Eva, para la cultura judía y cristiana; Prometeo, para la cultura griega. El disenso constituye un gesto originario, por eso, en todas las épocas y todas sus configuraciones, el poder aspira más o menos, abiertamente, a suprimir el disenso, a través de la represión o impidiendo que surja.

 La democracia necesita del disenso, no puede renunciar a él, pero las sociedades actuales son cada vez menos democráticas por tres razones: el vaciamiento de la soberanía popular por la voluntad de los mercados y los gobiernos tecnocráticos, la desigualdad social creciente y la atrofia de las formas del disenso.

 

 Las masas pauperizadas del mundo viven en un presente del que parece que no podrán escapar y necesitan imperiosamente del disenso, de una historia alternativa. El pensamiento rebelde y la resistencia deben constituir hoy el gesto primario contra la uniformización global de las conciencias que se registra en el espacio del nuevo pensamiento único y del falso pluralismo de la civilización occidental.

 

 El libro del filósofo italiano es de una claridad conceptual y unas reflexiones magistrales y profundísimas, pero nos detenemos aquí.

 ¡Un VIVA para nosotros, los disidentes, resistiendo en nuestra trinchera comunicacional!

 

 Me despido de nuestra querida audiencia, agradeciendo su amable atención, e invitándola a una nueva emisión de EL CLUB DE LA PLUMA desde el disenso compartido.

 El tema musical que escucharán a continuación se ha convertido en un himno de resistencia y valentía para enfrentar los desafíos de la vida sin rendirse.

 


PROF. VIVIANA ONOFRI

Profesora en Letras

ex catedrática de la Universidad Nacional de Mar del Plata

 

domingo, 25 de agosto de 2024

APERTURA EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 25-8-2024

 

APERTURA EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 25-8-2024

 

NUESTRO EDITORIAL… ¿PICANTE?

 

¡¡¡NO RECOMENDADO PARA OIDOS SENSIBLES…!!!!

 


PROGRAMA “EL CLUB DE LA PLUMA” EMITIDO EL DOMINGO 25 DE AGOSTO DEL 2024 POR RADIO WEB “EL CLUB DE LA PLUMA” CÓRDOBA – ARGENTINA

 

NUESTRAS PÁGINAS: http://.elclubdelapluma.wordpress.com / http://elclubdelaplumaradioblogspot.com.ar

 

NUESTRO CORREO: elclubdelapluma@gmail.com

lunes, 19 de agosto de 2024

EL CLUB DE LA PLUMA 2004-2024 20 AÑOS

 

EL CLUB DE LA PLUMA

2004-2024

20 AÑOS

 

 

El festejo por los “20 años del Proyecto Comunicacional de Integración EL CLUB DE LA PLUMA” se realizó el 28 de junio 2024 en el Archivo Provincial de la Memoria de Córdoba.

 

En esa oportunidad presentamos el libro de poemas “Excavares” de la Profesora Gabriela Fernández, bajo el seudónimo Maga Fernández Gamez, con ilustraciones de la Artista Plástica Verónica Revol.

 

La presentación estuvo a cargo del Licenciado en Ciencias de la Educación, Prof. Carlos Hurtado.

 

Contamos de amigos que nos regalaron su arte, los músicos, cantantes, compositores e intérpretes Adriana Céliz y Adrián Costa.

 

Hubo entrega de reconocimientos a quienes nos han acompañado y nos acompañan en este camino de la comunicación alternativa, diversa, inclusiva y de resistencia.

 

El evento fue declarado de Interés Cultural por la Comuna de Estancia Vieja, según Resolución N° 43/2024

TECNO FEUDALISMO: UNA LECTURA - PEDRO RODRIGUEZ

 

TECNO FEUDALISMO: UNA LECTURA

 

 

 Hemos venido hablando de la digitalización, de la información, de la educación, de lo que a diario consumimos en los medios y redes, convertidos de inmediato en medios de propaganda. Hoy haremos referencia a lo que se ha llamado TECNO FEUDALISMO, muy asociado a estos problemas.

 

 La noción, la idea que predominó mucho tiempo y  que aún prevalece en muchísimos bienpensantes es que el desarrollo económico y tecnocientífico bastaba para remolcar, como una locomotora, los vagones de todo el tren del desarrollo humano, es decir: libertad, democracia, autonomía, moralidad... esto es, los ideales que se nos implantaron como si fueran un chip.  Pero lo que se ve hoy día es que  ese desarrollo ha traído un gigantesco atraso, un subdesarrollo psíquico y moral, un empobrecimiento material y simbólico pavoroso en grandes masas de población, sin importar cuán "avanzada" sea su educación (no es necesario aclarar que hablando de ese empobrecimiento simbólico nos referimos más a los doctores que a los reguetoneros... pero esto será tema de una futura columna).

 

 En ausencia de un contendiente como la clase obrera organizada, o para no olvidarnos de los que hoy siguen luchando: en la más extendida debilidad de las organizaciones de trabajadores a nivel internacional, el capitalismo entró en una evolución dinámica omnipresente que provocó una transformación en lo que Yanis Varoufakis (ex ministro de Finanzas del gobierno de Syriza, coalición de izquierda griega) llamó "tecnofeudalismo" y «capital-nube» a su nuevo vástago. Esta transformación afecta al capitalismo como sistema.  El capital-nube ha sustituido "los mercados" por una especie de feudo digital en el que no solo los proletarios sino también los burgueses producen ganancias para los capitalistas vasallos. Están produciendo rentas. Están produciendo rentas en la nube, porque el feudo es ahora un feudo en la nube, para los propietarios del capital en la nube. Es un  poder  diferente del poder monopolista: hasta hoy las corporaciones  concentraban el capital, concentraban el poder, compraban gobiernos y  competidores. Los capitalistas de la nube actuales ni siquiera se molestan en producir nada y vender sus cosas. Esto se debe a que han sustituido a los mercados, no sólo los han monopolizado.

Hoy el capitalismo se basa en plataformas digitales más próximas a los feudos tecnológicos o feudos en la nube.

 

 Los siervos de la nube, mientras, producen directamente capital con su trabajo gratuito. Esto no ha ocurrido nunca antes. Los siervos del feudalismo eran fundamentalmente  productores agrícolas. No producían capital: este dependía de los artesanos que producían herramientas, aperos, arados y similares. En cambio, los usuarios modernos contribuyen a la formación de capital simplemente interactuando con las plataformas, ofreciendo mano de obra gratuita para aumentar el capital en nube del capitalista.

 Por supuesto, al igual que el capitalismo necesitaba al feudalismo para asegurarse el suministro de alimentos, el tecnofeudalismo es parasitario y obtiene un apoyo esencial del sector capitalista para mantenerse.

 

 Así pues, los trabajadores continúan produciendo todo el valor. Toda la plusvalía se concentra en corporaciones, pero luego es usurpada. Se la apropia este capital mutante —el capital nube—, reproducido y multiplicado por personas que trabajan sin remuneración en su tiempo libre.

Así que la plusvalía es sustraída del flujo circular de ingresos por los capitalistas de la nube. Hasta acá, muy sintéticamente, el planteo de Varoufakis, que merece su crítica posterior.

 

 Esto hace que el sistema sea aún más inestable, aún más propenso a las crisis, y aún más contradictorio e incluso menos viable de lo que era el capitalismo clásico. Nuestras sociedades son más conflictivas. Se están volviendo más estúpidas, más conflictivas, más envenenadas y menos capaces de dejar espacio en ellas a la socialdemocracia, al individuo liberal, a todos esos valores que con tanto esmero nos inculcaron, para dejarnos hoy... chupando un palo  sentados sobre una calabaza.

 

PEDRO RODRIGUEZ

Desde Rosario- Militante Social

LA ARGENTINA DE HOY EN PERSPECTIVA HISTÓRICA - PROF. LIDIA INÉS RODRIGUEZ OLIVES

 

LA ARGENTINA DE HOY EN PERSPECTIVA HISTÓRICA

 

 

 Soy Lidia Rodríguez Olives y, desde Buenos Aires, saludo a todos los que escuchan El Club de la Pluma

 

 Leer noticias en Argentina es sumergirse en una vorágine que aturde. Cuesta encontrar un hilo conductor entre los diversos campos de la información; una lógica que permita comprender y nos rescate del sinsentido. Será la Historia, hoy más que nunca “maestra de la vida”, la que ordene el caos; la que enmarque los hechos en procesos comprensibles; la que nos demuestre, a través del conocimiento fundado, que todo tiene que ver con todo.

 

 Dejando claro que los represores que visitaron diputados de LLA no son “viejitos” sino asesinos, si yo fuera Astiz, Guglielminetti o Suárez Mason estaría furiosa. No sólo por estar detenida sino porque aquellos que fueron mis cómplices, mis socios y colaboradores; aquellos que me cedieron sus instalaciones para torturar y sus camionetas para secuestrar; aquellos que me pasaron listas para desaparecer trabajadores; los que me usaron para apropiarse de patrimonios y empresas ajenas… están en libertad y no es casualidad.

 

 El 13 de marzo de 2023 moría el empresario Carlos Blaquier. Dueño del Ingenio Ledesma, había sido procesado en noviembre de 2012 junto con su administrador, Alberto Lemos, por privación ilegal de la libertad, que implicó el secuestro de 29 trabajadores y referentes sociales entre marzo y julio de 1976. A pesar de que la causa estaba en condiciones de ser elevada a juicio en 2013, el proceso quedó paralizado en la Sala IV de la Cámara de Casación Penal, a cargo de los jueces Juan Carlos Gemignani, Gustavo Hornos y Eduardo Riggi. También la Corte se tomó su tiempo y estas demoras hicieron posible que, en 2022, fuera apartado del juicio oral por su edad, garantizando lo que algunos llaman la “impunidad biológica”.

 

 Otros muchos procesos iniciados contra empresas y sus representantes por complicidad y colaboración con la Dictadura o financiamiento de la represión terminaron en impunidad. Lo vimos con Papel Prensa, con el juicio contra Mercedes Benz y contra Techint y Acindar. Sólo el 7% de los acusados por delitos de Lesa Humanidad son empresarios. En muchas de esas causas, los jueces no respondieron o negaron el pedido de indagatoria, como hizo Julián Ercolini en beneficio de Magnetto, Mitre y Ernestina de Noble. En otras, los acusados murieron o fueron separados del proceso. Solo las menos se encuentran en pleno trámite. Es que ni la justicia transicional ni la sociedad han sido capaces, en estos más de 40 años, de captar la interrelación e interdependencia tejidas durante la Dictadura entre lo público y lo privado. En consecuencia, el período difícilmente es analizado por estos actores como un conflicto alimentado por problemas y tensiones socioeconómicas. Esto nos impide crear los instrumentos adecuados para responsabilizar a las empresas como cómplices: el Código Penal puede reformarse para bajar la imputabilidad de menores; pero no para incluir a empresas como personas jurídicas alcanzadas por una acusación penal. También nos impide percibir los problemas estructurales de hoy como legado y explicación del período autoritario y, como demuestra la historia pos Dictadura, entender que los mismos antagonismos pueden darse en democracia.

 

 Cuando el sentido común analiza la Dictadura lo hace sobre 2 supuestos. Uno, que el golpe del 76 fue la respuesta ante el accionar violento de agrupaciones armadas; el otro, que los cambios estructurales que se implementaron eran necesarios frente a un modelo de industrialización ya agotado. Sin embargo, abundan las investigaciones que dan cuenta que, ya en 1975, el poder de fuego del ERP y Montoneros había sido diezmado por la Triple A. Los mismos sectores empresarios se expresaron durante ese año en las páginas de La Nación y La Prensa, afirmando que la amenaza no se cifraba en la guerrilla sino en la organización misma de la sociedad establecida a partir del peronismo. Para Alberto Benegas Lynch, Jaime Perriaux y Ricardo Zinn, las causas de los problemas del país había que buscarlas en el Estado y los sindicatos. No es menor esta mirada; tampoco es inocente haberla omitido.  En cuanto al agotamiento del modelo, baste recordar que, entre 1964 y 1974, el PBI creció a un promedio del 5,1% anual acumulativo y las exportaciones de origen industrial, como maquinarias, material eléctrico, productos químicos, petroquímicos o derivados de la metalurgia, al 20%. En el mismo período, las exportaciones del agro registraron un aumento del 7,1% anual. Como consecuencia, también aumentaron las reservas del Banco Central. A esto hay que agregar que la pobreza era del 8%, la desocupación del 2,7%, la informalidad laboral sólo del 10% y la participación de los asalariados en el ingreso nacional del 45%.

Entonces, el sentido común no es Historia.

 

 Sí lo es encuadrar el análisis desde la perspectiva de una resolución violenta de conflictos derivados de la puja distributiva y la paridad de fuerzas originadas en el modelo industrialista. La participación económica y política de los trabajadores sumada a su alto grado de organización, fue percibida como una amenaza por los sectores dominantes, como un impedimento para aumentar sus ganancias. Impedimento al que se sumaba el Estado, fuertemente identificado con el desarrollo industrial y responsable último de las relaciones de fuerza en las que había derivado el modelo. No es casual entonces que el heterogéneo grupo dominante que apoyó la Dictadura, haya dejado de lado sus diferencias a la hora de plantear los objetivos del Proceso. Había que redefinir el rol del Estado en la asignación de recursos (ya no a favor de los trabajadores sino del capital concentrado) y restringir drásticamente el poder de negociación y de oposición de los sindicatos. También, debían alterar violentamente y de manera irreversible la correlación de fuerzas derivada de la presencia de una clase obrera industrial acentuadamente organizada y movilizada en términos políticos e ideológicos.

 

 Resulta ilustrativo recordar que la década del 60 vio nacer el “sindicalismo combativo”, con los programas de La Falda y Huerta Grande, y la creación, en 1968, de la CGT de los Argentinos. Fueron estos sectores los que hicieron fracasar el Plan de Reestructuración Ferroviaria de Frondizi, que se proponía eliminar el 50% de las líneas férreas, despedir 75.000 trabajadores, privatizar la fabricación y reparación de equipos y modificar el régimen laboral. Los beneficiarios serían Fiat, General Motors, General Electric y el Grupo Económico Acindar, cuyo principal accionista, Arturo Acevedo, también era Ministro de Obras Públicas.

 

 También es ilustrativo enterarse que, en 1966, el dictador Onganía instaló una Sección de Gendarmería dentro del Ingenio Ledesma. La repartición no tenía infraestructura ni vehículos. Pero fueron aportados por la empresa a cambio de seguridad, control y represión de los trabajadores, dotando a Ledesma de una fuerza represiva propia del Estado.

 

 La dictadura fue una verdadera “revancha clasista” que, destruyendo una estructura industrial construida en décadas, dividió el campo de ganadores y perdedores que conoceremos hasta 2002. Los trabajadores tendrán la participación del ingreso más baja desde la irrupción del peronismo; perderán derechos laborales mientras aumentan la explotación y el desempleo. Pero un reducido número de Grupos Económicos, Empresas Extranjeras y acreedores externos se apropiarán de una mayor parte de la renta nacional, mientras consolidan su capacidad para subordinar al aparato estatal y dirigir y condicionar la economía nacional. Dueños de grandes conglomerados industriales, controlarán los precios, las cuentas nacionales, la inversión, el diseño fiscal y la dinámica salarial y distributiva.

 

 Pero el peronismo triunfante en 2003 vino a demostrar que el modelo que impusieron no era irreversible. Se reconfiguró el tejido industrial, donde crecieron las PYMES, pero también las empresas tecnológicas; se mejoraron los salarios y la distribución del ingreso; el Estado retomó su rol central tanto en el diseño de políticas públicas como en la reasignación de recursos. Se estatizaron empresas antes privatizadas. El país se desendeudó y arrebató a los grupos dominantes la principal herramienta que tenían para condicionarlo. Crecieron las organizaciones de base y las alianzas de los sectores populares. A partir de entonces, la lucha será cada vez más encarnizada y destruir al peronismo, un objetivo prioritario.

 

 Vivimos hoy una reedición del Proceso iniciado en 1976, donde las noticias cobran sentido si se las enmarca en los mismos antagonismos que lo caracterizaron. Las clases dominantes retoman la revancha clasista, esta vez contra el kirchnerismo y lo que representa en términos de retroceso de sus privilegios, control del Estado, industrialización y mejor distribución. El objetivo de hacerlo desaparecer se expresa a través del gobierno de los Videla del s XXI, Mauricio Macri antes y Javier Milei hoy. Y mientras el hambre y el saqueo se generalizan, se derrumban la producción y el consumo, ellos afirman que “vamos camino al éxito” o que estamos “haciendo progresos sustantivos”. Son los mismos de la Dictadura, de los ´90, de la Alianza y del Macrismo. Pero esta vez van por todo. Van por un modelo definitivamente irreversible. La embestida contra el peronismo no es más que el intento por aniquilar el último bastión de resistencia. “Presa o Muerta” no es solo el título de un libro. Pero si los dirigentes y la sociedad no lo entienden, puede que no tengamos otra oportunidad. Luchemos entonces todos juntos, que en esto nos va la vida.

 

 Desde Buenos Aires, les mando un gran abrazo a todos los que escuchan El Club de la Pluma.   

 


PROF. LIDIA INÉS RODRIGUEZ OLIVES

Profesora de Historia

Posgrado en Ciencias sociales por FLACSO

¿HEGEMONÍA O NADA? VENEZUELA SIEMPRE HABÍA SIDO EL “RANCHO” DE LOS ROCKEFELLER - PROF. VIVIANA ONOFRI

 

¿HEGEMONÍA O NADA?

VENEZUELA SIEMPRE HABÍA SIDO

EL “RANCHO” DE LOS ROCKEFELLER

 

 

 Un cálido abrazo a toda la querida audiencia de EL CLUB DE LA PLUMA.

 De nuevo, nos encontramos en este espacio de reflexión compartida, como todos los domingos.

 

 En primer lugar, para la apertura, para el título HEGEMONÍA O NADA, seguiremos las líneas conceptuales del catedrático alemán, el profesor emérito Michael Brenner. En cuanto a la temática sobre VENEZUELA, nos apoyaremos en las declaraciones del doctor Alfredo Halife-Rahme, de la semana pasada.

 

 ¿La de China es una amenaza tangible? Obviamente, no lo es, según el profesor Michael Brenner. La amenaza china es una amenaza puramente existencial. Hablar de “amenaza” es una palabra mal utilizada y sobreutilizada, pero es apropiada en este contexto, porque la amenaza que representa China se basa, simplemente, en su existencia, eso es todo, no tiene nada que ver con lo que China diga o haga.

 

 El hecho de que exista y tenga grandes y crecientes capacidades se vuelve intolerable tanto en el pensamiento estratégico como en términos emocionales y psicológicos para

Estados Unidos que está aterrorizado. ¿Qué es la hegemonía? La hegemonía es la forma extrema de seguridad que Estados Unidos quiere para su país. Cada Estado-nación tiene dos obligaciones primordiales: proporcionar paz y estabilidad y proteger a su país.

 Desestimemos la guerra contra México y las dos guerras contra España que no fueron por una cuestión de seguridad estadounidense.

 

 La Primera Guerra Mundial no era amenazante para Estados Unidos, pero en la Segunda Guerra Mundial, percibió su inseguridad amenazada por las potencias del Eje, por eso, se involucró. La amenaza estaba representada por la Unión Soviética y su bloque. El momento clave fue en 1949 cuando la Unión Soviética explotó su primera bomba atómica. Los aviones podrían llegar a Estados Unidos y lanzar bombas atómicas, lo cual implicaba un gran desafío para la seguridad estadounidense.

 Estados Unidos siempre buscó la seguridad y esto influyó en la política estadounidense, desde entonces, en su postura con el resto del mundo.

 

 Cuando la Unión Soviética colapsó, en 1991, Estados Unidos creyó que había alcanzado casi la seguridad total. En ese momento, ya nadie podía amenazar a Estados Unidos. Pero algo importante para este país, no olvidemos, es que esa seguridad tiene que ser permanente.

 

 Y volvemos a la cuestión de la hegemonía que se puede definir como control. Lo importante es tener el control de todo el planeta, mantener la superioridad militar en todo el mundo. Este es el marco de la política estadounidense de los últimos treinta años. Que no haya ningún país que pueda convertirse en una amenaza. Ahora bien, volviendo a la política exterior del país del norte, dentro del poder en Estados Unidos se está viendo la posibilidad de terminar la guerra en Ucrania, para centrarse en el Pacífico, puntualmente contra China.

 Entretanto, surgió en Estados Unidos lo que vieron los señores de la guerra como la debilidad de Rusia, pero subestimaron su poder. Rusia sería derrotada y su economía colapsaría.

 Eso es lo que esperaban. Y luego irían por la guerra en China. Ciertamente no interpretaron la realidad militar ni económica de Rusia. Una de las reflexiones más atrevidas del profesor es que hay que reconocer que en Estados Unidos hay un pensamiento anormal en su política exterior, porque no podemos comprender lo que está sucediendo sin tenerlo en cuenta.

 

 El juego está en marcha, pero este es uno en el que Occidente no ganará. El ascenso de China es la mayor amenaza existencial para Estados Unidos en su historia, no por peligros de seguridad, económicos o epistémicos, sino puramente porque invalida la autoconcepción de las élites de Washington.

 El mero hecho de que haya un concepto contrario en el escenario global que rivaliza con éxito con Estados Unidos en todas las esferas, invalida su hegemonía y, por lo tanto, el núcleo de autoimagen moderna de Estados Unidos. Resulta que la hegemonía, una vez que la mentalidad ha echado raíces firmemente, socava los mismos cimientos sobre los que se construye. O, dicho de otra manera, el éxito está cegando a Estados Unidos hacia la derrota. Y la pregunta esencial, si no puede conservar la hegemonía, ¿Estados Unidos prefiere que no exista NADA?

 

 Y hablemos sobre Venezuela de la que el doctor Halife-Rahme expresa que está viviendo la “Etapa Guaidó II”. Halife-Rahme no se atreve a decir que Venezuela es para Estados Unidos lo que sería Ucrania para Rusia, pero no está lejos de esa situación. Generalmente, el perdedor dirá que hubo fraude. Imaginen que Venezuela opine sobre los resultados electorales en Estados Unidos.

 Y recordemos que el expresidente estadounidense Jimmy Carter en su momento había dicho que el sistema electoral de Venezuela era el más perfecto del mundo. ¿Por dónde estará hoy Guaidó? La cuestión de nuestro país hermano es el petróleo.

 

 Vienen los tiempos donde la energía verde está cayendo. Ya en Estados Unidos y en Europa la energía verde se hunde. Y Venezuela es clave porque es la primera potencia petrolera del mundo. Recordemos que Venezuela siempre fue el “rancho” de los Rockefeller. Con respecto a las encuestas, Halife-Rahme es lapidario porque dice que las encuestas, los sondeos, se hacen “a la carta”, te dan el resultado que te guste, ya son una industria.

 

 Y si se habla de la superemigración de Venezuela, qué decir de Honduras, Ecuador, Colombia, México mismo; cuarenta millones de mexicanos viven en Estados Unidos. Latinoamérica no está bien y que los estadounidenses no nos vengan a hablar de democracia, por favor, que dan risa. China, Rusia e Irán reconocieron a Maduro como presidente; por el otro lado, el Occidente colectivo y mandatarios serviles, reconocieron al antichavista como ganador de las elecciones.

 

 Y a la riqueza del petróleo de Venezuela hay que sumarle la del oro, las esmeraldas. Un país inmensamente rico en recursos naturales. ¿A quiénes le van a interesar unas elecciones de un pobre Estado que no tiene nada para robar? Y la locura feroz antichavista continúa, financiada, planificada y organizada por el Estado profundo. La oposición venezolana convoca otra concentración “mundial” para reivindicar su triunfo, leemos en EL PAÍS del 13 de agosto.

 

 Y ahora damos por finalizada la conferencia del doctor Halife-Rahme e interpretamos las últimas noticias sobre la cuestión de Venezuela que son que tanto Colombia, como Brasil, México y Chile, con diferentes variantes, no aceptarán el fallo del Tribunal Supremo de Venezuela. Si hablamos sobre Colombia, siempre hubo litigios entre Venezuela y Colombia y no nos olvidemos que desde 2017, Colombia se unió a la OTAN como socio extracontinental. Es fuerte, ¿no? Pero no entremos en detalles de tal o cual país, eso es insustancial, y lo que los une a los países de América latina no es ni el chantaje, ni la extorsión de Estados Unidos, sino el infinito y omnipresente poder del Estado profundo, de ese gobierno en las sombras que tiene más poder que Biden, Trump, Xi Jinping y Putin.

 

 Estoy hablando de la élite satánica liberal bancaria financiera a la que nos hemos referido tantas veces en estas columnas, que tiene más poder que cualquier gobierno sobre el planeta. El gobierno de Estados Unidos también está sometido a la élite que gobierna el mundo, ese es la idea clave que muchos especialistas en geopolítica parecen desconocer.

 Y en el escenario geopolítico los tiempos son tan veloces y los hechos y acontecimientos se suceden de una manera tan vertiginosa que a cada hora nos vemos en la necesidad de actualizarnos.

 

 Y, además, porque algunas situaciones son tan anormales como la presencia de bombarderos nucleares de Rusia y de China acercándose a Alaska, conjuntamente, y ese es un mensaje muy contundente para Estados Unidos. Sumemos los buques rusos que han atracado en Argelia y que llegarán también a Cuba en los próximos días, es decir, armamento nuclear ruso cerca del Estado de Florida.

 

 Son señales inequívocas de la tensión actual. Saben qué pasa, ocurre que Estados Unidos desde la disolución de la Unión Soviética, en 1991, se creyó el dueño del planeta y podía “hacer cosquillas” aquí y allá, pero claro, ahora se siente muy inquieto porque “las cosquillas” se las están haciendo a ellos. El mundo de los 90 no es el de hoy. Antes, Estados Unidos podía ir libremente por el mundo, porque todo el mundo era su casa, pero la realidad geopolítica actual cambió las reglas del juego.

 

 Y, por favor, que nuestros dirigentes de la Unión Europea a los que nadie votó, dejen de hablar de “teorías de la conspiración” porque hoy ya LA CONSPIRACIÓN SE HA HECHO TEORÍA. Y no sé de qué se la dan, si los miembros europeos de la OTAN han sido reducidos al nivel de Estados-clientes. ¡Oh, el suicidio de Europa, qué delirio! Y la OTAN continúa apoyando dictaduras como la de Arabia Saudí y el funcionamiento eterno del campo de tortura de Guantánamo.

 

 Me despido de nuestra querida audiencia, agradeciendo su amable atención, invitándola a otra emisión de EL CLUB DE LA PLUMA, el próximo domingo.

 Y como tema musical, presentaremos “Everybody wants to rule the world”, en español, “todos quieren dominar el mundo”, canción enmarcada en el escenario de la Guerra Fría.

 


PROF. VIVIANA ONOFRI

Profesora en Letras

ex catedrática de la Universidad Nacional de Mar del Plata