RADIO EL CLUB DE LA PLUMA

domingo, 21 de junio de 2026

CIERRE EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 21-6-2026 - “UNAS PÁLABRAS PARA TATY”

 

CIERRE EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 21-6-2026

“UNAS PÁLABRAS PARA TATY”

 




 

Estamos llegando al final de otra emisión más de El Club de la Pluma, nuestra trinchera comunicacional de integración y resistencia que transmitimos por nuestra radio web y la red de radios compañeras y amigas que lo hacen en directo, en diferido, a quienes volvemos a agradecer con un abrazo enorme a la distancia por la posibilidad de poner las voces de la Patria Grande y fuera de ella en otras regiones. Gabi, para la despedida.

 

Lois Pérez Leila, en oportunidad de que Tati Almeyda cumpliera sus 90 años, le dedicó estas palabras.

Son 90. Son años caminando entre lágrimas y gritos desesperados.

Son 90 dando vueltas por una plaza de recuerdos, de pañuelos blancos, de fotos con historia.

Son 90 de acompañar el futuro, de ser parte de una historia que ilumina a la patria y a sus 30.000 hijos.

Son 90. Querida Tati, hoy brindamos por vos.

 

¿Qué significa brindar por todos?

 

Seguramente habrá muchos más homenajes para Tati Almeyda de aquí en adelante. Se la seguirá recordando con la fortaleza maravillosa que la caracterizaba. Una fortaleza imprescindible a la hora de militar esto de los Derechos Humanos, de la Memoria, la Verdad y la Justicia.

 

Ha sido un ejemplo hasta sus últimos momentos.

 

Un ejemplo de resistencia, de militancia, de compromiso, de claridad conceptual, claridad mental. Y que señalaba, por supuesto, como lo han venido haciendo todas las Madres y Abuelas a lo largo del tiempo, señalando el camino que se debe transitar para poder recuperar la Memoria, para hacer Verdad y Justicia.

 

Y en esos homenajes seguramente no faltarán muchas más palabras que se van a decir para de alguna forma dar cuenta de quién ha sido Tati Almeyda.

 

Toda esta cosa de los homenajes póstumos para quienes han trazado líneas, conceptos, ideas, propuestas y fortaleza para encarar determinadas situaciones, creo que también nos deberían invitar a preguntarnos, como hacíamos en el inicio del programa, ¿cuánto vale?

 

Yo les pregunto, me pregunto, ¿cuánto vale la Memoria? ¿Cuánto vale la Verdad? ¿Cuánto vale la Justicia?

 

¿Cuánto vale de aquellas vidas arrancadas, silenciadas, torturadas, desaparecidas? ¿Cuánto vale?

 

No hay un valor económico para poder reflejar el valor de todo eso.

Hay sí una medida de valoración que está dimensionada desde lo humano, que por ahí todavía nos queda, esa parte de la sensibilidad que necesitamos para poder despejar la confusión de que todo tiene un costo.

 

No, no, en realidad no todo tiene un costo, ni todo tiene un valor.

Los sentimientos y las convicciones jamás van a poder considerarse desde ese lugar, desde lo económico.

Tienen que ver con otra característica que han intentado, y bueno, hasta ahora lo han venido logrando, de ocultar, que es nuestra humanidad.

 

Ojalá podamos, en un futuro muy cercano, recuperar esa conciencia de lo que significa ser humano, para poder plantar bandera y decirles a aquellos miserables que nos han destruido tantos sueños y tanta vida, que no todo tiene valor, no todo tiene un costo y que sí tenemos la humanidad para poder desarrollar aquello que siempre hemos anhelado o aquello que nos han impedido darnos cuenta que lo anhelamos.

 

Fuerte abrazo revolucionario, hasta la victoria siempre. Esto fue El Club de la Pluma.


 

NORBERTO GANCI –Dirección/Producción/Conducción

Prof. GABRIELA FERNÁNDEZ –Asistencia Técnica/Coconducción

  

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APERTURA EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 21-6-2026 - “¿CUÁNTO VALE?”

 

APERTURA EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 21-6-2026

“¿CUÁNTO VALE?”

  




Cuando comenzas a hacerte algunas preguntas sobre las situaciones de la actualidad, sobre las noticias, sobre la información, parece que todo gira alrededor de aquello que denominan la economía, el capital, el sistema, y cuando estás observando esas situaciones, empezas a preguntarte, tal vez, no sé si vos, al menos yo… yo me pregunto, por ejemplo:

 

 ¿cuánto vale la ignorancia?, ¿cuánto vale el desconocimiento?,

¿cuánto vale la desinformación?,

 ¿cuánto vale el hambre que se sienta en la mesa cada día en las familias desocupadas?, ¿cuánto vale el deterioro de la salud de las personas que no pueden acceder a medicamentos, que no pueden acceder a tratamientos que podrían prolongarle la existencia durante un tiempo más?,

¿cuánto vale todo eso?...

 

 me pregunto ¿cuánto vale la mano alzada de un diputado, de un senador, o el asentimiento o consentimiento de algún funcionario político, municipal, provincial, municipal, nacional, para aprobar leyes, decretos, y cuanta estrategia tengan para destruir la vida de las personas?,

¿cuánto vale todo eso?...

 

Me pregunto, porque ya que todo gira en derredor del capital, de la economía… pongámosle un valor a cada una de esas cosas…

 

¿cuánto vale la desidia?,

 

¿cuánto vale la estupidez con la cual fueron a votar, la autodestrucción, el tirarse una bala en cada pie, no en uno, en los dos, digo…

 

¿cuánto vale continuar repitiendo memes, placas, titulares, sin investigar, sin analizar, sin profundizar?,

¿cuánto vale?,

 

¿cuánto vale la estrategia comercial, mediática, para instalar falsedades, de las cuales se agarran después para justificar la estupidez?,

¿cuánto vale?,

 

¿cuánto vale esto de, no me importa lo que le pasa el otro, mientras yo esté bien y no me afecte?,

¿cuánto vale tu egoísmo?,

 

¿cuánto vale todo aquello que perdiste porque preferiste engancharte en un discurso odiador hacia aquellos que en algún momento decidieron mejorarte la vida?,

¿cuánto vale?,

 

¿cuánto vale el que hayas optado por elegir aquel que destruye, no sólo todo aquello que había posibilitado que tengas un sueño a futuro, sino que además habías comenzado a construirlo, ese futuro?,

¿cuánto vale tu odio?... ¿cuánto vale?...

 

Me sigo preguntando sobre muchas cosas, el valor de todo eso…

¿cuánto vale que hoy los chicos no tengan oportunidades, y las chicas tampoco?,

 

¿cuánto vale el accionar inescrupuloso, mafioso, criminal de un juez, de un fiscal, de un funcionario de la justicia, que teóricamente deberían estar cuidando el bienestar de la sociedad y solamente cuidan el privilegio de unos pocos?,

 

¿cuánto vale cada bala que tira un uniformado contra el pueblo desarmado que protesta para defender sus derechos, para recuperar sus derechos, ni siquiera para defenderlo… para recuperar aquello que le están sacando?,

 

¿cuánto vale cada cartucho de gas pimienta rociado en los jubilados y las jubiladas?,

 

¿cuánto vale el accionar represivo con el cual están quitando los recursos a los más necesitados?, ¿cuánto vale todo eso?,

 

Puedo imaginar que también en algún momento te lo estás planteando, ¿cuánto vale que a vos te pretendan instalar a cada minuto la importancia de una disputa deportiva y que ignores lo que en realidad está pasando en el país?, y no solamente en el país, en el continente, en toda nuestra región,

 

¿cuánto vale que, para poder captar la atención de los desprevenidos, sacan carne podrida, noticias falsas, para ver si de alguna forma te podemos volver a encauzar en la idiotez de festejar una contienda deportiva y no protestar por las injusticias?,

¿cuánto vale todo eso?,

 

¿Alguna vez te planteaste alguna de estas cosas?, por ahí sí, por ahí no, pero calculo que en algún momento tiene que empezar a saltar todo eso, como cuando se revienta un grano lleno de pus, porque toda esa podredumbre tiene que empezar a salir, tiene que empezar a estallar y empezar a generar en la sociedad el hartazgo para manifestarse y reaccionar.

 

¿Cuánto vale tu falta de reacción?,

¿cuánto vale que no actúes en defensa propia?,

¿cuánto vale que no te des cuenta o no quieras darte cuenta de la dolorosa realidad que estamos padeciendo?,

¿cuánto vale?...

 

Me voy a quedar con un montón de preguntas, por ahí tenés alguna respuesta, por ahí podés aportarlas y a ver si empezamos a descorrer ese velo tremendo, tortuoso, psicópata, perverso del desconocimiento, porque el desconocimiento es perverso y es psicópata, el no saber o el no querer saber es una actitud psicópata y perversa y hay que hacerse cargo y hay que asumir los costos, ya que hablamos de economía, porque cada una de estas cosas por las cuales no te preocupas y no preguntas y haces de cuenta que las ignoras tienen un costo y debemos hacernos cargo de ese costo… porque después, sobre la tierra arrasada, sobre el desierto, no vas a poder plantear absolutamente nada, porque ni siquiera agua para regar una semilla te va a quedar…

 

Porque te están robando y nos están robando todo, nos están robando la tierra, se le están entregando al nazicionismo imperial, nos están robando las riquezas, llevándose todos los minerales habidos y por haber sin imponer una moneda…

 

Nos están robando los derechos y están destruyendo los derechos que teníamos, trabajadoras y trabajadores, ciudadanos comunes, ciudadanas comunes y lo único que están dejando es desolación, desamparo y la ausencia total de un posible futuro.

¿Cuánto vale?

 

Te invito a que pienses en todo lo que estamos padeciendo, porque a vos también te toca, vos también tuviste que dejar de comprar algo para morfar en el mes, también tuviste que dejar de pagar algo que venías pagando alegremente, porque podías planificar y ya no lo podés hacer…

A vos también te afecta que no podés comprar un repuesto al auto viejo que te estaba llevando a vos, a tu actividad y a los chicos a la escuela y ahora tenés que ir a pata o en colectivo… si pasa el colectivo… y si tenés para poder cargar la tarjeta para pagar el colectivo…

 

A vos también te está tocando, a vos también te está afectando y es mejor que más temprano que tarde reacciones para ver si de alguna forma le podés poner un freno a todo esto… y si lo querés, desde la duda, desde la pregunta ¿cuánto vale?

 

Medilo por ahí y vas a ver que te perdiste la oportunidad de ser un potentado, un potentado en derechos, un potentado en garantías, un potentado en el sueño de una vida digna, sólo vos te podés dar cuenta porque sólo vos te enganchaste en esa telaraña podrida del neoliberalismo, de la motosierra, de la destrucción del Estado, cuando no te decían que el Estado era vos también…

 

Ojalá que despertemos a tiempo…

 

Bienvenidas, bienvenidos, bienvenides a otra emisión más de El Club de la Pluma por nuestra radio web y la red de radios compañeras, amigas que retransmiten en directo, en diferido a quienes agradecemos a la distancia con un abrazo enorme la posibilidad de poner las voces de la Patria Grande fuera de ella en otras regiones…

Le damos los muy buenos días a la profesora Gabriela Fernández, ¿cómo le va?

 

Le estaba haciendo señas, no me va a preguntar cómo me va, no me va a preguntar, pero bueno, es como que usted con esto de la cortesía y lo demás…

 

Es una forma…

 

Claro, bueno, porque ¿cómo nos puede ir? ¿cómo nos puede ir?

 

Lo voy a decir con mis palabras… no, mejor no, dígale usted. Usted no me conteste, usted déjeme a mí que yo me respondo…

Ah, perfecto.

 

Mire, en base a lo que usted acaba de señalar, quiero comparar lo que sucedió con los primeros mandatarios de Ecuador y de México respecto del Mundial. Son Realmente dos posturas absolutamente contrapuestas.

 

El primer mandatario del Ecuador, con toda la comitiva presidencial, la familia, todos los amigos, con el público y con la excusa de unas cuestiones protocolares y no sé qué, estaba ahí.

El día que debutó la selección de Ecuador estaba ahí en la tribuna, mientras morían tanta gente que está muriendo en Ecuador por tantos motivos diferentes.

 

Mientras tanto, ¿qué hizo la primera mandataria mexicana? Por supuesto, como primera mandataria le habían ofrecido el boleto 01 para estar en el debut de la selección de México.

 ¿Qué hizo la primera mandataria mexicana? No, la sorteemos a esta entrada, a este viaje entre mujeres a las que les interese el fútbol.

 

Nosotros, nosotres, nosotras, las Sheinbun del mundo, no necesitan, no necesitamos codearnos con las élites.

Necesitamos que la gente esté porque merece, porque le interesa, porque quiere, porque yo puedo cumplir mi función. La función para la cual fui votada y no necesito ir a una vidriera del mundo con el dinero de mi pueblo.

¿Todos somos Claudia Sheinbun?, ¿todos somos México?, ¿todos somos Argentina?

 

Digo, ya que andaba usted preguntándose cosas, nos seguimos haciendo estas preguntas en las que verdaderamente, en realidad yo no sé si alguien se pregunta algo, ¿no, Norberto?

¿Qué quiere que le diga? ¿Podríamos dejarlo acá?

 

Podríamos dejarlo acá, podríamos dejarlo acá tranquilamente, pero no obstante eso, me voy a seguir preguntando, y te voy a seguir preguntando seguramente en muchas oportunidades, para ver si de alguna forma, a través de las preguntas, no, de las sentencias o de aquellas cosas que ya sabemos y te podemos informar, voy a seguir preguntándote a ver si con las preguntas puedo movilizar algo de aquello que está inmovilizado, a ver si puedo lograr que vos te animes a enfrentarte a vos mismo primero, y después a aquello que te está oprimiendo, que te está asfixiando, porque seguramente te está asfixiando…

 

Pero a vos te hicieron creer que la culpa de la asfixia y de la inmovilidad y de la insatisfacción viene de otro lado, que otros tienen la culpa, que otras gestiones son las responsables, porque se despilfarró mucho… ¡claro, se había despilfarrado! en universidades, en Conectar Igualdad, en Procrear, en facilidades para jubiladas y jubilados que tengan sus viajes, vacaciones, bien merecidos después de tanta lucha durante tantos años, que las amas de casa puedan tener su reconocimiento como trabajadoras argentinas, claro, se despilfarró mucha guita en todo eso, eran derechos, eran conquistas, y a vos te hicieron creer que eran inmerecidos, que era guita que se despilfarraba, que podían haber utilizado las empresas para ser mucho más grandes, y las empresas eran mucho más grandes, vos no lo sabías, porque te estaban ocultando la información, y eran mucho más grandes, y tenían cuantiosas ganancias que ahora no las tienen, y están despidiendo gente, dejando gente en la calle…

 

Y yo te sigo preguntando, y quiero que te preguntes, el costo de todo eso, el costo de la estupidez, la irracionalidad, la desinformación, la falta de actitud positiva para entender que todo esto tuvo un origen, y no fue cuando vos estabas bien, sino precisamente todo lo contrario, cuando comenzaste a estar mal, porque así lo quisieron, te necesitaban doblegado, de rodillas y entregado…

 

Quiero que te preguntes, como yo lo vengo haciendo, ¿cuánto vale?,

 

Bienvenidas, bienvenidos a El Club de la Pluma.

 

 

NORBERTO GANCI –Dirección/Producción/Conducción

Prof. GABRIELA FERNÁNDEZ –Asistencia Técnica/Coconducción

 

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sábado, 20 de junio de 2026

¿UNA TEORÍA AJUSTADA AL COMBATE? - PEDRO RODRIGUEZ

 

¿UNA TEORÍA AJUSTADA AL COMBATE?

 


 

Venimos hablando de la SUBJETIVIDAD, esto es, de cómo se CONSTRUYEN y transmiten posiciones fundadas en creencias y también en realidades. También formulamos la idea de contar con una teoría ajustada al combate. Hoy aclararemos esto tomando un caso extraordinario, el caso chino, porque se funda en dos corrientes poderosas (confucianismo y marxismo leninismo) casi nunca coincidentes.

 

1-  Vacío y crisis de legitimidad (1976-1989)

Tras la muerte de Mao, el PCCh enfrentó un problema práctico: el marxismo-leninismo había perdido credibilidad tras el desastre de la Revolución Cultural. El vacío ideológico era peligroso. Necesitaban una nueva fuente de legitimidad que no dependiera del credo comunista ortodoxo. Aquí entra la lógica del "combate": la teoría (anticonfuciana) se ajusta a la nueva práctica política (mantener el poder). A todo esto debe quedar claro: la TEORÍA marxista hasta entonces poco se ajustaba a las PRÁCTICAS  que se desarrollaban.

 

2 La resignificación selectiva (1990-presente) o como diríamos acá: EL VIEJO TRUCO

Desde los años 90, el PCCh ha ejecutado una resignificación que no es sincrética ni ingenua, sino ESTRATÉGICA:

 

a) Confucio como "cultura nacional", no como ideología.

El PCCh separa al confucianismo de su función histórica como aparato ideológico del Estado imperial, QUE ES LO QUE FUE y lo presenta como "patrimonio cultural" o "tradición popular". Esto le permite apropiarse de símbolos de legitimidad sin asumir la carga política del confucianismo feudal. Es una operación de **desideologización instrumental**: se toma la forma (rituales, valores familiares, armonía social) sin la sustancia (mandato del cielo, jerarquía estamental).

 

b) El "nuevo confucianismo" como herramienta de soft power.

El régimen ha promovido la creación de "Institutos Confucio" en el extranjero (desde 2004), pero estos no enseñan doctrina política confuciana, sino lengua y cultura chinas. Es una **mercantilización simbólica**: Confucio como marca de China, no como pensamiento hegemónico. Esto permite proyectar una imagen de civilización armoniosa mientras se mantiene el monopolio del poder por el PCCh.

 

c) La "armonía social" como sustituto de la armonía confuciana.

El concepto de "sociedad armoniosa"  promovido por Hu Jintao, es una resignificación directa del ideal confuciano de datong (gran armonía). Pero mientras el confucianismo tradicional buscaba armonía a través de la moralidad individual y la jerarquía, la versión del PCCh la busca a través del control social y la estabilidad política. Es una traducción: el mismo vocabulario, diferente gramática política.

 

d) El confucianismo como contrapeso al individualismo occidental.

El régimen utiliza elementos confucianos (familia, colectivo, deber) para legitimar una ética que justifica la subordinación del individuo al grupo, y del grupo al Estado. Esto funciona como ideología antioccidental sin necesidad de invocar al marxismo: no es "dictadura del proletariado", sino "valores asiáticos" o "civilización propia" (creo que se entiende bien, ¿no?)

 

El cruce final: teoría ajustada al combate

El PCCh no ha "vuelto" al confucianismo; ha reconvertido elementos confucianos en función de su combate actual: mantener la estabilidad del régimen, legitimar el autoritarismo sin recurrir al marxismo ortodoxo, y contrarrestar la influencia occidental.

 

La diferencia con el aparato ideológico confuciano imperial es clave:

- Confucianismo imperial: la teoría (la moralidad clásica) era inmutable; la práctica debía ajustarse a ella. El emperador debía "cultivar la virtud" para merecer el mandato.

- PCCh actual: la teoría (incluidos fragmentos confucianos) es maleable; se ajusta al combate (mantener el poder, crecimiento económico, estabilidad). Si el confucianismo sirve, se usa; si no, se ignora o se redefine.

Esto explica por qué el PCCh puede simultáneamente:

Promover el confucianismo como patrimonio cultural,

Reprimir a intelectuales neo-confucianos que proponen una versión política independiente del régimen,

Mantener el ateísmo oficial del partido mientras tolera el resurgimiento de prácticas ancestrales

La teoría se ajusta al combate. El confucianismo, en este esquema, no es una doctrina que se cree, sino un RECURSO QUE SE GESTIONA.

Entonces, la lógica del PCCh no es única: es un caso particular de una estrategia más amplia que podemos rastrear en otros regímenes y tradiciones. Podemos establecer comparaciones que iluminen tanto las similitudes estructurales como las diferencias específicas.

 

## 1. Vietnam: el "pensamiento Ho Chi Minh" como paraguas ideológico

El Partido Comunista de Vietnam (PCV) ejecutó una operación análoga pero con una variante crucial: en lugar de resucitar una tradición pre-revolucionaria, construyó un pensamiento híbrido que absorbía elementos nacionalistas dentro del marco comunista.

 

Tras el colapso soviético y las reformas Đổi Mi (1986), el PCV enfrentó la misma crisis de legitimidad que China: el marxismo-leninismo había perdido su monopolio moral. Su respuesta fue elevar el "pensamiento Ho Chi Minh" a ideología oficial, sistematizado en 1991. Este "pensamiento" no es una doctrina coherente —Ho nunca la sistematizó— sino un "término paraguas" que permite introducir "ideas y políticas NO socialistas sin cuestionar la legalidad socialista" .

 

La analogía con China es clara: ambos partidos necesitaban rellenar un vacío ideológico (provocado a su vez, recordemos, por un vacío de marxismo en la URSS) sin abandonar el marco formal comunista. Pero Vietnam no tenía un equivalente al confucianismo como reserva simbólica tan profunda. En su lugar, recurrió al nacionalismo (la resistencia anticolonial contra Francia y EE.UU.) como fuente de legitimidad. El PCV se convirtió en "protector de la tradición" y defensor de los "intereses de todo el pueblo", incluyendo a empresarios privados desde 2006.

Diferencia clave: China se apropia de una tradición que antes demonizó; Vietnam construye una tradición nueva a partir de la biografía del líder fundador. Ambos ajustan la teoría al combate, pero con materiales distintos.

 

 2. La Unión Soviética: de la ideología rígida pasó al colapso.

Aquí la comparación funciona por contraste. El PCCh estudió la disolución soviética como advertencia: según sus analistas, el PCUS falló porque su ideología se volvió "rígida, poco imaginativa, osificada y desconectada de la realidad" . La respuesta china fue deliberadamente opuesta: mantener la apariencia de marxismo-leninismo mientras se vacía de contenido fijo, permitiendo que la teoría se ajuste continuamente a las necesidades del régimen.

La URSS de Brezhnev representa el fracaso de no ajustar la teoría al combate: mantuvo el discurso comunista ORTODOXO mientras la realidad económica y social se desviaba cada vez más. El PCCh, en cambio, aprendió que la ideología debe ser "dinámica para salvaguardar el gobierno del partido" . La resignificación confuciana es precisamente esa dinámica: no es coherencia doctrinal, sino flexibilidad estratégica.

 

## 3. Gramsci y la hegemonía: el marco teórico que une todos los casos

Antonio Gramsci, en sus *Cuadernos de la cárcel*, proporciona el lenguaje para entender esta lógica transversal. Para Gramsci, la hegemonía no es solo dominación por fuerza, sino **dirección intelectual y moral** que logra que las clases subordinadas acepten los valores de la dominante como "algo natural" . El Estado, en sentido amplio, es "sociedad política + sociedad civil, esto es, hegemonía acorazada de coerción" .

 

Lo que el PCCh hace con el confucianismo es  utilizar los "aparatos privados de hegemonía" (escuelas, medios, instituciones culturales -y en otra ocasión debemos hablar de la educación en China- )para difundir una concepción del mundo que legitima el orden actual. Pero con una diferencia crucial: Gramsci pensaba la hegemonía como construcción de un "bloque histórico" donde la clase obrera absorbía intereses de otros grupos subalternos para crear una voluntad colectiva nacional-popular. El PCCh, en cambio, utiliza el confucianismo para desactivar la formación de una voluntad colectiva autónoma, reemplazándola por una moralidad de armonía social que inhibe el conflicto.

 

Conclusión: La lógica del PCCh es un caso particular de una gramática universal del poder: cuando una ideología revolucionaria agota su capacidad de legitimación, el régimen busca en el depósito cultural tradicional nuevos recursos simbólicos. Lo que distingue al caso chino es la magnitud de la contradicción histórica: ningún otro régimen destruyó tan sistemáticamente una tradición para luego resucitarla como herramienta de gobierno.

 

Esto no es cinismo meramente táctico; es una demostración de que, en la lógica leninista-maoísta, la teoría nunca es un fin en sí misma. Es siempre instrumental, siempre ajustable. El confucianismo no es una excepción: es la regla hecha visible. La pregunta que queda abierta es si esta flexibilidad ideológica es sostenible a largo plazo, o si eventualmente la contradicción entre lo que el PCCh destruyó y lo que ahora celebra genera alguna crisis de credibilidad. Sostenemos que la materialidad de los cambios es la que se encargará de dar la respuesta.

 

 

PEDRO RODRIGUEZ

 Desde Rosario- Militante Social

 

EL LEJANO FUTURO DISTÓPICO YA ES PRESENTE - MAURICIO IBÁÑEZ

 

EL LEJANO FUTURO DISTÓPICO YA ES PRESENTE 



Queridos compañeros, amigos y oyentes de El Club de la Pluma, desde Colombia los saluda, como siempre, Mauricio Ibáñez, con un fuerte abrazo por la libertad de Palestina, la paz en Oriente Medio y la Unidad Latinoamericana.

 

En el año 1984, mientras cursaba mi maestría en ciencias Marinas en la Universidad de Puerto Rico, leí la novela “1984”, de George Orwell. Quería revisar qué tanto del futuro distópico descrito por el escritor británico un año antes de su muerte, se había cumplido justamente en ese año.

 


Bajo su seudónimo, el escritor Eric Arthur Blair (1903-1950) había plasmado en esta novela de ciencia ficción su desencanto con el imperialismo europeo, el americano y el soviético, y su mundo distópico describía una sociedad atrapada entre los tres, los cuales aseguraban el patriotismo fanático de sus pueblos mediante guerras constantes e imaginarias por un supuesto territorio en disputa, mientras los sometían a un férreo control social, político y psicológico.

 

Recuerdo que, en ese momento pensé que el escritor no le había atinado a nada. Justamente, en ese año las potencias estaban lidiando con los estertores finales de la guerra fría: la Unión Soviética se debatía en una profunda crisis interna, los Estados Unidos afianzaban su capitalismo con la reelección de Ronald Reagan, El Reino Unido estaba ocupado con una devastadora huelga minera, el conflicto en Irlanda y el intento de asesinato de Margaret Tatcher. Parecía que el mundo estaba retomando, no sin dolor, una vía que lo apartaba de los totalitarismos.    

 

Tal vez lo único que se asemejaba a la exacerbación del patriotismo como método de manipulación de la ciudadanía para sostener un gobierno totalitario e impopular, había ocurrido en Argentina en 1982, con la guerra de las Malvinas. Pero, por lo demás, todo parecía indicar que Orwell se había equivocado por completo. Recuerdo, incluso, que los opinadores de la época le dedicaron algunos de sus editoriales en la prensa: “Orwell se equivocó”.

 

Orwell se equivocó, pero de año.

 

Su novela distópica describe un régimen global totalitario donde la libertad individual ha sido completamente anulada. Tres superpotencias dominan el mundo: Oceanía, Eurasia y Asia Oriental. Si uno examina el mapa geopolítico de la novela, se puede encontrar alguna similitud entre estas y los sucesos de la historia contemporánea.

 

A estas alturas, podemos atrevernos a identificar, con algunos matices, que las tres superpotencias que se disputan el dominio mundial son los Estados Unidos, Rusia y China. En las tres hay un totalitarismo disfrazado de hegemonía mediática que mantiene manipulada a la población, y, aunque parezca inimaginable, vigilada.

 

En cada imperio hay un partido dominante o “interior” que gobierna, y un partido “exterior” que implementa las decisiones del primero, incluyendo el funcionamiento de un estado que simula una “oposición”, reescribe la historia (posverdad), controla la natalidad o programa la muerte colectiva según las necesidades de la economía, manipula a su población a punta de propaganda de odio y determina, a través de sus medios, lo que la gente debe pensar, hacer o consumir.

 

Al releer la novela, podemos ver de manera clara que, efectivamente, ya llegamos a ese futuro distópico que en 1984 creíamos improbable: ya somos vigilados por sistemas globales que colectan nuestros datos, nuestras opiniones, nuestros gustos, y los van modelando a conveniencia de los regímenes que alimentan la gobernanza de los imperios. No es una imposición tiránica ni violenta: damos nuestra información con gusto, permitimos a la inteligencia artificial que nos haga la tarea, que nos cree el dibujo, que nos construya el video y que piense por nosotros. Ya nos rendimos y estamos felices de haberlo hecho.

 

La manipulación mediática del odio, el miedo, la culpa y la incertidumbre son el instrumento con el que los electores estamos escogiendo, por una vía supuestamente democrática, gobernantes inútiles, ridículos, ignorantes y pintorescos que sólo sirven de instrumento para que, como en el imperio romano, la gobernabilidad se sostenga con la ayuda de las mafias locales.

 

Los tres imperios, el norteamericano, el ruso y el chino, nos dicen que son enemigos entre sí, que están dispuestos a luchar por nosotros, que nos representan. Se critican entre ellos y se lanzan amenazas vacías para que creamos que alguno de ellos saldrá en nuestro rescate si otro nos ataca, pero ya los vimos en Gaza e Irán, y lo estamos viendo en Cuba: no les importamos. Del “bla-bla-bla” no van a pasar.

 

Las organizaciones internacionales y sus montañas de papel también están al borde del colapso: a los imperios ya no les interesa la Declaración Universal de los Derechos Humanos, ni los acuerdos globales contra el Calentamiento Global, ni los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Ahora la religión es la economía, el cielo es la banca, el infierno es el crimen organizado, ambos funcionan en paralelo y los gobiernos, con sus presidentes payasos, pintorescos y ridículos, están allí para darnos la impresión de que tenemos el control sobre algo. No es así: nos gobierna un club de ricos que dejó atrás la ética, la decencia y la honradez, y que funciona por igual en el mundo de lo ilegal y lo legítimo. Un club del que no somos miembros, ni lo seremos.

 

George Orwell crea, en 1984, un contexto distópico alrededor de una historia de amor entre dos protagonistas, donde uno de ellos termina absorbido por el sistema. Un final triste y desesperanzador para él, pero no narra qué sucede con el sistema que lo rodea. Al parecer, es un totalitarismo que ya se auto repara mediante la represión y la manipulación, y que ya constituye el inevitable futuro de la humanidad. Una novela sobre la desesperanza que describe un futuro en el que, con algunas inexactitudes, ya aterrizamos.

 

¿Qué nos deparará el futuro? Esta semana, la república islámica de Irán envió un mensaje interesante al mundo: no doblegó su cabeza y, sin la ayuda de Rusia ni China, fue capaz de resistir al invasor y dictarle sus condiciones (al menos eso es lo que parece). Quizás hay algo de esperanza en la resistencia, quizás se puede detener al abusador. La historia lo dirá.       

 

Hasta la próxima semana compañeros, un fuerte abrazo.

 

 

 

MAURICIO IBÁÑEZ – Desde Colombia -Biólogo

Especialista En Estudios Socio-Ambientales

 

PARA SABER MÁS   

 

·           1984 – George Orwell - Enlace

https://www.philosophia.cl/biblioteca/orwell/1984.pdf

 

·           Explicación de “1984” de Orwell - Enlace

https://www.youtube.com/watch?v=g0afv-Ykc4o

 

·           El Manifiesto Palantir y la Dominación Global - Enlace

https://www.youtube.com/watch?v=SdNhMVffyAo 

 

·           Índice del Crimen Organizado Global - Enlace

https://globalinitiative.net/analysis/the-global-organized-crime-index-2025/?utm_source=copilot.com

 

 

TEMA MUSICAL DE LA SEMANA

 

Soles y Flores – Leon Gieco y Lila Downs - Enlace

https://www.youtube.com/watch?v=svLjSa5mvwI