TRES ATEOS
Apreciados compañeros y amigos de El Club de la Pluma,
desde Colombia los saluda Mauricio Ibáñez, con nuestro acostumbrado abrazo por
la hermandad de las naciones de la patria grande.
Como revisábamos en algunos programas pasados, el
crimen organizado se apoderó de todas las agendas del funcionamiento del
planeta: con un disfraz de sionismo y nacionalismo americanista, estas mafias
son dueñas de todas las economías ilegales, y de todos los métodos de lavado de
sus ingresos a través de las economías legales, como la banca y la gran
industria. Los estados tienden a desaparecer en medio de un ataque sistemático
a los procesos democráticos mediante la imposición de productos de marketing
político, presidentes de adorno, personajes ridículos y populistas que están
allí para que creamos que aún tenemos algo de gobierno y que tenemos la
capacidad de decidir. Pero ese mundo de las democracias ya desapareció, estamos
ante una nueva realidad que tendremos que ir examinando parte por parte, pues
de ese análisis depende el tipo de respuesta que tendremos que construir.
Uno de los temas que debemos examinar es el brote aparentemente
espiritual y religioso con el que este nuevo sistema de manipulación se está
manifestando, pues ha resultado altamente efectivo en administrar el temor
fundamental de los ciudadanos a la muerte, y el deseo de trascender más allá de
un final silencioso y definitivo que nos cuesta mucho aceptar.
Ante este surgimiento de la religión como eje del
nacionalismo cristiano occidental, el islamismo de oriente medio y el sionismo
que los incorpora en la política territorial como motivos suficientes para ir a
la guerra, también surge el contrapunteo del ateísmo, tema delicado en estos
tiempos de polarización.
Sin embargo, revisando el asunto del ateísmo, he
encontrado tres tipos de ateo que se pueden diferenciar con alguna claridad en
estos tiempos: El ateo “bueno”, el ateo “inofensivo” y el ateo “perverso”, y
creo que es indispensable que los analicemos.
El “Ateo Bueno”
El buen ateo no considera siquiera la existencia de lo
que entendemos por “espiritual”, así que sencillamente no incorpora los conceptos
de dios ni fe en sus elucubraciones. Simplemente no los discute porque entiende
que no los hay y que su atención debe centrarse en lo existente, lo tangible y
lo demostrable. La mayoría de las personas que han crecido en un contexto
histórico-científico son ateos buenos. De hecho, cuando hablan de las creencias
de otros, no se refieren al concepto de dios sino al de la “religión”, es
decir, examinan los mecanismos mediante los cuales las personas tramitan su
temor a la muerte y su deseo de trascender a otros planos de la existencia, y
esto les permite manejar el tema con respeto por sus espacios de adoración, si
se quiere.
Algunos de los “ateos buenos” más conocidos son los
científicos Neil deGrasse Tyson, Stephen Hawking, Albert Einstein y Carl Sagan,
todos físicos teóricos o astrofísicos, pero por supuesto, hay muchos más.
Muchas de estas personas exploran la posibilidad de desarrollo de las
capacidades humanas para encontrar el sentido de la existencia y procurar el
mejoramiento del conocimiento, el desarrollo humano y el logro de la realización
individual en vida, sin esperar que nada más suceda después de la muerte.
El “Ateo Inofensivo”
Este es el ateo que proclama no creer en dios, lo cual
es en si una contradicción, pues en su lógica considera la existencia de una fe
posible contra la cual se rebela. A menudo encontramos entre estos personajes,
gente que tuvo experiencias amargas con la religión en algún momento de su
vida, incluyendo el abuso de líderes religiosos que dejaron marcas terribles de
las cuales se busca escapar proclamando un “ateísmo” y declarándose enemigo de
las religiones.
El ateo inofensivo mantiene, sin embargo, una fe
oculta detrás de un fuerte resentimiento en el que no logra diferenciar si es
la religión o su concepto de dios como el responsable de su trauma, así que,
aunque proclama su ateísmo, a veces asiste al rito en secreto o pide a sus
amigos “oración” cuando debe tomar una decisión o espera que alguna
circunstancia opere en su favor. En casos muy extremos, opta por cambiar de
religión o incorporarse a cultos extremos y peligrosos.
El “Ateo Perverso”
Este es el ateo que sabe que no hay un dios, pero
entiende que un altísimo porcentaje de la gente está atada a algún tipo de
creencia, y se aprovecha de ella. Este ateo dice creer en dios, dice tener fe y
dice profesar una religión, pero sabe perfectamente que sus acciones, por
terribles que sean, no tendrán ninguna consecuencia: no hay castigo, no hay
karma, no hay retribución.
Hay ateos perversos que entienden la religión como un
modelo de negocio que funciona a través de la manipulación de voluntades:
establecen iglesias donde a través de rituales, cultos y ceremonias invocan la
fe de sus feligreses, les hablan de “castigo y perdón” para manejar sus
sentimientos de miedo y culpa, les prometen la redención y los preparan para “la
otra vida” promoviendo la posibilidad del milagro económico y el crecimiento
personal en esta, mientras colectan diezmos y ofrendas para el “sostenimiento
de la iglesia” en donde estos líderes se van haciendo cada vez más ricos en
medio de sus seguidores.
Otros ateos perversos usan la religión para manipular
a la gente a través del miedo y la culpa, y mediante mensajes, rituales o discursos
supuestamente sacados de libros “sagrados”, han cometido abusos inimaginables,
violaciones, asesinatos y torturas en nombre del evangelio, el talmud, el corán
o cualquier otra de esas narrativas de origen dudoso y a menudo siniestro.
Sin embargo, la manifestación más perversa de este
tipo de ateísmo se da en la imposición de la religión por métodos violentos,
esto es, usando principios como el del supuesto “amor de dios” para imponer,
mediante la tortura y la muerte, alguna supuesta creencia en un ser supremo,
donde lo que realmente se perpetra es el modelo más perverso de expansión
territorial para asegurar el crecimiento económico de una nación dominante
sobre la oprimida.
Los ateos perversos que hoy ocupan las primeras planas
de la política son personajes como Benjamín Netanyahu, Donald Trump, Marco
Rubio, Jair Bolsonaro, Abelardo delaEspriella, Nayib Bukele y Xavier Milei,
entre muchos otros. Son personas que tienen un pasado horrible, que están en
los archivos pedófilos de Jeffrey Epstein con su historial de abuso de menores,
que han liderado masacres contra pueblos enteros como en Palestina, que han
estado involucrados en negocios oscuros con el narcotráfico, la corrupción o el
crimen organizado, pero lo más grave es que todos se proclaman representantes
de dios en la tierra, e impartidores de justicia y orden en su nombre.
Ellos lo saben: saben que no hay un dios que se ofenda
por su apostasía, su irrespeto o la manipulación descarada de una pobre
humanidad que se empeña en creer en una ayuda, una respuesta que vendrá de
afuera. Una humanidad gobernada por la culpa y el miedo, que ya perdió la
confianza en el amor divino y espera, al menos, un supuesto juicio de “los
malos” a través de la violencia y la guerra.
El crimen organizado con apodos de “sionismo”,
“nacionalismo cristiano” o “renacimiento musulmán”, junto con muchas religiones
y cultos locales, también se disfraza de dilema político entre “izquierda y
derecha” para obligar a la humanidad a ocuparse en luchar contra si misma
mientras ellos implantan un modelo de desarrollo cada vez más excluyente, que
profundiza el desbalance social y cava, a través del cansancio y la conciencia
creciente, su propia tumba.
Este modelo que nos están imponiendo tiene un grave
problema: sólo se sostiene en el corto y mediano plazo, pero no da para un
planeta y una humanidad que, al entrar en crisis, buscará una salida. Y
probablemente no será una salida pacífica.
Hasta la próxima semana compañeros, un fuerte abrazo.
MAURICIO IBÁÑEZ – Desde Colombia
-Biólogo
Especialista En Estudios
Socio-Ambientales
PARA SABER MÁS
· El Espejismo de Dios – Richard Dawkins: enlace
· Hillsong: Una Megaiglesia al Descubierto: Enlace
https://www.youtube.com/watch?v=fzT7iXvTHzM
· Carl Sagan y la Religión: Enlace
https://www.youtube.com/watch?v=Fs34l3iRrDA
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Dulce Morena – Inti Illimani - Enlace

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