APERTURA EDITORIAL
PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 2-8-2026
“ENTRE EL GATILLO FÁCIL Y LAS FALLAS DE LA
JUSTICIA”
Durante estos días, durante estas semanas,
había un título que me daba vueltas por la cabeza.
No digo que estaba pensando para no
creérmela…
El título era “Del Gatillo Fácil a Las Fallas De La Justicia”.
No fallos, fallas. Fallas de error o de mal
funcionamiento.
¿Por qué me daba vueltas ese título?
La memoria me llevó a mucho más tiempo
atrás.
Cuando, ¿se acuerdan de aquel ingeniero
Santos? Fíjense también, ¿no? Las paradojas, ¿no? El apellido Santos…
El ingeniero Santos que persiguió a un
ladrón de pasacassette…
Aquellos que no conocen, porque en estos
tiempos no circulan, los pasacassette eran unos dispositivos que se colocaban
en los autos para escuchar música en cassettes. Y muchos de esos dispositivos
no eran originales de los autos. Se colocaban después como un agregado.
Y en aquella época eran recurrentes los
robos de los pasacassette. Tal vez así que se aseguraban aparte.
Este ingeniero Santos, cansado, harto de
que le robaran los pasacassette, en el último intento corrió a uno de los
ladrones, le disparó y lo mató.
Y así se establecieron dos grandes
posiciones en la población:
Aquellos que justificaban que el hartazgo
era genuino y por eso aceptaban que el ingeniero Santos haya asesinado a una
persona.
Y aquellos otros que condenaban el haber
tomado justicia por mano propia.
Esa forma de empezar a... que no, no
arranco ahí, aclaremos.
No comenzó ahí con ese hecho puntual, pero
esa forma de dividir las opiniones de las personas, de las sociedades, siempre
tiene intereses.
Intereses que están muy alejados de si es
un tema de justicia o no justicia. Si hubo un delito o no hubo un delito.
Entonces se van retorciendo las intenciones y se pierden las objetividades, las
miradas objetivas, la discusión objetiva inclusive.
Luego el tema que me estaba movilizando
para poder compartir con ustedes del gatillo fácil, era como la
contrarrespuesta a aquellos que se suponían delincuentes. Y el gatillo fácil
era con que se denominaba el accionar de un uniformado que disparaba a otra
persona, asesinándola, en la creencia o en la suposición de que podría ser un
delincuente, potencial, sospechoso.
Recuerdo, cuando estoy comentando esto,
aquí en la provincia de Córdoba tuvo vigencia durante muchos años lo que
llamaban el código de faltas.
Cuando funcionaba el código de faltas…
Después lo que hicieron, entre comillas,
humanizar desde el título y le pusieron código
de convivencia.
Pero cuando el código de faltas, había una
figura que después desaparece del código de convivencia, que se llamaba “Merodeo”.
¿Y qué quería decir “Merodeo”?
Una persona que por ahí daba vueltas por
una casa, un muchacho que estaba tratando de ver a la noviecita, a la persona
que le gustaba. O, Merodeando
porque estaba tratando de ver si podía cobrar una deuda…
Dependía si tenía gorrita, si tenía cara
de, si era morochito, morochita, qué se yo... Entraban dentro de la figura del “Merodeo” y procedían a las
detenciones, a las persecuciones, inclusive terminaban en eso, en el gatillo fácil, en disparar a
aquella persona que consideraban podía ser peligrosa.
O por portación de rostro, portación de
gorra, o por pertenecer a un barrio humilde, marginal, etcétera, etcétera.
Lo tuvimos en la provincia de Córdoba, pero
no solamente en la provincia de Córdoba, muchas provincias argentinas
padecieron, con distintos títulos y distintas denominaciones, ese tipo de
accionar represivo, ilegal, más allá de los títulos que tengan, donde se
aplicaba la justicia por mano propia,
como la que había aplicado el Ingeniero Santos en su época, ¿no?
Y donde algunos aplauden y otros deploran o
critican, porque con el gatillo fácil estaban quienes aplaudían a las fuerzas
policiales, porque así combatían la delincuencia.
Estaban aquellos defensores de los Derechos Humanos que ponían en
tela de juicio si realmente era legal lo que estaban haciendo.
Fue una lucha bastante importante en
distintos sectores de la sociedad…
Mientras tanto, estaban las fallas de la justicia, no los
fallos, o a través de los fallos, las fallas de la justicia también, porque
¿cuántos de estos que han pasado desde el Ingeniero Santos hasta el Código de
Faltas y el gatillo fácil, cuántos han sido exonerados porque la presión
popular los avalaba?
¿O, todo lo contrario?, que no eran la
mayoría de los casos.
Pero los fallos de la justicia y sus fallas
continuaron…
Continuaron no solamente intercediendo y
complicando el diario vivir de la sociedad y no funcionando como debería, sino
que además tuvo su incidencia y la tiene a nivel político. Cuando no… cuando no
debería ser así, porque el poder judicial, uno de los tres poderes del Estado,
debería ser lo más imparcial posible, lo más ecuánime posible y el más sujeto a
las normas.
Pero tal parece que, en estos tiempos, en
esta actualidad tan cruda, tan cruel, tan complicada y compleja, la justicia
viene fallando.
Y mal, muy mal, porque primeramente yo no
soy un jurista, no soy un entendido del derecho. Tuvimos un presidente que fue
procesado en incontables delitos, en incontables denuncias y no pasó nada.
Ese presidente aún hoy circula libremente,
no solamente por la Argentina, sino por todo el mundo y sigue opinando también…
Bueno, como cualquier persona todos tenemos el derecho a opinar… y no pasó
nada.
Entonces ahí falló la justicia, tuvo una
falla la justicia o varias fallas, la justicia, porque se presumía en otras épocas
que para acceder a la primera magistratura vos tenías que ser lo más impoluto
posible, lo más limpito posible en tu historial...
Bueno, no fue el caso de este presidente
que a la postre nos endeudó en más de 100 años, como algunos de nuestras
compañeras y compañeros en el programa destacan en sus columnas… Nosotros
también lo hemos dicho aquí.
Y ahora, en estos últimos tiempos, en estos
últimos casi tres años, la justicia viene fallando, viene errando o viene
haciendo mal las cosas, con mayor contundencia…
Pero entre lo de aquel presidente que era
denunciado y nunca fue condenado y esta actualidad, hubo otro hecho que marcó
la historia argentina por más que los medios monopólicos de desinformación
continúen invisibilizando ese hecho…
Seguramente, cuando pasen unos 30, 40, 50
años, haya otro revisionismo histórico y rescate ese hecho, para tratarlo con
la real contundencia que debería y para demostrar cómo el sistema judicial, el
poder judicial, siguió fallando sin ningún tipo de vergüenza.
Y me estoy refiriendo a lo ocurrido un 2 de
septiembre del año 2022, cuando intentaron asesinar a la que era la
vicepresidenta de la nación Cristina Fernández de Kirchner, un intento de magnicidio del cual se empezaron
a conocer o a sospechar los autores intelectuales, no solamente los materiales
sino los intelectuales y los financieros, aquellos que financiaban ese tipo de
accionar…
Y también falló la justicia, falló de
errar, de cometer, yo ya no le diría errores, sino que ha funcionado de acuerdo
a los poderes que realmente dominan a la Argentina en estos tiempos, que no es
el pueblo, que no es la sociedad, que no son representantes del pueblo…
Aquellos que están en el Ejecutivo e
inclusive en el Legislativo en su gran mayoría, porque no puede ser
representado un pueblo cuando se desconoce la magnitud de ese hecho horroroso…
y si se hubiese concretado en su totalidad, la historia de la Argentina sería
otra…
La justicia siguió fallando, siguió errando
y ahora hoy en este 2026 la justicia sigue fallando, sigue errando, porque no
funciona ni siquiera en aquellos fallos o decisiones que pueden respetar o
pueden considerar derechos vulnerados, porque ordenan por ejemplo respetar por
parte del Estado el tema del financiamiento universitario y el Estado mira por
otro lado y hace lo que quiere y entonces la justicia no puede hacer nada, “…no
hago nada, emito un fallo diciendo bueno señor Ejecutivo tiene que respetar
esto y el Ejecutivo dice me ne frega, no le doy bola y viva la pepa…”,
entonces la justicia sigue fallando…
La justicia sigue fallando, el Poder
Judicial sigue fallando porque no le interesa en realidad hacer justicia y
fallar en favor de las leyes, en favor del respeto de las leyes, en favor de La Constitución, porque si
realmente tuviese en cuenta los dictados de La Constitución Nacional no estaría permitiendo todo lo que
está ocurriendo en el país… ni siquiera la entrega del país como la están
entregando…
Ni siquiera podría avalar ninguna de las
acciones de este desgobierno miserable y genocida, pero no, no sigue respetando
las leyes de la misma justicia, sigue permitiendo que lo que antes era gatillo
fácil hoy sea el palo fácil, la gaseada fácil, la
represión fácil, ante reclamos que son amparados y contenidos en La Constitución Nacional, la justicia
falla…
¿Pero sabes también por qué falla la
justicia, por qué comete esos errores la justicia?, porque somos responsables
de eso nosotros… vos, yo, sí, no me digas que no, somos responsables porque no
hemos exigido y obtenido una reforma del poder judicial para poder
democratizarlo en su totalidad y poder tener un sistema, un poder judicial
digno de nuestro pueblo, de nuestras leyes, de nuestra historia y de nuestro
futuro…
Lamentablemente hemos sido responsables de
esto, porque somos nosotros el pueblo quienes tenemos que salir a exigir, no
solamente que se cumpla con las leyes, sino condenar a aquellos que no las
cumplen y si eso no basta, exigir una reforma del poder judicial…
Por supuesto que ahora en estos tiempos no
es tan fácil de lograr eso, pero es un objetivo que tenemos que tener a corto
plazo para ya no tener que lamentar ni estar discutiendo entre nosotros si el
hecho ocurrido o perpetrado por un tal ingeniero santos o un uniformado que
tenía el dedo en el gatillo fácil o un uniformado que tenía el palito fácil de
castigar la protesta o un presidente corrupto siga en el cargo, no tengamos que
lamentarnos de todo eso…
Ojalá que en algún momento recuperemos la
conciencia del poder que nosotros como pueblo tenemos, para poder alcanzar el
estatus de pueblo real que necesitamos tener, para poder elegir representantes
dignos en los tres poderes del estado… en los tres poderes del estado y así
soñar y concretar una Patria Justa,
Libre, Soberana, Independiente y no sometida solamente a los caprichos de
una corporación mafiosa judicial y mediática empresarial, sino defensora de
nuestro territorio, de nuestra historia, de nuestros bienes y nuestras
garantías, de nuestros recursos naturales y no estar ahora discutiendo que nos
están entregando atados de pies y manos al poder foraño…
Ojalá podamos ser dignos de esta tierra,
ser dignos de la historia que los auténticos héroes nos legaron y ser dignos de
nuestras descendencias…
Que así sea.
Bienvenidas, bienvenidos, bienvenides a
otra emisión más de El Club de la Pluma por nuestra radio web y la red de
radios compañeras, amigas que retransmiten en directo, en diferido a quienes
agradecemos a la distancia con un abrazo enorme la posibilidad de poner las
voces de La Patria Grande fuera de
ella en otras regiones.
Le damos los muy buenos días a la profesora
Gabriela Fernández.
Buenos días Norberto, buenos días a toda la
audiencia del Club de la Pluma y le quiero contestar a lo que usted acaba de
exponer con tanta fe, con tanta creencia, le quiero contestar con una pregunta,
ah, ese es un recurso argumentativo importante, ¿acaso no siempre ha sido así?
Conteste ¿a ver?.
Más o menos, más o menos.
¿Cómo es que llegamos hasta acá con tantos
miles de años de historia, con tantos miles de años de declamación en favor de
los derechos de las personas, del derecho a la participación, del derecho al
autogobierno y entonces no ha sido siempre así?
Usted sabe que el: “ha sido siempre así” es una herramienta, no de doble
filo, de muchos filos. Primero porque ha sido usado para aquellos que no
quieren que vos te entrometas en los verdaderos asuntos de poder.
Entonces te dicen siempre fue así, pero es
para que vos no te entrometas, porque el que te dice siempre fue así, a veces
está desencantado de las luchas históricas y otras veces te lo dice porque le
conviene a él que vos creas que lo que nos está pasando es inevitable.
Hay muchas frases cortas, creativas,
populares que intentan dirimir la incógnita que representa para los pueblos la
aplicación discrecional de las leyes escritas.
Me refiero, no solamente discrecional en el
sentido de que no es igual para todos, para algunos sí, para otros no.
Cuando las leyes empezaron a escribirse era
para evitar eso y el gran principio era todos somos iguales ante la ley…
Bueno, era un gran principio que se formuló
como un horizonte, había que conseguirlo y no es que nunca conseguimos nada en
ese sentido, se ha ido consiguiendo cosas, se ha ido consiguiendo que las leyes
se formulen, se ha ido consiguiendo que miembros del poder judicial se apeguen
a la ley escrita, se apeguen a jurisprudencia justa en el sentido de
igualitaria…
Se ha ido logrando un estado de derecho
cada vez más declamado y menos realizado, cada vez más bastardeado y menos
conocido para la gran mayoría de la población. ¿Por qué? Y porque nosotros
tenemos que ir rápido, todo va rápido, rápido, ya, ya, ya, menos la justicia.
Bueno, en realidad no es menos la justicia,
la justicia va rápido a veces y según con quién y según contra quién y según al
poder real al que esté respondiendo…
Entonces yo me pregunto de nuevo ¿si los
que tenemos que ir tan rápido estamos dispuestos a acelerar hacia la
destrucción de lo poco que queda en favor de las mayorías?, porque nosotros
aceleramos, no vemos para dónde vamos, ni decidimos para dónde ir, vamos rápido
nomás. ¿Para dónde?
Lo importante realmente sigue siendo
echarle más carbón a la caldera que mueve la embarcación hacia ninguna parte o
hacia la parte que eligen otros.
Yo creo que ahí está el punto, hacia dónde
vamos rápido, hacia dónde va la humanidad tan rápido. Entonces como me dijo
alguien a quien admiro mucho, acomódate
en ese borde, reconoce el límite, parate ahí a decir no, para allá no
voy, no voy a la enajenación de la Argentina…
Para eso lo tengo que gritar, lo tengo que
demostrar, lo tengo que poner en la calle, en las redes, en la vida, en la
conversación con el vecino…
Para allá, para la extranjerización de mi
territorio no voy, para allá, para la entrega incondicional de la soberanía
monetaria de la patria no voy, para aquel lado no voy, ni rápido ni despacio no
voy, acomódate en ese borde, reconoce el límite y hace algo para que ese límite
sea respetado.
Por supuesto que tenemos que hacer algo y
es urgente que lo hagamos, es urgente porque la realidad acuciante que padece,
no solamente nuestro país sino el mundo entero, sentados o transitando arriba
de una mina a punto de estallar en cualquier momento, por los caprichos
imperialistas de cualquiera, donde no interesan cuáles son los intereses
individuales y los sueños individuales, lo que le interesa como siempre, como
de costumbre y siempre a lo largo de la historia, es el poder por el poder
mismo para seguir dominando, controlando, sometiendo.
Pero no es sólo lo individual que no le
importa, al contrario, yo creo que lo individual importa y es como inflado
contra lo que más atentan es contra lo comunitario, contra lo colectivo, ese es
el punto, porque si hay algo que nos puede dar una chance de cumplir un sueño
es cumplirlo con otros, entonces ahí yo creo que va al individual, ahí vos
podés ser mientras el resto se hunde.
Seguro, sí, es así, nos debemos
urgentemente reaccionar ante todo esto y como en algunas otras oportunidades
hemos manifestado, dejar de dirimir discusiones que tengan que ver con quién
tiene mayor representatividad, quién tiene mayor influencia, quién tiene
mayores posibilidades de...
Hay un separador que solemos poner en
nuestro programa donde el subcomandante Marcos decía algo así como que el camino es luchar y juntarse con otros
y bueno eso nos debemos, la unidad para poder defendernos, para poder luchar
contra aquellos poderes que nos intentan someter a la más salvaje situación de
esclavitud.
¿Por qué te crees que están entregando el
río Paraná, las explotaciones petroleras, Vaca Muerta? ¿Por qué te crees que
están entregando todo eso? ¿Y por qué te crees que quieren poner en discusión
la extranjerización de nuestras tierras?
Bueno, recuperemos la conciencia y actuemos
en defensa propia y en defensa de nuestro futuro…
Ojalá que así sea…
Bienvenidas, bienvenidos a El Club de la Pluma
NORBERTO GANCI –Dirección/Producción/Conducción
Prof. GABRIELA FERNÁNDEZ –Asistencia Técnica/Coconducción
NUESTRA RADIO WEB
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