RADIO EL CLUB DE LA PLUMA

viernes, 11 de septiembre de 2026

EN LA MENTE DEL MAL - HOMO CRIMINALIS (EL HOMBRE CRIMINAL) - PROF. VIVIANA ONOFRI

 

EN LA MENTE DEL MAL

 HOMO CRIMINALIS (EL HOMBRE CRIMINAL)

 


 

          Un cálido abrazo a toda la querida audiencia de EL CLUB DE LA PLUMA. Otro día más, nos encontramos aquí en este espacio de reflexión compartida.

          Llamamos “criminal” a quien mata con un arma, pero no llamamos “criminal” a quien quita el sustento, el pan de la mesa, el remedio que impide que mueras. Es evidente que existe una trampa del lenguaje. Al que mata con un arma, lo vemos. Hay sangre, hay cuerpo, hay un culpable claro. La sociedad lo puede señalar y castigar. Es un crimen visible. Al que le quita el sustento a alguien, no lo vemos así. No hay pistola, pero hay un sueldo que no se paga, una deuda que ahoga, una mentira que cierra una puerta, una industria que se cierra. Estamos hablando de más de 30.000 industrias cerradas, en Argentina, en 2024. En Alemania, se cerraron 200.000 industrias, también en 2024 por las decisiones de Bruselas durante dos décadas. El segundo tipo de crimen, el que te quita el pan de la boca, no deja marca en el cuerpo, pero deja la misma herida. Pero no le llamamos “criminal”, sino decimos que es “la ley del mercado” o “el déficit cero”. Nos han enseñado a medir la criminalidad por la violencia física visible, no por la violencia económica o moral. Un arma te puede quitar la vida en un segundo. Quitarte el sustento, el pan te puede quitar la vida todos los días, durante meses y años, a ti y a los tuyos. Esto no asusta, por eso, no genera la misma condena social. Uno es criminal por lo que hace con la mano; el otro, debería serlo por lo que hace con el poder, pero le hemos puesto otro nombre para no llamarlo por lo que es. En Argentina por primera vez en su historia, se han cuadruplicado los suicidios durante el año 2024. En Argentina, el gobierno criminal de Milei le pasó su déficit a las familias. ¿Qué quiere decir que las familias gastan más de lo que ingresan? Quiere decir que se endeudan para vivir. Cuando el criminal de Milei dijo que tenía superávit, no dijo, ahora TODOS vamos a hacer el esfuerzo por igual, sino que les bajó el impuesto a los ricos por los bienes personales; a los que evadían, les otorgó el blanqueo y la inocencia fiscal y, simultáneamente, bajó el monto de la jubilación, los bonos y los salarios y les subió los precios a los medicamentos, la luz, el gas.

          Un criminal, un asesino, ¿nace o se hace? ¿Qué pesa más lo genético, el temperamento o la socialización? Independientemente de ciertas anomalías a nivel fisiológico, por ejemplo, en el lóbulo prefrontal, existen traumas en la niñez y no nos referimos a un cachetazo, pero el abandono afectivo, el maltrato, el rechazo materno o paterno, el abuso, pueden potenciar eso que ocurre a nivel biológico. Y diferenciaremos lo que es agresividad de lo que es la violencia. El homo sapiens sapiens tiene cierta dosis de agresividad, es innata al ser humano, pero cuando hablamos de

“violencia” nos estamos refiriendo a otra cosa. Cuando hablamos de “crimen”, “criminología”, “psicopatía”, “violencia institucional y mediática”, “responsabilidad institucional, moral”, “fascinación por los criminales”, “el papel del entorno” nos preguntamos EL POR QUÉ. ¿Tú hubieras apoyado al régimen nazi; hubieras sido colaboracionista? Los que vemos en directo la masacre en Gaza, Cisjordania, el Líbano, ¿apoyamos al régimen criminal sionista y estamos a favor del abuso de todo tipo y del poder y del control sobre las víctimas?

Existe la llamada “psicopatología integrada”, vamos, porque una persona no tiene por qué matar a nadie en forma directa, como un asesino serial, pero termina aniquilando familias, emociones, cuentas corrientes, y tenemos extensos ejemplos en la política, en la economía, en el periodismo, también existen los que están viviendo con nosotros, a nuestro alrededor, nuestros compañeros de trabajo, nuestros amigos. ¡El mal viste piel de persona, no lo olvides! EL MAL EXISTE. Si intentamos definir la “maldad” aparecen definiciones desde la filosofía, la biología, la religión, la antropología, la psicología, la sociología, pero generalizaremos diciendo que la maldad es hacer algo, siempre, en beneficio propio y en detrimento del derecho de los demás.

Y lo más oscuro del crimen es el amplio decálogo de los motivos para matar. Dinero, poder, control, éxito, placer, odio, sadismo, venganza...Y existe una maldad objetiva y una maldad subjetiva. Es que ciertas personas tienen la triada oscura de la personalidad: maquiavelismo, narcisismo integrado y psicopatía integrada; para ellos todo lo que están haciendo, lo están haciendo bien; saben que están dañando a otros, pero aun así siguen adelante y no sienten culpa. Entienden perfectamente el concepto de maldad, saben que están dañando a otros, pero les da exactamente igual porque sólo piensan en su propio beneficio. Y está la maldad subjetiva en la que quieren aprovecharse de un daño, porque tienen objetivos mucho más grandes que fagocitar a una sola persona, fagocitar a un Estado, fagocitar a una ciudad, fagocitar a 150.000 clientes de tu entidad bancaria. Quieren alcanzar y cumplir un objetivo y, a la vez, cumplir una orden.

De niños, los malvados no tenían poder ni control, pero desde una posición de liderazgo, ya adultos, quiebran esa posición. Son personas altamente peligrosas, son devoradores, porque los psicópatas no sienten miedo, no tienen empatía, mejor dicho, tienen lo que se llama “empatía oscura”. No quieren a nadie; sólo buscan el control. Cuando los puentes de convivencia social se caen, se derrumba la civilización y el ser humano es capaz de hacer cualquier cosa. Cuando el contexto cambia, nuestra conducta cambia y mucho. Y es a partir de la Segunda Guerra Mundial, cuando nace la victimología, a raíz de ese genocidio: la víctima empieza a tener protagonismo. Y volvemos al genocidio en Gaza donde lo que se está haciendo es limpiar a la sociedad de personas indeseables. ¿Y qué significación tiene que un criminal como Milei estigmatice, ataque, insulte y desee eliminar, implícitamente, a quienes se oponen a sus actos criminales? No banalicemos el mal, por favor. Hay personas que están de acuerdo con lo que hace el régimen sionista y, pensemos en Argentina, donde habrá millones de personas que apoyan las ideas de un criminal que estimula la violencia. Y ¡ojo! con las conductas violentas que estamos normalizando... La violencia implica premeditación, planificación, no así la agresividad que es una respuesta inmediata ante un peligro inminente o si nos sentimos en peligro...

La ONU define la violencia como toda aquella conducta que lesiona física, emocional, psicológica o patrimonialmente, económicamente, los derechos o a otra persona. Volvemos a la cantidad horrorosa de suicidios en Argentina, un hecho inédito en nuestro país... La violencia tiene un objetivo y hay muchísimos tipos de violencia. Tú quieres conseguir ese objetivo y cumplir órdenes y lo consigues ¿cómo? A través de la violencia. Demás está recordar la violencia física contra los jubilados en Argentina que realizan manifestaciones todos los miércoles y las masas que aprenden frente al televisor son estimuladas para ver esa violencia como algo justo. ¿Enseñan a los ciudadanos a defender el mal? La psicopatía es un espectro de patologías y aparecen facetas muy importantes de analizar, para definir a alguien como un psicópata o no.

La primera es la faceta interrelacional, cómo se relaciona con los demás, con su entorno y la faceta afectiva: ausencia de empatía, ausencia de miedo, ausencia de conciencia, ausencia de remordimiento, ausencia absoluta de culpabilidad. Y tendemos a asociar la psicopatía con la criminalidad violenta, por ejemplo, un asesino serial, pero tenemos una psicopatía integrada que también tiene muchos rasgos de psicopatía, pero que, en lugar de cometer crímenes directos, pueden hacer que tu vida sea un infierno. La psicopatía es una forma de ser. Para un psicópata la culpa es siempre de los otros, no lo olviden. El psicópata es una persona egoísta, egocéntrica, manipuladora, narcisista, ama el dominio, el poder, el control. El psicópata busca el poder y el control. Reiteramos, no quiere a nadie, sólo busca ese poder sobre sus víctimas.

Ahora bien, son grandes actores, sujetos que tienen una gran capacidad de mimetizarse. Son camaleones sociales y poseen un encanto superficial. Lo que tienen es una gran capacidad de manipulación con respecto a su entorno. Pueden convencer de muchas cosas, son manipuladores emocionales, utilizan la mentira para conseguir lo que quieren. En la psicopatía integrada, hablamos de conductas que los benefician.

Los psicópatas existen en todos los ámbitos que impliquen éxito profesional, porque hay muchos psicópatas que tienen capacidad de liderazgo. Pensemos también en los criminales psicópatas de “guante blanco”. Y nos viene a la memoria la crisis de 2008, a escala planetaria. Fue una manera de quitar el sustento sin disparar ningún arma: son criminales silenciosos. La base fueron las hipotecas “basura”, las subprime. En Argentina, apenas sufrieron las consecuencias: estaban los Kirchner. Los bancos otorgaron hipotecas basura a quien no podía pagar, las empaquetaron como productos AAA y las vendieron al mundo. Cuando estalló la burbuja, los ciudadanos perdieron sus casas por no poder pagar y, con sus impuestos y recortes tuvieron que rescatar a los mismos bancos que los habían estafado. La cuestión es que los psicópatas como asesinos seriales están en prisión, están contenidos, pero los psicópatas integrados son los que están viviendo a nuestro alrededor. Desde esta columna, y siguiendo la continuidad argumentativa, definimos a Milei como un criminal psicópata y cerramos la boca para no hablar de tantos y tantos criminales psicópatas con funciones de liderazgo sobre este planeta, porque no nos daría el tiempo objetivo de esta columna. ¡Cuidado, no están contenidos en una prisión: están sueltos entre nosotros...!

           ¡Qué derechas ni izquierdas! ¡Hablemos de gobiernos de la maldad, son gobiernos criminales! Las cosas por su nombre. Su mal es intencional. Y volvemos al inicio de la columna: no solamente es un criminal quien mata con un arma, también hay un HOMO CRIMINALIS, un hombre criminal, que mata, destruye y aniquila a la víctima sin tocarla. No queremos que nuestros hijos sean obligados a alistarse para una guerra contra Rusia. ¡No, por favor! Y ¡ojo! Criminalizar a Alternativa para Alemania, el partido que definen los medios como de ultraderecha nazi que ganó las elecciones en Sajonia-Anhalt, en Alemania, tiene su parte oculta. Es la respuesta del abismo que existe entre la política económica alemana y el pueblo al que no le alcanza dos o tres salarios para cubrir sus gastos mensuales. Es la distancia que existe entre las élites y los ciudadanos. Vamos, cuando vemos a Bruselas y al Canciller alemán Merz que están en pánico total, esa es una señal altamente significativa.

Aquí, en Europa, lo de derechas o izquierdas es algo peculiar. Europa no se está radicalizando simplemente hacia la derecha, sino también hacia la izquierda; se está desintegrando el centro político tradicional y creciendo el voto contra el establishment. El giro que nadie conecta y que es el verdadero problema es su cercanía con Putin. Como en Francia, con la propuesta de Mélenchon desde la izquierda, líder de la Francia Insumisa. Por un lado, la ultraderecha en Alemania; en el opuesto, la izquierda, en Francia. Los antisistemas han dejado de estar en los márgenes. En algunos países, ya representan a uno de cada tres ciudadanos.

           Me despido de nuestra querida audiencia, agradeciendo su amable atención e invitándola a otra nueva emisión de EL CLUB DE LA PLUMA, el domingo próximo. ¡Palestina libre! ¡Hasta la victoria siempre, compañeros!

 

PROF. VIVIANA ONOFRI

 Desde Islas Canarias – Profesora en Letras, ex catedrática de la Universidad Nacional de Mar del Plata

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