RADIO EL CLUB DE LA PLUMA

lunes, 19 de agosto de 2024

EL CLUB DE LA PLUMA 2004-2024 20 AÑOS

 

EL CLUB DE LA PLUMA

2004-2024

20 AÑOS

 

 

El festejo por los “20 años del Proyecto Comunicacional de Integración EL CLUB DE LA PLUMA” se realizó el 28 de junio 2024 en el Archivo Provincial de la Memoria de Córdoba.

 

En esa oportunidad presentamos el libro de poemas “Excavares” de la Profesora Gabriela Fernández, bajo el seudónimo Maga Fernández Gamez, con ilustraciones de la Artista Plástica Verónica Revol.

 

La presentación estuvo a cargo del Licenciado en Ciencias de la Educación, Prof. Carlos Hurtado.

 

Contamos de amigos que nos regalaron su arte, los músicos, cantantes, compositores e intérpretes Adriana Céliz y Adrián Costa.

 

Hubo entrega de reconocimientos a quienes nos han acompañado y nos acompañan en este camino de la comunicación alternativa, diversa, inclusiva y de resistencia.

 

El evento fue declarado de Interés Cultural por la Comuna de Estancia Vieja, según Resolución N° 43/2024

TECNO FEUDALISMO: UNA LECTURA - PEDRO RODRIGUEZ

 

TECNO FEUDALISMO: UNA LECTURA

 

 

 Hemos venido hablando de la digitalización, de la información, de la educación, de lo que a diario consumimos en los medios y redes, convertidos de inmediato en medios de propaganda. Hoy haremos referencia a lo que se ha llamado TECNO FEUDALISMO, muy asociado a estos problemas.

 

 La noción, la idea que predominó mucho tiempo y  que aún prevalece en muchísimos bienpensantes es que el desarrollo económico y tecnocientífico bastaba para remolcar, como una locomotora, los vagones de todo el tren del desarrollo humano, es decir: libertad, democracia, autonomía, moralidad... esto es, los ideales que se nos implantaron como si fueran un chip.  Pero lo que se ve hoy día es que  ese desarrollo ha traído un gigantesco atraso, un subdesarrollo psíquico y moral, un empobrecimiento material y simbólico pavoroso en grandes masas de población, sin importar cuán "avanzada" sea su educación (no es necesario aclarar que hablando de ese empobrecimiento simbólico nos referimos más a los doctores que a los reguetoneros... pero esto será tema de una futura columna).

 

 En ausencia de un contendiente como la clase obrera organizada, o para no olvidarnos de los que hoy siguen luchando: en la más extendida debilidad de las organizaciones de trabajadores a nivel internacional, el capitalismo entró en una evolución dinámica omnipresente que provocó una transformación en lo que Yanis Varoufakis (ex ministro de Finanzas del gobierno de Syriza, coalición de izquierda griega) llamó "tecnofeudalismo" y «capital-nube» a su nuevo vástago. Esta transformación afecta al capitalismo como sistema.  El capital-nube ha sustituido "los mercados" por una especie de feudo digital en el que no solo los proletarios sino también los burgueses producen ganancias para los capitalistas vasallos. Están produciendo rentas. Están produciendo rentas en la nube, porque el feudo es ahora un feudo en la nube, para los propietarios del capital en la nube. Es un  poder  diferente del poder monopolista: hasta hoy las corporaciones  concentraban el capital, concentraban el poder, compraban gobiernos y  competidores. Los capitalistas de la nube actuales ni siquiera se molestan en producir nada y vender sus cosas. Esto se debe a que han sustituido a los mercados, no sólo los han monopolizado.

Hoy el capitalismo se basa en plataformas digitales más próximas a los feudos tecnológicos o feudos en la nube.

 

 Los siervos de la nube, mientras, producen directamente capital con su trabajo gratuito. Esto no ha ocurrido nunca antes. Los siervos del feudalismo eran fundamentalmente  productores agrícolas. No producían capital: este dependía de los artesanos que producían herramientas, aperos, arados y similares. En cambio, los usuarios modernos contribuyen a la formación de capital simplemente interactuando con las plataformas, ofreciendo mano de obra gratuita para aumentar el capital en nube del capitalista.

 Por supuesto, al igual que el capitalismo necesitaba al feudalismo para asegurarse el suministro de alimentos, el tecnofeudalismo es parasitario y obtiene un apoyo esencial del sector capitalista para mantenerse.

 

 Así pues, los trabajadores continúan produciendo todo el valor. Toda la plusvalía se concentra en corporaciones, pero luego es usurpada. Se la apropia este capital mutante —el capital nube—, reproducido y multiplicado por personas que trabajan sin remuneración en su tiempo libre.

Así que la plusvalía es sustraída del flujo circular de ingresos por los capitalistas de la nube. Hasta acá, muy sintéticamente, el planteo de Varoufakis, que merece su crítica posterior.

 

 Esto hace que el sistema sea aún más inestable, aún más propenso a las crisis, y aún más contradictorio e incluso menos viable de lo que era el capitalismo clásico. Nuestras sociedades son más conflictivas. Se están volviendo más estúpidas, más conflictivas, más envenenadas y menos capaces de dejar espacio en ellas a la socialdemocracia, al individuo liberal, a todos esos valores que con tanto esmero nos inculcaron, para dejarnos hoy... chupando un palo  sentados sobre una calabaza.

 

PEDRO RODRIGUEZ

Desde Rosario- Militante Social

LA ARGENTINA DE HOY EN PERSPECTIVA HISTÓRICA - PROF. LIDIA INÉS RODRIGUEZ OLIVES

 

LA ARGENTINA DE HOY EN PERSPECTIVA HISTÓRICA

 

 

 Soy Lidia Rodríguez Olives y, desde Buenos Aires, saludo a todos los que escuchan El Club de la Pluma

 

 Leer noticias en Argentina es sumergirse en una vorágine que aturde. Cuesta encontrar un hilo conductor entre los diversos campos de la información; una lógica que permita comprender y nos rescate del sinsentido. Será la Historia, hoy más que nunca “maestra de la vida”, la que ordene el caos; la que enmarque los hechos en procesos comprensibles; la que nos demuestre, a través del conocimiento fundado, que todo tiene que ver con todo.

 

 Dejando claro que los represores que visitaron diputados de LLA no son “viejitos” sino asesinos, si yo fuera Astiz, Guglielminetti o Suárez Mason estaría furiosa. No sólo por estar detenida sino porque aquellos que fueron mis cómplices, mis socios y colaboradores; aquellos que me cedieron sus instalaciones para torturar y sus camionetas para secuestrar; aquellos que me pasaron listas para desaparecer trabajadores; los que me usaron para apropiarse de patrimonios y empresas ajenas… están en libertad y no es casualidad.

 

 El 13 de marzo de 2023 moría el empresario Carlos Blaquier. Dueño del Ingenio Ledesma, había sido procesado en noviembre de 2012 junto con su administrador, Alberto Lemos, por privación ilegal de la libertad, que implicó el secuestro de 29 trabajadores y referentes sociales entre marzo y julio de 1976. A pesar de que la causa estaba en condiciones de ser elevada a juicio en 2013, el proceso quedó paralizado en la Sala IV de la Cámara de Casación Penal, a cargo de los jueces Juan Carlos Gemignani, Gustavo Hornos y Eduardo Riggi. También la Corte se tomó su tiempo y estas demoras hicieron posible que, en 2022, fuera apartado del juicio oral por su edad, garantizando lo que algunos llaman la “impunidad biológica”.

 

 Otros muchos procesos iniciados contra empresas y sus representantes por complicidad y colaboración con la Dictadura o financiamiento de la represión terminaron en impunidad. Lo vimos con Papel Prensa, con el juicio contra Mercedes Benz y contra Techint y Acindar. Sólo el 7% de los acusados por delitos de Lesa Humanidad son empresarios. En muchas de esas causas, los jueces no respondieron o negaron el pedido de indagatoria, como hizo Julián Ercolini en beneficio de Magnetto, Mitre y Ernestina de Noble. En otras, los acusados murieron o fueron separados del proceso. Solo las menos se encuentran en pleno trámite. Es que ni la justicia transicional ni la sociedad han sido capaces, en estos más de 40 años, de captar la interrelación e interdependencia tejidas durante la Dictadura entre lo público y lo privado. En consecuencia, el período difícilmente es analizado por estos actores como un conflicto alimentado por problemas y tensiones socioeconómicas. Esto nos impide crear los instrumentos adecuados para responsabilizar a las empresas como cómplices: el Código Penal puede reformarse para bajar la imputabilidad de menores; pero no para incluir a empresas como personas jurídicas alcanzadas por una acusación penal. También nos impide percibir los problemas estructurales de hoy como legado y explicación del período autoritario y, como demuestra la historia pos Dictadura, entender que los mismos antagonismos pueden darse en democracia.

 

 Cuando el sentido común analiza la Dictadura lo hace sobre 2 supuestos. Uno, que el golpe del 76 fue la respuesta ante el accionar violento de agrupaciones armadas; el otro, que los cambios estructurales que se implementaron eran necesarios frente a un modelo de industrialización ya agotado. Sin embargo, abundan las investigaciones que dan cuenta que, ya en 1975, el poder de fuego del ERP y Montoneros había sido diezmado por la Triple A. Los mismos sectores empresarios se expresaron durante ese año en las páginas de La Nación y La Prensa, afirmando que la amenaza no se cifraba en la guerrilla sino en la organización misma de la sociedad establecida a partir del peronismo. Para Alberto Benegas Lynch, Jaime Perriaux y Ricardo Zinn, las causas de los problemas del país había que buscarlas en el Estado y los sindicatos. No es menor esta mirada; tampoco es inocente haberla omitido.  En cuanto al agotamiento del modelo, baste recordar que, entre 1964 y 1974, el PBI creció a un promedio del 5,1% anual acumulativo y las exportaciones de origen industrial, como maquinarias, material eléctrico, productos químicos, petroquímicos o derivados de la metalurgia, al 20%. En el mismo período, las exportaciones del agro registraron un aumento del 7,1% anual. Como consecuencia, también aumentaron las reservas del Banco Central. A esto hay que agregar que la pobreza era del 8%, la desocupación del 2,7%, la informalidad laboral sólo del 10% y la participación de los asalariados en el ingreso nacional del 45%.

Entonces, el sentido común no es Historia.

 

 Sí lo es encuadrar el análisis desde la perspectiva de una resolución violenta de conflictos derivados de la puja distributiva y la paridad de fuerzas originadas en el modelo industrialista. La participación económica y política de los trabajadores sumada a su alto grado de organización, fue percibida como una amenaza por los sectores dominantes, como un impedimento para aumentar sus ganancias. Impedimento al que se sumaba el Estado, fuertemente identificado con el desarrollo industrial y responsable último de las relaciones de fuerza en las que había derivado el modelo. No es casual entonces que el heterogéneo grupo dominante que apoyó la Dictadura, haya dejado de lado sus diferencias a la hora de plantear los objetivos del Proceso. Había que redefinir el rol del Estado en la asignación de recursos (ya no a favor de los trabajadores sino del capital concentrado) y restringir drásticamente el poder de negociación y de oposición de los sindicatos. También, debían alterar violentamente y de manera irreversible la correlación de fuerzas derivada de la presencia de una clase obrera industrial acentuadamente organizada y movilizada en términos políticos e ideológicos.

 

 Resulta ilustrativo recordar que la década del 60 vio nacer el “sindicalismo combativo”, con los programas de La Falda y Huerta Grande, y la creación, en 1968, de la CGT de los Argentinos. Fueron estos sectores los que hicieron fracasar el Plan de Reestructuración Ferroviaria de Frondizi, que se proponía eliminar el 50% de las líneas férreas, despedir 75.000 trabajadores, privatizar la fabricación y reparación de equipos y modificar el régimen laboral. Los beneficiarios serían Fiat, General Motors, General Electric y el Grupo Económico Acindar, cuyo principal accionista, Arturo Acevedo, también era Ministro de Obras Públicas.

 

 También es ilustrativo enterarse que, en 1966, el dictador Onganía instaló una Sección de Gendarmería dentro del Ingenio Ledesma. La repartición no tenía infraestructura ni vehículos. Pero fueron aportados por la empresa a cambio de seguridad, control y represión de los trabajadores, dotando a Ledesma de una fuerza represiva propia del Estado.

 

 La dictadura fue una verdadera “revancha clasista” que, destruyendo una estructura industrial construida en décadas, dividió el campo de ganadores y perdedores que conoceremos hasta 2002. Los trabajadores tendrán la participación del ingreso más baja desde la irrupción del peronismo; perderán derechos laborales mientras aumentan la explotación y el desempleo. Pero un reducido número de Grupos Económicos, Empresas Extranjeras y acreedores externos se apropiarán de una mayor parte de la renta nacional, mientras consolidan su capacidad para subordinar al aparato estatal y dirigir y condicionar la economía nacional. Dueños de grandes conglomerados industriales, controlarán los precios, las cuentas nacionales, la inversión, el diseño fiscal y la dinámica salarial y distributiva.

 

 Pero el peronismo triunfante en 2003 vino a demostrar que el modelo que impusieron no era irreversible. Se reconfiguró el tejido industrial, donde crecieron las PYMES, pero también las empresas tecnológicas; se mejoraron los salarios y la distribución del ingreso; el Estado retomó su rol central tanto en el diseño de políticas públicas como en la reasignación de recursos. Se estatizaron empresas antes privatizadas. El país se desendeudó y arrebató a los grupos dominantes la principal herramienta que tenían para condicionarlo. Crecieron las organizaciones de base y las alianzas de los sectores populares. A partir de entonces, la lucha será cada vez más encarnizada y destruir al peronismo, un objetivo prioritario.

 

 Vivimos hoy una reedición del Proceso iniciado en 1976, donde las noticias cobran sentido si se las enmarca en los mismos antagonismos que lo caracterizaron. Las clases dominantes retoman la revancha clasista, esta vez contra el kirchnerismo y lo que representa en términos de retroceso de sus privilegios, control del Estado, industrialización y mejor distribución. El objetivo de hacerlo desaparecer se expresa a través del gobierno de los Videla del s XXI, Mauricio Macri antes y Javier Milei hoy. Y mientras el hambre y el saqueo se generalizan, se derrumban la producción y el consumo, ellos afirman que “vamos camino al éxito” o que estamos “haciendo progresos sustantivos”. Son los mismos de la Dictadura, de los ´90, de la Alianza y del Macrismo. Pero esta vez van por todo. Van por un modelo definitivamente irreversible. La embestida contra el peronismo no es más que el intento por aniquilar el último bastión de resistencia. “Presa o Muerta” no es solo el título de un libro. Pero si los dirigentes y la sociedad no lo entienden, puede que no tengamos otra oportunidad. Luchemos entonces todos juntos, que en esto nos va la vida.

 

 Desde Buenos Aires, les mando un gran abrazo a todos los que escuchan El Club de la Pluma.   

 


PROF. LIDIA INÉS RODRIGUEZ OLIVES

Profesora de Historia

Posgrado en Ciencias sociales por FLACSO

¿HEGEMONÍA O NADA? VENEZUELA SIEMPRE HABÍA SIDO EL “RANCHO” DE LOS ROCKEFELLER - PROF. VIVIANA ONOFRI

 

¿HEGEMONÍA O NADA?

VENEZUELA SIEMPRE HABÍA SIDO

EL “RANCHO” DE LOS ROCKEFELLER

 

 

 Un cálido abrazo a toda la querida audiencia de EL CLUB DE LA PLUMA.

 De nuevo, nos encontramos en este espacio de reflexión compartida, como todos los domingos.

 

 En primer lugar, para la apertura, para el título HEGEMONÍA O NADA, seguiremos las líneas conceptuales del catedrático alemán, el profesor emérito Michael Brenner. En cuanto a la temática sobre VENEZUELA, nos apoyaremos en las declaraciones del doctor Alfredo Halife-Rahme, de la semana pasada.

 

 ¿La de China es una amenaza tangible? Obviamente, no lo es, según el profesor Michael Brenner. La amenaza china es una amenaza puramente existencial. Hablar de “amenaza” es una palabra mal utilizada y sobreutilizada, pero es apropiada en este contexto, porque la amenaza que representa China se basa, simplemente, en su existencia, eso es todo, no tiene nada que ver con lo que China diga o haga.

 

 El hecho de que exista y tenga grandes y crecientes capacidades se vuelve intolerable tanto en el pensamiento estratégico como en términos emocionales y psicológicos para

Estados Unidos que está aterrorizado. ¿Qué es la hegemonía? La hegemonía es la forma extrema de seguridad que Estados Unidos quiere para su país. Cada Estado-nación tiene dos obligaciones primordiales: proporcionar paz y estabilidad y proteger a su país.

 Desestimemos la guerra contra México y las dos guerras contra España que no fueron por una cuestión de seguridad estadounidense.

 

 La Primera Guerra Mundial no era amenazante para Estados Unidos, pero en la Segunda Guerra Mundial, percibió su inseguridad amenazada por las potencias del Eje, por eso, se involucró. La amenaza estaba representada por la Unión Soviética y su bloque. El momento clave fue en 1949 cuando la Unión Soviética explotó su primera bomba atómica. Los aviones podrían llegar a Estados Unidos y lanzar bombas atómicas, lo cual implicaba un gran desafío para la seguridad estadounidense.

 Estados Unidos siempre buscó la seguridad y esto influyó en la política estadounidense, desde entonces, en su postura con el resto del mundo.

 

 Cuando la Unión Soviética colapsó, en 1991, Estados Unidos creyó que había alcanzado casi la seguridad total. En ese momento, ya nadie podía amenazar a Estados Unidos. Pero algo importante para este país, no olvidemos, es que esa seguridad tiene que ser permanente.

 

 Y volvemos a la cuestión de la hegemonía que se puede definir como control. Lo importante es tener el control de todo el planeta, mantener la superioridad militar en todo el mundo. Este es el marco de la política estadounidense de los últimos treinta años. Que no haya ningún país que pueda convertirse en una amenaza. Ahora bien, volviendo a la política exterior del país del norte, dentro del poder en Estados Unidos se está viendo la posibilidad de terminar la guerra en Ucrania, para centrarse en el Pacífico, puntualmente contra China.

 Entretanto, surgió en Estados Unidos lo que vieron los señores de la guerra como la debilidad de Rusia, pero subestimaron su poder. Rusia sería derrotada y su economía colapsaría.

 Eso es lo que esperaban. Y luego irían por la guerra en China. Ciertamente no interpretaron la realidad militar ni económica de Rusia. Una de las reflexiones más atrevidas del profesor es que hay que reconocer que en Estados Unidos hay un pensamiento anormal en su política exterior, porque no podemos comprender lo que está sucediendo sin tenerlo en cuenta.

 

 El juego está en marcha, pero este es uno en el que Occidente no ganará. El ascenso de China es la mayor amenaza existencial para Estados Unidos en su historia, no por peligros de seguridad, económicos o epistémicos, sino puramente porque invalida la autoconcepción de las élites de Washington.

 El mero hecho de que haya un concepto contrario en el escenario global que rivaliza con éxito con Estados Unidos en todas las esferas, invalida su hegemonía y, por lo tanto, el núcleo de autoimagen moderna de Estados Unidos. Resulta que la hegemonía, una vez que la mentalidad ha echado raíces firmemente, socava los mismos cimientos sobre los que se construye. O, dicho de otra manera, el éxito está cegando a Estados Unidos hacia la derrota. Y la pregunta esencial, si no puede conservar la hegemonía, ¿Estados Unidos prefiere que no exista NADA?

 

 Y hablemos sobre Venezuela de la que el doctor Halife-Rahme expresa que está viviendo la “Etapa Guaidó II”. Halife-Rahme no se atreve a decir que Venezuela es para Estados Unidos lo que sería Ucrania para Rusia, pero no está lejos de esa situación. Generalmente, el perdedor dirá que hubo fraude. Imaginen que Venezuela opine sobre los resultados electorales en Estados Unidos.

 Y recordemos que el expresidente estadounidense Jimmy Carter en su momento había dicho que el sistema electoral de Venezuela era el más perfecto del mundo. ¿Por dónde estará hoy Guaidó? La cuestión de nuestro país hermano es el petróleo.

 

 Vienen los tiempos donde la energía verde está cayendo. Ya en Estados Unidos y en Europa la energía verde se hunde. Y Venezuela es clave porque es la primera potencia petrolera del mundo. Recordemos que Venezuela siempre fue el “rancho” de los Rockefeller. Con respecto a las encuestas, Halife-Rahme es lapidario porque dice que las encuestas, los sondeos, se hacen “a la carta”, te dan el resultado que te guste, ya son una industria.

 

 Y si se habla de la superemigración de Venezuela, qué decir de Honduras, Ecuador, Colombia, México mismo; cuarenta millones de mexicanos viven en Estados Unidos. Latinoamérica no está bien y que los estadounidenses no nos vengan a hablar de democracia, por favor, que dan risa. China, Rusia e Irán reconocieron a Maduro como presidente; por el otro lado, el Occidente colectivo y mandatarios serviles, reconocieron al antichavista como ganador de las elecciones.

 

 Y a la riqueza del petróleo de Venezuela hay que sumarle la del oro, las esmeraldas. Un país inmensamente rico en recursos naturales. ¿A quiénes le van a interesar unas elecciones de un pobre Estado que no tiene nada para robar? Y la locura feroz antichavista continúa, financiada, planificada y organizada por el Estado profundo. La oposición venezolana convoca otra concentración “mundial” para reivindicar su triunfo, leemos en EL PAÍS del 13 de agosto.

 

 Y ahora damos por finalizada la conferencia del doctor Halife-Rahme e interpretamos las últimas noticias sobre la cuestión de Venezuela que son que tanto Colombia, como Brasil, México y Chile, con diferentes variantes, no aceptarán el fallo del Tribunal Supremo de Venezuela. Si hablamos sobre Colombia, siempre hubo litigios entre Venezuela y Colombia y no nos olvidemos que desde 2017, Colombia se unió a la OTAN como socio extracontinental. Es fuerte, ¿no? Pero no entremos en detalles de tal o cual país, eso es insustancial, y lo que los une a los países de América latina no es ni el chantaje, ni la extorsión de Estados Unidos, sino el infinito y omnipresente poder del Estado profundo, de ese gobierno en las sombras que tiene más poder que Biden, Trump, Xi Jinping y Putin.

 

 Estoy hablando de la élite satánica liberal bancaria financiera a la que nos hemos referido tantas veces en estas columnas, que tiene más poder que cualquier gobierno sobre el planeta. El gobierno de Estados Unidos también está sometido a la élite que gobierna el mundo, ese es la idea clave que muchos especialistas en geopolítica parecen desconocer.

 Y en el escenario geopolítico los tiempos son tan veloces y los hechos y acontecimientos se suceden de una manera tan vertiginosa que a cada hora nos vemos en la necesidad de actualizarnos.

 

 Y, además, porque algunas situaciones son tan anormales como la presencia de bombarderos nucleares de Rusia y de China acercándose a Alaska, conjuntamente, y ese es un mensaje muy contundente para Estados Unidos. Sumemos los buques rusos que han atracado en Argelia y que llegarán también a Cuba en los próximos días, es decir, armamento nuclear ruso cerca del Estado de Florida.

 

 Son señales inequívocas de la tensión actual. Saben qué pasa, ocurre que Estados Unidos desde la disolución de la Unión Soviética, en 1991, se creyó el dueño del planeta y podía “hacer cosquillas” aquí y allá, pero claro, ahora se siente muy inquieto porque “las cosquillas” se las están haciendo a ellos. El mundo de los 90 no es el de hoy. Antes, Estados Unidos podía ir libremente por el mundo, porque todo el mundo era su casa, pero la realidad geopolítica actual cambió las reglas del juego.

 

 Y, por favor, que nuestros dirigentes de la Unión Europea a los que nadie votó, dejen de hablar de “teorías de la conspiración” porque hoy ya LA CONSPIRACIÓN SE HA HECHO TEORÍA. Y no sé de qué se la dan, si los miembros europeos de la OTAN han sido reducidos al nivel de Estados-clientes. ¡Oh, el suicidio de Europa, qué delirio! Y la OTAN continúa apoyando dictaduras como la de Arabia Saudí y el funcionamiento eterno del campo de tortura de Guantánamo.

 

 Me despido de nuestra querida audiencia, agradeciendo su amable atención, invitándola a otra emisión de EL CLUB DE LA PLUMA, el próximo domingo.

 Y como tema musical, presentaremos “Everybody wants to rule the world”, en español, “todos quieren dominar el mundo”, canción enmarcada en el escenario de la Guerra Fría.

 


PROF. VIVIANA ONOFRI

Profesora en Letras

ex catedrática de la Universidad Nacional de Mar del Plata

 

domingo, 18 de agosto de 2024

PRESENTACIÓN LIBRO EXCAVARES DE MAGA FERNANDEZ GAMEZ

 

PRESENTACIÓN LIBRO EXCAVARES DE MAGA FERNANDEZ GAMEZ

 

El 28 de junio 2024 se realizó el festejo por los “20 años del Proyecto Comunicacional de Integración EL CLUB DE LA PLUMA” en el Archivo Provincial de la Memoria de la Ciudad de Córdoba.

 

En la ocasión se presentó el libro de poemas “Excarvares” de la Profesora Gabriela Fernández, bajo el seudónimo Maga Fernández Gamez, con ilustraciones de la Artista Plástica Verónica Revol.

 

Dicha presentación estuvo a cargo del Licenciado en Ciencias de la Educación, Prof. Carlos Hurtado.



APERTURA EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 18-8-2024

 

APERTURA EDITORIAL PROGRAMA EL CLUB DE LA PLUMA 18-8-2024

 

NUESTRO EDITORIAL… ¿PICANTE?

 

¡¡¡NO RECOMENDADO PARA OIDOS SENSIBLES…!!!!

 


 

PROGRAMA “EL CLUB DE LA PLUMA” EMITIDO EL DOMINGO 18 DE AGOSTO DEL 2024 POR RADIO WEB “EL CLUB DE LA PLUMA” CÓRDOBA – ARGENTINA

 

NUESTRAS PÁGINAS: http://.elclubdelapluma.wordpress.com / http://elclubdelaplumaradioblogspot.com.ar

 

NUESTRO CORREO: elclubdelapluma@gmail.com

lunes, 12 de agosto de 2024

NOS SIGUEN PEGANDO ABAJO - PEDRO RODRIGUEZ

 

NOS SIGUEN PEGANDO ABAJO

 


 Como habrá advertido quien haya seguido este espacio, hemos iniciado nuestro trabajo en torno al problema del narcotráfico, el narco menudeo y la narcocriminalidad, ciertamente por habitar en una ciudad afectada gravemente por estos problemas. El mero desarrollo de nuestro estudio nos ha llevado a otros aspectos y temas, no porque los primeros hayan tenido alguna resolución (más bien lo contrario: se nos muestran datos de "disminución de muertes" como si esa disminución fuera por el obrar represivo y no por la negociación abierta entre los interesados para mantener el gigantesco negocio y favorecer su crecimiento), sino por ir hallando en el transcurso de nuestra militancia y nuestro estudio obstáculos inmensos para resistir  las acciones del poder y para enfrentarlo.

 

 Aunque las preguntas que nos hacemos no estén taxativamente planteadas, los temas que hemos ido abordando son intentos de responder a ellas. Los problemas políticos de los trabajadores tienen, según postulamos,  una sola solución: la organización conciente que defienda los intereses propios, abandonando la ilusión y las expectativas que generan las políticas tradicionales, y en el mismo momento necesitamos fundamentar por qué razones planteamos lo que planteamos. Para ello hemos apelado a pensadores que no necesariamente se identifican con esta necesidad de transformar nuestra realidad: nos alcanza con que digan algo cercano a lo que vivimos. En nuestros últimos trabajos abordamos los problemas de lo que se ha dado en llamar la "sociedad de la información".

 

 Hemos dicho que la información no proporciona significado ni orientación. Sus datos No se congelan en una narración. Son puramente aditivos. A partir de cierto punto, ya no informan, deforman. Incluso pueden oscurecer el mundo. Esto los pone en oposición a la verdad. La verdad ilumina el mundo, mientras que la información vive del atractivo de la sorpresa, llevándonos a un frenesí permanente de momentos fugaces. 

 Esta observación, que es de un filósofo de moda, se repite a lo largo del tiempo, con esto decimos que no es novedoso. Ray Bradbury escribió ya en 1953 Farenheit 451, su obra más famosa, y lo hizo en pleno macartismo como una denuncia a la censura y persecuciones que vivía su país, EEUU, en aquellos años, En ese libro puede leerse:

 

 "Dale a la gente concursos que puedan ganar recordando la letra de las canciones más populares. Ó los nombres de las capitales de Estado, ó cuánto maíz produjo lowa el año pasado. Saturalos de datos no combustibles, lánzales encima tantos «hechos» que se sientan abrumados, pero totalmente al día en cuanto a información. Entonces, tendrán la sensación de que piensan, tendrán la impresión de que se mueven... sin moverse. Serán felices, porque los hechos de esta naturaleza no cambian.

 No les des ninguna materia delicada como Filosofía o Sociología para que empiecen a atar cabos. Por ese camino se encuentra la melancolía."

Es decir, hablamos de política, y específicamente de las políticas del poder. Bradbury dice: "Saturalos de datos no combustibles, lanzales tantos hechos que se sientan abrumados, pero al día en cuanto a información".

 

 Paulo Freire llama a esta política "la mentalidad bancaria". Un banco de datos sin capacidad de relacionarlos, sin análisis ni autocrítica. Ustedes saben: Paulo Freire fue el pedagogo y pensador más notable en la historia de la pedagogía mundial. Para Freire, la educación debe intensificar la capacidad de remover preconceptos inscriptos como verdades cuando en realidad son falsedades que abren camino a la aceptación de nuevas mentiras .

 

 En vez de comunicarse, el educador hace comunicados y depósitos que los educandos reciben pacientemente, memorizan y repiten. Tal es la concepción “bancaria” de la educación, en que el único margen de acción que se ofrece a los educandos es el de recibir los depósitos, guardarlos y archivarlos.

En el fondo, los grandes archivados en esta práctica equivocada de la educación (en la mejor de las hipótesis) son los propios hombres. Archivados ya que, al margen de la búsqueda, al margen de la praxis, los hombres no pueden ser. No existe creatividad alguna, no existe transformación, ni saber. Solo existe saber en la invención, en la reinvención, en la búsqueda inquieta, impaciente, permanente que los hombres realizan en el mundo, con el mundo y con los otros.

En la visión “bancaria” de la educación, el “saber”, el conocimiento, es una donación de aquellos que se juzgan sabios a los que juzgan ignorantes. Donación que se basa en una de las manifestaciones instrumentales de la ideología de la opresión: la absolutización de la ignorancia, que constituye lo que llamamos alienación de la ignorancia, según la cual esta se encuentra siempre en el otro.

En definitiva, no hay un saber de “experiencia realizada”: apenas si habrá  un  saber de experiencia narrada o transmitida.

No es de extrañar, pues, que en esta visión “bancaria” de la educación los hombres sean vistos como seres de la adaptación, del ajuste.

Esto satisface los intereses de los opresores. Para estos, lo fundamental radica en la preservación de la situación de que son beneficiarios y que les posibilita el mantenimiento de la falsa generosidad. Es por esta misma razón por la que reaccionan, incluso instintivamente, contra cualquier tentativa de una educación que estimule el pensamiento auténtico, que es CRÍTICO, un pensamiento que no se deja confundir por las visiones parciales de la realidad y que busca los nexos que conectan uno y otro punto, uno y otro problema.

Para la concepción “bancaria”, cuanto más adaptados estén los hombres tanto más “educados” serán y mejor adaptados al mundo.

Esta concepción, que implica una práctica, solo puede interesar a los opresores que estarán tanto más tranquilos cuanto más adecuados sean los hombres al mundo. Y tanto más preocupados cuanto más cuestionen los hombres el mundo.

Así, cuanto más se adaptan las grandes mayorías a las finalidades que les sean prescritas por las minorías dominadoras, de tal manera que estas carezcan del derecho de tener finalidades propias, mayor será el poder de prescripción de estas minorías.

 

 Lo que describimos en el campo de la digitalización, de la información, de la educación, lo que a diario consumimos en los medios, convertidos de inmediato en medios de propaganda (y donde los noticieros, los programas de entretenimiento y hasta la publicidad son vehículos de propaganda), es lo que se ha denunciado repetidas veces en innumerables oportunidades y lugares. Para terminar parafraseamos una cita clásica:  a la interpretación necesitamos con urgencia agregarle la transformación.

  

 

PEDRO RODRIGUEZ

Militante Social

8 agosto 2024

 

 

EL CLUB BILDELBERG - LA RED TAVISTOCK - A Trump, ¿por qué lo quieren muerto? - PROF. VIVIANA ONOFRI

 

EL CLUB BILDELBERG

LA RED TAVISTOCK

A Trump, ¿por qué lo quieren muerto?

¿Quién actúa desde las sombras en el conflicto en el Cercano Oriente?

Francia representa el top de la violencia europea

Parte XLVI

  

 

 Un cálido abrazo a toda la querida audiencia de EL CLUB DE LA PLUMA.

 Otro domingo más nos encontramos en este espacio compartido de reflexión en el que presentamos desde una mirada conceptual ciertas cuestiones que involucran a la totalidad del planeta.

 

 Hoy nos referiremos al intento de magnicidio del candidato presidencial y expresidente Donald Trump, al que volverán a intentar asesinar de nuevo y realizaremos una interpretación de los motivos que se esconden detrás de ese hecho.

 

 Para ello, seguiremos los lineamientos conceptuales del libro “La trastienda de Trump” del doctor Daniel Estulin y uno de sus vídeos. Consideramos que las próximas elecciones

presidenciales de noviembre en Estados Unidos no solamente involucran a ese país, sino que las consecuencias de quién sea el candidato electo involucrarán al mundo en su totalidad, por eso, nos vemos en la necesidad de plasmar esta columna.

 

 Más de un tercio de los presidentes estadounidenses han sido objeto de intentos de asesinatos desde 1835, con tres presidentes heridos, cuatro presidentes muertos y ocho presidentes más con muertes muy dudosas; la historia política de los Estados Unidos es una de las más violentas del mundo.

 Asimismo, nos referiremos al conflicto en el Cercano Oriente y, como otra temática, presentaremos los datos del Ministerio del Interior francés que producen escalofríos, sobre la violencia en el país galo que los medios hegemónicos de comunicación no muestran.

 

 El intento de asesinato de Trump no ha sido un teatro, ese hecho fue un recordatorio de que ser, seguramente, el futuro presidente de los Estados Unidos que promueve una economía industrial nacional fuerte, que expresa que pondrá límites a la oligarquía financiera y que está abierto al acercamiento con la Federación Rusa, no es algo muy sencillo, sino peligroso.

 Ni un solo presidente de los Estados Unidos con una agenda similar a la de Trump, ha podido salir con vida de su mandato presidencial.

 

 Trump al igual que el asesinado Kennedy, quien buscaba poner fin a las guerras estadounidenses en todo el mundo, renglón aparte para el conflicto en el Cercano Oriente; que la industria regresara a los Estados Unidos para mejor calidad de vida de la mayoría de la población; cuestionó los principios de la oligarquía financiera y no permitió que se suprimiera la agricultura ni la ganadería.

 Durante la presidencia de Kennedy, Estados Unidos pudo cortar esa dependencia del petróleo que dio origen después a decenas de guerras en todo el planeta con millones de muertos y, con Kennedy, se convirtió en exportador neto de gas y petróleo. No está

demás recordar las elecciones en Venezuela que cobran vital importancia porque ese país es la primera reserva mundial de petróleo, además de casi inconmensurables otros recursos naturales.

 

 ¿Por qué no piden actas de las múltiples elecciones en los países donde Estados Unidos llevó la “democracia”? Y en un movimiento audaz, Maduro ha jugado una carta maestra que podría redefinir el equilibrio de poder en el planeta: ha decido entregar el control de los vastos yacimientos de gas y petróleo a los BRICS.

 Ese movimiento promete cambiar el mapa energético global de manera irrevocable. Y hablando de Maduro, mientras la Unión Europea estaba redactando un mensaje conjunto hablando de “fraude electoral” en Venezuela, Hungría dijo que no estaba de

acuerdo y, obviamente, le han bloqueado los Fondos Europeos entonces Orban, su primer ministro, ha recurrido a China para solicitar un crédito millonario. ¡Qué fuerte!

 Si a la Unión Europea los venezolanos les importan un pimiento, como a los Estados Unidos. Lo único que les importa es el petróleo.

 

 Y volviendo a Trump, en 2016, no pudo cambiar radicalmente la política internacional de los Estados Unidos, porque él también está controlado por el Estado profundo que puede matar impunemente a cualquier indeseable. Trump ya ha demostrado cómo llevar a cabo su proyecto.

 Trump, Xi Jinping y Putin forman parte del mismo equipo, cuyo enemigo principal es infinitamente más poderoso que cualquiera de ellos y de cada uno de los gobiernos de los Estados-nación del planeta.

 

 Estamos hablando del satanismo planetario, liberal banquero financista, por eso, es tan importante que gane Trump, esto no quiere decir que sea un líder perfecto. Ha cometido muchísimos errores y esos errores se pagan y lo están pagando los estadounidenses y lo está pagando el mundo entero entre los años 2020 y 2024. Si ganara las elecciones y, si no lo matan antes, asumiría la presidencia en enero de 2025 y cambiaría las cosas para mejor.

 Como intentamos ser dialécticos, la guerra en Ucrania llegaría a su fin, pero la cuestión de Israel no creemos que pueda mejorar con la presidencia de Trump.

 Seamos todo lo auténticos que podamos y, por favor, no existen buenos ni malos en términos absolutos, sino menos buenos o menos malos.

 

 Después de su intento de asesinato, Trump ha cambiado su discurso completamente, su narrativa era dividir el país, separar; ahora quiere unir el país. Estados Unidos se encuentra en una situación muy complicada económicamente.

 Estados Unidos tiene ciclos de vida de 80 años y ha logrado salir de esos quiebres por distintos métodos a lo largo de su historia y ahora está en una disyuntiva, o se sumerge en una guerra civil o la Tercera Guerra Mundial.

 

 Posee una deuda de cuatro cuatrillones de dólares, un cuatro y quince ceros, una deuda impagable, y no se puede expandir más esa deuda y la única forma de cancelar esa deuda es por una causa de fuerza mayor, una guerra termonuclear, un meteorito, extraterrestres que invadan el planeta, por eso, las opciones de la élite del Estado profundo son muy limitadas, pero la situación no sólo es complicada para Estados Unidos, sino para el mundo entero. Quizás ahora con los últimos acontecimientos en el

Cercano Oriente, la Tercera Guerra Mundial termonuclear no sea en Europa, sino ahí.

 

 No se queden solamente con lo visible en el conflicto entre Israel, Irán, Hezbollá, Hamás, sino preguntarse a quién beneficia ese peligroso movimiento y hay un actor que no apareció en la escena, pero es quien está detrás de todos esos hechos: Londres, el Imperio Británico.

 No se equivoquen con el verdadero enemigo. Cercano Oriente es el foco del filo de la GUERRA TOTAL. Dos mil, tres mil millones de muertos es el deseo ferviente de la élite que domina el planeta: ocho mil millones de seres humanos somos demasiados.

 Y lo que está ocurriendo en el Reino Unido, casi una guerra civil, tiene su espejo en Cercano Oriente, pero a un nivel más amplio. Desatar la máxima tensión es la misión del sionismo internacional.

 El objetivo final no le interesa a Israel, sino a la élite mundial que domina el planeta que necesita la guerra.

 Y no olvidemos que Georgia, en la Europa del Cáucaso, está al borde del golpe de Estado, obviamente, todo financiado y dirigido por Occidente.

 

 La intención es abrir un segundo frente de la guerra en Ucrania, otra guerra proxy contra Rusia. Y Níger rompió relaciones “con efecto inmediato” con Ucrania por apoyar el terrorismo en África, sobre todo en el Sahel, al sur del desierto del Sáhara y también la decisión fue en solidaridad con Malí. Malí, Níger y Burkina Faso, tres vecinos en la región del Sahel, han creado la Confederación de la Alianza de Estados del Sahel, una asociación de ayuda mutua, que rechaza también las políticas colonialistas de Occidente y opta por el acercamiento a Rusia.

 

 Y a estar atentos en Argentina porque ese alineamiento con el sionismo internacional podría traerle consecuencias nefastas a nivel geopolítico, y ojo con Irán que es una de las mayores potencias tecnológicas en el mundo. En el planeta, todo está íntimamente

interconectado, como podrán darse cuenta. Centrarse en un solo Estado-nación es lo que pretenden los medios mercenarios, los medios hegemónicos de comunicación, descontextualizando los hechos, sin otorgarles significación.

 

 Y volviendo a las elecciones en Estados Unidos, los poderes fácticos económicos financieros son quienes quieren matar a Trump, son quienes necesitan una GUERRA TOTAL, ese gobierno en las sombras del que ya hemos hablado. Trump dijo en 2016 que ningún Imperio puede sobrevivir sin un flujo continuo de dinero para financiar sus operaciones ilícitas en todo el mundo.

 La pregunta que se hace el Estado profundo es cómo se implementa su sistema sin el dinero del crimen organizado.

 

 Las drogas son un gran negocio dirigido, controlado y protegido por gente muy poderosa que trabaja con las principales instituciones bancarias a ambos lados del Atlántico, miembros de distintos gobiernos y empresas importantes cuyas acciones se venden en las principales bolsas mundiales. Una de estas instituciones es la Hong Kong & Shanghai Banking Corporation, HSBC. Trump había prometido en campaña, en 2016, implementar la ley Glass-Steagall, por la cual el flujo de dinero de las operaciones relacionadas con la droga de los bancos se secaría casi de la noche a la mañana y acabar con los cárteles de la droga sería relativamente fácil.

 

 Existe un universo paralelo del negocio de la droga que disfruta del apoyo logístico de un cártel internacional con 950.000 millones de dólares al año y la protección de todas las entidades políticas que Gran Bretaña y Estados Unidos han creado mediante estas infinitas ganancias invisibles. Ese dinero beneficia a los mercados financieros y especialmente a Wall Street.

 

 Ese es el motivo por el que se mantiene el tráfico de drogas. ¿Les parecen pocos los motivos por los cuales quieren muerto a Trump? ¿O ustedes se creyeron la lucha mundial contra las drogas? ¡Por favor, no sean niños!

 

 Y volviendo a una temática inquietante, en estos tiempos de Juegos Olímpicos en los cuales Francia quiso mostrar lo que no es, y con una proyección de expansión infinita de la violencia más despiadada en toda la Unión Europea, mostraremos números que erizan la piel otorgados por el Ministerio del Interior francés. Son datos del año 2022 que sabemos que han crecido hasta llegar a mediados de 2024.

 

 Se producen en Francia 100 ataques de cuchillo diariamente. Más de 1000 homicidios al año. Más de 96.000 agresiones sexuales, o sea, 246 por día. Se producen 306.700 agresiones físicas, mientras en España son 20.000. Más de 584.000 hurtos al año. 28.000 violaciones al año, es decir, 76 por día. Asaltos a domicilios, 190.300. Robos de coches, 225.000; en España, 26.000.

 

 Podrán decir que la población de Francia es mayor que la de España, pero si medimos por porcentajes se zanja la diferencia. Francia está en el top de la violencia europea, es decir, esa violencia existe en todos los Estados miembros de la Unión Europea y cómo. ¿Que en los “países serios” no existe la violencia?

 Francia muestra una realidad demográfica dual, con una población nacida en Francia, de tradición democrática y, por otro lado, una población musulmana, de tercera generación, también francesa, y existe una ruptura que parece insalvable que está convirtiendo al país galo, en una hoguera de calamidades.

 

 ¿En qué quedó la integración multicultural y toda esa patraña mentirosa? Vamos, que aquí de nuestra parte, de racismo y xenofobia, nada, ¿eh? No olvidemos tampoco el tema del tráfico de drogas en nuestro continente, sostenido y protegido por nuestros gobiernos y la pobreza cada vez más aguda y la marginación de amplias capas de la sociedad. ¿Cuánto tiempo le queda a España para alcanzar las cifras de violencia de Francia?

 

 Recuerden siempre que la droga es el lubricante que sostiene la economía mundial. Y, por último, como otro hecho más que demuestra la violencia en el Viejo Continente me

referiré a los Países Bajos, donde los diputados ya no pueden ir a sus trabajos ni de compras en bicicleta. 41 diputados, un tercio de sus diputados, necesitan guardaespaldas o algún tipo de medida de protección. Las amenazas del crimen organizado son “el pan de cada día”.

 

 Las elecciones parlamentarias del 22 de noviembre en Holanda no llegan con un panorama muy halagador: mayor polarización y amenazas a los políticos y su vida privada. Esta es la verdadera Unión Europea.

 

 Me despido de nuestra querida audiencia, agradeciendo su amable atención, e invitándola a una nueva emisión de EL CLUB DE LA PLUMA, el próximo domingo.

 El tema musical de hoy es un canto para despertar nuestra voz, para no callar las verdades mundiales, aunque nos quieran encarcelar en la Unión Europea para quienes somos conspiranoicos, para sostener la bandera de la paz, para no claudicar en un mundo despiadado y cruel a las puertas de la Tercera Guerra Mundial termonuclear, “Tirá para arriba”.


PROF. VIVIANA ONOFRI

Profesora en Letras

ex catedrática de la Universidad Nacional de Mar del Plata

 

domingo, 4 de agosto de 2024

LA VERDAD DEL HAMBRE (2) - PEDRO RODRIGUEZ

 

LA VERDAD DEL HAMBRE (2)

 

 

 El primer acto por el que  nuestra especie se crea a sí misma, es el de convertir en imperativo ético las cuatro necesidades vitales. Para ser humano, hay que contribuir al vestido, comida, bebida y cobijo del clan. Por eso, desde el inicio mismo, son falsos los postulados capitalistas de que la competencia está en la base de la cultura. Lo que fundamenta la cultura, lo que funda humanidad, por el contrario, es la cooperación. Tanto, que el hombre establece acuerdos sobre la base de renunciamientos del deseo individual, en aras de la creación de comunidad. TODO lo que escuchamos hoy, por el contrario, con lo que se bombardea desde TODOS  los medios, es una sarta de pseudo teorías económicas, monetaristas, un palabrerío hueco de términos técnicos sobre déficit fiscal, competencia de monedas y cuanta imbecilidad puede proferirse, instaurando una compleja red de mentiras como la única verdad posible, para mejor negar aquel imperativo ético que nos ha dado vida y evolución.

Decíamos en la columna anterior que en la era de las fake news, la desinformación y las teorías de la conspiración, la realidad y las verdades fácticas se han esfumado. La información circula ahora completamente desconectada de la realidad, en un espacio hiperreal, en lo que se ha llamado un "nuevo nihilismo".

 Como en  la distopía de Orwell, los hechos se desvirtúan o falsean hasta hacerlos encajar en el relato constructor de otra realidad: la que el poder difunde. 


 Hannah Arendt estaba todavía convencida de que los hechos, a pesar de su índole frágil, son «obstinados», de que tienen una «[extraña] resistencia», «resultado de algún desarrollo necesario que los hombres no pueden evitar — y por tanto no pueden hacer nada con respecto a ellos» . La obstinación y la resistencia de los hechos hoy corren el riesgo de ser cosas del pasado.

El orden digital suprime  la firmeza de lo fáctico. El mundo digitalizado, es decir, informatizado, es cualquier cosa menos obstinado y resistente. Más bien se deja moldear y manipular a voluntad. La digitalidad es diametralmente opuesta a la facticidad. La digitalización debilita la conciencia de los hechos y de la facticidad, incluso la conciencia de la propia realidad.


 La información por sí sola NO explica el mundo. A partir de un punto crítico, incluso oscurece el mundo. Recibimos la información con la sospecha de que su contenido podría ser diferente. La información se acompaña de una desconfianza básica. Cuantas más informaciones distintas recibimos, mayor es la desconfianza. Es una sociedad de la desconfianza. 

 Existen cúmulos de información o basura informativa. La verdad, en cambio, no forma ningún cúmulo. La verdad no es frecuente. En muchos sentidos se opone a la información. Elimina la contingencia y la ambivalencia. Elevada a la categoría de relato, proporciona sentido y orientación. La sociedad de la información, en cambio, está vacía de sentido. Hoy estamos informados, pero desorientados. La información no tiene capacidad orientativa. Incluso una comprobación en toda regla de los hechos no puede establecer la verdad, ya que es algo más que la corrección o exactitud de una información.

 La verdad discursiva como entendimiento y consenso garantiza la cohesión social. Estabiliza la sociedad al eliminar la contingencia y la ambivalencia. 

 La crisis de la verdad es siempre una crisis de la sociedad. Sin la verdad, la sociedad se desintegra internamente. Entonces se mantiene unida solo por relaciones económicas externas e instrumentales.  Todos los valores humanos se han vuelto en la actualidad económicos y comerciales. La sociedad y la cultura se mercantilizan. La mercancía sustituye a la verdad. La información o los datos por sí solos no iluminan el mundo. Su esencia es la transparencia. La luz y la oscuridad no son propiedades de la información. Se dan, como el bien y el mal, o la verdad y la mentira, en el espacio narrativo. La verdad en sentido enfático tiene un carácter narrativo. De ahí que, en la sociedad de la información desnarrativizada, pierda radicalmente su significado. 

El fin de los grandes relatos, que da paso a la posmodernidad, se consuma en la sociedad de la información. Las narraciones se desintegran y acaban en informaciones. La información es lo contrario de la narración. El big data ocupa el lugar del "gran relato", como han llamado a aquello que organiza y explica conocimientos y experiencias.  Lo contable y lo narrable (contable en números, claro), pertenecen a dos órdenes del todo diferentes. ¿Puede una rata como caputo hablar de otra cosa que no sean números? Ni siquiera puede dejar de distorsionarlos.

 Los relatos crean sentido e identidad. Por eso, la crisis narrativa conduce a un vacío de sentido, a una crisis de identidad y a una falta de orientación. Las teorías de la conspiración como microrrelatos proporcionan aquí un remedio. Se asumen como recursos de identidad y significado.

 Las teorías de la conspiración resisten a la verificación por los hechos porque son narraciones que, a pesar de su carácter ficticio, fundamentan la percepción de la realidad. Por tanto, son una narración de hechos. En ellas, la ficcionalidad se convierte en facticidad. Lo decisivo no es la facticidad, la verdad de los hechos, sino la coherencia narrativa que la hace creíble. Dentro de una teoría de la conspiración, que es un relato, la contingencia desaparece. Los relatos de la conspiración suprimen la contingencia y la complejidad, que son especialmente agobiantes en una situación de crisis. A diario escuchamos en todos lados versiones delirantes de los sucesos actuales o pasados.

 La democracia  presupone un discurso de la verdad, por eso no es compatible con este nuevo nihilismo. La infocracia puede prescindir y prescinde de la verdad.

 El régimen de la información está desplazando al régimen de la verdad. 

 Necesitamos preguntarnos cómo restituir o construir un universo de relatos, aún sin saber si eso es posible.

 


PEDRO RODRIGUEZ

Militante Social