RADIO EL CLUB DE LA PLUMA

viernes, 13 de marzo de 2026

IRÁN COMO GUERRA ESTRUCTURAL - EL MÁS SIONISTA DE TODOS - PROF. VIVIANA ONOFRI

 

IRÁN COMO GUERRA ESTRUCTURAL

EL MÁS SIONISTA DE TODOS

 



 

          Un cálido abrazo a toda la querida audiencia de EL CLUB DE LA PLUMA. Otro día más, nos encontramos aquí en este espacio de reflexión compartida.

 ¡Quédate, que lo de hoy, también te va a interesar!

 

          Sinceramente, desconocemos qué realidad geopolítica es la de hoy, domingo 15 de marzo (esta columna fue escrita el jueves 12), porque quizás algo de lo que estamos expresando ya forme parte del pasado. Es tal la celeridad, la velocidad de los hechos que cambian hora a hora en un escenario geopolítico en el que se hace casi imposible la actualización constante. Todo lo que ocurre simultáneamente es tan abrumador; es tal la cantidad de acontecimientos que no nos da tiempo para codificarlo.

 

          ¿Por qué la República Islámica de Irán debe desaparecer? Esta es la batalla silenciosa por la nueva arquitectura monetaria global. Irán no es solamente un problema geopolítico, sino que es una prueba viviente de que el dólar no es inevitable. La guerra contra Irán no se libra por el uranio ni por la religión: se libra porque un país solo está demostrando que se puede vivir fuera del sistema financiero que encadena el planeta. Mientras el mundo discute sobre misiles, la verdadera batalla ocurre por los cables invisibles por donde circula el dinero, la energía y el control del futuro. En medio del ruido de los misiles, sanciones y titulares sobre proliferación nuclear, se esconde una realidad más profunda y silenciosa: la confrontación con Irán no es, en esencia, un conflicto militar ni religioso, sino una “guerra estructural” por el control de la arquitectura monetaria que organiza la economía mundial. Lejos de las narrativas oficiales, el país persa representa hoy la excepción más peligrosa para un sistema global que se cierra sobre sí mismo y que no puede permitirse grietas. Irán no amenaza sólo con bombas, amenaza con demostrar que otro mundo monetario es posible. Esta sería la síntesis conceptual sobre lo que está viviendo Oriente Medio, pero ahora hondemos en otros aspectos puntuales de esta semana.

 

          Medianoche, sin advertencias, sin sirenas, sin alertas, sólo el cielo sobre Israel abriéndose repentinamente con cientos de explosiones simultáneas y para cuando alguien entendió lo que estaba ocurriendo, el daño ya estaba hecho. Irán había acabado de ejecutar lo que los analistas militares están llamando “el ataque sorpresa más sofisticado” de todo este conflicto y la palabra “sorpresa” no lo capta en su total plenitud, porque lo que Irán llevó a cabo no fue simplemente inesperado, sino que fue diseñado para ser incontenible desde el momento mismo en que se lanzó. ¿Y por qué cambió todo desde ese momento en adelante? Irán lanzó miles de misiles de racimo durante la medianoche, la hora muerta, la hora cuando los tiempos de reacción son más lentos, cuando las tripulaciones de defensa están en alerta mínima, cuando los civiles están en el sueño más profundo. Un misil entró en el espacio aéreo de Israel. El sistema de radar degradado lo detectó; una amenaza entrante, el protocolo de intercepción se activó. Luego, el misil se abrió: cientos de ojivas individuales se separaron en pleno vuelo y cayeron simultáneamente sobre múltiples objetivos. Edificios, infraestructuras, áreas donde hay personal militar y de inteligencia israelí. El sistema de defensa que estaba calibrado para detener un misil, ya había comprometido su respuesta y para cuando ocurrió la misión, ya no quedaba nada que hacer, excepto observar cómo caían las submuniciones. Pero Irán no estaba sola: simultáneamente, Hezbollá ataca en la misma noche; coordinados, sincronizados, golpeando a Israel desde dos direcciones al mismo tiempo. Israel ya ha admitido que el sistema de alerta no está funcionando correctamente; la red de radar está destruida en un 25 o 30% y no puede detectar, comunicar las amenazas entrantes y no son lo suficientemente rápidas para que los civiles se refugien o las defensas respondan. El país que construyó la red de defensa civil más sofisticada del mundo le está diciendo a su población que “la arquitectura está rota”. Ese es el reconocimiento militar más significativo de este conflicto. Irán ejecuta un ciclo deliberado de ataque: por la mañana, infraestructura de los estados del Golfo Pérsico e instalaciones petroleras; por la tarde, Bahreim, Qatar, activos navales en el Mar Arábigo; por la noche, instalaciones militares estadounidenses en Irak y el Golfo Pérsico en general; por la medianoche, Israel. Esta no es una escalada aleatoria, sino una campaña estructurada, diseñada para mantener objetivos simultáneamente bajo presión y sin ninguna ventana de recuperación. La defensa aérea de Arabia Saudí comienza su ciclo de restablecimiento, pero antes de que ese restablecimiento esté completo, la próxima oleada se está lanzando. Ningún sistema de defensa tiene tiempo adecuado para reabastecerse, reorientarse o repararse. La base de Estados Unidos en Irak; almacenes, estructuras de mando y complejos logísticos reducidos a escombros.

 

          Y, ahora, la realidad del almacenamiento de petróleo que ya ha superado el punto de advertencia teórica. Cada país del Golfo Pérsico que produce petróleo está almacenando actualmente la producción que no puede enviar, porque el Estrecho de Ormuz está totalmente cerrado al tráfico comercial, pero el almacenamiento tiene límites. Irak, el más vulnerable, tiene aproximadamente seis días de capacidad de almacenamiento restante; Kuwai, catorce días; Emiratos Árabes Unidos y Qatar, de quince a veinte días; Arabia Saudí, aproximadamente sesenta días, pero ese reloj está corriendo. Cuando esos tanques de almacenamiento alcancen su capacidad, la producción se detiene, no se ralentiza y ese día que la producción de petróleo del Golfo Pérsico se detenga,el precio global del petróleo no subirá gradualmente, subirá en vertical. Los analistas que estaban discutiendo, ciento cincuenta o doscientos dólares por barrial, hace tres semanas, ahora están modelando escenarios de más de doscientos dólares por barril. Omán, el país más silencioso y cuidadoso diplomáticamente de toda la región del Golfo, acaba de romper su silencio. Su gobierno pidió el fin inmediato de la guerra. El daño ha alcanzado un umbral que la diplomacia pasiva no puede manejar.

 

          Y sin solución de continuidad, miramos a Argentina, país que en manos de los degenerados ya no nos sorprende de nada. Y el perverso Milei habló en la Universidad de Yeshiva, comprometiendo al país en la guerra contra Irán y aseguró: “vamos a ganar la guerra”; un presidente que juega a la guerra como si fuera con soldaditos de plástico. Por si fuera poco, completó su discurso diciendo que está “orgulloso de ser el presidente más sionista del mundo”. Los estudiantes lo aplaudieron y vitorearon al afirmar que tiene una alianza estratégica con Estados Unidos e Israel. Y en un discurso en Nueva York dedicó una parte a atacar a Paolo Rocca y Javier Madanes, tildándolos de empresarios prebendarios y corruptos. Declaró también que Argentina es un “excelente caso de negocios” y repitió que los despidos en algunos sectores generarán empleos en otros. Textualmente dijo: “Rocca y Madanes en connivencia con políticos ladrones atacaron a los argentinos, pero se terminó la Argentina corrupta”. Según el malvado, con el cierre de FATE, Madanes intentó extorsionar a su gobierno para mantener barreras arancelarias. “Nos tiró los 920 trabajadores a la calle”. Sin embargo, el satánico minimizó el impacto de esos y otros despidos porque según él, ahora, las personas van a poder ahorrar 300 y lo van a poder gastar en el resto de los bienes de la economía y repitió que “los empleos que se destruyen en un sector se van a reconvertir en otros sectores con mejores salarios”. Sinceramente, nos negamos a realizar cualquier comentario sobre los dichos del diabólico en Estados Unidos, para evitarnos el vómito. Siguiendo la metáfora iniciada hace tres columnas diremos que el mejor truco del diablo ha sido convencer al mundo de que no existe, porque entonces, así, puede actuar con total impunidad y, sobre todo, está entre nosotros.

 

             Me despido de nuestra querida audiencia, agradeciendo su amable atención e invitándola a otra emisión más de EL CLUB DE LA PLUMA, el próximo domingo. ¡Hasta la victoria siempre, compañeros! ¡Palestina libre! ¡Irán, presente!

 

 

PROF. VIVIANA ONOFRI

 Desde Islas Canarias

 Profesora en Letras, ex catedrática de la Universidad Nacional de Mar del Plata

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