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viernes, 1 de mayo de 2026

VISITAMOS LONDRES: LA INVISIBILIDAD DE LOS JUDÍOS “LA SEGUNDA CRUCIFIXIÓN DE JESÚS” LAS “PELEAS DE PERROS” - PROF. VIVIANA ONOFRI

 

VISITAMOS LONDRES: LA INVISIBILIDAD DE LOS JUDÍOS

 “LA SEGUNDA CRUCIFIXIÓN DE JESÚS”

 LAS “PELEAS DE PERROS”

 


 

          Un cálido abrazo a toda la querida audiencia de EL CLUB DE LA PLUMA. Otro día más, nos encontramos aquí en este espacio de reflexión compartida.

 

          Es innegable que, más allá de los contenidos que ofrecen los medios de comunicación, vivenciar una realidad geopolítica en las calles de una ciudad, nos otorga la dimensión exacta de cómo la geopolítica se hace palpable y evidente. Cuando viajamos, los turistas vemos lo que nuestra percepción y sensibilidad quieren ver. No hay nada de inocencia, sino de observación, análisis e interpretación de lo que los espacios nos ofrecen. Obviaremos la gran mendicidad en las calles, sobre todo, de los ancianos; las tiendas de acampada sobre las aceras, en algunos barrios, con sus habitantes excluidos del sistema al mejor estilo de la India; la minúscula y minuciosa compra en los supermercados, porque los alimentos tienen precios prohibitivos. Sin contar, tampoco, que millones y millones de británicos tienen que elegir entre la calefacción y comer, porque perciben salarios de hambre y el costo del transporte es tan caro, que la bicicleta se ha masificado increíblemente. Esto es Europa.

 

 Y volvamos a la temática específica de hoy, porque resultaba evidente que los judíos, ya desde los aeropuertos, siempre se mostraban antes de octubre de 2023, orgullosos de su pertenencia a ese colectivo, visibilizando la kipá, hablando hebreo en público, mostrando la estrella de David, sombreros y peinados particulares, mostrando mezuzot en las casas, que es un pequeño estuche que se ve en la jamba derecha de las puertas en casas judías, pero nos encontramos, la semana pasada, con la ausencia de judíos por las calles de Londres. Ah, el mezuzot simboliza que esa casa está bajo la protección de Dios. ¿Dónde están los judíos?, fue nuestra pregunta. Pues los judíos no emigraron del Reino Unido, sino que tienen que invisibilizarse por su propia supervivencia física. Esta realidad no te la contarán los medios.

 

 Los judíos pasaron de ser las víctimas del Holocausto, para convertirse en la encarnación misma de lo demoníaco en la Tierra, en los victimarios con mayúscula del mayor genocidio, sobre todo, en estos últimos tiempos. No entraremos en cuestiones teóricas acerca del judaísmo, el sionismo, el Estado de Israel, los asquenazí, es decir, los judíos de Alemania y de toda Europa del este y, los sefardíes, los judíos de España y Portugal, porque no es la intención de esta columna, pero es muy claro que hemos olvidado el Holocausto y los judíos se han transformado en una fuerza oscura, inhumana, despiadadamente cruel, para millones de habitantes en el mundo. Y Londres es un espejo de esa percepción. Vamos, que sabemos que usar el Holocausto como marco moral para criticar la política israelí en Gaza, Cisjordania y el Líbano, es algo sesgado, pero la compasión y la conmiseración de los ciudadanos hacia los pueblos oprimidos, hambreados y masacrados, no sabe de cuestiones teóricas, sino de profundo dolor, desesperación y sentido de justicia.

 

         A partir de este momento, aportaremos algunos datos sobre la realidad “judía” en Gran Bretaña. Nuestra intención es mostrar los actos de antisemitismo en Londres, en particular. Dejamos de lado los juicios sobre los hechos que está sufriendo la comunidad judía. Las cuestiones éticas son, en muchas situaciones, algo absolutamente personal e íntimo y tienen que ver con nuestra propia conciencia. ¿Ha habido agresiones en Gran Bretaña? En 2023, hubo 4103 incidentes antisemitas en el Reino Unidos, el 66% en Londres. Comparado con 2022, hubo una subida del 147%. Los tipos de agresiones van desde insultos de “judío”, “sionista” en la calle, en el bus y en el metro. En cuanto a agresiones físicas, hubo 266 asaltos violentos en el Reino Unido. Golpes, escupitajos, arrancar la kipá. Daños a sinagogas, pintadas, ventanas rotas. En las escuelas judías, han puesto seguridad privada. En Stamford Hill, se reportan gritos desde los coches y les arrojan objetos. Pero vayamos más allá. ¿Qué ocurre en Francia? En París, sobre todo, pasa lo mismo que en Londres, pero más marcado. Los judíos también se están “invisibilizando” por miedo. Las agresiones en París: En 2023-2024, hubo pintadas de estrellas de David en casas de judíos, como en los años 30. En París, los judíos viven, sobre todo, en determinados barrios, y no salen del barrio con vestimenta visible, si pueden evitarlo. En París, hay más violencia física histórica y más emigración; en Londres, no hay ese nivel de emigración a Canadá, por ejemplo. Los judíos de París se invisibilizan e, incluso, familias enteras se mudaron a barrios o zonas más “neutras” y hay más seguridad en las sinagogas.

 

          Y el comportamiento anticristiano y anti musulmán de la mayoría de los israelíes, está profundamente arraigado en la cultura asquenazí; es una cruda realidad que se hizo patente y que salió bruscamente a la luz durante el genocidio de Gaza y que hoy vuelve a mostrarse con toda crudeza durante la agresión de Israel contra el Líbano. Durante la reciente -y enésima- invasión de Israel contra el Líbano, uno de sus soldados talmúdicos usó un mazo para destruir la cara de la estatua de Cristo crucificado. Ya que las guerras que emprende Netanyahu son escatológicas, se puede aducir teológicamente que se trata de la “segunda crucifixión de Cristo”, de acuerdo cn las respetables creencias de los cristianos en el planeta. ¡2600 millones, casi un 33% de la población global! Católicos: 1300 millones; protestantes: 1100 millones y ortodoxos, 300 millones. Llamó la atención que Larry Johnson, exagente de la CIA, sentenciara que Israel “odia a los cristianos” como también “odia a los musulmanes” que representan un 26% de los habitantes del planeta. Suena muy suicida que una de las más pequeñas religiones del mundo, con 16 millones de adherentes, alrededor del 0,2% global, se atreva a insultar al 59% que representan las religiones cristiana y musulmana, de no ser por su supuesto control de las financias y los multimedios de Occidente, además de las como mínimo 90 ojivas nucleares de Israel, pero Pakistán, país musulmán ostenta 170 bombas nucleares y forma parte del “Gran Oriente Medio”.

 

          La “segunda crucifixión de Cristo” fue perpetrada en Dabel, una villa católica en el Líbano Sur, cuyos habitantes conviven con los perseguidos chiítas, tildados por la poderosa maquinaria de propaganda israelí de “terroristas”, vinculados con la guerrilla libanesa de Hezbollah y a Irán. El ejército israelí confirmó que la foto del soldado talmúdico descuartizando la estatua de Cristo, que ya se viralizó, es genuina. El “palestino cristiano” John Munayer comentó en el rotativo israelí Haaretz, diario antagónico a Netanyahu, que la desfiguración del rostro de Jesús, “no es la excepción”, sino que es un “patrón de conducta israelí”, cuyo ejército y colonos escupen al rostro de las monjas e impidieron la celebración del domingo de Ramos en el Santo Sepulcro, al cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén. En su reciente libro “Israel, ¿qué salió mal?”, el historiador estadounidense Omer Bartov sentencia que el “sionismo ha desembocado en el genocidio” por lo que “debe desaparecer”.

 

          Las atrocidades de Israel se condensaron en el punto de inflexión del genocidio en Gaza, que ahora pretende emular en el Líbano Sur con sus usuales métodos, una de cuyas principales etiologías radica en el concepto FAKE del Gran Israel, algo que nunca ha existido y que pretende imponer en todo el “Gran Oriente Medio”, incluyendo a Irán y Pakistán.

 

          Y ahora penetramos en las confesiones inconfesables de Trump, en una entrevista telefónica con Fox News, en la cual se felicitaba anticipadamente del avance hacia un acuerdo con Irán, y dijo abiertamente que “Washington armó grupos opositores kurdos iraníes durante las manifestaciones de enero en Irán”. Eso significa que se orquestó en las calles iraníes algo que la CIA llama, desde los años 1990, “pelea de perros”, una estrategia concebida para provocar guerras civiles en cualquier lugar del mundo. Se trata de posicionar en lugares altos a algunos francotiradores que disparan a la vez sobre manifestantes y policías para hacer creer a cada bando que el otro lo agrede. Ese tipo de manipulación se aplicó exitosamente tanto en Yugoslavia, como en Libia y en Ucrania. Ahora se ve claramente que eso fue lo que sucedió en Irán durante las manifestaciones de enero pasado. En otras palabras, elementos armados al servicio de Washington convirtieron en un baño de sangre las manifestaciones pacíficas de personas perjudicadas económicamente por la quiebra del banco Ayandeh.

 

         Me despido de nuestra querida audiencia, agradeciendo su amable atención e invitándola a una nueva emisión de EL CLUB DE LA PLUMA, el próximo domingo. ¡Hasta la victoria siempre, compañeros! ¡Palestina libre! ¡Irán, presente!

 

 

 

PROF. VIVIANA ONOFRI

 Desde Islas Canarias

 Profesora en Letras, ex catedrática de la Universidad Nacional de Mar del Plata

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