RADIO EL CLUB DE LA PLUMA

viernes, 1 de mayo de 2026

LOS MEDIOS Y SUS DISTORSIONES - MAURICIO IBÁÑEZ

 

LOS MEDIOS Y SUS DISTORSIONES

 


 

Queridos compañeros, amigos y oyentes de El Club de la Pluma, desde Colombia los saluda Mauricio Ibáñez, con un fuerte abrazo por la libertad de Palestina, la paz en Oriente Medio y la Unidad Latinoamericana.

 

En nuestro programa de la semana pasada analizamos un proyecto de manipulación electoral llamado “el Plan Júpiter” con el que empresarios, políticos y medios de la oposición pretenden afectar las elecciones presidenciales del 31 de mayo en Colombia en un escenario donde, a un mes de su celebración, el candidato progresista Iván Cepeda castro encabeza la intención de voto con un 44% según las encuestas más recientes.

 

La existencia de un plan creado con el objetivo de “sembrar miedo, indignación e incertidumbre” en la clase trabajadora colombiana y en el público en general, nos trajo a la memoria una estrategia mediática que los medios privados más influyentes del país vienen aplicando desde que el Economista Gustavo Petro asumió la presidencia hace cuatro años: estrategia de promoción de odio y desesperanza programada a la que dedicamos uno de los programas transmitidos por esta página.

 

La necesidad biológica de transmitir la información, la cual nació con la capacidad humana de comunicarse, fue evolucionando en dos direcciones: la transmisión de información real y verificable que contribuía al aprendizaje, y la propagación del chisme y la mentira como mecanismos de dominación y poder. La búsqueda de formas para transmisión de información de manera formal u “oficial” se inició con el sistema de mensajeros, como el Angarium de los persas o los Chasquis de los Incas, pasando por publicaciones rudimentarias en Grecia y las “Actas Diurnas” romanas que se colocaban en lugares públicos.

 

En 1440, la invención de los tipos móviles y la imprenta por parte de Johannes Gutemberg permitió reproducir textos en forma rápida y barata, rompiendo el monopolio que la aristocracia y la iglesia tenían sobre la comunicación. Desde entonces empezaron a surgir toda clase de documentos públicos conocidos como panfletos informativos, hasta que en 1605 apareció en Estrasburgo, el que se considera el primer periódico impreso de la historia, el “Relation”.

 

Los medios de comunicación pasaron a tener varias categorías, entre ellas lo que llamamos “medios oficiales”, que se producían para informar al pueblo sobre decisiones y leyes gubernamentales, los “medios noticiosos” o “prensa” que se encargaba de informar sobre los acontecimientos y prestar algunos servicios sociales, y los medios “críticos” que se encargaban de denunciar abusos de poder, criticaban aspectos de la sociedad y proponían movilizaciones políticas.

 

El grado de influencia de estos periódicos creció en varias direcciones y se dispersó con todas las tendencias y escuelas de la discusión política, generando el concepto del “medio influyente” según su capacidad de inducir reacciones sociales o políticas. Al principio, los Estados intentaron monopolizar la comunicación de masas, creando medios oficiales, pero para esos tiempos los grupos políticos, las universidades, los centros de pensamiento y los grupos revolucionarios ya contaban con herramientas masivas de comunicación. Una tendencia que no hizo sino crecer sin control, facilitada por la evolución tecnológica de los mecanismos de transmisión de información.

 

Aunque los medios habían llegado a convertirse en herramientas muy poderosas y, gracias a la revolución industrial, se habían convertido también en emporios comerciales, sus dueños eran, en su mayoría, magnates individuales con un interés netamente económico. Sólo a principios del siglo 20 surgieron las tesis de que los medios deberían ser propiedad exclusiva del sector privado y las corporaciones: Millonarios como Rupert Murdoch, dueño de Fox News, políticos como Silvio Berlusconi, filósofos y economistas del neoliberalismo como Milton Friedman y Friedrich Hayek y tanques del pensamiento como la Escuela de Chicago fueron los artífices de que las corporaciones se hicieran con la propiedad y el manejo delos medios más influyentes y mejor posicionados comercialmente, con tres propósitos principales: El primero, sentar posiciones y canalizar la opinión de las personas frente a políticas y programas del gobierno (esto les daba la capacidad de crear una atmósfera de apoyo o de oposición según sus intereses económicos); el segundo, netamente comercial: asegurar ingresos económicos mediante el manejo de noticias de impacto y publicidad, para obtener el mayor número posible de consumidores, y el tercero y más peligroso, influir sobre la sique colectiva generando impacto emocional y creando escenarios como el que les describía de “miedo, indignación e incertidumbre” en la población, lo que la hace vulnerable a la manipulación.

 

El tercer elemento del manejo de los medios es el más perverso y el que más daño le ha hecho a la humanidad en la actualidad, porque los medios son capaces de robarse la esperanza de la población y generar miedos colectivos que pueden manejarse para obtener resultados políticos, crear pánico financiero, quebrar negocios o afectar el valor de los mercados, según el fin que se persiga. Hoy en día, si no fuera porque el internet y las redes sociales abrieron una brecha comunicacional que ellos no han sido capaces de controlar (hasta ahora), todos seríamos robots al servicio de un establecimiento que tendría el dominio completo de nuestras vidas.

 

Este fenómeno del poder y la conspiración mediática que estamos padeciendo en el escenario político de Colombia es universal, y está haciendo metástasis en la invasión de contenidos falsos y manipulaciones que actualmente inundan las redes sociales con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial, capaces de generar imágenes y videos falsos que es casi imposible de distinguir de lo real, y creando una generación de personas que, en su grado de desorientación, acaban creyendo cualquier cosa y reaccionando ante cualquier información, sin verificarla siquiera.

Es tan grave la situación, que ahora los medios hegemónicos divulgadores de noticias supuestamente “formales” se ofrecen como la herramienta de comprobación de “fake news”, que manipulan incluso los procesos de verificación con los que tratamos de mantener la cordura en este manicomio de chismes y mentiras, como nos ocurrió con el portal “La Silla Vacía” en Colombia.

 

La lucha entre la verdad, debilitada, vulnerable a ataques, subestimada y la mentira, engrandecida, atractiva, adornada y adictiva, es tremendamente desigual. Somos como David contra Goliat, con todo en contra, incluyendo la población misma hipnotizada por sus atavíos y sus colorines. Los que defendemos la verdad somos los oscuros, los aburridos, pero guardamos en nuestro morral la esperanza de ver la luz y mostrársela a los demás, contra todas las posibilidades. Debemos persistir.             

 

Hasta la próxima semana compañeros, un fuerte abrazo.

 

MAURICIO IBÁÑEZ – Desde Colombia -Biólogo

Especialista En Estudios Socio-Ambientales

 

 

PARA SABER MAS

 

·         El Plan Júpiter: Miedo, Indignación e Incertidumbre – Enlace

https://www.youtube.com/live/MfuK8amrMMY?si=sen5fv97ijhD4nzg

 

·         El Plan Júpiter Capítulo 2: borrando evidencias - Enlace

https://www.youtube.com/live/UhXP7TJtyak?si=eYwGEHC07j3XZOAC

 

 

TEMA MUSICAL DE HOY

 

·         Lástima – María Cristina Plata - Enlace

https://www.youtube.com/watch?v=EJRNak_RF98&feature=youtu.be

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