LAS
GRAVES RAZONES DETRÁS DE LA
FÉRREA OPOSICIÓN A LA REFORMA AL SISTEMA DE
SALUD PROPUESTA POR GUSTAVO PETRO
Apreciados amigos,
compañeros y oyentes del Club de la Pluma, les saluda Mauricio Ibañez desde
Colombia, con un fuerte abrazo latinoamericano.
En 1993, el entonces
senador Álvaro Uribe Vélez presentó una iniciativa legislativa que buscaba la
transformación significativa del sistema de salud del país, permitiendo la
participación del sector privado en la prestación de este servicio. Con la Ley
100 de 1993 se introdujo el concepto de Entidades Promotoras de Salud (EPS),
aseguradoras diseñadas para administrar los recursos destinados a la salud y
garantizar la prestación de servicios médicos a la población. El objetivo era
crear un sistema de salud mixto, donde coexistieran el sector público y
privado, con la intención de mejorar la eficiencia y calidad de los servicios.
Las EPS conformarían
una plataforma de seguros y estarían encargadas de afiliar a los ciudadanos,
gestionar los recursos económicos y asegurar que los servicios de salud se
prestasen adecuadamente. Tal como quedó establecido, la financiación del
sistema proviene de las cotizaciones de los trabajadores y empleadores, así
como de aportes del gobierno. La Unidad de Pago por Capitación (UPC) es una
tarifa fija que las EPS reciben del Estado por cada afiliado, destinada a
cubrir los costos de atención médica.
Aunque la creación de las EPS buscaba mejorar el acceso y
calidad de los servicios de salud, con el tiempo surgieron diversos problemas,
muchos de ellos vinculados a la corrupción. La gestión de los recursos ha sido,
en muchos casos, objeto de malas prácticas y fraudes por parte de algunas EPS.
Se han documentado numerosos casos de desvío de fondos, sobrecostos en la
prestación de servicios y contratación de proveedores con conflictos de
interés. Estas prácticas no solo afectan la eficiencia del sistema de salud,
sino que también ponen en riesgo la atención de millones de colombianos.
Desde hace más de 10
años, la situación ha empeorado de manera alarmante: los desvíos de fondos por
parte de los empresarios dueños de las EPS ya suman decenas de millones de
dólares, la atención al público se ha precarizado gravemente y la
disponibilidad de medicamentos se ha visto comprometida, poniendo en grave
riesgo la salud de los colombianos.
La corrupción no es
el único problema que afecta al sistema de salud colombiano. La falta de
gestión de los gobiernos y la falta de una reforma estructural al sistema de
salud llegaron a tal punto que, para 2021, el rezago en la Unidad de Pago por
Capitación (UPC) acumulaba $15.5 billones de pesos colombianos (aproximadamente
3, 76 millones de dólares). Esta desfinanciación es otro factor crítico que ha
limitado la capacidad de las EPS para prestar servicios adecuados. Por otra
parte, éstas montaron un sistema de integración vertical donde cubren la deuda
que tengan las clínicas de su propiedad, pero no con todas las instituciones
prestadoras del servicio, con las cuales han acumulado millonarias deudas.
Recientemente se
descubrieron casos en que estas instituciones propiedad de las EPS han venido
presentando facturaciones falsas, cobrando la atención de pacientes que llevan
muertos varios meses, y hasta un caso de un paciente que aparece siendo
transportado en 15.000 ocasiones en ambulancia. La estimación del impacto de
esta poderosa cadena de corrupción puede ir desde cientos hasta miles de
pacientes fallecidos por cuenta de este gravísimo fenómeno de corrupción del
sector privado.
Ante la grave corrupción documentada y las deficiencias
actuales en la atención médica, el colapso de hospitales y retrasos en pagos a
los trabajadores de salud, además de la inflación y el crecimiento poblacional,
estos problemas se han agravado aún más, dejando a una parte significativa de
la población sin acceso adecuado a tratamientos y medicinas.
Frente a estos
desafíos, el gobierno de Gustavo Petro ha propuesto una reforma estructural del
sistema de salud. Esta reforma busca atacar las raíces de la corrupción,
mejorar la financiación y asegurar un acceso universal y equitativo a los
servicios de salud. ¿Cuáles son los principales planteamientos de la propuesta
de este gobierno?
•
Centralización de la gestión de recursos: La reforma propone
centralizar la gestión de los recursos económicos para evitar desvíos y
garantizar una distribución más equitativa.
•
Fortalecimiento de la red pública: Se busca aumentar la
inversión en hospitales y centros de salud públicos, asegurando que todos los
ciudadanos tengan acceso a servicios de calidad.
•
Revisión del modelo de financiación: La reforma plantea una
revisión del modelo de la UPC, buscando alternativas que permitan cubrir mejor
los costos y adaptarse a las necesidades cambiantes.
•
Transparencia y rendición de cuentas: Implementación de
mecanismos de control y auditoría para garantizar que los recursos se usen de
manera adecuada, reduciendo la corrupción.
Lo anterior implica
la desaparición (o reforma) de las entidades aseguradoras (EPS) para que el
manejo de los recursos sea asumido directamente por el Estado, sin
intermediarios, toda vez que ya se cuentan en cientos las EPS que han tenido
que ser intervenidas y liquidadas debido a la malversación de fondos o la
negligencia en su servicio.
Siendo un negocio tan
lucrativo, instalado en el país desde hace ya más de 20 años, con empresarios
que se han enriquecido más allá de toda proporción, la EPS más poderosas han
iniciado una costosísima campaña de lobby para oponerse contra cualquier
intento de que se les quite el manejo y administración de los recursos del
Estado. Esta campaña incluye expresidentes, exministros, congresistas, gremios
empresariales y supuestos expertos o analistas que reclaman que el modelo de
salud está bien y que no hay que cambiar nada.
Aunque para todos los
colombianos ha sido evidente la precarización del modelo de salud, así como la
alarmante corrupción de las EPS y las enormes cantidades de recursos que se han
desviado a paraísos fiscales o robado descaradamente a través de servicios
falsos o facturaciones fraudulentas, el ataque que ha recibido la propuesta de
reforma es tan fuerte que es dudoso que logre pasar del Congreso de la
República, como ya sucedió con la reforma laboral y otras iniciativas que este
gobierno ha planteado para lograr reducir la pobreza, brecha social.
El Presidente Petro
impulsó la propuesta de reforma estructural a la salud como una salida política
al enorme problema de corrupción, planteando el desmonte del modelo y
regresando el manejo de sus recursos al sector público, pero la oposición de
los grandes empresarios es tan fuerte, que incluso han llegado al extremo de
precarizar aún más los servicios sembrando temor entre la ciudadanía, a la vez
que sus cómplices en la política, la prensa dominante y los gremios
empresariales se han dedicado a echarle al gobierno la culpa de las actuales
fallas del modelo, por cuenta de una reforma que ni siquiera se ha discutido en
el congreso, y que ésta ya tiene planeado hundir para darle gusto a sus
poderosos jefes y dejar las cosas como están.
¿Cuál es la
alternativa? Si no es posible presentar una solución política, como se intentó,
será necesario optar por la estrategia jurídico-penal: las dimensiones del
delito de corrupción, entre la malversación y robo de capitales, desvío de
recursos, facturaciones falsas y estafa llegan a los cientos de millones de
dólares. Sus víctimas son la totalidad del pueblo colombiano, con enfermos mal
atendidos y centenares, si no miles, de pacientes fallecidos, lo cual
implicaría que el establecimiento colombiano ha venido, literalmente,
asesinando a su población durante los últimos 20 años. Un escándalo de proporciones
históricas.
En Colombia, como ha sucedido en México y otros países de América Latina, la justicia está corrupta y se ha pasado del lado de los criminales, por lo que tendremos que acudir ante la justicia internacional. Ya se ha alertado a la Organización Panamericana de la Salud, la Organización Mundial de la Salud, la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Penal Internacional sobre un problema que, por sus proporciones, requiere del esfuerzo mancomunado a escala global.
MAURICIO IBÁÑEZ – Desde Colombia –
Biólogo Especialista En
Estudios Socio-Ambientales
1 comentario:
La magnitud de la crisis económica de la salud, es tan grande que como lo propuso el Presidente PETRO, demanda el concurso de organismos internacionales de Salud y de la justicia internacional, para desmontar estas redes tan densas del robo de los dineros públicos
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