LOS
ROTHSCHILD ADMINISTRAN LA DEUDA DE UCRANIA
FILOSOFÍA
DE LA RESISTENCIA:
GOBIERNO
EMOCIONAL, DICTADURA DE LA FELICIDAD
REVISIONISMO
HISTÓRICO: ¿QUIÉN ASESINÓ A RUCCI? (ARGENTINA, 1973)
Un cálido abrazo a
toda la querida audiencia de EL CLUB DE LA PLUMA. Una vez más, nos encontramos
en este espacio de reflexión compartida con múltiples temáticas.
“Una filosofía de la
resistencia” es el libro del Licenciado Carlos Javier González Serrano. En el siglo XXI, han aparecido una gran
cantidad de dispositivos emocionales de control, que llegan a anular nuestra
potencia de pensar y actuar y dan forma a lo que el catedrático llama “gobierno
emocional”, compuesto por pensamiento positivo, coaching emocional, autoayuda,
respiración consciente, resiliencia, el neoestoicismo que nos impulsa a
soportar cualquier cosa y los mensajes melosos del tipo: “Si quieres, puedes”,
“Cuídate y todo estará bien”.
En una sociedad
desorientada, se supone que el remedio a todos nuestros problemas pasa por una
cuestión individual. Si algo va mal, es porque no alcanzaste las expectativas
porque todo depende de vos. Se trata de un adoctrinamiento emocional destinado
a sostener el statu quo.
Mantener las
desigualdades sociales, las injusticias y los malestares psicológicos, todo queda
sepultado por un discurso neoestoico del cuidado de sí mismo.
Ese comportamiento
elude la promoción de la lucha política y omite la búsqueda de la justicia
social, sin reflexión ni compromiso cívico, vivimos en un régimen emocional
disciplinario y estamos dominados por un gobierno emocional. Hay que pensar
individualmente, pero no como nos dicen los libros de autoayuda que debemos
aguantar, adaptarnos y soportar en solitario todo sufrimiento.
En la Grecia clásica,
se llamaba “idiota” a quien sólo se ocupaba de su viaje individual,
despreciando los asuntos políticos e “idioticracia” a la progresiva
domesticación de la sociedad que es lo que hoy vivimos, una vida opacada por
una capa de ocio en la que se realizan múltiples actividades, para mantenernos
voluntariamente idiotizados. Hoy, la inseguridad, la precariedad, las
incertidumbres, se consideran una virtud, una oportunidad para crecer y ser
resilientes, ¡es muy fuerte! por eso, resulta imprescindible cuestionar social
e individualmente todo lo que tenemos que soportar para sobrevivir, saber por
qué y qué es lo que estamos soportando.
Con el uso de las
palabras elegimos el mundo que queremos crear y muy poco se habla hoy de la
tristeza, el tedio, el sufrimiento, la frustración, todo oculto bajo el dominio
del
gobierno emocional que nos quiere resilientes y productivos.
Una filosofía de la
resistencia nos invita a reflexionar qué aspectos de la realidad hemos decidido
dejar de pensar. Nos piden resiliencia, pero necesitamos resistencia. Nos piden
optimismo y productividad que es lo mismo que decir resignación y mansedumbre
intelectual. En aras del éxito del sistema, debemos manejar la angustia y el
estrés con la mejor sonrisa para apoyar la maquinaria del rendimiento y la
eficacia.
La desesperación, la
desazón y la tristeza son nuestra responsabilidad. No se ponen en cuestión las
causas del sufrimiento. La dictadura de la felicidad nos arrastra hacia un
camino de idiotez progresiva.
Debemos indagar y
cuestionar las estructuras que nos generan malestar o producen desigualdad y
asumir nuestra responsabilidad como individuos que formamos parte de una
comunidad; el aislamiento social que favorecen los dispositivos electrónicos
nos aísla aún más de la sociedad y producen, como consecuencia, la apatía política,
lo cual vuelve al foco individual de: “Si quieres, puedes”.
La reflexión sobre el
asesinato de José Ignacio Rucci en 1973, implicó un antes y un después en la
política argentina, y es un acto de revisionismo histórico imprescindible y lo
haremos de la mano del compañero periodista Guillermo Robledo, entrevistado por
el compañero periodista de Radio Gráfica, Gabriel Fernández. ¿Quién asesinó a
Rucci?
Guillermo Robledo
conjuntamente con un grupo de investigadores que realizan una tarea de ardua investigación
a lo largo de todos estos años, han llegado a la conclusión de que ese crimen
fue obra de la comunidad de inteligencia, que es una sola, no está dividida por
países y son las que integran la OTAN, básicamente, la CIA, el Mossad y el G5
inglés.
En ese momento, el
eje era Perón-Gelbard y Rucci. José Ber Gelbard, el ministro de Economía,
formaba parte de la izquierda israelí, pero era un enemigo del sector de la
derecha israelí que es la que gobierna en Argentina a través
de Milei. Hay que ir al contexto internacional de ese momento y recordar el
acto de unidad entre la Juventud Peronista, Montoneros y las 62 Organizaciones.
Perón le había dejado a Montoneros, el Peronismo Revolucionario, todas las
estructuras del país: las gobernaciones, las universidades.
Matar a Rucci, como
ha quedado en la historia, hubiera sido un sinsentido. Aclaramos que se
borraron las declaraciones de los principales líderes. “Nosotros no fuimos”,
afirmó una y otra vez Montoneros, pero de eso no se habló más. Lo que se
necesitaba era la ruptura de la Juventud Peronista con Perón, porque lo que
estaba en disputa era su herencia.
Hubo toda una serie
de narrativas en contra de esa investigación y los propios hijos de Rucci
discrepan entre sí, si fue Montoneros o no. ¡Cuánto esfuerzo para fracturar el
campo nacional! Argentina ocupaba el primer puesto industrial de América Latina
y el puesto 25 entre los países más industrializados del mundo. Gelbard era un
hombre de confianza de todos los países socialistas del mundo y Perón quería un
mercado internacional de 1000 millones de personas que había entre todos los
países socialistas; abrir Argentina al mercado ruso, chino, libio, cubano.
Y atrás de Argentina
iría toda América Latina. En ese momento, ya funcionaba el Plan Cóndor porque
empezó antes de que llegara Perón.
No enmarcar esa
operación contra Rucci en el contexto geopolítico es una aberración, más o
menos, como el atentado de la AMIA. Se quería hundir al movimiento nacional,
porque ya estaban todos los gobiernos de América Latina en manos de dictaduras
y faltaba que cayera Argentina, el único gobierno democrático en la región.
Perón pretendía alinear Argentina con todos los países del Movimiento de Países
No Alineados, pero el Imperio necesitaba romper y dividir y sigue siendo igual
hoy. Y el enemigo sigue usando esa división y otras divisiones más, porque hoy
se vuelve a insistir con ese tema y se olvida esa dimensión que trajo Perón.
¿Y López Rega? Ese
ministerio no tenía la dimensión que posee hoy. El poder lo tenía Gelbard que
era un hombre de la Unión Soviética. Gelbard ya tenía previsto un viaje de
Perón a China. ¿Imaginan una foto de Perón con Mao? “Bueno, pongamos a un tipo
de la CIA” habrá dicho Perón cuando designó a López Rega. Era un infiltrado,
siempre hay infiltrados en los movimientos.
Ucrania es otro
ejemplo de la manera en la que la élite financiera administra las gigantescas
deudas mundiales. Los países privatizan sus propiedades, como lo está haciendo
Milei, y son esclavizados, como cualquier otro deudor. Los primeros contactos
para resolver la cuestión del reembolso de la deuda ucraniana comenzaron en
junio y luego se detuvieron porque los mayores accionistas y los representantes
del Estado ucraniano no se ponían de acuerdo.
Ante esa situación,
los Rothschild organizaron reuniones individuales y a mediados de julio
pudieron reunirse con representantes de los fondos buitre, las empresas de
gestión de activos. El 9 de agosto el gobierno ucraniano comenzó la
reestructuración de su deuda externa por un total de 19.700 millones de
dólares, pero un poco más tarde, Kiev decidió dejar de pagar a los buitres
extranjeros los bonos individuales y eurobonos, así como los bonos indexados al
PBI del país. En otras palabras, no hay manera de conseguir que Ucrania salga
de la quiebra porque es un Estado paria. También recordemos que Zelensky ya
había sellado la venta de Ucrania a los fondos buitre, en julio de 2023.
Y las derrotas en el
campo militar acarrean desacuerdos que, a su vez, diezman los frentes que parecían
más sólidos. Es lo que le sucede al círculo de Zelenzky. Ya no hay acuerdo
sobre las negociaciones con Rusia, las relaciones con Occidente, la aventura de
Kursk, el servicio militar obligatorio, el empleo del terrorismo o los ataques
en profundidad contra Rusia.
Desde el inicio de la
guerra en 2022, la diplomacia ucraniana no ha sido más que un aparato de
propaganda y de captación de fondos y de armas y ahora las ratas están
abandonando el barco. De la mano de Rusia y China asistimos al cambio geopolítico
mundial que se había instalado a partir del siglo XIV.
El poder ha pasado de
Occidente a Oriente. Esa guerra proxy en Ucrania ha cambiado las cartas de la
geopolítica, todo un cambio de época. Y a estar muy atentos de las próximas
acciones de la OTAN en Moldavia, en Bielorrusia y en Japón para continuar
acorralando a Rusia; con Japón para abrir otro frente, pero sobre el Océano
Pacífico incitándola en el litigio que tiene con la Federación Rusa por las
Islas Kuriles, y, en Indonesia, están preparando una “revolución de color” para
tener otro país más en el flanco Asia-Pacífico, pero contra China.
Recordemos que China
había enviado un contingente militar a Bielorrusia en apoyo a Rusia. Si la OTAN
ataca Bielorrusia, el frente bielorruso-ruso-chino responderá. Y estén atentos,
también, con la presencia de Rusia y China en el Ártico, otra línea en disputa
con la OTAN. Como última noticia, el frente ucraniano se está disparando entre
sí en Kurst. La falta de experiencia militar en los altos mandos es escalofriante.
Me despido de nuestra
querida audiencia, agradeciendo su amable atención, e invitándola a una nueva
emisión de EL CLUB DE LA PLUMA, el próximo domingo. ¡Hasta la victoria,
siempre, compañeros!
PROF. VIVIANA ONOFRI
Profesora en Letras
ex catedrática de la
Universidad Nacional de Mar del Plata