RADIO "EL CLUB DE LA PLUMA"

jueves, 24 de junio de 2010

Como educa la plutocracia… Parte I

Como educa la plutocracia…
Parte I

Ernesto Cardenal sentenció: “Claro, no hay libertad mientras haya ricos
mientras haya libertad de explotar a otros, libertad de robarle a los demás
                                                        mientras haya clases no hay libertad (1)”.

            O comanda el gran capital o gobierna el pueblo para su bienestar.
            Veamos otra vez cómo educa la plutocracia.
            La Viceministro de Trabajo de la Nación Noemí Rial aseveró en el Congreso “La educación en el Bicentenario” (Paraná, Entre Ríos): “La educación es fundamental para adquirir la ciudadanía laboral (2)”.A la Senadora Nacional Blanca Osuna Página 12 le preguntó cómo se puede mejorar la articulación entre la educación y el mundo del trabajo… La Vicepresidente de la Comisión de Educación del Senado respondió: “Tenemos que definir el rol de los distintos actores. Uno es el nivel superior, que debe construir perfiles necesarios y armar propuestas de capacitación alternativas: allí encaja lo que pretendemos que sea la nueva secundaria, incluyendo la recuperación de la escuela técnica. Los otros actores son las empresas y los sindicatos. El sector empresario debe aportar con pasantías o prácticas laborales. La formación para el trabajo se va dando a partir de ese círculo virtuoso (3)”.
            Ciudadanía laboral y círculo virtuoso. Empresas, sindicatos y gobierno pactando cómo serán las futuras generaciones de laborantes. Niños y jóvenes formateados en las “virtudes” y “competencias” que reclama el libre mercado. La libertad humana – parece obvio sostenerlo- no es libertad de mercado.
            La Nación informó el pasado 30 de mayo: “De las 500 empresas más grandes de la Argentina (no financieras), el 66 % (330) son de capital extranjero, según el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) en 2009 sobre la base de datos de 2007. Entonces, éstas representaron además el 83,8 % del valor agregado de producción y el 90,2 % de las utilidades. Sin embargo, con respecto al empleo hay que destacar las empresas nacionales, que suma el 33 % (170) del total, generaron el 37,1 % de los puestos de trabajo (4)”.
Ciudadanía laboral es la expresión lingüística que adquiere la explotación de los demás en este Bicentenario.
La Nación del 30 de mayo también señaló: “Sobre la base de un estudio de la cúpula empresaria que coordinó Lozano (Diputado Nacional de Proyecto Sur), se observa que de las 200 empresas que más facturan en la Argentina, 128 son extranjeras, 58 son locales, 7 son estatales y 7 son asociaciones entre grupos argentinos y capitales extranjeros. El estudio también indica que se evidencia un crecimiento sostenido de la extranjerización, que en 1997 representaba el 64,3 % de las ventas; en 2005, el 75,8 %, y en 2007, el 77,3 por ciento. Aunque en número se mantiene estables en los últimos años, la participación en el monto de facturación se expandió considerablemente (4)”.
            Extraño círculo virtuoso… Y sí: con dichos capitales acordaron los K sus políticas educativas. Y sí: los sindicatos docentes aplaudieron y dieron el sí (11).
            El mundo del trabajo y la educación...Ja ja ja.
            Eduardo Galeano al citar a un ex Ministro de Economía brasilero de mediados de los 60 parece describir la plutocracia argentina del presente: “El inventor de la medida, Roberto Campos, la explicó así: “Obviamente, el mundo es desigual. Hay quien nace inteligente y hay quien nace tonto. Hay quien nace atleta y hay quien nace tullido. El mundo se compone de pequeñas y grandes empresas. Unos mueren temprano, en el primor de su vida; otros se arrastran, criminalmente, por una larga existencia inútil. Hay una desigualdad básica fundamental en la naturaleza humana, en la condición de las cosas. A esto no escapa el mecanismo del crédito. Postular que las empresas nacionales deban tener el mismo acceso que las empresas extranjeras al crédito extranjero es simplemente desconocer las realidades básicas de la economía... (5)”
            En definitiva, la plutocracia ha sistematizado su educación. Empresarios, gobiernos y sindicatos acuerdan y dicen ser republicanos y democráticos.
Los K son parte esencial del ADN peronista. Juan Perón en noviembre de 1944 exclamó: “En lo económico, hemos de equilibrar la economía de tal forma, que sin perjudicar a los que trabajan con su capital se beneficie a los que contribuyen con su esfuerzo y con sus músculos (6)”.
Me pregunto cuando los capitalistas en Argentina han “trabajado” más allá de explotar a los demás para acumular ganancias.
Atilio Borón es categórico: “A nadie se le preguntó si quería o no ingresar al capitalismo. Fue un hecho consumado a sangre y fuego, como lo registra hasta la saciedad la monumental bibliografía sobre la materia (7)”.
En un comunicado titulado “Mensaje de la AEA (Asociación Empresaria Argentina) con motivo del Bicentenario” los capitalistas ¿vernáculos? subrayaron: “AEA promueve un ejercicio permanente e intenso del diálogo entre todos los sectores, con el objetivo de construir juntos los consensos fundamentales de una estrategia de desarrollo sostenido que permita un fuerte proceso de inversiones y la creación masiva de empleos formales que mejoren la calidad de vida y permitan la inclusión de todos los argentinos. Es éste el desafío que nos toca protagonizar (8)”
            He aquí otro manifiesto lingüístico del pacto contemporáneo y permanente entre gobernantes, empresarios y dirigencia sindical. Piénsese –entonces- qué relación trabajo/educación puede surgir de semejantes “consensos”.
José Saramago tiene razón: “El sindicalismo está domesticado y esa ha sido la gran operación del sistema capitalista: la domesticación (9)”.
            Sabe lo que sucede (en efecto) cuando uno escribe que la conducción de los sindicatos docentes son participe de la plutocracia…se ofuscan los señores y señoras pero no refutan ningún dato ni argumento expuestos en estas columnas.
            Natalia Álvarez Prieto es contundente: “Lo cierto es que la mentada “inclusión escolar” es difundida desde todas las madrigueras de la intelectualidad burguesa (…) la “inclusión escolar” no es más que una quimera mediante la cual funcionarios y especialistas distorsionan y ocultan una necesidad frenética de retener a los chicos en las aulas (…) Como la educación no puede revertir lo que la economía consagra, mejor nos dedicamos a introducir mecanismos de ambientación para contener en la escuela a esa población “diferente” (…) Al defender una escuela que retiene pero que le brinda a los hijos de la clase obrera una educación cada día más deteriorada, no hacemos más que darle la mano a la clase dominante en dos de sus objetivos centrales: disminuir el valor de la mano de obra, al degradar su saberes, y ponerle un freno al ascenso de la lucha de clases. En ese sentido, no es casual que la “inclusión educativa” sea defendida por la política burguesa en su conjunto: liberales y socialdemócratas se han puesto de acuerdo en este punto (10).
            Ciudadanía laboral, círculo virtuoso, inclusión educativa. Lenguaje “equilibrado” que oculta la necrofilia de los intereses corporativos de la plutocracia.
            Hay que desobedecer.
Si asesinan y explotan para robar(nos)… recreemos y transformemos para vivir libremente.
Hay que desobedecer la tiranía del dinero y las mentiras planificadas.


Andrés Sarlengo
18 de junio de 2010
Contrapuntos


(1)  Antología. Ernesto Cardenal. Editorial Nueva Nicaragua. Diciembre de 1983.
(2) Debate sobre los desafíos de la relación entre la educación y el trabajo. El salto al vacío desde la escuela. Página 12. 14/04/2010
(3)  Diálogo con la senadora Osuna. “Mueve el tablero”. Página 12. 14/04/2010
(4)  Dependencia externa: los necesarios vínculos con el exterior. La Nación. 30/05/2010
(5)  Las venas abiertas de América Latina. Eduardo Galeano. Catálogos. Reimpresión Diciembre 2001.
(6)  Bajo el signo de las masas (1943-1973). Carlos Altamirano. Emece. 2001
(7)  Citado en La democracia entre preguntas. Andrés Sarlengo. 2009.
(8)  AEA reclama “pleno respeto por la actividad privada”. La Nación. 23/05/2010
(9)  Entrevista a José Saramago. Peio H. Riaño. Rebelión. 21/11/08
(10)         Citado en ¡Todos a estudiar! El verso de la “inclusión educativa”. El aromo Nº 54.
(11)         Ver La deshonra educativa. Andrés Sarlengo.

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