RADIO "EL CLUB DE LA PLUMA"

sábado, 9 de julio de 2016

OID INMORALES…


OID INMORALES…

El grito sentencioso que se va elevando día a día, tras cada impopular medida con la que arremete el desgobierno vendepatria, habrá de tronar cada vez con mayor fuerza.
Al menos eso es lo que suponemos, al menos es lo que aspiramos suceda.
“…Los inmorales nos han igualao…” decía parte de Cambalache, y tal vez nada sea así, porque los inmorales se han entronizado para la entrega de Nuestra Nación, y es improbable que la gran mayoría de nuestro pueblo pretendan lo mismo. ¿Optimismo???
Por supuesto que hay quienes están sumamente ajenos a eso de la Patria, la Nación, la Identidad, etc. Pero de seguro no son la mayoría, suponemos…
Los inmorales se están llevando todo por delante y dejando a su paso miseria, desocupación, desempleo, subocupación, explotación, mayor marginalidad, entrega de bienes y riquezas a manos imperiales,  más discriminación, subestimación por el otro, la otra, los otros, las otras, etc.
Los inmorales están avasallando lo que supimos conseguir respecto de identidad, una identidad continental como la pensada por aquellos que promulgaron la Declaración de Independencia en aquél Tucumán de 1816. Y en el 2016, a 200 años, los inmorales pretenden destruir también cualquier muestra de patriotismo, de nacionalismo, de ese sentir abrumador de la Patria Grande.
Se revuelcan en sus tumbas San Martín, Bolívar, Moreno, Monteagudo, y tantos otros.

Y hablando de la Declaración de Independencia, bien vale recordar aquello que pocas veces se ha destacado, que no se trató de la Independencia de la República Argentina. El Historiador Norberto Galasso en sus trabajos rescata que en la Declaración de Independencia: “…En el Congreso de Tucumán no están representadas todas las provincias que actualmente integran la República Argentina, como creen inocentemente los alumnos. Deliberan diputados de regiones que no pertenecen hoy a la Argentina y, a su vez, no están representadas varias que son hoy importantes provincias de nuestra república. En el primer caso, se hallan Charcas, Mizque, Chichas, La Plata y Cochabamba, provincias altoperuanas que hoy integran Bolivia. En el segundo, no solo se hallan ausentes aquellas habitadas en esa época por comunidades mapuches, tehuelches, matacos, tobas, etc., como son las patagónicas y las del nordeste chaqueño, sino, además, Santa Fe, Corrientes, Entre Ríos y Misiones. Estas han convergido en el congreso convocado por Artigas, el Protector de los Pueblos Libres, en junio de 1815, en el Arroyo de la China. Por su parte, Córdoba, también invitada por Artigas, participa finalmente en Tucumán, con escaso entusiasmo. Se realizan gestiones para que Chile y Paraguay envíen representantes, pero sin éxito.

Además, no se declara “la independencia argentina”, ni tampoco la de las Provincias Unidas del Río de la Plata, sino la independencia de “las Provincias Unidas en Sud América”, según lo consigna el acta del Congreso correspondiente al 9 de julio de 1816, ratificando la concepción de “Patria Grande” que anima a los revolucionarios. Pocos días después –y ante versiones referidas a negociaciones y conciliábulos entre la burguesía comercial porteña y la corte de Río de Janeiro– don Pedro Medrano propone, y así se aprueba, que se incorpore a la declaración un aditamento que elimine toda clase de duda: “y de toda otra dominación extranjera”…” 1

Había otra idea, otra concepción respecto de Independencia, los límites de la actual Argentina y las naciones hermanas, no estaban tan delimitados en 1816. La Patria Grande no sólo era un sueño, su realización era posible, como lo pudo ser en estos últimos tiempos. En el siglo XIX fueron San Martín y Bolívar junto a otros los forjadores de una esperanza posible, en los primeros años del siglo XXI fueron Chávez, Kirchner, Lula y Evo quienes rescataron esa esperanza y la volvieron a hacer posible; pero….

Siempre en cada historia de liberación existen matices, intereses creados, escollos y excusas. Las mezquindades imperantes ayer y hoy parecen truncar la concreción de esas esperanzas de una real emancipación, de una independencia tangible, creíble y no de discurso.
Siempre hubo y hay inmorales que desoyen y deslegitiman los mandatos populares. Pero además existen otras variantes de inmorales que truncan los sueños, como en este caso de una Patria Grande.

La ausencia de líderes de las naciones hermanas en los actos con los que pretenden conmemorar los 200 años de aquella Declaración, marcan a las claras que quienes están en el desgobierno Argentino carecen de legitimidad y reconocimiento; y más aún, en muestra de una real ofensa a nuestras identidades, fue invitado el asesino de animales el ex rey de España, de aquella de la que supuestamente nos habíamos independizado sin reclamarle como hubiese correspondido la devolución de todo lo robado, de todo lo extraído de las entrañas de nuestras tierras y la condena por tantas muertes padecidas por sus armas y sus miserias traídas en sus barcos.

No sólo estos inmorales están mancillando nuestra identidad, nuestra memoria. También los inmorales que, en tiempos populares tuvieron que agazaparse, aguardaron para comenzar a salir a la luz y retornar con su negra estela de muerte. Algo de ello rescata Ana Ri al expresar lo que acontece en la Ciudad de Tucumán al cumplirse los 200 años de aquella declaración de Independencia: “…EL HORROR EN EL BICENTENARIO
En estas camionetas de la Policía macrista que están circulando ahora en la Plaza Independencia de Tucumán se glorifica el Genocidio: "Honor y Gloria a los combatientes del Operativo Independencia" (ése en el que el ejército y las policías asesinaron, secuestraron y desaparecieron a cientos de miles a partir del año 1975, llevado a Juicio y condenado por Crímenes de Lesa Humanidad con cadena Perpetua para sus ejecutores. Macri los avala y sostiene. Apología del Genocidio)…”

Hay inmoralidades varias, que nos rodean, que nos cuestionan, y que nos obligan a cuestionarnos a nosotros mismos en relación a nuestras actitudes y acciones.
A 200 años de aquella supuesta Independencia, permanecemos sin actuar con suficiente contundencia ante el secuestro de una militante social producto de una peresecusión política:  Milagro Sala es víctima de la inmoralidad de un in-Morales feudal y misógino.
A 200 años de aquel 9 de julio de 1816, reflotan los inmorales que supieron asolar esta tierra con el terror en una dictadura asesina.
A 200 años de aquella Tucumán histórica, se renuevan las convocatorias para “protestar”, no por la falta de memoria e identidad, sino por el asalto a las economías de cada familia argentina con el lamentable y famoso tarifazo.
A 200 años de aquel intento emancipador nos falta mucho por recorrer para recuperar memoria e identidad; y nos falta aún más para clarificar y concientizar sobre esa inmoralidad que a muchos caracteriza y nos sigue lastimando, nos sigue impidiendo alcanzar esa independencia tan anhelada.

Los inmorales no nos han igualao: nos han robado mucho de lo soñado, mucho de lo conseguido, mucho de lo alcanzado. No obstante nos quedan muchas fuerzas, muchas manos, muchos gritos y muchas calles que poblar, no sólo con un reclamo, con una militancia firme, consciente por impedir continúen avasallando nuestros derechos y libertades. A los inmorales habrá que presentarles batalla en campo firme para demostrarle que no han fenecido nuestros sueños independentistas, que nuestras conquistas serán recuperadas y así retomar la senda que los líderes nos han señalado por el bien y la grandeza de la Patria Grande…

Que así sea.


NORBERTO GANCI –DIRECTOR-El Club de la Pluma
elclubdelapluma@gmail.com –elclubdelapluma@hotmail.com

DOMINGOS DESDE LAS 10 HS.
POR FM 103.9 RADIO INÉDITA
Referencia y Material Consultado


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